Dark Chat

domingo, 11 de marzo de 2012

REBELDE

CAPÍTULO II.- ¿ESO ES UNA NIÑA?
EDWARD POV


Es inadmisible que me ocultaran algo así por tanto tiempo, no es posible que Carlisle traiga a una maldita e inservible humana a vivir con nosotros, por supuesto que apoyo a Tanya en que es una completa locura que esa niña llegue a casa, además Carlisle de ¿tutor de una humana? ¿por qué nunca me habló de aquello? ¿por qué nadie me dijo nada?, al parecer todos la conocen y yo soy el único idiota que no me entero de nada, menuda familia tengo, además que tendremos que fingir que somos malditamente humanos, es cierto que con el paso de los años hemos mejorado bastante, es más nos desenvolvemos muy bien alrededor de los humanos, pero convivir con uno de ellos las 24 horas del jodido día, es una completa mierda.
Además Tanya empezó con el jaleo de que es mucha tentación para mi tener a esa niñita en casa, jajajaja, ella es tan celosa, además sabe perfectamente que me encantan las humanas, claro que para tirármelas y beber de ellas, no se, es algo superior a mi, me vuelven loco, pero después del acto me asquean, me siento vacío, no se realmente cuándo fue que sucedió, sólo recuerdo que un día desperté sintiéndome más solo que nunca y un vacío en el pecho que nunca a pesar de los años he podido llenar, Tanya, bueno, Tanya es algo así como mi mujer, vivimos juntos, pero ella nunca será la elegida para estar a mi lado siempre, sólo es algo temporal, es cierto que llevamos unos años juntos, pero eso en nuestro mundo no es nada, además cada vez sus ataques de celos son peores, pero está disponible para mi las veces que quiera, y es que a veces no me apetece tirarme a una humana y para eso está Tanya, tampoco soy un desalmado, ella sabía en lo que se metía cuando decidió que sólo quería mi polla y la de nadie más, además vive como reina, el dinero le encanta y todos los lujos que pueda obtener de ello, viajamos mucho así que la convivencia no es tan mal, bueno, la verdad es que es atroz, nadie en la casa la quiere, la chicas la detestan y mis hermanos le hacen el vacío, pero es que Tanya es taaaaan ¿fresa? ¿tonta? ¿sin cerebro?, todo eso y más, en verdad es que me está aburriendo esta situación.
Y ahora con la inminente llegada de una humana a casa los celos de Tanya se han disparado y es que si la nena está buena mucho mejor y más encima disponible, cerca de mi, pero eso seguramente enojará a la familia, ya que por lo visto ella es intocable, así como una especie de mesías o una santa para los humanos, además está el problema de convivencia, ya que si me la follo, ella se enamorará de mi, siempre pasa y viviendo bajo el mismo techo no es nada bueno, dos gatas celosas, no gracias.
Pero por otro lado si la nena tiene un buen culo, unas tetas magníficas y sangre agradable, prepárate chica humana, te follaré hasta dejarte loca de placer. Con esos atributos puedo hacerme el tonto y dos gatas celosas pueden valer la pena si la nena hace bien su trabajito conmigo.
Oh por Dios, deja de pensar en esa niña Edward, dijiste que no la tocarías y ahora ya te la imaginas mientras te la tiras. Además tiene quince años, no puede estar disponible, a de ser una niñita insulsa.
¡Mierda!, necesito coger ahora mismo.
Después de la súper cogida con Tanya bajamos a la sala de estar, en cualquier momento llegaría y Alice estaba saltando como duende hiperactivo y con un regalo en mano, Rosalie era más dura, pero igualmente estaba emocionada y hacía conjeturas de cómo sería la niña, seguramente por la edad ha de ser tipo princesa o fresa, que aún juega con muñequitas, quizás por eso Alice le tiene una de regalo.
Sentimos el auto llegar y detenerse en la entrada, todos salimos como una buena familia feliz esperando a la prima que viene de visita, puaj, menuda tontería, ya que esa era la coartada para los demás.
La puerta trasera se abrió y todos quedamos estupefactos, la primera en reaccionar fue Tanya quien se empezó a reír descontroladamente, juro que traté, pero no pude evitar unirme a sus risas cuando vi a la niña bajarse del auto, por Dios era feísima, más que fea, horrible, esa ropa, esa actitud, la manera de caminar toda encorvada, ese espantoso gorro cubriendo su cabeza y esos asquerosos piercings desparramados por su cara, traducción la chica adorable que todos esperaban era una completa machorra, seguramente yo voy a ponerme celoso en vez de Tanya, seguramente le gustará Tanya o Rose, ya que son muy hermosas, jajajajajaja, mi risa fue muy descortés, pero a la mierda, nunca había visto cosa más fea ¿es eso una niña?,
La niña se quedó parada en su posición, no dijo nada, no miró a nadie excepto a mi, carajo, su mirada me heló por un momento, la machorra daba miedo, me miraba directo a los ojos como taladrándome o queriéndome matar con la mirada, dejé de sonreír cuando vi alzar una ceja arrogantemente y arrugar su nariz pequeña como si algo oliera mal.
Dejó de mirarme y se dirigió a mis padres, ellos en unos segundos ya la tenían abrazada, pero la jodida niñita, estaba incómoda con las muestras de afecto de mi familia, era verdaderamente mal agradecida, ni siquiera se imaginaba el enorme esfuerzo que tendríamos que hacer todos para vivir con ella.
A pesar de todo ella sonrío levemente y Alice aprovechó para darle su regalo, ya quería ver la expresión de su cara cuando viera la cursi muñeca que le tenía y ¡qué decir cuando viera su cuarto!, Alice y Rose lo habían decorado todo al estilo princesa con montones de cosas rosas y violetas, al parecer deberían haberla decorado al estilo comando y con autitos.
La mueca de desagrado no se hizo esperar, pero agradeció el regalo falsamente, Tanya aún reía a mi lado y susurraba cosas como: por Dios qué fea es y yo preocupada que fuera a llamar tu atención ¿de dónde habrá salido esa cosa horripilante? Seguramente Carlisle se equivocó y la metió en alguna academia militar llena de muchachos en vez de un internado de primera clase, ¿viste esa ropa?, parece pordiosera, lo último lo dijo lo bastante audible para que todos escucharan, la niña miró en nuestra dirección, pero no dijo nada, nuevamente una sonrisa extraña se plantó en sus labios y allí fue cuando comprendí lo más raro de ella hasta el momento ¡su mente estaba en blanco!, no era posible, no podía leer su mente, la miré más insistentemente, quería saber en un principio qué es lo que pensaba del comentario de Tanya, pero me topé con una pared blanca y dura, nada, no leía nada, no escuchaba nada de su voz mental, raro, muy raro, estreché mis ojos aún mirándola, nada, ella se veía claramente incómoda con mi mirada así que dejé las cosas como estaban, ella era tan insignificante que hasta su mente pasaba desapercibida y qué decir del aroma de su sangre, no me provocaba nada, es más sentía cierta repulsión hacia ella, eso tampoco nunca había pasado.
Una vez dentro de la casa todos nos presentamos formalmente y luego de algo de plática por parte de mi familia ya que ella sólo se limitaba a mirarnos, Carlisle la llevó a su estudio privado, quería ponerla al día de su nueva situación.
Una vez que se fue todos en la sala empezaron a hablar de la nueva hermanita o "hermanito" como la llamaba Tanya.
Las chicas estaban exultantes haciendo planes para cambiarle completamente el look, los chicos en cambio se miraban y reían de manera cómplice y misteriosa, algo se traían, ya que en todo momento habían mirado a la chica con diversión, me metí en su mente y nada, ellos no dejaban ver ningún pensamiento acerca de la chica y pude notar que no lo hacían a propósito, ya que para negarme ver sus pensamientos, ellos sólo tenían que pensar en otra cosa insistentemente y no lo estaban haciendo, ellos simplemente no tenían imágenes mentales de ella, pensamientos ni nada, extraño.
Mi madre estaba feliz, pero notaba en ella y en todos desconcierto cuando me miraban, ok, no era mi imaginación, acá pasaba algo raro y les pregunté abiertamente.
- No se qué pensar, se supone que tendrías que reaccionar de otra manera, ella es…..
- Ella es horrible ¿cómo se les puede pasar por la cabeza que me fijaría en ella, aunque fuera para un polvo o beber su sangre?, tengo un gusto excelente y definitivamente no me gustan los machitos.
- No seas cruel Edward, no es eso, es algo más complejo, cuando tu padre esté con nosotros hablaremos en familia – respondió Esme y ya presentía que la conversación no iba a ser buena ¿qué diablos querían de mi con respecto a la machorra?, lo único que se es que esa niña había llegado a causar sólo desorden en nuestra familia, estaba seguro de eso.
Con Tanya nos marchamos a mi habitación, si mía, porque no comparto mi cuarto con ella, ya que muchas veces traigo mis conquistas humanas acá, se que soy un cabrón al traer mujeres donde mi novia Tanya se encuentra y nos escucha, pero ella a aceptado las cosas así, así que no veo motivo para cambiar.
Después de escuchar algo de música y reírnos largamente de la niña y su espantosa aparición, Carlisle me llamó, solamente a mi y eso me molestó, Tanya no es la mejor persona del mundo, pero está conmigo, es mi mujer y no me parece que se le excluya de la conversación, además igual escucharía, entonces ¿para qué tanto secretismo?.
Bajamos tomados de la mano y clavando mi mirada en mi familia retándolos a que refutaran la presencia de Tanya entramos y nos acomodamos. La chica al parecer estaba en su dormitorio y no sería parte de la conversación.
Pasados unos segundos Carlisle habló.
- Edward todo este asunto tiene que ver sólo contigo, quiero que me digas qué sentiste cuando viste a Bella
- Nada ¿qué se supone que tenía que sentir? Esa cosa fea ni apetito me dio.
- No te expreses de ella en esos términos – gritó Rose enfurecida
- ¿qué carajo está pasando acá?, desde cuando una humana es lo más importante en esta familia – grité encabronado, estaba alterado, nunca era así, pero la presencia y la conversación acerca de la humana me molestaba, había algo en ella que me producía no se, algo diferente, me irritaba enormemente, me producía rechazo.
- No entiendo nada, se suponía que las cosas serían distintas, se supone que ella era la elegida, yo lo vi años atrás, se que es ella, siempre lo supe, pero algo a pasado, no se reconocieron, no conectaron, no…. – Carlisle se paseaba por la habitación con evidente desesperación, hablaba sin parar y repetía una y otra vez las mismas palabras.
- Carlisle explícate de una vez ¿quién es ella? ¿por qué es tu protegida? ¿qué coño hace metida acá? Y ¿por qué mierda tenía que haber reaccionado de determinada forma hacia ella?
- Es tan complicado Edward y tan largo de explicar, pero ahora no es el momento, quizás todos cometimos un terrible error.
- Oh no, me explican ahora mismo qué está pasando, nunca antes nos hemos ocultado cosas y no será ahora en que lo hagamos – Carlisle me miró y luego miró al resto de la familia pidiendo su aprobación, todos asintieron
- Edward se supone que Bella es tu cantante
Esas palabras resonaron en mi mente, no era posible que ellos pensaran algo así, ella claramente no lo era, no sentía más que asco por ella y ya había vivido las experiencias de las cantantes con los miembros de mi familia y nada de eso me había pasado, es más cada minuto que pasaba la ira iba llenando mi cabeza ¿ellos habían traído a esa niña a nuestra casa, a nuestra familia con el fin de que yo la reclamara como mía?, pfff, menuda desgracia, jamás podría hacer algo así, o sea, me encantan las humanas, pero las humanas femeninas, hermosas, curvilíneas, sexys y con buena sangre y definitivamente "el niñito" no cumplía nada de nada mis expectativas, sólo hacía falta mirarla un segundo para darse cuenta que ella jamás inspiraría nada en mi. Con eso solté mi carcajada.
- ¿es una broma cierto?, de verdad no pueden pensar que ese remedo de humana es mi cantante, por Dios es espantosa, jamás había visto cosa tan fea, además su sangre huele horrible jajajajajaja
- Deja de expresarte de ella así, saltó Emmett enojado, ella es perfecta, perfecta para ti.
- Por Dios Emmett ¿acaso estás ciego? ¿la viste? La niña es espantosa, sólo me produce pena y seguramente sus inclinaciones sexuales van más por el lado de las chicas jajajajajaja, jamás podría fijarme en alguien así, además la conexión con una cantante queda expuesta al mismo instante de conocerla, no he sentido nada y nunca lo sentiré, lo que no puedo creer es que todos ustedes pensaran que ese lazo se pueda preveer con anticipación, eso no funciona así, sólo ocurre y punto.
- El punto Edward es…..
- No quiero escuchar más tonterías, ustedes claramente urdieron toda esta intriga para separarme de Edward porque no me soportan, pero les salió el tiro por la culata, Edward es mío y esa niñita insignificante se tiene que largar ahora mismo – dijo Tanya enojada por la afrenta que le había hecho mi familia, había sido una muestra clara de falta de respeto hacia nuestra relación y hacia ella.
- Tanya no hables de cosas que no sabes, esto es anterior a tu llegada a la vida de nuestro hijo – dijo mi madre molesta por la intromisión de Tanya.
- Te equivocas mamá, Tanya es mi mujer y ustedes le han faltado el respeto tanto a ella como a mi, no quiero oír más disparates con respecto a la machorra, no hay más discusión.
Tomé a Tanya del brazo y la saqué del estudio.
BELLA POV
Habíamos llegado hace pocos minutos a la casa y ya me quería largar ¿qué mierda se creían que eran?, me miraron como si fuera un insecto, y el muy idiota de Edward con su mujercita se habían reído sin tapujos de mi, malditos chupasangres, quería matarlos con mis propias manos.
Daba vueltas por mi nueva habitación, que era horrible, todo era rosa y violeta, mierda, estaba perdida en el mundo fresa y…. Alice, ella me regaló una puta muñeca como si fuera una pendejita de cinco años, Dios, si me hubiera regalado una botella de tequila estaría feliz.
Pero dejando mi rabia por ese arrogante de mierda, había cumplido mi objetivo, no era su cantante, estaba a salvo, ahora sólo había que esperar que me echaran con viento fresco de acá al no cumplir con las expectativas para el demonio de Edward.
Maldito Edward Cullen, maldito y tan endemoniadamente hermoso y caliente, aggg, me da una rabia atroz pensar que ese hombre era mi destino, que ese hombre al que los años no han cambiado su aspecto físico. Una vez moría de amor por mi cuando era apenas una niña, que me besó profundamente como su mujer, que bebió de mi marcándome como suya, como su cantante, ahora era despiadado, superficial y tenía mujer.
Media alrededor de 1,90, delgado, pero con músculos bien definidos, cabello endemoniadamente rebelde y ese color tan exótico, castaño claro con mechones cobrizos, piel pálida, levemente ojeroso, detalle que no mermaba su belleza, cejas tupidas, nariz recta con una pequeña desviación que en vez de restarle belleza acentuaba su sensualidad, dándole un aspecto de chico malo, pestañas envidiablemente largas y rizadas, pómulos altos, barbilla bien definida, los ojos eran como todos los de los Cullen muy extraños, eran como de un color indefinido, un marrón dudoso, dudoso porque a ratos parecían más borgoñas que marrones.
El cuerpo, oh Dios, tenía un cuerpo como tallado a mano por algún escultor amante de la belleza extrema, Todos los Cullen eran hermosos, claro, al ser vampiros poseían una belleza fuera de los cánones normales, pero Edward era el más hermoso de todos, pero toda esa belleza estaba opacada por esa mirada fría y arrogante, por ese rictus cruel y la pose de hombre incapaz de tener sentimientos, resumiendo, era hermoso, pero cruel, frío, un vampiro en toda regla, no es que conociera más vampiros que a ellos, pero Jasper o Emmett que era a los que conocía un poquito más no eran como Edward, ellos eran hasta amables y si no fuera porque los detesto podría decir que en un futuro podríamos ser buenos amigos.
Quizás Edward siempre fue así de malo y cruel y yo en mi inmadurez de niña no me di cuenta, pero era mejor así, yo no quería ese futuro y ahora estaba por recibir por fin mi libertad.
Bajé las escaleras silenciosamente, sabía que ellos estaban en el estudio y quería oír lo que hablaban acerca de mi, quería saber sus teorías.
Cuando escuché la conversación me dieron ganas de llorar, Edward era muy cruel, se refería a mi como machorra, cosa horrible y otros apelativos similares, se que no debería dolerme, la idea inicial era esa, que no me viera como soy, pero creo que al verlo nuevamente removió esos sentimientos que creí extintos o apagados, porque puta madre si que dolió escucharlo como hablaba de mi con asco.
Volví a subir a mi habitación y esperé a que me llamaran para decirme que se habían equivocado, que me dejarían nuevamente en el internado hasta que fuera mayor de edad, que no querían verme nunca más en la vida y eso debería hacerme feliz ¿cierto?, eso era lo que siempre quise.
Esme entró en la habitación y después de una corta conversación dijo que era bienvenida en la familia, que no me iba a costar tanto adaptarme, que todos estaban contentos con mi llegada y que la próxima semana retomaba mis estudios en el instituto más cercano a la casa.
Quedé atónita, no me echaban, me dejaban prisionera con ellos, quería gritar que me dejaran marchar y de cierta manera lo hice.
- Esme no quiero quedarme acá, en el internado estaba bien, además allá están mis amigos y mi vida
- De eso nada, harás nuevos amigos y por lo que explicó Emmett y Jasper tu estadía allá nunca fue buena, lo siento tanto cielo, nunca pensamos que estuvieras mal, siempre quisimos lo mejor para ti y pensamos que ese lugar era el indicado.
- Lo es, me gusta estar allá, además….
- Además dejaste un novio ¿eso ibas a decir?
- Mmmm, si, la verdad es que tengo novio desde hace dos años más formalmente y quedó muy preocupado, no pudimos despedirnos
- Pero no es problema querida, él es bienvenido las veces que quiera venir, es más si él quiere venirse a vivir cerca de ti la casa está disponible, hay habitaciones de sobra y a mi me gustan las familias grandes, Emmett me explicó que es mayor que tú
- Si, está en la universidad, así que no es posible aún un traslado – el tiro me salió por la culata, quería que pensara que me moría de amor por mi novio, a ver si así me dejaban marchar, pero que James se viniera a vivir acá, jamás, no manteníamos ese tipo de relación y nunca lo haríamos.
- Oh, ¿es muy lindo, te trata bien? ¿lo amas?
- Si es muy lindo, es el único que me ha gustado siempre, lo conocí a los diez años, me trata bien y ¿amor? ¿a mi edad?, no lo se
- Pero si tu edad es la más hermosa para amar – iba a decir algo y justo sonó el celular, por la canción del timbre supe quién era
- Perdón Esme, ¡hey James! ¿qué pasa? - no quería hablar con Esme mirándome y escuchando la conversación, pero James no se callaba.
- Nena te extraño tanto, sabes que te quiero ¿cierto? ¿por qué tenían que llevarte así?
- Después hablamos, ahora no es el momento, estoy ocupada
- No me cuelgues amor, por favor, yo, yo te quiero en verdad, nunca lo dije antes, pero te juro que te quiero, te extraño tanto nena, vuelve a mi por favor, las cosas cambiarán – mi boca se descolgó al escuchar la confesión de James, nosotros nunca nos decíamos cosas así, no lo permitíamos, los sentimientos románticos no dirigían nuestra relación.
- Dije que después hablábamos James- y colgué desconcertada
ESME POV
Yo si veía la belleza en la niña que hablaba por teléfono con el novio, ella era preciosa, sólo se ocultaba y creo saber de quién, a mi no me engañó con su indiferencia hacia Edward, ella por un segundo lo miró como si lo recordara, como si supiera quién es mi hijo en su vida, también vi el dolor que causó el recibimiento por parte de él, pero lo que no entendía es ¿por qué Edward no sintió en ella a su mujer?, eso era raro, todos estábamos expectantes al momento en que se reconocieran, ella era la indicada, años atrás eso era más que claro, él la reclamó como suya, la marcó, el lazo estaba ya formado, eso nos tenía a todos desconcertados, era imposible que antes fuera su cantante y ahora no, eso jamás había ocurrido.
Además percibí claramente que Bella no quiere al humano que tiene de novio y se que tanto Emmett como Jasper ocultan algo de Bella, lo noto cuando ellos la miran, especialmente cuando Edward se burló de ella, mis hijos estaban como esperando divertidos alguna reacción por parte de ella, pero ella no lo hizo, pero sentí su furia, sus ojos expedían odio y casi pude sentir sus ganas de golpearlo, cuando le pregunté a Jasper por sus sentimiento, él me dejó desconcertada al decir que casi no podía percibir nada de ella, al igual que Alice no podía ver su futuro y Edward no podía leerle la mente, la chica era especial y nadie veía eso, pero yo si, yo sabía que ella era la indicada para hacer feliz a mi hijo, sólo había que resolver el acertijo que era Isabella Swan.
BELLA POV
Las semanas fueron pasando y cada vez que me topaba con Edward o con Tanya sus comentarios eran ácidos y brutales, pero los ignoraba, pasaba casi todo el día en mi habitación maldiciéndolos, él ocupa la habitación de al lado y las noches eran una tortura, los muy desgraciados follaban toda la maldita noche y no eran para nada silenciosos, escucharlos me mataba, para que voy a negar el lazo siempre ha estado allí, sólo que él no lo recuerda y yo si, lo siento en cada fibra de mi ser, me lastima escucharlo cómo la ama a ella y a mi me desprecia, pero tengo que ser firme y aunque a veces me veo tentada a dejar mi escondite y dejarle sentir mi aroma él no se le merece, él se fija sólo en el exterior y si de verdad fuera fea y aún así su cantante él no se fijaría en mi, capaz que me hubiera matado para no sentirse atraído a la cosa fea que cree que soy, él no me merece, además el muy desgraciado engaña a diestra y sinistra a su mujercita, y la engaña con humanas, las he visto desfilar a su dormitorio, los he escuchado llegar al orgasmo, Tanya por supuesto sabe y se calla, se hace la fuerte, pero a veces me da pena, a veces atisbo un rastro de pena en ella por las actividades de Edward y definitivamente no quiero eso para mi.
Cuando pasaron cinco días desde mi llegada llegaron las cosas que quedaron en el internado y con eso mi bendita guitarra y mi saco de boxeo el cual instalé en mi dormitorio y con el cual practico a diario, eso baja un poco mi tensión y me relaja.
También llegó mi ropa la cual tengo escondida en el fondo del armario y a la vista la que uso ahora, mis discos, mi equipo de sonido son otra terapia para mis nervios y las escucho todo el día, es cierto que me gusta más el rock , pero en general toda la música, menos el pop y el rap, así que mis discos son variados, tengo a muse, Linkin park, janis Joplin, the Doors, amy winehouse, joan jett que es mi favorita, nirvana, oh, me encantaba Kurt Cobain, era precioso, etc.
Debido a mis gustos musicales tenía más problemas con tanya, ya que se quejaba que esa música horrorosa le daba jaqueca, como si a los vampiros les doliera algo.
Con James hablábamos casi a diario, lo mismo con Jacob el cual me informaba que el internado no era lo mismo sin mi, las chicas que eran mis amigas me extrañaban y a mis locuras, ellas también me llamaban, pero lo hacían los fines de semana y me alegraban un poco la existencia.
Con James no volvimos a tocar el tema de su confesión, él a veces a tratado, pero me salgo por la tangente y cambio el tema, no necesito a ningún baboso en mi vida, así estoy bien.
Cada vez que recibía llamadas Tanya se burlaba, decía que mis novias me echaban de menos y Edward como siempre solapándole todo se reía.
En el instituto las cosas no iban muy bien, al vestirme y comportarme de la forma en que lo hago me convirtió en una paria social, me molestan, se burlan y ya estoy calificada como la lesbiana del colegio tan pijo en el que me inscribieron, puaj, todas son unas malditas fresas que sólo piensan en qué ponerse al día siguiente y a quién se van a follar la próxima semana y por eso me importa un pito lo que piensen, total en la casa a excepción de Jasper y Emmett todos lo creen.
Emmett era un tipo grande, muy grande y musculoso, alto, cabello negro, corto y rizado, a primera vista parece aterrador, pero pierde credibilidad cuando sonríe, pues se le marcan dos hoyuelos en las mejillas, además su carácter es muy infantil y travieso.
Jasper es muy reservado, pero muy leal, también es alto y musculoso, aunque no tanto como Emmett, su cabello es rubio, rizado y un poco largo que le da un aspecto leonino, como dije antes es muy reservado, pero lo compensa siendo una persona que sabe escuchar cuando lo necesitas.
Alice es una personita muy enérgica, es pequeña, no tanto como yo, pero aún así baja de estatura, cabello negro, corto y con las puntas en distintas direcciones, delgada, muy hermosa y totalmente hiperactiva, parece un hada juguetona.
Rosalie es una belleza, alta, rubia, cabello largo, brillante y perfecto, mucho más linda que cualquier modelo, cuerpo escultural y con un genio de los mil demonios, es cínica, sarcástica y un tanto cruel si no le agradas, una chica fuerte, pero es muy buena amiga, congeniamos bastante y comprendemos nuestro humor negro.
Esme es la persona más dulce que he conocido, muy maternal y aunque se que es imposible que sea madre, adora y ama a su familia incondicionalmente, por cierto me ha dicho que los chicos son hijos adoptivos. Ella tiene el cabello castaño claro, es un poco más alta que Alice, debe medir aproximadamente 1,65 y su rostro tiene forma de corazón.
Carlisle es la paciencia y la sabiduría de la familia, un hombre muy respetable, un padre ejemplar y compasivo, es la mejor persona que he conocido nunca, es rubio como el sol, alto, obviamente hermoso y sus ojos demuestran la sabiduría que le ha dado su condición de vampiro y se nota que ha aprovechado muy bien los años que deben ser muchos.
Emmett y Jasper son los más divertidos cuando Edward suelta comentarios ácidos de mi en mi presencia, casi se puede ver que esperan que aflore la Bella que conocieron, la verdadera, pero no les daré el gusto, Edward me molestaba mucho porque siempre ando con gorro y la sudadera con capucha que no me la saco ni para sentarme a la mesa, tanto así, que un día no aguanté a Edward quien decía que era una maleducada, un mamarracho, que en la mesa no se usaban gorros, que tenía que empezar a cambiar de actitud, que hasta los machitos dejaban los gorros fuera de la mesa, no aguanté más y de un tirón dejé mi cabeza descubierta, todos quedaron como en shock al ver mi cabello bicolor, tomé el gorro y se lo arrojé a la cara de Edward con desprecio, me senté y almorcé con las miradas de todos fijas en mi, no les hice caso, Emmett y Jasper soltaron una risita tonta, pero cuando escuché un chillido agudo levanté la vista, Tanya la señorita fresa había visto mi tatuaje en el comienzo de mi cuello y estaba horrorizada.
- miren qué espanto, ella tiene un tatuaje, y esas palabras tan ofensivas, más que su vestimenta, su horrible gusto por la música y su desastroso cabello.
Edward casi se le salen los ojos de la cuenca al mirar mi nuca, pero los seguí ignorando
- ¿cuándo mierda te hiciste eso? – preguntó molesto Edward, como si a él le importara lo que hiciera con mi cuerpo
- A los once
- ¿Qué? ¿acaso estás loca?, te ves cada vez más horrible ¿tienes más en tu cuerpo?
- ¿Y a ti qué mierda te importa lo que me haga en el cuerpo?, es mío y hago lo que quiero, no eres nada para mi para que me sermonees
- No me importa, pero eres una niña
- Una niña y una mierda, dejé de ser niña hace mucho tiempo, además desde que llegué te has dedicado a molestarme, tú y tu fresa me tienen harta, ahí se te olvida que supuestamente soy una niña, lo único que quiero es largarme a mi internado y no verlos más, este no es mi lugar y no los soporto – dije parándome de la mesa y encerrándome en mi habitación.
EDWARD POV
C A R A J O, la machorra dejó la mierda en la mesa, pero es que es inaudito que ella lleve ese pelo, ese tatuaje dañando y afeando su piel, ella es una niña y aunque la trato como la mierda es una niña pequeña.
Bueno, al parecer no y no es que me preocupe por ella, pero no es decente andar así por la vida, cada vez parece más marimacho y la gente ya está empezando a hablar de ella, nosotros somos una familia respetable y con excelente imagen y ella está tirando todo por la borda, tendrá que cambiar de actitud y la manera de vestir, ya que nos avergüenza tanto con los humanos como con los vampiros, la noticia de la protegida lesbiana de Carlisle nos causaba desprestigio entre los otros clanes, nosotros éramos los mejores y ahora éramos la burla, al resto de mi familia parecía no importarle, pero a mi si y eso tenía que ver claramente con que la niña me caía gordo, era maleducada, fea e impertinente y cuando me arrojó ese espantoso gorro a la cara quise asesinarla con mis propias manos ¿cómo se atrevía a hacer algo así?, además era estúpida al tentar la suerte, ella no tenía idea que vivía con vampiros que en medio segundo podrían matarla, definitivamente la chica era un desperdicio de la raza humana.
No entendía por qué Carlisle no la mandaba de vuelta al internado, ella quería regresar, era simple, fácil y adiós problemas, menos mal que mañana salgo de viaje y será uno largo, por supuesto me llevo a Tanya y no volveremos hasta dentro de seis meses.
Cuando llegamos de viaje, en la casa se escuchaban las risas desde lejos, llegamos dos días antes y sin avisar, no teníamos por que hacerlo. Al llegar al garaje se escuchaba la música rock que Bella escuchaba y para que negar me encantaba su gusto musical, no hace mucho años yo escuchaba la misma música, pero un día no lo hice más y me dediqué a ser el vampiro que soy hoy, exitoso y maduro.
No recuerdo quién me transformó y poco recuerdo de mi vida como humano, sólo se que tenía 20 años, aunque paso muy bien de 25. Un día encontré a Carlisle y me uní a él, tiempo después él encontró a su cantante Esme y así de a poco la familia fue creciendo, todos ellos son tan felices con sus parejas y yo sigo como en el limbo, nada me conforma, nadie me llena, estos meses fuera fueron peores, andaba melancólico más de lo normal, lo cual me trajo varias peleas con Tanya, esa relación no da para más y ya es hora de que se vaya de mi vida, no la soporto, sólo piensa en ropa, en lujos, en querer obtener más de mi, como si yo fuera a amarla algún día, eso no es para mi, nunca amaré a nadie, eso lo tengo claro.
Como decía antes, en el garaje se escuchaba rock a todo volumen, Rose estaba arreglando el jeep de Emmett y se reía fuertemente, pero lo que me dejó estático fue escuchar una risa melodiosa que nunca había escuchado antes, como un repique de campana, era ella, la machorra estaba ayudando a Rose y se divertían un montón, estaban llenas de grasa de vehículo y se tiraban un trapo sucio.
Al verme se quedaron calladas y Bella bajó la vista y murmurando un hola se fue al interior de la casa.
Miré a Rose enarcando una ceja.
- No deberías fingir amistad con la humana, cuando se vaya te va a extrañar, quizás se ha enamorado de ti – dije riendo
- Pedazo de imbécil, ella me cae bien, es divertida, muy divertida, además ella no es lesbiana por Dios, si hasta tiene un novio de casi toda la vida – eso me dejó como en shock y parece que se notó
- Y wow el tipo es realmente sexy, caliente, hermoso y vieras como se viste, la moto que monta y la manera en que mira a Bella, se le nota el amor, aunque llevan dos años y medio de novios, están juntos desde mucho antes – eso no podía ser cierto, ella apenas es una niña, Rose me estaba tomando el pelo, además quién se iba a fijar en esa cosa fea.
- Jajajajajaja, la machorra con un novio fenomenal ja, eso ni en sueños
- Piensa lo que quieras, pero ya verás cuando venga la próxima semana a visitarla para su cumpleaños, creo te tendrás que cuidar muy bien a tu mujercita, porque el tipo es realmente un monumento de hombre
- Ha de ser un niño como ella si fuera cierto que tiene un novio
- Jajajajaja, él es cinco años mayor que ella, estudia en la universidad
- Si él es tanta maravilla como dices ¿Qué coño hace con alguien tan poca cosa como Bella?
- Ya no te reconozco hermano, antes no eras así, seguramente lo que ve James en Bella aparte de su belleza tanto interior como exterior, porque ella si es hermosa, muy hermosa, es lo jodidamente buena que ha de ser follando, esa niña es puro fuego y con James deja ver esa parte que se esconde, juntos son mmmm, como decirlo, un espectáculo erótico.
Me marché enojado, lo que dijo Rose me molestó como nunca me había molestado algo, seguramente es mentira, la machorra no podía tener un novio como detallaba Rose, además no podía hacerme a la idea que esa niña fuera así, imposible.
La semana pasó como un borrón, después del cumpleaños de Bella terminaría con Tanya, aunque ella ya sabía mis intenciones, sólo faltaba comunicarle a la familia y que ella se fuera.
Me pude percatar que Bella se llevaba a las mil maravillas con todos en la casa, mis hermanos la adoraban, las chicas se desvivían por ella y mis padres la miraban con tanto amor y respeto que sentía rabia, ella se había colado en mi familia y se los había ganado, cuando abría mi boca para decir algo me aporreaban mentalmente para que no dijera nada en contra de Bella, aún así lo decía y todos me insultaban y regañaban.
Aún no podía leer su mente y mis hermanos tampoco podían llegar a ella con sus poderes, nada le afectaba.
El día del cumpleaños llegó y todo se fue a la misma mierda.
Llegamos al restaurant que había reservado Alice, era el mejor de la ciudad, sospechosamente el famoso novio se había retrasado y no iba llegar a tiempo, supuestamente más tarde se encontraría con Bella en otro lugar para celebrar, cómo no, puras mentiras, ya sabía yo que ese novio no existía.
Nos sentamos a la mesa y me dio rabia, ella no podía haberse vestido de peor manera, siempre horrorosa, con ese pelo de colores resaltaba de lejos, uñas pintadas de negro y esa ropa fea y sin forma, llevaba además una mochila en la espalda, Dios que vergüenza, todos nos miraban, y ella como si nada al igual que mi familia, para variar Tanya despotricó contra ella y yo como el idiota que soy le seguí el juego, ella me miró un momento con rabia y ¿pena?, luego nos ignoró como hace siempre.
La música era suave y amena mientras cenábamos, pero algo insólito pasó, el chico que cantaba dedicó una canción.
- Para la chica más hermosa del lugar, espero algún día aceptes las miles de invitaciones que te he hecho desde que te conocí, para ti hermoso cisne, para ti Bella.
La boca de Tanya se abrió y boqueaba como pez fuera del agua, mi familia le hacía bromas diciendo que ya no hiciera sufrir al chico, yo sólo puede mirarla y allí todo fue confusión y caos, ella levantó la mirada y la dirigió al muchacho, sonrió de una manera tan jodidamente sexy y le guiñó un ojo mientras mordía su labio inferior, juro por Dios que nunca me había pasado algo así y menos con alguien como ella, pero ¡joder!, mi polla disparó para arriba en una colosal erección y mis ojos se oscurecieron de deseo, un deseo animal y no era por Tanya que estaba sobando mi brazo, era por Bella, lo que hizo duró apenas unos segundos, pero mierda, me calentó el cuerpo entero, hasta mi respiración se aceleró y yo no necesito respirar.
Jasper me miró de los primeros, claro, sintió mi deseo y luego todos me miraron, ella estaba concentrada en comer, ni cuenta se dio de lo que había causado, sin decir nada me paré y salí del lugar, Tanya trató de seguirme, pero le pedí estar solo unos momentos, esto no me podía estar pasando, esa jodida niña no me podía atraer, nunca, nunca, ella no es mi tipo, es fea, se viste mal, es machorra, es FEA, pero mierda cómo la deseaba, quería hundirme en ella, quería lamer cada pulgada de su cuerpo, quería hacerla gritar de placer toda la maldita noche, encerrarme con ella por días deleitándome con su cuerpo, descubrirla, tomarla en todas las posiciones.
No se cuanto tiempo corrí por el bosque, pero cuando llegué a casa todo era un desastre Bella le estaba gritando a Tanya y nadie defendía a la que aún era mi novia, al entrar escuché mejor las palabras.
- Eres tan tonta, tan fresa que tu estúpido novio se tira cuanta mujer ve en tus propias narices, las trae a casa donde vive contigo y le aguantas todo, dime ahora quién es la tonta y la poca cosa, me tienes harta Tanya, deberías largarte de una puta vez, nadie te soporta ni si quiera tu hombre por eso busca consuelo en tantas otras mujeres, me tratas a mi de poco mujer, deberías mirarte tú y preguntarte qué mierda te falta que no puedes ni siquiera atar a tu hombre a la cama.
Tanya lloriqueaba y nadie hacía nada para parar el ataque verbal de la pequeña arpía, deseo por ella, al carajo, seguramente me estoy volviendo loco, porque al escuchar las palabras de ella lo único que sentía era asco y rabia por ella, nadie tenía derecho de tratar a Tanya de esa manera, menos ella que era una maldita recogida.
- Él si me ama, él es mío y nadie me lo va a quitar
- Te ama y una mierda jajajajaja, pobre tonta si te amara no se tiraría a tantas otras, si te amara te respetaría y no lo hace y nunca lo hará.
- Ya basta – grité colérico - ¿qué mierda te has creído maldita huérfana? nunca, nunca más le hables así a mi mujer y nunca hables de cosas que no sabes sobre mi, no eres más que una pendeja machorra que se anda inventando novios para que crean que es normal cuando no lo es, le tienes envidia a Tanya por que es una mujer hermosa y femenina, en cambio tú nunca lo serás, siempre serás la cosa más fea que mis ojos han visto – le grité y tomándola del brazo la lancé fuertemente contra una pared, no se en que momento había perdido la paciencia y la cordura, sólo sentí el leve crujido de su brazo derecho al lanzarla, me quedé viendo el espectáculo de su cuerpo impactar con fuerza contra la pared, no había utilizado toda mi fuerza vampírica, pero el golpe fue tremendo.
Cuando se incorporó ayudada por Rose y Alice pude ver claramente las partes golpeadas que estaba a la vista, sus ojos bañados en lágrimas sin derramar me miraron con tanto desconsuelo que sentí un nudo en la garganta y quise correr a pedirle disculpas de rodillas, su cara estaba enrojecida y de su boca emanaba sangre, la frente partida y se tocaba el brazo que fracturé.
- NUNCA, escucha bien, nunca te perdonaré lo que me hiciste maldito idiota, siempre supe que fue un error venir a esta casa con ustedes, no te preocupes que no verás nunca más a la machorra, porque en este mismo instante me largo
- No, no te marches por favor, esto ha sido un error, Edward está arrepentido, no fue su intención, no nos puedes dejar, te queremos mucho, eres nuestra familia Bella – decía Esme horrorizada mientras trataba de consolar a Bella
- Yo nunca seré familia de ustedes, los quiero, he llegado a hacerlo, pero esto rebasó mis límites, no volveré a permitir que un sucio vampiro me ponga una mano encima, y ya han sido dos los que me han atacado esta noche, te odio maldito vampiro y maldigo el día en que bebiste de mi sangre, que bueno que no recuerdes nada – dijo mirándome con odio y salió corriendo a la calle.
Todos quedamos quietos, ella dijo claramente vampiro, ella sabía lo que éramos, ella, ella dijo que yo bebí de su sangre, pero nunca ha pasado, dijo que yo había olvidado ese episodio ¿cuándo fue? ¿qué otro vampiro la atacó esta noche?, carajo esto era una maldita pesadilla, quería ir tras ella, pedirle perdón, besar cada una de sus partes golpeadas por mi culpa.
- Tanya quiero que te vayas enseguida de mi casa y no vuelvas nunca más – Carlisle estaba tan furioso, nunca lo había visto así
- Carlisle no culpes a Tanya de lo que pasó, todo es culpa mía, yo la golpee, pero es que ella no tenía ningún derecho de tratarla así
- ¿Tú qué mierda sabes? cuando saliste del restaurant Bella fue al baño y Tanya trató de matarla, si no fuera porque Alice de pronto tuvo una visión lo habría hecho, la tomó del cuello y la estaba ahorcando, sólo porque a ti te bajó la calentura con Bella, lo puedes negar las veces que quieras pero yo sentí tu necesidad de ella y todos vimos tu mirada, la deseabas como un animal, todo estaba por suceder y ahora lo estropeaste todo – cuando Jasper me gritó lo tonto e injusto que fui con Bella miré a Tanya que me miraba asustada.
- Vete ahora mismo de mi vida, sabes muy bien que esto iba a pasar
- No Edward, es que ella te desconcentra, ella es una arpía que desea lo que es mío
- Nunca he sido tuyo y ya habíamos hablado que después de esta noche te irías, así que ahora ándate, no deseo volver a verte nunca más y no te acerques a Bella o te juro que te mato.
- Así y toda fea la quieres ¿cierto?, desde la primera vez que la vi lo supe, ella será tu perdición, siempre ha sido ella, tu cantante, al parecer y por lo que ella misma dijo no la recuerdas y espero no la recuerdes nunca y que ella no te perdone, que vivas aún más en la miseria que has vivido todos estos años, seguramente eres así por ella, maldito seas Edward, te deseo todo lo mal de este puto mundo a ti y a ella.
Tanya se fue y quedamos todos mirándonos, todos ellos sabían algo y me lo habían ocultado, es cierto que me dijeron que ella era mi cantante, pero había más, yo no podía recordar nada de haber bebido de ella y estaba seguro que ellos sabían, pero primero había que encontrarla, ella estaba herida, nerviosa y en la calle a esta hora, no es seguro, le puede pasar algo malo, yo no podría aguantar eso, no por mi culpa.
- Debo encontrarla, es de noche, le puede pasar algo malo
- ¿Algo peor de lo que ya le ocurrió? – escupió Rose con furia, eres tan malditamente ciego, ella siempre fue tu mujer y tú solo te dedicaste a humillarla, a menospreciarla y ella supo todo el tiempo quién eras tú, Oh, Dios ¡ella siempre supo de nuestra naturaleza! ¡lo que tiene que haber sufrido escuchándote noche tras noche follar con Tanya y con esas humanas!
- Lo siento, pero si bien es cierto que sentí deseo por ella un momento no siento nada más por ella que remordimiento por lo que le hice, ella no es mi cantante, no siento eso por ella, todos están equivocados.
- Ahora no es momento de discusiones hay que hallar a Bella – dijo Carlisle y creo que casi todos saben dónde debe estar
Me sentí tan excluido de la conversación, todos la conocían, se habían dado el tiempo de conocerla y quererla, en cambio yo no sabía nada de ella.
Salimos corriendo por el bosque, al parecer a Bella le gustaba frecuentar un bar ¿es que esa niña está loca?, Dios, tiene 16 recién cumplidos y anda buscando el peligro.

La Traición

Hello mis angeles hermosos!!!
aqui les traigo un cap mas de este fic , durante la mañana estaré subiendo vicio , dejen sus comentarios al final por fiss , les mando mil besitos a todas .
Angel of the dark

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CAPÍTULO VI.-


Los días pasaban y cada vez amaba más a sus hijos, ellos eran realmente maravillosos, Sophie era pura energía y amor, en cambio Ethan todavía lo miraba ceñudo y se negaba a participar de las actividades que Edward proponía, joder, ese niño tiene más temperamento que yo mismo pensaba Edward. De todas maneras pasaba toda la tarde con ellos, jugaban, leían historietas, paseaban por los alrededores de la casa, etc.
Edward cada día era más feliz, jamás pensó en tener hijos, pero los tenía y los amaba con locura. Con Bella en cambio las cosas no marchaban, ella lo recibía en su casa para que él visitara a sus hijos, pero nada más, ella se internaba en el hogar, a veces tenía que ir a trabajar por lo que Edward tenía que cambiar las horas de visita, por que Bella no lo dejaba solo con sus hijos.
Por su parte Edward estaba delegando cada vez más trabajo a terceras personas en la empresa, ya que no quería que ésta se interpusiera entre él y sus hijos, ellos eran prioridad y el trabajo que se fuera a la mierda.
Esta mañana se había reunido con el abogado y le había explicado levemente el caso de Alice y lo referente a la herencia, no quería dejarla en la calle, pero debía aprender que con él no se jugaba, así que dispuso un dinero para entregarle, para cualquier persona era una fortuna, pero conociendo a su hermana ella se sentiría ofendida, pero al diablo, ella había destruido su vida y tendría que estar agradecida de recibir algo por parte de él.
Como era de esperar Alice lo encaró en la oficina gritándole que era un grandísimo egoísta.
- ¿ Y qué esperabas? ¿Qué te siguiera manteniendo toda la vida?
- El dinero que dispusiste para mi es una miseria, no sobreviviré con eso
- Me importa una mierda, agradece que te di algo, además puedes buscar trabajo en cualquier otra empresa, sólo tienes que empezar a vivir de acuerdo a tu nueva posición social
- Maldito bastardo, tienes dinero de sobra y me das una miseria, seguramente estás guardando todo tu maldito dinero para dárselo a esa zorra y sus bastardos – fue el peor error que pudo cometer Alice en ese momento porque la cachetada feroz que recibió por parte de Edward seguramente le dejaría un buen cardenal
- CÁLLATE MALDITA SEA, no vuelvas a hablar así ni de Bella ni de mis hijos, ellos son lo único que me importa en este puto mundo, tú estás muerta para mi, estás muerta, no quiero volver a verte en la vida y si te acercas nuevamente a mi empresa haré que te saquen a patadas maldita zorra envidiosa, tanto glamour, tanto dinero, tanto poder no te sirven de nada en este momento, estás sola y sola te quedarás si no aprendes que hay cosas más importantes en la vida que el puto dinero y todas las malditas cosas que te rodean, abre los ojos Alice has perdido años de tu vida odiando a la persona equivocada, si buscas a quien odiar mírate en un espejo y tendrás la persona idónea, estás vacía, muerta en vida, llena de odio, estás fea, acabada, opaca, no eres la niña que un día tanto quise, ahora lárgate de mi vista, me repugnas
Alice salió corriendo de la empresa de Edward llorando de rabia, de dolor, de pérdida, él, su hermano, un hermano que siempre fue un caballero, él que nunca jamás en la vida le había levantado la mano a una mujer, él acababa de golpearla, de humillarla, se sacarla de su vida para siempre con esa miseria de dinero y todo por ella, maldita mujer, maldita Bella Swan, todo era su culpa, siempre lo supo, siempre supo que esa mujer haría que su hermano perdiera la cordura, oh, la siempre inocente Bella Swan, la niñita linda de pueblo, la inocente virgencita que se atrevió a mirar al sol a la cara, ella y su alegría, ella y sus risas contagiosas, ella y su hermoso corazón expuesto a ser dañado, ella que contagiaba de calidez y ternura a quien la rodeara, maldita y mil veces maldita, todo eso era ella cuando era una paleta de pueblo, ahora era mucho más, ahora era rica, famosa, todos la adoraban, todos la idolatraban, ella tenía todo y ella nada, incluso perdió a Jasper por culpa de ella, oh Jasper, ¿por qué te alejaste cuando supiste la verdad? ¿por qué mierda corriste a socorrerla cuando la reventé?, eras mío y me dejaste por ella, ahora son amigos y la maldita zorra se ha de carcajear por quitarme lo que más amaba en la vida, mi familia y mi Jasper.
Alice había tenido muchos, muchos amantes, desde niña fue precoz y supo disfrutar del buen sexo, pero cuando Jasper apareció en su vida ella trató de cambiar, trató de ser mejor persona y lo estaba logrando, pero apareció ella a quitarle a su hermano y todo se fue a la mierda, enloqueció de rabia, de odio y se refugió en lo que mejor sabía hacer, dañar a las personas, revolcarse con cualquier hombre que se le pusiera por delante, dañó a Jasper y hasta que lo perdió supo que él era el hombre de su vida, pero él la despreció, la humilló, la llamó zorra, puta, cualquiera, cuando la encontró con otro hombre en la cama y en ese momento lo odió, pero lo amaba, carajo lo amaba y los hombres que pasaron después por su vida no llenaban el vacío que dejó su amor de juventud y ahora él se iba a casar, amaba a otra mujer y ella simplemente odiaba a todo el mundo.
Esme Cullen se paseaba nerviosa por la casa, había llamado a su hijo para conversar, necesitaba verlo, reconfortarlo como nunca lo hizo, necesitaba que él la perdonara, fue una gran tonta, una estúpida que no estuvo a la altura de un Cullen, pero su vida nunca fue fácil, ella la niña pobre que se enamoró de un hombre poderoso y rico, ella una chica de pueblo que se ganó el corazón de ese apuesto Cullen, se casaron y fueron felices, pero no, no todo había sido color de rosas, Carlisle se movía en terrenos fuera de este mundo, un mundo lleno de arpías que cada tanto le hacían recordar su origen humilde, que trataban de quitarle a su esposo por el sólo hecho de querer engrosar sus cuentas corrientes, malditas mujeres y maldito Carlisle que cayó en el juego de esas mujeres frívolas, maldito que la engañó una y otra vez, una y otra vez. A ella sólo le quedaba el consuelo de que su esposo la amaba, las otras sólo eran diversión, una extravagancia que en ese mundo de hombres poderosos y ricos era normal, era aceptado, era vanagloriado, pero su esposo siempre volvía a ella, ninguna mujer lo apartaba de su lado, él nunca dormía en otro lugar, su cama era sagrada y ella hacía la vista gorda y nunca, nunca le reprochó nada.
Hasta que apareció ella Katherine Adler y su Carlisle se volvió loco por ella desde el primer instante en que la conoció, esa mujer le quitó a Esme Cullen el amor de su esposo. Carlisle cada vez llegaba más tarde a casa, cada vez tenía menos atenciones con ella, empezó a dormir fuera cada vez con mayor frecuencia, pero cuando esa mujer fue a su casa y le dijo que le quitaría a su marido definitivamente fue cuando Esme Cullen quedó devastada, esa mujer decía estar embarazada de Carlisle y con ese embarazo se lo llevó de su lado y de sus hijos, él ni siquiera le dio la cara, simplemente un día no llegó más y se fue a vivir con esa arpía, ella se refugió en sus hijos y así trató de aplacar su dolor y la humillación que sentía.
A los cinco meses Carlisle volvió a su vida, más delgado, más empobrecido y con el corazón roto, esa mujer no lo amaba y casi lo dejó en la ruina, el embarazo ja, ese hijo no era de su marido y él lo descubrió, esa mujer tenía muchos amantes, pero en su vientre no llevaba un Cullen.
Esme lo recibió nuevamente, pero las cosas nunca fueron lo mismo, ella cerró su corazón y la puerta de su dormitorio, vivían juntos pero eran dos extraños, él se desvivía por que ella lo perdonara y ella le prometió que trataría, pero ahora no era tonta, ahora sus hijos eran más importantes que cualquier cosa y así fue como Carlisle en vida le traspasó todo su imperio a su hijo Edward, Carlisle seguía al frente de la empresa ya que en ese momento Edward contaba con 10 años, pero desde ese momento ella juró que nadie destruiría a sus hijos, especialmente a Edward, ya que al ser tan joven, hermoso y rico iba a ser blanco fácil para las arpías, siempre lo protegió y lo educó para que conociera la naturaleza traicionera de las mujeres. Cuando Carlisle falleció ella lloró, lloró por el hombre que había sido, lloró por el padre de sus hijos, pero nada más, ella estaba vacía por dentro, nunca pudo perdonarlo y nunca dejaría que a su hijo lo atraparan con el cuentito del embarazo, no, nadie merecía a su hijo y fue así como desde pequeño le dijo que las mujeres eran malas, eran fáciles, que siempre iban a tratar de quererlo por su dinero, que no se confiara de ellas y finalmente que nunca creyera cuando algunas de sus amantes le saliera con el cuento del embarazo porque él no podía engendrar debido a una enfermedad que lo afectó cuando era más pequeño.
Ahora sabía lo equivocada que estaba, lo equivocada que estuvo por años, ella había destruido desde pequeño a su hijito, lo llenó de rencor, de cinismo, de desprecio y cuando vio la luz, cuando apareció su destino y fue capaz de reconocerlo, de amarlo, de tenerlo todo, ella y sus mentiras lo destruyeron, se confió en su hija, era su hija y no tenía motivos para mentirle, ella le creyó hasta la última de sus palabras, supuestamente la chica Swan era como Katherine Adler, mala, calculadora, zorra y sacó pronto el embarazo, Dios, ella sin conocer a la chica la crucificó y con ese acto a sus nietos y a su propio hijo.
Estaba arrepentida, muy arrepentida, sabía que su odio y rencor por lo que le hizo su esposo había arruinado a su niño, a su sol, ahora de daba cuenta, claro, cuando él llamaba desde Forks hace seis años atrás se escuchaba tan contento, tan lleno de vida y después de eso se fue a Italia y se veía tan destrozado, pero ella pensaba que ese dolor por la traición de esa furcia pasaría, su hijo era fuerte, era hermoso, tendría que haber una mujer adecuada para él, una mujer buena y ella estaría pendiente hasta el más mínimo detalle de esa mujer para ver si era digna de su hijo, pero jamás pensó que esa mujer ya había pasado por su vida, que esa mujer no era como la habían hecho creer, Dios ella si había estado embarazada de su hijo, tuvo dos niños preciosos y nunca lo hizo público, ella era una chica a la que despreciaron, golpearon y sacaron de su pueblo, sola, herida y embarazada y ella pudo gritar que Edward Cullen el joven heredero rico era el padre de sus criaturas, pudo haber sacado un enorme provecho, dinero, publicidad, pero no, ella desapareció con sus retoños y cuando volvió a aparecer lo hizo por sus medios, ahora ella no quería nada de su familia y eran ahora ellos lo que querían algo de ella, Dios ten piedad de mi hijo y dale las fuerzas para que recupere lo que perdió y tanto ama, pensaba Esme Cullen mientras recordaba todo lo que había investigado acerca de la chica Swan, pobre chica había sufrido tanto, pero por sus hijos había salido adelante y era tan valiente, hermosa, una dama, con 19 años y toda una señora, una persona mejor que ella, mejor que su hija, mejor que Edward, mejor que cualquier persona que haya conocido.
Cuando Edward llegó le costó entablar conversación con él, pero tuvo que hacerlo, tuvo que revivir todo ese dolor que llevaba guardado por tantos años, le contó todo, era hora de que la familia ideal Cullen quedara al descubierto, tomó su tiempo pero cuando terminó de contarle todo Edward entendía un poco más a su madre, no la perdonaba, pero la entendía.
Ella no se atrevía a preguntar por sus nietos, temía que Edward la mandara al carajo, pero Edward conocía a su madre y sabía que quería preguntar, así que le contó todo lo que había pasado, la conversación con Rosalie Hale y Esme lloró al conocer algo más sobre madre de sus nietos, pobre niña, tanto dolor, tanto desamparo, tanto amor contenía aquella criatura que a pesar de todo el daño que le habían causado ella seguía llena de amor, llena de luz, así se la describió su hijo, como una mujer admirable, única, excelente madre, excelente profesional, única, hermosa, combativa, fuerte y lejana, él la amaba y ella ya no lo quería a él, ya no, ya no. Acunó a su hijo cuando éste lloró como un niño pequeño en sus brazos por el amor de esa niña mujer que ya no amaba a su hijito. Le mostró más fotos que durante la semana le había sacado a sus hijos, le mostró un video que él filmó cuando se encontraban jugando el en jardín, le entristecía ver a su pequeño nieto mirando con rencor a su hijo, pero entendía que no todos los niños toman las cosas de igual manera, y ese niño era idéntico a su padre tanto físicamente como emocionalmente, oh si, ella reconocía en el pequeño a su propio hijo, la nena, la nena era puro amor y luz, se notaba que adoraba a Edward, lo miraba con tanto amor, con tanto cariño que volvió a llorar mientras miraba el video y la niña le tiraba besitos a su padre a través de la cámara.
- Ella es Sofhie mami, y ella es una cosita llena de energía y amor, es como…. Es como ella, como Bella, llena de amor, llena de luz, porque Bella a pesar de todo no me odia, no lo hace, lo veo en sus ojos, ella es tan transparente mami y antes me enceguecí y no lo vi, no lo vi y ahora ella ya no me ama, se va a casar mami, se va a casar y yo la amo tanto, tanto, nunca dejé de amarla, siempre estuvo en mi corazón, disfrazada de odio, pero siempre estuvo allí y yo la quiero para mi mami, la quiero para mi, algo de ella para mi, algo de ella para mi, algo de ella para mi.
- Shhh, nene, ten paciencia, no llores más mi niño, que ella no te odie es un gran paso, que te deje ver a los niños es maravilloso, nadie hace eso ahora así por así, si tanto la quieres compite nene, tú siempre fuiste el mejor en todo, conquístala, enamórala de nuevo, ya lo hiciste una vez
- No es tan fácil mami, ella realmente lo ama, la conozco y nunca lo traicionará, nunca, ella nunca se ha regido por el dinero, nunca la ha seducido el poder, ella es diferente, ella ama con el corazón y con su alma, así como una vez me amó ahora lo ama a él.
- Todo a su tiempo amor, todo a su tiempo.
Cuando Edward se fue ella estaba más tranquila, pobre hijo sufriendo por amor, su hija desterrada del corazón de su hermano y llena de odio y ella sola, más sola que nunca viendo a sus hijos sufrir, pero ese era su castigo, pero ella los sacaría adelante, tenía que empezar a ser una buena madre, su pobre hija enferma de odio, corrupta por el dinero.
Esme Cullen sabía que tendría que luchar como nunca antes lo hizo, pero lo haría por sus hijos, ellos tenían que volver a ser felices como lo fueron cuando eran pequeños y sus nietos, ella los conocería y conocería a esa increíble mujer, ella tenía que pedirle perdón, tenía que conocerla.
La semana siguiente explotó la bomba mediática y todas las revistas y programas de farándula estaban extasiados
¿Era Edward Cullen el padre de los hijos de la modelo y actriz Isabella Hale?
Se ha descubierto que el empresario y playboy Edward Cullen visita a diario la mansión de Bella Hale, según nuestras investigaciones desde hace dos semanas el empresario visita la casa, pero eso no es todo se les ha tomado varias fotos en donde se ve claramente Edward Cullen jugando con los niños en el jardín.
Hoy temprano hemos tratado de conversar con los afectados, pero ninguno de los dos ha tomado las llamadas, pero está claro que el padre de los chicos Hale es Edward Cullen y por nuestras investigaciones él estuvo por varios meses viviendo en Forks pueblo donde sabrán nació y se crió Isabella Hale, en el mismo tiempo en que ella quedó embarazada, ahora habrá que esperar que dicen ellos con respecto a la noticia, pero viendo las fotos está claro el parentesco, es increíble que nunca antes pudiéramos tener acceso o fotos de los niños y ahora pum, los vemos y nada más que con su padre biológico ¿qué guardado lo tenías Bella wow Edward Cullen? ¿Qué opinará de todo esto Antonio? ¿Habrán roto la relación ahora que apareció Cullen? ¿retomaron el romance que dio origen a los pequeños?
Carajo, carajo, carajo, repetían simultáneamente Edward y Bella ese día en la mañana cuando le avisaron que la noticia ya era un hecho, no les avisaron antes y el maldito guardia de seguridad había filtrado la noticia y había dejado pasar al periodista que sacó las fotos.
Maldita sea, ella sabía que debía estar preparada para algo así, pero no lo estaba, ella amaba su intimidad, la intimidad de sus hijos, pero no podía hacer nada, no podía negarlo porque el juicio estaba pronto a realizarse, faltaban a penas días y eso sería otro motivo más para estar en el ojo del huracán, ella sabía a lo que se exponían al reconocer la paternidad de Edward sobre sus hijos, era un hecho que no se podía negar. Miró a Edward que estaba inquieto, claro estar en boca de todos no era fácil y menos por una noticia así, a él lo crucificarían por no haber reconocido a sus hijos, por haber tardado años en hacerlo, su imagen, su empresa saldrían dañadas.
- lo siento tanto Edward, el guardia siempre había sido tal leal
- no Bella, no, no te culpes cariño, no tienes culpa en esto, además ya sabíamos que esto tarde o temprano pasaría
- pero tu imagen…..
- no te preocupes por eso, a mi no me importa ¿crees que me importa lo que digan de mi? ¿Qué soy un puto bastardo que no reconocí ni ayudé a mis hijos?, no cariño, lo que me importa son los niños, se que hemos hablado con ellos, pero esto va a ser muy duro para ellos, querrán hacerles preguntas, sonsacarlos y no quiero verlos expuesto a eso más de lo necesario
- por supuesto, ya hemos conversado, ellos son fuertes Edward, no dirán nada, nada, además ellos casi nunca salen y yo me quedaré unos días acá en casa capeando la tormenta
- yo lo siento tanto Bella, todo es mi culpa, mi maldita culpa, vengo yo y desmorono su mundo feliz, pero yo los quiero tanto, tanto
- lo se Edward, te he visto con los niños, ellos también te quieren mucho
- no Ethan, él todavía me odia
- no, no te odia, pero te tiene miedo, él cree que si te quiere tú te puedes ir y no quiero eso, no quiere sufrir, él es muy especial, Sophie tiene ese toque como de brujita y desde que empezó a hablar decía que su papi la visitaba en sueños, incluso hizo dibujos de ti, me daba terror, esa niña de verdad soñaba contigo, pero Ethan, él es más receptivo, es como si tuviera 35 años y no cinco, él siempre siente lo que pasa alrededor, él me mira un segundo y sabe perfectamente cómo me encuentro, es un niño increíble y ha sufrido más que nadie tu ausencia, lo siento, no lo digo para que te sientas mal, sólo para que lo conozcas un poquito, él es mi defensor número uno, el presidente de mi fans, el hombre de la casa como él dice y le duele mucho lo que me pasó, aunque nunca le he contado a veces pienso que él me lee la mente y sabe todo lo que pasó.
- Gracias Bella, se que nunca voy a cansarme de repetir lo agradecido y apenado que estoy contigo y con mis hijos, lo que hice no tiene perdón de Dios.
- Ya calla Cullen, tenemos cosas mejor que estar pidiendo perdón por cosas que pasaron hace tanto tiempo
- Si, pero ahora revientan las consecuencias de mis actos deplorables
- No hablemos más del tema, mejor concentrémonos en lo que va a pasar cuando salgamos al mundo y nos caiga la lluvia de periodistas
Así fue como acordaron no decir nada, total ya todos sabían que era verdad, de sus bocas no saldría una sola palabra, ya confirmarían la noticia con el fallo en el juicio. Las relaciones entre ellos era un poco más cordial, pero igualmente fría por parte de ella y ni decir de Antonio que se lo llevaban el demonio, casi estalla en furia cuando se insinuó una relación Cullen Hale, quería gritar que no era así, que esa era su mujer, que el maldito Cullen era un maldito aparecido y que no era más que un donador de esperma, pero no podía decir nada, no caería en el juego de la farándula, él estaba acostumbrado a sobrellevar el tema del estrellato y callar en pos de la intimidad, pero carajo, estaba tan furioso, ese hombre estaba entrando en sus vidas de manera meteórica y ya le estaba quitando el afecto de los niños, Sophie nunca lo quiso, pero en cambio adoraba a su padre y Ethan a pesar de que trataba de resistirse al cariño de su padre él había notado que sus muros estaban cayendo estrepitosamente, sabía que el chico se sentía dividido entre los dos hombres y sus afectos, pero no podía negar que en el fondo de su corazón el padre es el padre y la sangre tira, él veía a Ethan mirar de reojo a Edward y veía el anhelo de sentirse libre de abrazar a su padre y perdonarlo, le dolía, le dolía como un demonio porque él amaba a los niños tanto como a su madre, pero veía a padre e hijo sufriendo por la indiferencia del chico y él no podía quedarse de brazos cruzados.
Así fue como después que Edward se fuera el día anterior a saltar la noticia él hablo con Ethan.
- dime chico ¿por qué no le das una oportunidad a tu padre?
- Por que no quiero, lo odio – el niño estaba con el ceño fruncido y los bracitos cruzados en su pecho en pose combatiente
- A mi no puedes mentirme, se que deseas perdonarlo, se que deseas conocerlo y reírte con él, hazlo, no te arrepentirás
- Pero, pero, yo te quiero, yo quería que tú fueras mi papá
- Querías, pero ya no, yo siempre te querré chico, siempre serás mi campeón, siempre te querré como a un hijo, pero creo que debes darle una oportunidad a tu verdadero padre, no es mal tipo, sólo cometió un error tremendo, pero se ve que está arrepentido y deseoso de que le des una oportunidad, además ahora puedes tener dos papás ¿ o a caso tú crees que por querer a tu padre yo te voy a dejar de querer a ti?
- ¿no?
- Por supuesto que no, ustedes son mi familia, los amo, pero creo que es hora de que conozcas a tu papá, a mi me cae gordo, pero se que es un buen tipo, al menos como padre lo intenta, anda campeón se feliz, disfruta a tu papá.
- Gracias Antonio, siempre te voy a querer
- Y ustedes siempre serán mis hijos del corazón
Fue lo más difícil que tuvo que hacer Antonio en sus cortos años, pero amaba a esos niños y no podía dejar que Ethan siguiera sufriendo por el compromiso que sentía hacia él.
Fue así que cuando Bella y Edward estaban esa mañana discutiendo no decir nada a la prensa los niños bajaron y se encontraron a su papá en la sala, Sophie enseguida se lanzó a los brazos de Edward llenándolo de besos y caricias, Edward reía feliz del recibimiento de su preciosa hija.
- Sophie déjalo – Edward tragó saliva, nunca se acostumbraría al odio que le tenía su propio hijo, así que lo miró con tristeza en los ojos y bajó a Sophie de su regazo, pero ella no o quería soltar
- Que lo sueltes te dije, lo tienes todo babeado ¿cómo quieres que lo salude como corresponde si tiene babas tuyas por toda la cara?
Dicho esto todos se quedaron estáticos cuando Ethan corrió y se lanzó con ímpetu a los brazos de un Edward casi en estado de shock, Bella no podía creer lo que veían sus ojos, su hijito, su hijito besando por toda la cara a un padre al que hasta ayer juraba que odiaba, su ojos se llenaron de lágrimas de felicidad, su hijo por fin se estaba comportando como el niño inocente que es, un niño lleno de amor. Edward estaba feliz, más que feliz, dichoso, lleno de energía, lleno de amor, au hijo por fin lo perdonaba, por fin le daba una oportunidad para conocerlo, para ser parte de la vida de él, Dios, era maravilloso sentir el cuerpecito de su hijo entre sus brazos, sentir sus besitos picoteados en su cara, Dios era grande y misericordioso.
- yo… yo te quiero papi, te quiero mucho – dijo Ethan bajito pero todos lo escucharon y Edward sonrió tan ampliamente que por un segundo Bella reconoció en él al muchacho de seis años atrás, ese muchacho hermoso que cuando le sonreía ella sentía que el mundo dejaba de girar.
- Yo también hijo, yo también te amo, te amo mucho, mucho – dijo Edward con las lágrimas recorriendo sus mejillas.
En ese ambiente familiar y emocional tomaron desayuno en la cocina, Bella preparó zumo de naranja para Ethan, zumo de piña para Sophie y si no se equivocaba de fresas para Edward, café, tostadas con mermelada, huevos con jamón y panqueques con manjar.
Edward quedó perplejo al ver a Bella preparar el desayuno, el pensaba que tendría cocinera, además todo lo que preparó estaba delicioso y se notaba que estaba acostumbrada a hacer esa labor, conocía los gustos de sus hijos a la perfección y además se acordaba que a él le encantaba el zumo de fresas, claro que a él le gustaba si ella olía así a las ricas fresas, hacía años que no permitía pensar en ese olor, en ese sabor y ahora ella se lo preparaba y compartía el desayuno con ella, con sus hijos, Dios por favor, deja que me quede en sus vidas para siempre así, deja que ella me pueda amar otra vez aunque sea un poquito, quiero compartir todos los días de mi vida con ellos, no quiero irme, no me saques de acá, me muero, me muero por probarte nena, me muero por besarte, por estrecharte en mis brazos, por hacerte el amor hasta necesitar oxígeno, Dios, cálmate Edward, estás desayunando con tus hijos, carajo, tenía una erección tan incómoda y estaba al lado de sus hijos, cálmate Cullen, no es momento, no es momento para tener fantasías con esa bella mujer. Bella se sentó al otro extremo de la mesa y desayunaron entre risotadas y anécdotas, los niños charlaban felices y contaban cosas de su tío oso Emmett.
- Él es tan gracioso papi, es como un niño chiquito y tía Rose siempre le pega en la cabeza cuando el oso molesta a mami – decía Sophie
- Si, además es tan fuerte y come como un regimiento entero, tío Jasper dice que por eso casi nunca lo invita a almorzar, si no sería pobre – Ethan estaba feliz compartiendo con su padre por primera vez
- Tío Jacob también es bueno, él dice que cuando yo sea grande me va a enseñar a andar en moto y que todos los niños se enamorarán de mi – Sophie adoraba a Jacob
- Nena esas máquinas son peligrosas, te puedes hacer daño – Edward no le había gustado nada el asuntito de las motos
- Pero tío Jacob dice que él tendrá cuidado, además él le enseñó a mamá cuando era niña y nunca se hizo daño – Edward se guardó el gruñido que tenía en la garganta, él se acordaba exactamente lo imprudente que era Bella de niña y de las veces que discutieron porque ella montaba en esa maldita moto, se acordaba de la vez que la tuvo que ir a sacar de una maldita carrera en la que ella había participado a escondidas de él.
- Nena a papi no le gustan las motos, cuando yo era su novia él siempre se enojaba cuando me montaba en moto…..- Bella se calló lo que había dicho era imprudente, no debería estar hablando del tiempo en que fueron novios, era incómodo e idiota de su parte recordar el pasado
- ¿volverán a ser novios? ¿se casarán ahora? – preguntó Sophie contenta por el tema
- Ahora terminen su desayuno, es tarde
- Pero mami….
- No ahora cielo, después conversamos
Bella se disculpó y se fue de la cocina para cambiarse de ropa, estaba incómoda, tonta, tonta Bella, no pienses en el pasado se repetía continuamente, pero una estupidez no pensar en el pasado, ya que el pasado estaba sentado en su cocina, comiendo lo que ella le preparó, su pasado se estaba instalando en su vida, en la de sus hijos, su pasado había salido a la palestra pública, un pasado que ella ya no quería, pero que inevitablemente tenía que aceptar por el bien de sus hijos.
El día para Edward Cullen desde que salió de la casa de Bella fue un infierno, afuera de su casa estaba llena de periodistas, en las afueras de su empresa el mismo espectáculo. Al bajarse del auto todos esos seres hambrientos de noticias y cotilleos se abalanzaron hacia él como aves de rapiña.
- Señor Cullen ¿qué dice sobre su paternidad?
- ¿por qué nunca ha reconocido sus hijos?
- ¿Qué dice del hecho que Bella Hale se vaya a casar?
- ¿se va a casar ella todavía o retomó el romance con usted?
- ¿Qué dice su familia?
- ¿Qué opinan sus hijos?
- ¿Desde cuándo sabe que usted es el padre de los niños Hale o siempre lo supo?
- ¿Qué dice el hecho de que cuando embarazó a Bella Hale ella era menor de edad?
- ¿Fue una relación de mutuo acuerdo?
- ¿Se aprovechó de ella siendo una niña de trece años?
- ¿Qué opina el novio de la señorita Hale?
De Edward Cullen no obtuvieron una sola palabra y se adentró en la empresa, allí todos lo miraban de reojo y murmuraban por lo bajo, él suspiró, se esperaba esto y no le molestaba tanto, por fin todos sabían que los hijos de Bella eran sus hijos, no era la manera más idónea de que se enteraran, pero de alguna manera se alegraba que sus hijos fueran a recibir su apellido y su reconocimiento, ellos no eran unos bastardos, ellos eran unos niños magníficos y a él podrían crucificarlo públicamente y él estaría feliz de que a sus hijos nunca más los llamaran bastardos.
Por la noche después de hablar por teléfono con sus hijos y con Bella se fue a la cama, Dios había sido un día tan contradictorio, la bomba noticiosa explotando, la conversación con Bella, su hijita recibiéndolo amorosamente, Dios, su hijo aceptando que lo quería, eso fue lo mejor, lo mejor que le pudo pasar en el día, Bella preparando el desayuno, todos ellos compartiendo, riendo, contando anécdotas, Bella recordando el pasado, mierda, casi quería bailar el baile de la victoria cuando Bella recordó por un momento su pasado juntos.
Mmmm, Bella, Dios cada día más hermosa, cada día la deseo más, cada día como un sediento en el desierto anhelo sus besos, sus caricias, respirar su aire, respirar su aroma, lamer su piel caliente, oh si nena, aún recuerdo el sabor de tu piel en mi lengua, piel caliente, sedosa, aromáticamente dulce, deliciosa.
Flashbacks
Hace pocos minutos le había entregado el anillo y dado mi compromiso de matrimonio, había sido el mejor momento de mi vida hasta el momento, ella dijo si, maldita sea ella dijo si y estaba tan feliz, la amaba, la amaba hasta la locura, nunca pensé amar a nadie como amo a mi muchachita hermosa, todo pasó tan rápido, no me lo vi venir, pero es que ella era tan hermosa, tan cándida llenaba de luz mi vida, me sentía en el puto cielo cada vez que la besaba y estaba ansiosa de más, mucho más, hace semanas que no pensaba en otra cosa de cogerla como un loco, crucificarla en la cama toda la maldita noche, todo el maldito día, la amaba, pero la deseaba de una manera enfermiza, me volvía loco.
- Te amo Edward, te amo, tanto, tanto que me duele por todo el cuerpo
- Te amo mi niña, te amo y siempre estaremos juntos, serás mi esposa, mi amante, mi todo, mi todo – y estrellé mis labios en los suyos, oh joder, dulce placer sus labios, el beso se fue volviendo cada vez más hambriento, cada vez más apasionado, necesitado.
- Te deseo tanto Bella, tanto que creo que voy a explotar, pero si no estás preparada lo entiendo, lo entiendo – dije suspirando, anhelando
- Yo, yo Edward yo también te deseo, siento calor en todo el cuerpo y me estremezco y me duele, ardo, pero me siento tan tonta, tan poca cosa
- Cielo, no ¿por qué?
- Edward tú estás acostumbrado a otra clase de chica y yo tengo miedo, no ser suficiente, yo soy virgen Edward – quería gritar, quería bailar, el troglodita en mi interior estaba eufórico, virgen, Dios mío, sólo mía, sólo mía – Di algo Edward por favor
- Te amo, te amo, te amo, cielos virgen, oh Dios Bella mi preciosa niña ¿me darás ese regalo?
- Si Edward, no imagino a nadie más así conmigo, a nadie, sólo tú, sólo tuya
Estábamos internados en el bosque, cerca de un acantilado, era precioso, era como estar cerca del cielo.
Nos besamos cada vez con más pasión y de a poco nuestra ropa fue desapareciendo, cuando la tuve desnuda entre mis brazos la quedé mirando embobado, Dios, era tan hermosa, más de lo que imaginaba, la más hermosa de todas, la más perfecta y eras mía, mía, mía.
Acaricié sus pechos y era como tocar la gloria, sus pezones se erizaron bajo mis dedos y me los lleve a la boca, eran deliciosos, sublimes, primero uno, después el otro, Bella jadeaba y suspiraba mi nombre y era lo más putamente erótico que había escuchado en mi vida.
Llevé una mano a su entrepierna y separé sus muslos, quería tocarla, quería reclamarla, mía, mía, jodidamente mía, su piel estaba caliente y suave como seda, llegué a su centro y carajo, estaba húmeda, y quería poseerla ya, enterrarme en ella como un desquiciado, como un enfermo, pero mi nena era pura y necesitaba controlarme, necesitaba que estuviera relajada.
La acariciaba cada vez más rápido, quería ser un caballero, juro que quería, pero….
- Oh nena me encanta tu coñito húmedo y caliente, es tan estrecho, siento como tu corazón late en mis dedos
- Oh Dios mío, oh Dios, oh Dios
- No es Dios nena, soy Edward, tu dueño tu puto dueño, el que te llevara al cielo amor, el que dará los orgasmos más ricos del mundo ¿te gustan mis dedos?, espera ver lo que hace mi boca nena, mi lengua enterrada en tu coño dulce y caliente recibiendo tus jugos cielo, he soñado con esto tantas veces, me he masturbado hasta el cansancio pensando en tenerte justamente así, en estar enterrado en ti, sobre ti, alrededor de ti – Bella jadeaba cada vez más y sus caderas se movían a encontrarse con mis dedos mientras le susurraba palabras indecentes, parecía gustarle
- ¿te gusta que te hable sucio Bella?
- Oh si, si, así, así, no pares, no pares
- Oh mi nena es sucia, le gusta mi boca de sátiro
- Edward oh si – saqué mis dedos de su interior y los saboree, carajo, era deliciosa, su aroma me enloquecía y ella me miraba con la boca abierta y los ojos entornados de pasión, sus mejillas sonrojadas y retorciéndose en la hierba, una diosa, una ninfa del bosque, descendí por su cuerpo besando cada trazo de su piel hasta llegar a sus muslos, mordisquee su cadera y abrí sus piernas, me perdí en su centro, era alucinante, deliciosa, el mejor manjar que había probado, me declaraba adicto a su coño, adicto a su cuerpo, chupe, mordí, lamí su coñito, la jodí con mi lengua de fuego y recibí su primer orgasmo, bebí todo, no quería perder nada de ese suculento manjar, todo mío, todo para mí.
- Oh nena, te ves divina cuando te vienes, la mejor imagen que mis ojos han visto – abrí más sus piernas y tomé mi verga dura y caliente en una mano y golpee su clítoris haciéndola gemir, mis propios jugos pre -seminal los pasé por su coño y de a poco me fui adentrando en ese espacio virgen, pulgada a pulgada, carajo, era tan estrecha que dolía, ella suspiraba, pero se que le dolía, pero joder, ya no podía parar, estaba jodidamente perdido en este placer indómito. Llegué a su barrera y de un solo empuje entré, ella gritó y la acuné, con mis dedos limpié sus lágrimas, estaba haciendo un esfuerzo enorme por no moverme, no quería dañarla, pero mierda, quería moverme como un loco, cogerla hasta dejarla sin oxígeno, clavarla tan profundo que se quedara sin voz de tanto gritar mi nombre. Pasaron unos minutos y ella movió su cadera para dar a entender que estaba lista y no perdí tiempo, primero lento y cuidadoso y después duro, caliente, lujurioso, me enterraba hasta la empuñadura, carne con carne creando la mejor melodía, nuestros cuerpos cantaban, susurraban gritaban, a medida que entraba ella se expandía y se ajustaba a mi como un guante, era delicioso, y me perdí, cerré mis ojos y dejé que mi cuerpo actuara por si solo, los embistes cada vez más fuerte, más rápido, más duro, mas salvaje, tiré mi cabeza hacia atrás, el disfrute era alucinante, ella estaba anclada a mi cadera con sus piernas rodeándome, Dios estaba por correrme y ella también, la sentía más estrecha, me ordeñaba de manera deliciosa, sentía su corazón latiendo en mi polla, carajo, carajo, carajo, nunca había sentido algo como esto, ella era fuego, ella era pasión.
- Edward, cielo ya, ya voy a correrme, Dios, no pares, no pares amor, me encanta, me encanta sentirte dentro de mi, te siento amor, te siento, duro grande, caliente, más fuerte Edward, más rápido
- Oh nena, nena mala, te amo, cielo, te amo, amo jodidamente cogerte, clavarte, eres mía Bella, mía
- Tuya Edward, tuya
- Córrete ahora nena, ya no aguanto más, córrete para mi, sólo para mi – ella se vino de manera exquisita y tres embistes más me corrí como nunca lo había hecho antes, jadeábamos, estábamos sudados, cansados, pero felices y nos carcajeamos mientras nos abrazábamos y nos besábamos por todos lados, era la experiencia más hermosa que había vivido y era con ella, con mi amor, con mi novia, con mi futura esposa, mi mujer, mi mujer.
Fin del flashbacks
Bella afortunadamente no había tenido que trabajar en esos días, todo era un caos, periodistas por todos lados, llamadas telefónicas peguntando si era verdad lo que se decía. Sus amigos y familia la visitaron y le dieron su apoyo, Rosalie le dijo que ella le había dicho la verdad a Edward y estaba arrepentida, pero Bella la consoló diciéndole que ella no tenía la culpa, Bella nunca le había contado a nadie lo que en verdad había ocurrido y allí con su familia y sus amigos de toda la vida Jacob y Jasper abrió su corazón y por primera vez contó su pasado, su dolor, todo, ellos la miraban desconcertados, aunque se habían imaginado lo que había pasado el saberlo con detalles lo hizo más real, más doloroso, más humano y amaron más a la chica que fue capaz de desafiar su propio destino y ganarle la partida.
Había pasado una semana desde el bombazo y todavía la locura mediática seguía y ahora iba a ser peor, el día del juicio había llegado y por supuesto se filtró la información, el juzgado estaba lleno de periodistas pero tanto Bella como Edward llegaron con guardaespaldas y sin decir una palabra entraron, con las pruebas de ADN en mano todo resultó rápido, custodia compartida, una pensión para los niños exorbitante y aunque Bella adujo no necesitar compensación económica para sus hijos, el juez fue categórico, era derecho de los niños que su padre respondiera económicamente, después de firmar varios documentos ya era un hecho, sus niños eran Cullen, ahora tenían padre y eran odiosamente más ricos, el patrimonio de Edward era gigantesco y sus hijos los herederos del imperio.