Dark Chat

domingo, 11 de marzo de 2012

La Traición

Hello mis angeles hermosos!!!
aqui les traigo un cap mas de este fic , durante la mañana estaré subiendo vicio , dejen sus comentarios al final por fiss , les mando mil besitos a todas .
Angel of the dark

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CAPÍTULO VI.-


Los días pasaban y cada vez amaba más a sus hijos, ellos eran realmente maravillosos, Sophie era pura energía y amor, en cambio Ethan todavía lo miraba ceñudo y se negaba a participar de las actividades que Edward proponía, joder, ese niño tiene más temperamento que yo mismo pensaba Edward. De todas maneras pasaba toda la tarde con ellos, jugaban, leían historietas, paseaban por los alrededores de la casa, etc.
Edward cada día era más feliz, jamás pensó en tener hijos, pero los tenía y los amaba con locura. Con Bella en cambio las cosas no marchaban, ella lo recibía en su casa para que él visitara a sus hijos, pero nada más, ella se internaba en el hogar, a veces tenía que ir a trabajar por lo que Edward tenía que cambiar las horas de visita, por que Bella no lo dejaba solo con sus hijos.
Por su parte Edward estaba delegando cada vez más trabajo a terceras personas en la empresa, ya que no quería que ésta se interpusiera entre él y sus hijos, ellos eran prioridad y el trabajo que se fuera a la mierda.
Esta mañana se había reunido con el abogado y le había explicado levemente el caso de Alice y lo referente a la herencia, no quería dejarla en la calle, pero debía aprender que con él no se jugaba, así que dispuso un dinero para entregarle, para cualquier persona era una fortuna, pero conociendo a su hermana ella se sentiría ofendida, pero al diablo, ella había destruido su vida y tendría que estar agradecida de recibir algo por parte de él.
Como era de esperar Alice lo encaró en la oficina gritándole que era un grandísimo egoísta.
- ¿ Y qué esperabas? ¿Qué te siguiera manteniendo toda la vida?
- El dinero que dispusiste para mi es una miseria, no sobreviviré con eso
- Me importa una mierda, agradece que te di algo, además puedes buscar trabajo en cualquier otra empresa, sólo tienes que empezar a vivir de acuerdo a tu nueva posición social
- Maldito bastardo, tienes dinero de sobra y me das una miseria, seguramente estás guardando todo tu maldito dinero para dárselo a esa zorra y sus bastardos – fue el peor error que pudo cometer Alice en ese momento porque la cachetada feroz que recibió por parte de Edward seguramente le dejaría un buen cardenal
- CÁLLATE MALDITA SEA, no vuelvas a hablar así ni de Bella ni de mis hijos, ellos son lo único que me importa en este puto mundo, tú estás muerta para mi, estás muerta, no quiero volver a verte en la vida y si te acercas nuevamente a mi empresa haré que te saquen a patadas maldita zorra envidiosa, tanto glamour, tanto dinero, tanto poder no te sirven de nada en este momento, estás sola y sola te quedarás si no aprendes que hay cosas más importantes en la vida que el puto dinero y todas las malditas cosas que te rodean, abre los ojos Alice has perdido años de tu vida odiando a la persona equivocada, si buscas a quien odiar mírate en un espejo y tendrás la persona idónea, estás vacía, muerta en vida, llena de odio, estás fea, acabada, opaca, no eres la niña que un día tanto quise, ahora lárgate de mi vista, me repugnas
Alice salió corriendo de la empresa de Edward llorando de rabia, de dolor, de pérdida, él, su hermano, un hermano que siempre fue un caballero, él que nunca jamás en la vida le había levantado la mano a una mujer, él acababa de golpearla, de humillarla, se sacarla de su vida para siempre con esa miseria de dinero y todo por ella, maldita mujer, maldita Bella Swan, todo era su culpa, siempre lo supo, siempre supo que esa mujer haría que su hermano perdiera la cordura, oh, la siempre inocente Bella Swan, la niñita linda de pueblo, la inocente virgencita que se atrevió a mirar al sol a la cara, ella y su alegría, ella y sus risas contagiosas, ella y su hermoso corazón expuesto a ser dañado, ella que contagiaba de calidez y ternura a quien la rodeara, maldita y mil veces maldita, todo eso era ella cuando era una paleta de pueblo, ahora era mucho más, ahora era rica, famosa, todos la adoraban, todos la idolatraban, ella tenía todo y ella nada, incluso perdió a Jasper por culpa de ella, oh Jasper, ¿por qué te alejaste cuando supiste la verdad? ¿por qué mierda corriste a socorrerla cuando la reventé?, eras mío y me dejaste por ella, ahora son amigos y la maldita zorra se ha de carcajear por quitarme lo que más amaba en la vida, mi familia y mi Jasper.
Alice había tenido muchos, muchos amantes, desde niña fue precoz y supo disfrutar del buen sexo, pero cuando Jasper apareció en su vida ella trató de cambiar, trató de ser mejor persona y lo estaba logrando, pero apareció ella a quitarle a su hermano y todo se fue a la mierda, enloqueció de rabia, de odio y se refugió en lo que mejor sabía hacer, dañar a las personas, revolcarse con cualquier hombre que se le pusiera por delante, dañó a Jasper y hasta que lo perdió supo que él era el hombre de su vida, pero él la despreció, la humilló, la llamó zorra, puta, cualquiera, cuando la encontró con otro hombre en la cama y en ese momento lo odió, pero lo amaba, carajo lo amaba y los hombres que pasaron después por su vida no llenaban el vacío que dejó su amor de juventud y ahora él se iba a casar, amaba a otra mujer y ella simplemente odiaba a todo el mundo.
Esme Cullen se paseaba nerviosa por la casa, había llamado a su hijo para conversar, necesitaba verlo, reconfortarlo como nunca lo hizo, necesitaba que él la perdonara, fue una gran tonta, una estúpida que no estuvo a la altura de un Cullen, pero su vida nunca fue fácil, ella la niña pobre que se enamoró de un hombre poderoso y rico, ella una chica de pueblo que se ganó el corazón de ese apuesto Cullen, se casaron y fueron felices, pero no, no todo había sido color de rosas, Carlisle se movía en terrenos fuera de este mundo, un mundo lleno de arpías que cada tanto le hacían recordar su origen humilde, que trataban de quitarle a su esposo por el sólo hecho de querer engrosar sus cuentas corrientes, malditas mujeres y maldito Carlisle que cayó en el juego de esas mujeres frívolas, maldito que la engañó una y otra vez, una y otra vez. A ella sólo le quedaba el consuelo de que su esposo la amaba, las otras sólo eran diversión, una extravagancia que en ese mundo de hombres poderosos y ricos era normal, era aceptado, era vanagloriado, pero su esposo siempre volvía a ella, ninguna mujer lo apartaba de su lado, él nunca dormía en otro lugar, su cama era sagrada y ella hacía la vista gorda y nunca, nunca le reprochó nada.
Hasta que apareció ella Katherine Adler y su Carlisle se volvió loco por ella desde el primer instante en que la conoció, esa mujer le quitó a Esme Cullen el amor de su esposo. Carlisle cada vez llegaba más tarde a casa, cada vez tenía menos atenciones con ella, empezó a dormir fuera cada vez con mayor frecuencia, pero cuando esa mujer fue a su casa y le dijo que le quitaría a su marido definitivamente fue cuando Esme Cullen quedó devastada, esa mujer decía estar embarazada de Carlisle y con ese embarazo se lo llevó de su lado y de sus hijos, él ni siquiera le dio la cara, simplemente un día no llegó más y se fue a vivir con esa arpía, ella se refugió en sus hijos y así trató de aplacar su dolor y la humillación que sentía.
A los cinco meses Carlisle volvió a su vida, más delgado, más empobrecido y con el corazón roto, esa mujer no lo amaba y casi lo dejó en la ruina, el embarazo ja, ese hijo no era de su marido y él lo descubrió, esa mujer tenía muchos amantes, pero en su vientre no llevaba un Cullen.
Esme lo recibió nuevamente, pero las cosas nunca fueron lo mismo, ella cerró su corazón y la puerta de su dormitorio, vivían juntos pero eran dos extraños, él se desvivía por que ella lo perdonara y ella le prometió que trataría, pero ahora no era tonta, ahora sus hijos eran más importantes que cualquier cosa y así fue como Carlisle en vida le traspasó todo su imperio a su hijo Edward, Carlisle seguía al frente de la empresa ya que en ese momento Edward contaba con 10 años, pero desde ese momento ella juró que nadie destruiría a sus hijos, especialmente a Edward, ya que al ser tan joven, hermoso y rico iba a ser blanco fácil para las arpías, siempre lo protegió y lo educó para que conociera la naturaleza traicionera de las mujeres. Cuando Carlisle falleció ella lloró, lloró por el hombre que había sido, lloró por el padre de sus hijos, pero nada más, ella estaba vacía por dentro, nunca pudo perdonarlo y nunca dejaría que a su hijo lo atraparan con el cuentito del embarazo, no, nadie merecía a su hijo y fue así como desde pequeño le dijo que las mujeres eran malas, eran fáciles, que siempre iban a tratar de quererlo por su dinero, que no se confiara de ellas y finalmente que nunca creyera cuando algunas de sus amantes le saliera con el cuento del embarazo porque él no podía engendrar debido a una enfermedad que lo afectó cuando era más pequeño.
Ahora sabía lo equivocada que estaba, lo equivocada que estuvo por años, ella había destruido desde pequeño a su hijito, lo llenó de rencor, de cinismo, de desprecio y cuando vio la luz, cuando apareció su destino y fue capaz de reconocerlo, de amarlo, de tenerlo todo, ella y sus mentiras lo destruyeron, se confió en su hija, era su hija y no tenía motivos para mentirle, ella le creyó hasta la última de sus palabras, supuestamente la chica Swan era como Katherine Adler, mala, calculadora, zorra y sacó pronto el embarazo, Dios, ella sin conocer a la chica la crucificó y con ese acto a sus nietos y a su propio hijo.
Estaba arrepentida, muy arrepentida, sabía que su odio y rencor por lo que le hizo su esposo había arruinado a su niño, a su sol, ahora de daba cuenta, claro, cuando él llamaba desde Forks hace seis años atrás se escuchaba tan contento, tan lleno de vida y después de eso se fue a Italia y se veía tan destrozado, pero ella pensaba que ese dolor por la traición de esa furcia pasaría, su hijo era fuerte, era hermoso, tendría que haber una mujer adecuada para él, una mujer buena y ella estaría pendiente hasta el más mínimo detalle de esa mujer para ver si era digna de su hijo, pero jamás pensó que esa mujer ya había pasado por su vida, que esa mujer no era como la habían hecho creer, Dios ella si había estado embarazada de su hijo, tuvo dos niños preciosos y nunca lo hizo público, ella era una chica a la que despreciaron, golpearon y sacaron de su pueblo, sola, herida y embarazada y ella pudo gritar que Edward Cullen el joven heredero rico era el padre de sus criaturas, pudo haber sacado un enorme provecho, dinero, publicidad, pero no, ella desapareció con sus retoños y cuando volvió a aparecer lo hizo por sus medios, ahora ella no quería nada de su familia y eran ahora ellos lo que querían algo de ella, Dios ten piedad de mi hijo y dale las fuerzas para que recupere lo que perdió y tanto ama, pensaba Esme Cullen mientras recordaba todo lo que había investigado acerca de la chica Swan, pobre chica había sufrido tanto, pero por sus hijos había salido adelante y era tan valiente, hermosa, una dama, con 19 años y toda una señora, una persona mejor que ella, mejor que su hija, mejor que Edward, mejor que cualquier persona que haya conocido.
Cuando Edward llegó le costó entablar conversación con él, pero tuvo que hacerlo, tuvo que revivir todo ese dolor que llevaba guardado por tantos años, le contó todo, era hora de que la familia ideal Cullen quedara al descubierto, tomó su tiempo pero cuando terminó de contarle todo Edward entendía un poco más a su madre, no la perdonaba, pero la entendía.
Ella no se atrevía a preguntar por sus nietos, temía que Edward la mandara al carajo, pero Edward conocía a su madre y sabía que quería preguntar, así que le contó todo lo que había pasado, la conversación con Rosalie Hale y Esme lloró al conocer algo más sobre madre de sus nietos, pobre niña, tanto dolor, tanto desamparo, tanto amor contenía aquella criatura que a pesar de todo el daño que le habían causado ella seguía llena de amor, llena de luz, así se la describió su hijo, como una mujer admirable, única, excelente madre, excelente profesional, única, hermosa, combativa, fuerte y lejana, él la amaba y ella ya no lo quería a él, ya no, ya no. Acunó a su hijo cuando éste lloró como un niño pequeño en sus brazos por el amor de esa niña mujer que ya no amaba a su hijito. Le mostró más fotos que durante la semana le había sacado a sus hijos, le mostró un video que él filmó cuando se encontraban jugando el en jardín, le entristecía ver a su pequeño nieto mirando con rencor a su hijo, pero entendía que no todos los niños toman las cosas de igual manera, y ese niño era idéntico a su padre tanto físicamente como emocionalmente, oh si, ella reconocía en el pequeño a su propio hijo, la nena, la nena era puro amor y luz, se notaba que adoraba a Edward, lo miraba con tanto amor, con tanto cariño que volvió a llorar mientras miraba el video y la niña le tiraba besitos a su padre a través de la cámara.
- Ella es Sofhie mami, y ella es una cosita llena de energía y amor, es como…. Es como ella, como Bella, llena de amor, llena de luz, porque Bella a pesar de todo no me odia, no lo hace, lo veo en sus ojos, ella es tan transparente mami y antes me enceguecí y no lo vi, no lo vi y ahora ella ya no me ama, se va a casar mami, se va a casar y yo la amo tanto, tanto, nunca dejé de amarla, siempre estuvo en mi corazón, disfrazada de odio, pero siempre estuvo allí y yo la quiero para mi mami, la quiero para mi, algo de ella para mi, algo de ella para mi, algo de ella para mi.
- Shhh, nene, ten paciencia, no llores más mi niño, que ella no te odie es un gran paso, que te deje ver a los niños es maravilloso, nadie hace eso ahora así por así, si tanto la quieres compite nene, tú siempre fuiste el mejor en todo, conquístala, enamórala de nuevo, ya lo hiciste una vez
- No es tan fácil mami, ella realmente lo ama, la conozco y nunca lo traicionará, nunca, ella nunca se ha regido por el dinero, nunca la ha seducido el poder, ella es diferente, ella ama con el corazón y con su alma, así como una vez me amó ahora lo ama a él.
- Todo a su tiempo amor, todo a su tiempo.
Cuando Edward se fue ella estaba más tranquila, pobre hijo sufriendo por amor, su hija desterrada del corazón de su hermano y llena de odio y ella sola, más sola que nunca viendo a sus hijos sufrir, pero ese era su castigo, pero ella los sacaría adelante, tenía que empezar a ser una buena madre, su pobre hija enferma de odio, corrupta por el dinero.
Esme Cullen sabía que tendría que luchar como nunca antes lo hizo, pero lo haría por sus hijos, ellos tenían que volver a ser felices como lo fueron cuando eran pequeños y sus nietos, ella los conocería y conocería a esa increíble mujer, ella tenía que pedirle perdón, tenía que conocerla.
La semana siguiente explotó la bomba mediática y todas las revistas y programas de farándula estaban extasiados
¿Era Edward Cullen el padre de los hijos de la modelo y actriz Isabella Hale?
Se ha descubierto que el empresario y playboy Edward Cullen visita a diario la mansión de Bella Hale, según nuestras investigaciones desde hace dos semanas el empresario visita la casa, pero eso no es todo se les ha tomado varias fotos en donde se ve claramente Edward Cullen jugando con los niños en el jardín.
Hoy temprano hemos tratado de conversar con los afectados, pero ninguno de los dos ha tomado las llamadas, pero está claro que el padre de los chicos Hale es Edward Cullen y por nuestras investigaciones él estuvo por varios meses viviendo en Forks pueblo donde sabrán nació y se crió Isabella Hale, en el mismo tiempo en que ella quedó embarazada, ahora habrá que esperar que dicen ellos con respecto a la noticia, pero viendo las fotos está claro el parentesco, es increíble que nunca antes pudiéramos tener acceso o fotos de los niños y ahora pum, los vemos y nada más que con su padre biológico ¿qué guardado lo tenías Bella wow Edward Cullen? ¿Qué opinará de todo esto Antonio? ¿Habrán roto la relación ahora que apareció Cullen? ¿retomaron el romance que dio origen a los pequeños?
Carajo, carajo, carajo, repetían simultáneamente Edward y Bella ese día en la mañana cuando le avisaron que la noticia ya era un hecho, no les avisaron antes y el maldito guardia de seguridad había filtrado la noticia y había dejado pasar al periodista que sacó las fotos.
Maldita sea, ella sabía que debía estar preparada para algo así, pero no lo estaba, ella amaba su intimidad, la intimidad de sus hijos, pero no podía hacer nada, no podía negarlo porque el juicio estaba pronto a realizarse, faltaban a penas días y eso sería otro motivo más para estar en el ojo del huracán, ella sabía a lo que se exponían al reconocer la paternidad de Edward sobre sus hijos, era un hecho que no se podía negar. Miró a Edward que estaba inquieto, claro estar en boca de todos no era fácil y menos por una noticia así, a él lo crucificarían por no haber reconocido a sus hijos, por haber tardado años en hacerlo, su imagen, su empresa saldrían dañadas.
- lo siento tanto Edward, el guardia siempre había sido tal leal
- no Bella, no, no te culpes cariño, no tienes culpa en esto, además ya sabíamos que esto tarde o temprano pasaría
- pero tu imagen…..
- no te preocupes por eso, a mi no me importa ¿crees que me importa lo que digan de mi? ¿Qué soy un puto bastardo que no reconocí ni ayudé a mis hijos?, no cariño, lo que me importa son los niños, se que hemos hablado con ellos, pero esto va a ser muy duro para ellos, querrán hacerles preguntas, sonsacarlos y no quiero verlos expuesto a eso más de lo necesario
- por supuesto, ya hemos conversado, ellos son fuertes Edward, no dirán nada, nada, además ellos casi nunca salen y yo me quedaré unos días acá en casa capeando la tormenta
- yo lo siento tanto Bella, todo es mi culpa, mi maldita culpa, vengo yo y desmorono su mundo feliz, pero yo los quiero tanto, tanto
- lo se Edward, te he visto con los niños, ellos también te quieren mucho
- no Ethan, él todavía me odia
- no, no te odia, pero te tiene miedo, él cree que si te quiere tú te puedes ir y no quiero eso, no quiere sufrir, él es muy especial, Sophie tiene ese toque como de brujita y desde que empezó a hablar decía que su papi la visitaba en sueños, incluso hizo dibujos de ti, me daba terror, esa niña de verdad soñaba contigo, pero Ethan, él es más receptivo, es como si tuviera 35 años y no cinco, él siempre siente lo que pasa alrededor, él me mira un segundo y sabe perfectamente cómo me encuentro, es un niño increíble y ha sufrido más que nadie tu ausencia, lo siento, no lo digo para que te sientas mal, sólo para que lo conozcas un poquito, él es mi defensor número uno, el presidente de mi fans, el hombre de la casa como él dice y le duele mucho lo que me pasó, aunque nunca le he contado a veces pienso que él me lee la mente y sabe todo lo que pasó.
- Gracias Bella, se que nunca voy a cansarme de repetir lo agradecido y apenado que estoy contigo y con mis hijos, lo que hice no tiene perdón de Dios.
- Ya calla Cullen, tenemos cosas mejor que estar pidiendo perdón por cosas que pasaron hace tanto tiempo
- Si, pero ahora revientan las consecuencias de mis actos deplorables
- No hablemos más del tema, mejor concentrémonos en lo que va a pasar cuando salgamos al mundo y nos caiga la lluvia de periodistas
Así fue como acordaron no decir nada, total ya todos sabían que era verdad, de sus bocas no saldría una sola palabra, ya confirmarían la noticia con el fallo en el juicio. Las relaciones entre ellos era un poco más cordial, pero igualmente fría por parte de ella y ni decir de Antonio que se lo llevaban el demonio, casi estalla en furia cuando se insinuó una relación Cullen Hale, quería gritar que no era así, que esa era su mujer, que el maldito Cullen era un maldito aparecido y que no era más que un donador de esperma, pero no podía decir nada, no caería en el juego de la farándula, él estaba acostumbrado a sobrellevar el tema del estrellato y callar en pos de la intimidad, pero carajo, estaba tan furioso, ese hombre estaba entrando en sus vidas de manera meteórica y ya le estaba quitando el afecto de los niños, Sophie nunca lo quiso, pero en cambio adoraba a su padre y Ethan a pesar de que trataba de resistirse al cariño de su padre él había notado que sus muros estaban cayendo estrepitosamente, sabía que el chico se sentía dividido entre los dos hombres y sus afectos, pero no podía negar que en el fondo de su corazón el padre es el padre y la sangre tira, él veía a Ethan mirar de reojo a Edward y veía el anhelo de sentirse libre de abrazar a su padre y perdonarlo, le dolía, le dolía como un demonio porque él amaba a los niños tanto como a su madre, pero veía a padre e hijo sufriendo por la indiferencia del chico y él no podía quedarse de brazos cruzados.
Así fue como después que Edward se fuera el día anterior a saltar la noticia él hablo con Ethan.
- dime chico ¿por qué no le das una oportunidad a tu padre?
- Por que no quiero, lo odio – el niño estaba con el ceño fruncido y los bracitos cruzados en su pecho en pose combatiente
- A mi no puedes mentirme, se que deseas perdonarlo, se que deseas conocerlo y reírte con él, hazlo, no te arrepentirás
- Pero, pero, yo te quiero, yo quería que tú fueras mi papá
- Querías, pero ya no, yo siempre te querré chico, siempre serás mi campeón, siempre te querré como a un hijo, pero creo que debes darle una oportunidad a tu verdadero padre, no es mal tipo, sólo cometió un error tremendo, pero se ve que está arrepentido y deseoso de que le des una oportunidad, además ahora puedes tener dos papás ¿ o a caso tú crees que por querer a tu padre yo te voy a dejar de querer a ti?
- ¿no?
- Por supuesto que no, ustedes son mi familia, los amo, pero creo que es hora de que conozcas a tu papá, a mi me cae gordo, pero se que es un buen tipo, al menos como padre lo intenta, anda campeón se feliz, disfruta a tu papá.
- Gracias Antonio, siempre te voy a querer
- Y ustedes siempre serán mis hijos del corazón
Fue lo más difícil que tuvo que hacer Antonio en sus cortos años, pero amaba a esos niños y no podía dejar que Ethan siguiera sufriendo por el compromiso que sentía hacia él.
Fue así que cuando Bella y Edward estaban esa mañana discutiendo no decir nada a la prensa los niños bajaron y se encontraron a su papá en la sala, Sophie enseguida se lanzó a los brazos de Edward llenándolo de besos y caricias, Edward reía feliz del recibimiento de su preciosa hija.
- Sophie déjalo – Edward tragó saliva, nunca se acostumbraría al odio que le tenía su propio hijo, así que lo miró con tristeza en los ojos y bajó a Sophie de su regazo, pero ella no o quería soltar
- Que lo sueltes te dije, lo tienes todo babeado ¿cómo quieres que lo salude como corresponde si tiene babas tuyas por toda la cara?
Dicho esto todos se quedaron estáticos cuando Ethan corrió y se lanzó con ímpetu a los brazos de un Edward casi en estado de shock, Bella no podía creer lo que veían sus ojos, su hijito, su hijito besando por toda la cara a un padre al que hasta ayer juraba que odiaba, su ojos se llenaron de lágrimas de felicidad, su hijo por fin se estaba comportando como el niño inocente que es, un niño lleno de amor. Edward estaba feliz, más que feliz, dichoso, lleno de energía, lleno de amor, au hijo por fin lo perdonaba, por fin le daba una oportunidad para conocerlo, para ser parte de la vida de él, Dios, era maravilloso sentir el cuerpecito de su hijo entre sus brazos, sentir sus besitos picoteados en su cara, Dios era grande y misericordioso.
- yo… yo te quiero papi, te quiero mucho – dijo Ethan bajito pero todos lo escucharon y Edward sonrió tan ampliamente que por un segundo Bella reconoció en él al muchacho de seis años atrás, ese muchacho hermoso que cuando le sonreía ella sentía que el mundo dejaba de girar.
- Yo también hijo, yo también te amo, te amo mucho, mucho – dijo Edward con las lágrimas recorriendo sus mejillas.
En ese ambiente familiar y emocional tomaron desayuno en la cocina, Bella preparó zumo de naranja para Ethan, zumo de piña para Sophie y si no se equivocaba de fresas para Edward, café, tostadas con mermelada, huevos con jamón y panqueques con manjar.
Edward quedó perplejo al ver a Bella preparar el desayuno, el pensaba que tendría cocinera, además todo lo que preparó estaba delicioso y se notaba que estaba acostumbrada a hacer esa labor, conocía los gustos de sus hijos a la perfección y además se acordaba que a él le encantaba el zumo de fresas, claro que a él le gustaba si ella olía así a las ricas fresas, hacía años que no permitía pensar en ese olor, en ese sabor y ahora ella se lo preparaba y compartía el desayuno con ella, con sus hijos, Dios por favor, deja que me quede en sus vidas para siempre así, deja que ella me pueda amar otra vez aunque sea un poquito, quiero compartir todos los días de mi vida con ellos, no quiero irme, no me saques de acá, me muero, me muero por probarte nena, me muero por besarte, por estrecharte en mis brazos, por hacerte el amor hasta necesitar oxígeno, Dios, cálmate Edward, estás desayunando con tus hijos, carajo, tenía una erección tan incómoda y estaba al lado de sus hijos, cálmate Cullen, no es momento, no es momento para tener fantasías con esa bella mujer. Bella se sentó al otro extremo de la mesa y desayunaron entre risotadas y anécdotas, los niños charlaban felices y contaban cosas de su tío oso Emmett.
- Él es tan gracioso papi, es como un niño chiquito y tía Rose siempre le pega en la cabeza cuando el oso molesta a mami – decía Sophie
- Si, además es tan fuerte y come como un regimiento entero, tío Jasper dice que por eso casi nunca lo invita a almorzar, si no sería pobre – Ethan estaba feliz compartiendo con su padre por primera vez
- Tío Jacob también es bueno, él dice que cuando yo sea grande me va a enseñar a andar en moto y que todos los niños se enamorarán de mi – Sophie adoraba a Jacob
- Nena esas máquinas son peligrosas, te puedes hacer daño – Edward no le había gustado nada el asuntito de las motos
- Pero tío Jacob dice que él tendrá cuidado, además él le enseñó a mamá cuando era niña y nunca se hizo daño – Edward se guardó el gruñido que tenía en la garganta, él se acordaba exactamente lo imprudente que era Bella de niña y de las veces que discutieron porque ella montaba en esa maldita moto, se acordaba de la vez que la tuvo que ir a sacar de una maldita carrera en la que ella había participado a escondidas de él.
- Nena a papi no le gustan las motos, cuando yo era su novia él siempre se enojaba cuando me montaba en moto…..- Bella se calló lo que había dicho era imprudente, no debería estar hablando del tiempo en que fueron novios, era incómodo e idiota de su parte recordar el pasado
- ¿volverán a ser novios? ¿se casarán ahora? – preguntó Sophie contenta por el tema
- Ahora terminen su desayuno, es tarde
- Pero mami….
- No ahora cielo, después conversamos
Bella se disculpó y se fue de la cocina para cambiarse de ropa, estaba incómoda, tonta, tonta Bella, no pienses en el pasado se repetía continuamente, pero una estupidez no pensar en el pasado, ya que el pasado estaba sentado en su cocina, comiendo lo que ella le preparó, su pasado se estaba instalando en su vida, en la de sus hijos, su pasado había salido a la palestra pública, un pasado que ella ya no quería, pero que inevitablemente tenía que aceptar por el bien de sus hijos.
El día para Edward Cullen desde que salió de la casa de Bella fue un infierno, afuera de su casa estaba llena de periodistas, en las afueras de su empresa el mismo espectáculo. Al bajarse del auto todos esos seres hambrientos de noticias y cotilleos se abalanzaron hacia él como aves de rapiña.
- Señor Cullen ¿qué dice sobre su paternidad?
- ¿por qué nunca ha reconocido sus hijos?
- ¿Qué dice del hecho que Bella Hale se vaya a casar?
- ¿se va a casar ella todavía o retomó el romance con usted?
- ¿Qué dice su familia?
- ¿Qué opinan sus hijos?
- ¿Desde cuándo sabe que usted es el padre de los niños Hale o siempre lo supo?
- ¿Qué dice el hecho de que cuando embarazó a Bella Hale ella era menor de edad?
- ¿Fue una relación de mutuo acuerdo?
- ¿Se aprovechó de ella siendo una niña de trece años?
- ¿Qué opina el novio de la señorita Hale?
De Edward Cullen no obtuvieron una sola palabra y se adentró en la empresa, allí todos lo miraban de reojo y murmuraban por lo bajo, él suspiró, se esperaba esto y no le molestaba tanto, por fin todos sabían que los hijos de Bella eran sus hijos, no era la manera más idónea de que se enteraran, pero de alguna manera se alegraba que sus hijos fueran a recibir su apellido y su reconocimiento, ellos no eran unos bastardos, ellos eran unos niños magníficos y a él podrían crucificarlo públicamente y él estaría feliz de que a sus hijos nunca más los llamaran bastardos.
Por la noche después de hablar por teléfono con sus hijos y con Bella se fue a la cama, Dios había sido un día tan contradictorio, la bomba noticiosa explotando, la conversación con Bella, su hijita recibiéndolo amorosamente, Dios, su hijo aceptando que lo quería, eso fue lo mejor, lo mejor que le pudo pasar en el día, Bella preparando el desayuno, todos ellos compartiendo, riendo, contando anécdotas, Bella recordando el pasado, mierda, casi quería bailar el baile de la victoria cuando Bella recordó por un momento su pasado juntos.
Mmmm, Bella, Dios cada día más hermosa, cada día la deseo más, cada día como un sediento en el desierto anhelo sus besos, sus caricias, respirar su aire, respirar su aroma, lamer su piel caliente, oh si nena, aún recuerdo el sabor de tu piel en mi lengua, piel caliente, sedosa, aromáticamente dulce, deliciosa.
Flashbacks
Hace pocos minutos le había entregado el anillo y dado mi compromiso de matrimonio, había sido el mejor momento de mi vida hasta el momento, ella dijo si, maldita sea ella dijo si y estaba tan feliz, la amaba, la amaba hasta la locura, nunca pensé amar a nadie como amo a mi muchachita hermosa, todo pasó tan rápido, no me lo vi venir, pero es que ella era tan hermosa, tan cándida llenaba de luz mi vida, me sentía en el puto cielo cada vez que la besaba y estaba ansiosa de más, mucho más, hace semanas que no pensaba en otra cosa de cogerla como un loco, crucificarla en la cama toda la maldita noche, todo el maldito día, la amaba, pero la deseaba de una manera enfermiza, me volvía loco.
- Te amo Edward, te amo, tanto, tanto que me duele por todo el cuerpo
- Te amo mi niña, te amo y siempre estaremos juntos, serás mi esposa, mi amante, mi todo, mi todo – y estrellé mis labios en los suyos, oh joder, dulce placer sus labios, el beso se fue volviendo cada vez más hambriento, cada vez más apasionado, necesitado.
- Te deseo tanto Bella, tanto que creo que voy a explotar, pero si no estás preparada lo entiendo, lo entiendo – dije suspirando, anhelando
- Yo, yo Edward yo también te deseo, siento calor en todo el cuerpo y me estremezco y me duele, ardo, pero me siento tan tonta, tan poca cosa
- Cielo, no ¿por qué?
- Edward tú estás acostumbrado a otra clase de chica y yo tengo miedo, no ser suficiente, yo soy virgen Edward – quería gritar, quería bailar, el troglodita en mi interior estaba eufórico, virgen, Dios mío, sólo mía, sólo mía – Di algo Edward por favor
- Te amo, te amo, te amo, cielos virgen, oh Dios Bella mi preciosa niña ¿me darás ese regalo?
- Si Edward, no imagino a nadie más así conmigo, a nadie, sólo tú, sólo tuya
Estábamos internados en el bosque, cerca de un acantilado, era precioso, era como estar cerca del cielo.
Nos besamos cada vez con más pasión y de a poco nuestra ropa fue desapareciendo, cuando la tuve desnuda entre mis brazos la quedé mirando embobado, Dios, era tan hermosa, más de lo que imaginaba, la más hermosa de todas, la más perfecta y eras mía, mía, mía.
Acaricié sus pechos y era como tocar la gloria, sus pezones se erizaron bajo mis dedos y me los lleve a la boca, eran deliciosos, sublimes, primero uno, después el otro, Bella jadeaba y suspiraba mi nombre y era lo más putamente erótico que había escuchado en mi vida.
Llevé una mano a su entrepierna y separé sus muslos, quería tocarla, quería reclamarla, mía, mía, jodidamente mía, su piel estaba caliente y suave como seda, llegué a su centro y carajo, estaba húmeda, y quería poseerla ya, enterrarme en ella como un desquiciado, como un enfermo, pero mi nena era pura y necesitaba controlarme, necesitaba que estuviera relajada.
La acariciaba cada vez más rápido, quería ser un caballero, juro que quería, pero….
- Oh nena me encanta tu coñito húmedo y caliente, es tan estrecho, siento como tu corazón late en mis dedos
- Oh Dios mío, oh Dios, oh Dios
- No es Dios nena, soy Edward, tu dueño tu puto dueño, el que te llevara al cielo amor, el que dará los orgasmos más ricos del mundo ¿te gustan mis dedos?, espera ver lo que hace mi boca nena, mi lengua enterrada en tu coño dulce y caliente recibiendo tus jugos cielo, he soñado con esto tantas veces, me he masturbado hasta el cansancio pensando en tenerte justamente así, en estar enterrado en ti, sobre ti, alrededor de ti – Bella jadeaba cada vez más y sus caderas se movían a encontrarse con mis dedos mientras le susurraba palabras indecentes, parecía gustarle
- ¿te gusta que te hable sucio Bella?
- Oh si, si, así, así, no pares, no pares
- Oh mi nena es sucia, le gusta mi boca de sátiro
- Edward oh si – saqué mis dedos de su interior y los saboree, carajo, era deliciosa, su aroma me enloquecía y ella me miraba con la boca abierta y los ojos entornados de pasión, sus mejillas sonrojadas y retorciéndose en la hierba, una diosa, una ninfa del bosque, descendí por su cuerpo besando cada trazo de su piel hasta llegar a sus muslos, mordisquee su cadera y abrí sus piernas, me perdí en su centro, era alucinante, deliciosa, el mejor manjar que había probado, me declaraba adicto a su coño, adicto a su cuerpo, chupe, mordí, lamí su coñito, la jodí con mi lengua de fuego y recibí su primer orgasmo, bebí todo, no quería perder nada de ese suculento manjar, todo mío, todo para mí.
- Oh nena, te ves divina cuando te vienes, la mejor imagen que mis ojos han visto – abrí más sus piernas y tomé mi verga dura y caliente en una mano y golpee su clítoris haciéndola gemir, mis propios jugos pre -seminal los pasé por su coño y de a poco me fui adentrando en ese espacio virgen, pulgada a pulgada, carajo, era tan estrecha que dolía, ella suspiraba, pero se que le dolía, pero joder, ya no podía parar, estaba jodidamente perdido en este placer indómito. Llegué a su barrera y de un solo empuje entré, ella gritó y la acuné, con mis dedos limpié sus lágrimas, estaba haciendo un esfuerzo enorme por no moverme, no quería dañarla, pero mierda, quería moverme como un loco, cogerla hasta dejarla sin oxígeno, clavarla tan profundo que se quedara sin voz de tanto gritar mi nombre. Pasaron unos minutos y ella movió su cadera para dar a entender que estaba lista y no perdí tiempo, primero lento y cuidadoso y después duro, caliente, lujurioso, me enterraba hasta la empuñadura, carne con carne creando la mejor melodía, nuestros cuerpos cantaban, susurraban gritaban, a medida que entraba ella se expandía y se ajustaba a mi como un guante, era delicioso, y me perdí, cerré mis ojos y dejé que mi cuerpo actuara por si solo, los embistes cada vez más fuerte, más rápido, más duro, mas salvaje, tiré mi cabeza hacia atrás, el disfrute era alucinante, ella estaba anclada a mi cadera con sus piernas rodeándome, Dios estaba por correrme y ella también, la sentía más estrecha, me ordeñaba de manera deliciosa, sentía su corazón latiendo en mi polla, carajo, carajo, carajo, nunca había sentido algo como esto, ella era fuego, ella era pasión.
- Edward, cielo ya, ya voy a correrme, Dios, no pares, no pares amor, me encanta, me encanta sentirte dentro de mi, te siento amor, te siento, duro grande, caliente, más fuerte Edward, más rápido
- Oh nena, nena mala, te amo, cielo, te amo, amo jodidamente cogerte, clavarte, eres mía Bella, mía
- Tuya Edward, tuya
- Córrete ahora nena, ya no aguanto más, córrete para mi, sólo para mi – ella se vino de manera exquisita y tres embistes más me corrí como nunca lo había hecho antes, jadeábamos, estábamos sudados, cansados, pero felices y nos carcajeamos mientras nos abrazábamos y nos besábamos por todos lados, era la experiencia más hermosa que había vivido y era con ella, con mi amor, con mi novia, con mi futura esposa, mi mujer, mi mujer.
Fin del flashbacks
Bella afortunadamente no había tenido que trabajar en esos días, todo era un caos, periodistas por todos lados, llamadas telefónicas peguntando si era verdad lo que se decía. Sus amigos y familia la visitaron y le dieron su apoyo, Rosalie le dijo que ella le había dicho la verdad a Edward y estaba arrepentida, pero Bella la consoló diciéndole que ella no tenía la culpa, Bella nunca le había contado a nadie lo que en verdad había ocurrido y allí con su familia y sus amigos de toda la vida Jacob y Jasper abrió su corazón y por primera vez contó su pasado, su dolor, todo, ellos la miraban desconcertados, aunque se habían imaginado lo que había pasado el saberlo con detalles lo hizo más real, más doloroso, más humano y amaron más a la chica que fue capaz de desafiar su propio destino y ganarle la partida.
Había pasado una semana desde el bombazo y todavía la locura mediática seguía y ahora iba a ser peor, el día del juicio había llegado y por supuesto se filtró la información, el juzgado estaba lleno de periodistas pero tanto Bella como Edward llegaron con guardaespaldas y sin decir una palabra entraron, con las pruebas de ADN en mano todo resultó rápido, custodia compartida, una pensión para los niños exorbitante y aunque Bella adujo no necesitar compensación económica para sus hijos, el juez fue categórico, era derecho de los niños que su padre respondiera económicamente, después de firmar varios documentos ya era un hecho, sus niños eran Cullen, ahora tenían padre y eran odiosamente más ricos, el patrimonio de Edward era gigantesco y sus hijos los herederos del imperio.

miércoles, 29 de febrero de 2012

REBELDE

Hello mis angeles  hermosos!!!
Ya era hora q apareciera por aqui , lo se soy muy mala , jajajaja 
aqui les traigo un nuevo fic obra de nuestra querida Sandra , asi q chicas por fiss dejen mucho pero muchos comentarios , y así me animo y actualizo mas seguido ( es en mi rancho se llama chantaje)en fin lean disfruten, y el sitio seguirá no se como pero seguirá vivo.
Les mando mil besitos a todas y no me odien por fiss
Angel of  the dark
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PRÓLOGO
¿Puede escaparse del destino? ¿se puede cambiar el futuro?, ¿se puede esconder para siempre una parte importante de tu vida que puede darte la felicidad eterna, pero que al mismo tiempo le temes como a nada en la vida?.
Esas son las inquietudes que atormentaban día y noche a Isabella Swan, Bella como le gustaba que la llamaran. Una chica hermosa, terriblemente precoz, de gustos extravagantes según todos, violenta, apática, que desafiaba todo tipo de autoridad, una rebelde que odiaba todo y a casi todos.
Un destino marcado a fuego y con sangre, con pasión desenfrenada y dolor, su destino estaba por alcanzarla y aunque luchara sabía de antemano que era más factible que perdiera la lucha y de paso su vida humana, porque su corazón y su alma ya la había perdido hace diez años.
No se puede escapar del destino, pero ella lucharía hasta que no pudieran más sus fuerzas o hasta que el hombre destinado a ella la reconociera y terminara de llevarse lo único que le quedaba….. su vida mortal.

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CAPÍTULO I.- LA VIDA APESTA
BELLA POV

Odio este maldito internado, odio mi maldita edad, si tuviera más años ya me hubiera largado, pero no, estoy amarrada a este espantoso lugar y bajo las órdenes de esa puta vieja de la directora, la muy respetable señorita Victoria Morris, respetable, ja, respetable mi culo, la muy zorra se folla todo lo que tenga una polla.
Ah si, mi nombre es Isabella Swan, tengo 15 años y desde los 5 años estoy encerrada en este disque internado.
Mi padre murió cuando tenía cuatro años y mi madre me llevó a vivir con el que sería mi tutor, unos pocos meses después mi madre también falleció y el muy desgraciado del hijo del tutor dijo que no soportaba más mi presencia y me trajo a este lugar y nunca más lo vi,
Sobra decir que nunca he salido para las vacaciones o fechas festivas como los demás alumnos, nunca nadie ha venido a visitarme y se supone que nunca debería salir de acá, pero me vale una mierda las reglas y todos los fines de semana me salgo y me lo paso genial en un bar a unos pocos kilómetros del internado, ya se que dirán ¡tiene 15! Y yo les respondo ¿y qué?, llevo 10 putos años encerrada, no creerán que viviré mi vida como una mártir, no, todo lo contrario me lo pasó genial.
A los 10 años fumé mi primer cigarrillo y bebí mi primera cerveza, claro que ahora bebo más fuerte, tequila, ron, Whiskey, etc, no se confundan no soy una alcohólica, sólo soy joven y me gusta vivir al máximo las pocas horas que puedo llamar mi vida, porque el resto es un infierno. Todos en el internado saben que me escapo, la directora incluso ha informado a mi querido tutor de mis andanzas, pero nunca recibió respuesta a sus quejas y como es el mayor benefactor casi lo deja pasar, digo casi porque la muy zorra me ha castigado infinidad de veces y en muy variadas formas.
La primera vez que me castigó fue el mismo día en que llegué, por supuesto extrañaba a mis padres, apenas unos meses que habían muerto y me puse a llorar cuando Carlisle, mi tutor, me trajo hasta acá, claro él ni se inmutó, pero la directora dijo que era inadmisible que llorara por lo que me había tocado vivir y cuando el puto tutor se fue, recibí la bienvenida de Victoria, me llevó a un dormitorio y con una fusta me nalgueó hasta cansarse, mi pobre trasero quedó adolorido por semanas, pero mientras más gritaba más me pegaba, así que me tuve que quedar calladita y aguantar.
Poco a poco los años fueron pasando y mi carácter tranquilo y sereno se fue transformando en lo que soy ahora, una adolescente problema, una causa perdida según Victoria, una rebelde según mis amigos, según yo, sólo soy Bella.
Hoy es viernes y ya tengo listo mi escape, claro que tuve que negociar con Jake para que me ayudara porque para variar estoy en la celda de castigo, pero él tiene una copia de la llave y me ayudará. Jake es mi mejor amigo, no se extrañen, el internado es mixto, si mixto, lo que es bueno, porque al llevar años encerrada acá por lo menos no estamos sólo con niñas y tenemos nuestros rollos con el sexo opuesto.
Jake fue el primer chico que conocí aquí, ya que lleva casi el mismo tiempo que yo, pero él si sale de vacaciones y todo eso, como decía Jake es un excelente amigo y un muy buen besador, no, no somos novios ni nada de eso, pero si nos hemos besado varias veces, es muy apuesto y no se enrolla con lo de los besos ya que yo tengo novio o algo parecido a eso, claro que James es mayor, tiene 20 años y está en la universidad así que tampoco me lo tomo muy en serio, además nos vemos sólo los fines de semana cuando me escapo porque él lleva una vida normal, es un chico muy , muy apuesto y sus besos son los mejores, me llevan a casi desear llevar la relación más allá, pero bah, para qué si no nos veremos más, además con los besos y los fajes me basta.
- Bella, Bella, ¿estás lista?
- Si, date prisa Jake, te demoraste mucho
- Perdona, pero Victoria estaba muy pesada y casi manda a Newton a revisar a los castigados
- Maldita zorra
- Ya, vamos Bellita
- Si, si, me voy antes de que me pillen
- Cuídate, por favor y no tomes tanto
- Si papá – Jacob rodó los ojos, le apesta cuando lo trato de papá, pero es que en verdad se comporta como uno cuando le da por cuidarme más de la cuenta.
Al salir hacia un costado del patio me subo al árbol de cerezo que estratégicamente da al muro y saltó hacia fuera, ya llevaba mi mochila para cambiarme de ropa en cuanto pudiera, al alzar la vista lo veo, James, qué tipo más mono, me esperaba montado en su moto, vestía jeans desgastados y rotos, camiseta negra ajustada sin mangas y la infaltable chaqueta de cuero negra, botas negras con remaches y correas, un jodido regalo para la vista. Lo que me recuerda tanto a Edw….., bah, a nadie.
Cuando estábamos a punto de partir se acerca un vehículo a la puerta principal del internado, la ventanilla del auto baja y veo dos tipos grandes y algo terroríficos al interior, me miran seriamente, claro, me estoy escapando del internado con un tipo mayor, desaliñado y montado en una monstruosa moto, veía la desaprobación en sus miradas e hice lo que hago siempre que me pillan en travesura, sonrío tiernamente, me muerdo el labio inferior y los miro directamente a los ojos pestañando varias veces, ¡bingo! uno de ellos me guiña un ojo, suben la ventanilla y siguen su camino.
Al llegar al antro todos nos saludan y llegamos rápidamente a la mesa especial que nos reservaban, el dueño no se hacía problema con que una menor de edad entrara en su local, total a él le importaba una mierda lo que opinaban los demás y nos llevábamos bien, el tipo era divertido, era amigo de James y además me cuidaba, a pesar de que yo no necesito que nadie me cuide, soy perfectamente capaz de hacerlo solita, es más lo he hecho en varias ocasiones.
Después de unos tragos, unos diez cigarrillos y algunos que otros toqueteos por parte de James salimos a la pista de baile y allí se desató la locura, me encanta bailar y sentir como el cuerpo de James se acopla al mío, la manera en que nos rozamos y los besos, uf, los besos son de lo mejor, yo no me quedo atrás y mis manos serpenteaban por su cuerpo excitándolo, llevándolo al límite impuesto por mi, me encantaba jugar con sus emociones, pero que se joda no le entregaré mi virginidad a cualquiera, al menos por el momento no.
No se confundan no soy de las que piensan que la virtud es lo más importante en la mujer y que se le debe respetar y todas esas mierdas casi religiosas por las que muchas se rigen, solamente no he encontrado a la persona que me vuelva totalmente loca de deseo y que desee desesperadamente unirme a él, bueno si, una vez conocí a alguien así, pero fue cuando tenía cinco años y creerán que estoy enferma porque una niña de esa edad no puede sentir deseo por un hombre, pero yo si lo sentí y lo sentí tan profundamente que aún ronda mi cabeza ese recuerdo, quizás fue un puto sueño, espero que así sea, aunque en el fondo y aunque me lo niegue al menos trescientas veces al día se que lo que sentí fue real y desde ese día siento que algo importante me falta, algo que me impide sentirme normal, algo que me impide respirar tranquila y hace que en las noches mi cuerpo anhele ese contacto, sentir ese aroma, sentir nuevamente un beso de su boca, si, al parecer ese hombre me besó, tomó mi alma y algo más, sólo que ahora no quiero recordar qué fue lo otro que tomó de mi y que me marcó de por vida.
Las canciones sucedían unas tras otras, pero había perdido el gusto, recordarlo a él me hacía mal y quería otro trago para sacarlo de mi cabeza. Últimamente lo he recordado bastante y no es bueno para mi, porque a pesar de mi deseo lo detesto, lo odio y no deseo volver a verlo nunca más en mi vida.
Después de tres tragos más estaba bastante achispada y James me miraba con reproche, a él no le gustaba que bebiera, pero que se jodiera, total empecé a beber para llamar su atención.
La primera vez que vi a James fue en mi primera incursión a este bar, estaba escondida con una amiga del internado mirando todo lo que allí ocurría cuando lo vi, era hermoso, salvaje y todas las mujeres se volteaban a verlo, él caminaba tan seguro por las instalaciones del bar que mis ojos no lo perdían de vista, cabello rubio, largo y atado en una coleta floja, pantalones de cuero ajustado a sus caderas, botas de combate, polera negra con una gran calavera en el centro y un cigarrillo colgaba de sus labios, al pasar frente a mi bajó la vista y encontró mi escondite, sonrió, me guiñó un ojo e hizo el movimiento en sus labios de pasar el cierre, dándome a entender que guardaría el secreto de mi presencia, sólo le sonreí y me sonrojé.
A la semana siguiente volví al mismo lugar, deseaba verlo nuevamente, él se parecía tanto a….., y lo vi, estaba con una rubia de pechos grandes y plásticos, ella se reía como una hiena, pero él se veía tan jodidamente aburrido y paseaba la vista por todo el lugar hasta que se encontró con mi mirada y sonrió como la vez pasada, mientras seguía bailando con la fresa no apartaba la vista de mi y me encantaba esa sensación, pero ya debía irme así que volví a mirarlo y modulé silenciosamente "jodidamente hermoso", él se carcajeó al descifrar lo que dije y me mandó un beso con la mano, reí y me fui.
Yo tenía 10 años cuando lo conocí y cada fin de semana me escapaba para poder verlo a la distancia, él jamás se fijaría en una mocosa, él tendría alrededor de quince años y para él seguramente era la niña que en realidad era, pero siempre fui madura para mi edad y aunque era pequeña de estatura mi personalidad siempre resaltaba en cualquier parte, además soy hermosa, no soy vanidosa, bueno en realidad si lo soy, pero siempre he sido linda, más que linda soy sexy y desde ese día en que tiró un beso a mi dirección supe que ese chico sería para mi.
Pasaron tres meses desde ese beso tirado, cuando él se acercó a mi y me sacó de mi escondite y me sentó en su mesa, él estaba solo y me ofreció un cigarrillo, por supuesto lo tomé y le di la primera calada, me ahogué, pero no lo dejé y seguí hasta que el cigarrillo se consumió, mi boca se sentía amarga y seca y le pedí una cerveza, él rió y dijo que yo era una bebé que debería estar en casa durmiendo y yo le respondí "que te den", se carcajeó fuertemente y me pasó una cerveza y la tomé entera, era algo amarga, pero me gustó, así fue como comenzó esa extraña amistad y cada fin de semana nos juntábamos en ese deplorable bar.
De a poco la amistad se convirtió en algo más y a veces nos dábamos algunos besos, pero sabía que él se sentía mal por mi edad, es que en verdad una niña de diez años metida en un bar besando a un chico de quince, hermoso y salvaje no es la mejor imagen para nadie, pero a la mierda, no tenía a nadie que me reclamara.
Al cumplir los trece me enteré de algo terrible, algo que no le desearía ni a mi peor enemigo, bueno quizás a Victoria si, pero ella era tan zorra que quizás lo disfrutaría, yo en cambio lloré tres días seguido al descubrir que mi futuro estaba escrito y marcado, no era justo, no quería eso, no quería ser una posesión, no quería ser un objeto, pero así estaba dispuesto y me lancé al vacío y le dije a James que lo quería sólo para mi, él rió y dijo que no era posible, que sólo éramos amigos, así que lo mandé a la chingada y a la semana siguiente no fui a encontrarme con él, ni la siguiente, ni la siguiente, así pasaron dos meses sin verlo y aunque me gustaba y lo extrañaba algo, no era devastador y no sentía ese vacío que sentía por mi antiguo amor.
Sin embargo al parecer a James si le hacía falta ya que me mandaba mensajes secretos al internado a los cuales no le contestaba, cuando hacíamos actividades en el patio lo veía a través de las rejas pasearse en la moto como animal enjaulado buscándome, las chicas por supuesto se volvían locas al ver a James en su fantástica moto y le silbaban como obreras.
Un día estaba muy aburrida y mi amiga Gabriela estaba de cumpleaños y nos fugamos y fuimos al bar, para ese entonces ya era clienta habitual y el dueño me permitía libre acceso.
Apenas llegamos todos los hombres nos quedaron mirando y fuimos directo a la barra, pedimos cerveza y sacamos los cigarrillos, la pasaríamos bomba, no valía la pena atormentarme tanto por mi futura vida, total para eso faltaba y quería de ser posible tener todas las experiencias que pudiera y si James no quería dármelas encontraría a otro que si quisiera, con ese pensamiento y con el cerebro nadando en cerveza me lancé a la pista a bailar, mis movimientos eran cadenciosos y sexys, pronto sentí unas manos firmes y grandes en mi cintura y al alzar la vista encontré a un chico moreno que me sonreía, seguimos bailando y cuando los movimientos se hicieron más calientes y estaba por recibir un beso de parte del chico él fue apartado brutalmente de mi lado, al percatarme de lo que estaba ocurriendo abro los ojos y veo a James golpear al chico y gritarle que yo era suya, sólo suya.
Después de ese episodio hemos estado juntos, nos llevamos bien y al no haber amor o sentimientos románticos entre nosotros facilita todo, somos amigos con derecho a roce y eso lo hacemos muy bien.
Nunca le conté a nadie con respecto a mi futuro, ese era algo solamente mío, además ¿quién me creería?, si hasta incluso yo a veces lo dudaba, es que era tan irreal.
La gente empezó a llegar a raudales y ya sabía lo que tenía que hacer, además de ser una clienta habitual desde hace un años que toco en el bar, soy guitarrista y cantante de una banda que hemos formado con unos chicos amigos de James, soy la única mujer en la banda y me encanta que cuando canto y toco todos se quedan mirándome asombrados, arrogante ¿no?, pero qué decir soy genial, no por nada desde los siete años que toco guitarra acústica, me encanta el rock y me deleito mostrando lo virtuosa que soy en esa área, además ¿quién más lo haría?, si la mayoría de las chicas que venían eran fresas y las pocas que no lo eran tenían más pintas de groupies.
Al subirme al escenario los amigos aclamaban, si, ya todos me conocían y apreciaban, la mayoría tardó en apreciarme y en un principio veían un trozo de carne listo para ser engullido, pero con Bella Swan nadie se mete y desde el primer agarrón en el culo que recibí dejé bien clarito que conmigo no se jugaba, la paliza que le di al pobre idiota lo dejó bueno para nada y con el orgullo reducido a un poroto, oh, si, se me había olvidado contarles que practico boxeo desde los once años, no soy muy buena para educación física, pero el gusto por agarrarme a puños cada vez que alguna fresa me molestaba en el internado me llevó al entrenador de boxeo de los chicos, él vio la manera en que peleaba y le encantó el empuje que tenía, aunque siempre quedaba con los nudillos destrozados, así que él me reclutó y me enseñó la manera correcta de empuñar las manos y la manera de golpear para hacerme el menor daño posible.
Una vez que empecé a rockear me olvidé de todo, mi mente solamente concentrada en las canciones que interpretaba y en mi magnífica guitarra, a lo lejos divisé a James que aplaudía y me miraba con orgullo mientras una morena curvilínea se le acercaba, eso no me molesta, es cierto que en un principio le dije que lo quería sólo para mi, pero era evidente que un hombre como él no se iba a quedar célibe todos este tiempo que llevamos juntos y como yo no le doy lo que él tanto anhela lo busca en otra parte, las zorras se deleitan supuestamente levantándome a mi hombre, pero es más que sabido por todos que cuando el puto de James alcanza un orgasmo grita mi nombre, jajajajaja, las muy zorras más me odian, pero a mi no me da nada, que me odien, total no me importa, sólo mi guitarra y mi saco de boxeo, ah si y mi amuleto, mi precioso collar gitano, ese que no me saco por nada del mundo, además no es seguro para mi que lo haga, él me protege, él me cuida por si mi destino llega antes de tiempo, maldito destino que no pienso acatar, lucharé contra él.
Casi estábamos terminando de tocar cuando los dos tipos guapos que vi a la entrada del internado estaban mirándome con la boca abierta y los ojos estrechos, carajo, si que dan miedo y por un minuto un flash llegó a mi mente, carajo, los conocía, eran ellos, venían por mi, mierda, mierda, mierda, tenía que salir de acá ahora mismo ¿cómo mierda no los reconocí antes?, los miré directamente a los ojos y levanté mis dos dedos centrales y lancé un escupitajo al suelo, si, soy una cerda ¿y qué?, después de eso corrí hacia la parte de atrás del escenario y aunque sabía que era imposible escapar de ellos no se lo pondría tan fácil, el maldito de James había desaparecido con la zorra morena y yo estaba sola, pero es mejor así, lo que se venía era bueno, creo, ellos no saben que se la verdad de su naturaleza y quizás no quieran descubrirse ahora, pero de todas maneras esperaba que nadie aparte de mi saliera lastimado, porque ni muerta me voy con esas malditas sangujuelas.
Malditos vampiros, maldito destino de Tua cantante, me cago en mi destino, no lo quiero, que lo tome alguna otra mujer.
EMMETT POV
Jajajajajaj, me reía a carcajadas cuando al llegar al internado de la humana, la directora no la encontró, ella bisbiseó algo como "maldita chiquilla, otra vez se fugó para irse a ese bar de mala muerte, juro que cuando les ponga las manos encima la mato"
Con Jasper nos miramos e inmediatamente se nos vino a la mente la chica que pocos minutos antes vimos, claro, esa pendeja linda era Isabella, bueno no nos pueden culpar por no saber que era ella, la conocimos cuando era una niña de cuatro o cinco años, pero definitivamente la nena había crecido, oh si, era candente, una gatita sexy, qué puta suerte tenía Edward que su famosa cantante fuera hermosa, maldito emo de la porra, a ver si ahora que se reencuentra con ella deja esa actitud de mierda que carga desde que se separaron.
Obviamente la directora no nos dijo que la chiquilla se había escapado, sólo dijo que se encontraba enferma y que por la mañana estaría todo listo para visitarla, pero nosotros no esperaríamos, íbamos a saber inmediatamente en qué jodidos pasos andaba mi hermanita.
Al llegar al único bar de mala muerte que encontramos en el pequeño pueblo, entramos y preguntamos a unas chicas bastantes expuestas por Isabella Swan.
- ¿Bella Swan?, carajo, no me digan que ustedes también babean por la niñata del demonio – con Jasper alzamos una ceja en forma interrogativa.
- Esa es ella, la que se está fajando con ese dios que no puede sacarle las manos de encima.
¡Oh jodida mierda!, pero si la niña tiene quince años ¿qué mierda hace vestida así? Y con ese tipo que es claramente mayor por unos cinco años más o menos, y mierda, mierda, mierda, tenía un cigarrillo en su boca mientras los muy desgraciados pasaban sus manos por todo el cuerpo del otro, menuda joyita, jajajaja, es perfecta para Edward, él que se cree la gran cosa, que es el mejor con las mujeres y que todas se mueren por él, la única que está destinada a ser sólo de él se la están fajando quizás de cuanto tiempo.
Jasper estaba serio y no me gustaba ese semblante y cuando la chiquilla se subió al escenario y empezó a cantar y tocar guitarra como una diosa, carajo estoy seguro que Jasper quería quemar a todos los tipos del lugar, empecé a recorrer la vista por los humanos y todos estaban claramente excitados y calientes por la niñita, a eso se refería la zorra que nos atendió, claro, todos estaban calientes y lujuriosos por la niña y Jasper con su don estaba recibiendo todas esas olas de lujuria jajajaja, esto es tan divertido, menos mal que mi poder no es como el suyo o el de Edward, ¡oh carajo, no es justo! El que debería estar acá es Edward, seguramente ya habría matado a todos, como él lee la mente, eso si sería divertido, que viera y escuchara en su mente cómo todos estaban como animales en celo mirando a su hembra, se lo merecía por indagar en las mentes de los demás.
Mirando nuevamente a la chica es verdaderamente hermosa, si no tuviera a mi Rose seguramente esta chica llamaría mi atención, es hermosa, sexy y debe tener mucho carácter para pararse en el escenario con todos los hombres deseándola y todas las mujeres mirándola con odio y más encima hacerlo fenomenal y la ropa wow, chica ruda, chaquetilla de cuero, tapando a medias una minúscula camiseta roja, falda de jeans corta y ajustada, unas converse negras y todos esos tatuajes y piercings, wow, más wow, definitivamente ideal para Edward, bueno para el Edward antiguo, por que el Edward actual era como un jodido robot, pareciera que tiene un palo metido en el culo, no queda ni rastro del hermano salvaje y lleno de vida (si es que eso se puede decir con respecto a nuestra condición) que era.
La chica de repente nos miró y vi claramente que nos reconoció y nos dio una mirada de puro odio, no es posible que nos reconociera, a ella como a Edward les borraron la memoria de lo que pasó en ese tiempo, ella no debería acordarse de nosotros, además era una niña cuando todo ocurrió, pero definitivamente la niña nos miraba con odio y cuando nos levantó los dedos y escupió en clara ofensa quise reírme más fuertemente, la chica tenía agallas y me encantaba que fuera a formar parte de la familia, estaba seguro que la pasaríamos muy, pero muy bien, pero cuando empezó a correr ya no fue divertido, la seguimos a pasos humanos, al pasar cerca de los baños escuchamos cómo un tipo alcanzaba el orgasmo citando el nombre de Bella, eso fue el broche de oro para esta noche tan fabulosa, no pudimos evitar reírnos con Jasper, la niña si que levanta pasiones, o sea el tipo está follando con alguna furcia y grita el nombre de la niña cuando se corre, definitivamente mi hermanita es genial.
Lo que fue más que genial fue que Bella al encontrarse en las afueras del bar le mandó un derechazo en la cara a un tipo grande arrojándolo al piso, le quitó la moto y la encendió, si, si, si, es la chica más wow que he conocido, lo siento Rose, pero la humana de Edward te gana.
Ella manejaba como el demonio de rápido y no perdió el control en ningún momento, nosotros íbamos en el auto y no le perdíamos pisada.
Al llegar al internado, entró tal cual salió, trepando el muro, pasando por el árbol y saltando, la moto la dejó tirada, volvimos a entrar y fuimos directo a hablar con la directora, pero con qué sorpresa nos encontramos, la directora tenía tres guardias que tenían maniatada a la chica, la que se revolvía para tratar de liberarse, la vieja aún no nos veía cuando le mandó una bofetada de aquellas a mi hermanita y la rabia hirvió en mi interior.
- te lo mereces pequeña zorra, ahora cómo mierda les explico a los Cullen que estás toda apestando a alcohol y mira esa ropa
- cállate vieja del carajo ¿crees que me importa lo que ellos opinen de mi? Jajajajajaja, es tinte barato de pelo te fundió el escaso cerebro que te quedaba, me importa una mierda lo que los demás opinen de mi.
- Ya verás, te enseñaré a comportarte
- Tú y cuántos más ¿qué vas a hacerme ahora perra? ¿azotarme, golpearme las manos, dejarme sin comida por días, cortarme el cuerpo?, te recuerdo que todo eso ya lo has hecho y acá estoy y no te tengo miedo, en cambio tú, golfa tienes que tener hombres para que me controlen, me tienes miedo perra, porque sabes que golpeo seguro, golpeo duro y fuerte, ¿quieres probar mis puños nuevamente?, vamos tú y yo solas ¿o tienes miedo que te deje sin cabello como el año pasado, ese fue realmente divertido, si así eres fea, pelada parecías una rata calva
- Cállate maldita mocosa, me tienes harta, afortunadamente vinieron por ti y mañana te vas, pero esta noche eres mía y no sabes cuánto voy a disfrutar de castigarte antes de que te vayas.
- YA BASTA, DEJE A MI HERMANA EN PAZ VIEJA ZORRA ANTES DE QUE LA MATE CON MIS PROPIAS MANOS Y DESPUÉS LA DEMANDE POR MALTRATO. – no aguanté más y le grité ¿cómo se atrevía a tocar a mi hermanita? Estaba horrorizado por las cosas que escuché, esa vieja de mierda llevaba tiempo torturando a Isabella y nosotros no teníamos idea, se supone que la mandamos acá para su protección, pero esto era lo peor que le pudo pasar.
La vieja dio la orden que soltaran a Isabella y ella aprovechó y le dio en pleno rostro dejándola sangrando y tirada en el piso, posteriormente le pateó las costillas y la escupió.
BELLA POV
Después que dejé a la perra llorando en el piso miré a los vampiros que me miraban de forma rara, el rubio fue el que habló.
- Isabella, debes venir con nosotros, no permitiremos que estés un minuto más acá, nosotros sólo veníamos a visitarte, pero dadas las condiciones te vas con nosotros
- No necesito irme a ningún lado, este es mi maldito lugar, no los necesito y díganle a su papito que se olvide de su protegida – dije haciendo comillas en el aire a la palabra protegida – me quiero quedar acá
- No, te vienes con nosotros ahora, nos vamos enseguida – iba a replicar, pero el grandote me tomó en brazos y me posicionó en su hombro como saco de patatas y me sacó hacia la calle, por supuesto que grité con todas mis fuerzas, lo golpee, pero nada funcionó, me montaron en el auto y me llevaron
Mientras recorríamos la carretera seguía insultándolos y golpeando los asientos, pero ellos ni se inmutaron, por el contrario el rubio sacó un carísimo celular y habló con alguien informando lo que había pasado y que me llevaban para allá.
Cuando mis gritos eran exasperantes pararon el auto y el grandote me amarró de las manos y los pies, me amordazó y luego se rió de mi diciendo que así me veía más linda. Traté de seguir luchando pero luego de varios minutos me calmé, estaba cansada, sudada, irritada y por primera ves desde que supe la verdad tuve ganas de llorar, de rabia, impotencia, de pena, por toda la injusticia que me tocaba, ya había perdidos a mis padres que eran lo más importante que tenía en la vida, me quitaron el derecho de criarme en una familia al mandarme a ese internado del demonio, me habían quitado mi libertad y ahora me quitarían mi futuro como una persona normal, como persona.
El celular que traía en el bolsillo de mi falda empezó a sonar, ya sabía quién era, pero no podía contestar ¡ hello, estoy amarrada!. Jodido James que no me serviste la única puta vez que te necesité.
El sonido seguía y seguía y pude ver que los malditos vampiros se estaban tensando y quise reír y pedir que James siguiera llamando sólo por el hecho de verlos perder los nervios.
- Oh por Dios, esa cosa no va a parar de sonar ¿cierto? – preguntó el grandote, que si no me equivoco es Emmett, quise contestarle, pero no pude
- Emmett no te contestará, la amordazaste – dijo el rubio llamado Jasper
- Duh, lo se, pero puede hacer un maldito movimiento con la cabeza para asentir o negar – el celular seguía sonando.
Pararon nuevamente el auto y dándome miradas de advertencia me soltaron y reanudamos el viaje al infierno, al contestar la voz de James salió en grito y la verdad es que me estaba mareando con tantas preguntas, no me dejaba contestar ninguna.
- CÁLLETE DE UNA PUTA VEZ JAMES – perdí la paciencia
- Bella, amor por Dios en ¿dónde carajos estás?, salí del baño y no te encontré, después un tipo dijo que lo golpeaste y le robaste la moto, nena ¿qué mierda está pasando? Jacob te estaba esperando y no llegaste.
- James en serio cálmate y mmmm, no estoy en el internado, verás me vinieron a buscar de parte de mi tutor y ahora voy viajando a no se dónde puta, además si no te hubieras estado tirando a la zorra esa en el baño me hubieras ayudado, primera vez que te necesito y pusiste a tu polla en primer lugar, espero que se te seque y se te caiga a pedazos maldito maricón- le grité y corté la llamada, por el retrovisor vi la mirada divertida de Emmett y la verdad es que se veía menos amenazante y más jovial, en cambio Jasper iba serio, parecía momia, un vampiro momia, tienen varias cosas en común jajajajaja.
- Marqué el número de Jacob y nuevamente tuve que explicar las cosas, claro que Jacob estaba más enterado y comentó divertido que el rostro de la perra estaba casi deformado por el golpe que le di, no pude evitar reír por ese motivo y también derramé unas cuantas lágrimas por la despedida a lo lejos de mi mejor amigo, él me deseó lo mejor y que me llamaría todos los días.
- No quiero sonar metido pero ¿por qué sigues con tu novio si sabes que te pone los cuernos? – preguntó, Emmett
- La verdad es que eres bastante metido, pero James no es mi novio y me vale mierda lo que haga con las zorras
- No entiendo
- Somos amigos con ciertas ventajas, no todas ¿captas?, además él es cinco años mayor y necesita coños para desahogarse y así no me molesta a mi con el tema, además no estamos enamorados
- Ya, pero los vi en la pista de baile, no parecían precisamente amiguitos y también vi cómo te miraba cuando estabas cantando, él te ama, además él es que gritó tu nombre cuando pasamos por afuera del baño, lo tienes loco, además se preocupa por ti
- Nah, lo que pasa es que llevamos años en esto, así que es natural que se preocupe, lo conocí cuando tenía diez años y él es único que ha tenido ciertos derechos conmigo, bueno no el único, Jacob besa muy bien, pero nada más.
- Wow, eres sorprendente pequeña
- No me hables como si te importara y ciertamente ustedes no me importan y no me hables más, no necesito conversar con ustedes para ser feliz
- Ok, de todas formas llegaremos a destino mañana, pronto pararemos y pasaremos a comprarte algo de ropa, fue muy pocas cosas las que sacamos y …..
- Y no me interesa nada de lo que digas
- ¿por qué mierda estás tan enfadada?, no nos conoces
Oh carajo, ellos piensan que borraron mi memoria y no los recuerdo.
- no me inspiran confianza, además mi querido tutor apenas pudo me mandó a encerrarme en ese jodido lugar en el que el primer día me recibió una azotaina en el culo, tenía cinco putos años y esa perra me golpeó – ellos se giraron a mirarme y no había que ser un genio para darse cuenta que por un extraño motivo ellos se veían dolidos por lo que me había pasado.
- Lo sentimos mucho, jamás pensamos que algo así te pasaría, mi padre quería lo mejor para ti al mandarte a ese lugar y claramente se equivocó.
- Como les dije no me interesa su lástima ni la de nadie, sólo aclaré el por qué los detesto.
No volvieron a hablarme y me quedé dormida, al despertar estaba adolorida por la mala posición en la que me dormí, ya era de día, desayunamos y luego buscamos un hotel, al llegar a éste salí con Emmett a comprarme ropa, compré harta ropa de la que usaba casi a diario, nada de falditas como las que llevaba, nada de pantalones ajustados y de tiro bajo que casi mostraba el inicio del trasero, nada de blusas ajustadas y escotadas, ya que me estaba dirigiendo al infierno no le daría al diablo motivos para que me encontrara bonita, no era tonta y como cualquier hombre no le gustará que su "noviecita" sea tan feita y desarreglada, quizás así me deje libre y se busque una mujer hermosa entre su especie, quizás ya la tenga y no me de importancia, mientras menos me note mejor, además tengo muchos secretos y uno muy, pero muy especial y si no se fija físicamente en mi no pasará nada de lo otro.
Escogí casi pura ropa deportiva, ancha y bien machorra, eso no me molestó era bien cómoda y la mayoría de las veces me vestía así, no siempre era la sexy cantante quinceañera, por lo general me vestía como la mierda, así que Edward si esperabas a una modelo de novia, púdrete.
Así que de vuelta en el hotel tomé una ducha bien larga, me cambié de ropa y cuando tuve mi corto cabello seco me puse un gorro tipo rapero, pero sencillo y sobrio de color negro que tapaba toda mi frente y el color tan inusual del tinte de mi cabello, mi cabello azul con puntas rubias, los piercings los dejé, total igual se iban a ver las perforaciones, tengo uno en la nariz, dos en la ceja, otro en la parte inferior de mi labio y uno bien bonito en la parte superior de mi oreja, mis tatuajes los tapé con mi ropa y no se verían, total no pensaba andar de falditas, poleritas cortas y sin mangas o bikinis como para que se me vieran, tengo uno en el omóplato derecho una linda rosa negra, otro me rodea el brazo, una pulsera de alambre explora que sólo se ve cuando uso poleras de manga corta o camisetas sin manga, una guitarra en el hueso de la cadera izquierda, en el tobillo otra rosa negra con una enredadera que subía envolviendo mi perna hasta fundirse con la guitarra de mi cadera y el último en la base de mi cuello en la parte posterior, dos palabras que citaba lo que sentía hacia todos " FUCK YOU", ese era un poco más complicado de esconder, ya que al llevar el cabello tan corto en esa área se veía a simple vista, pero con una sudadera con capucha lo ocultaría, no quería mostrarme cómo realmente soy de buenas a primeras, no voy a mostrar mis cartas antes de tiempo y aunque se lo básico de las personas o seres con los que voy a tener que convivir tengo que estudiarlos sin que se note.
Por el momento mis dos acompañantes saben cómo soy en realidad, pero algo tengo que inventar para que se queden con la boca cerrada, al menos hasta que me descubran o me aburra de taparme.
Así que ataviada con mi pantalón de comando, el gorro y la sudadera de manga larga con capucha, mi colgante sagrado, mis botas militares que parecen tanque de guerra, una chaqueta deportiva negra, mi mp3 y mi celular bajé a encontrarme con los vampiros.
Al llegar al comedor del hotel la mesa estaba servida y comí con ganas, la verdad es que siempre he sido de comer bastante y no entiendo cómo es que esa comida no se refleja en mi cuerpo, ya que soy bastante delgada y de baja estatura, mido alrededor de 1.55, si, soy una enana y con mi delgadez parezco más niña de lo que soy.
Ellos me miraron como si hubieran visto la cosa más fea del mundo y quise reírme, hombres, todos iguales, sólo admiran las cosas bonitas, no dijeron nada y empezaron a comer.
Emmett hizo algunas bromas sobre mi vestimenta y aproveché de decirles que callaran la boca con respecto a cómo era en realidad, arrugaron la frente y les dije que yo usualmente era así y no quería que su familia me vieran como una loca llena de tatuajes, piercings y con ropa poco apropiada para alguien de mi edad, Jasper dijo que a nadie le importaría y repliqué diciendo que era mi decisión y si no la respetaban les diría sus novias que se habían cogido a unas tipas en el bar antes de encontrarme, ellos me habían hablado ligeramente de su familia y por supuesto de sus novias, información que yo ya tenía, pero los escuché atentamente cuando me contaron. Emmett me dio una mirada asesina cuando dije eso, pero aceptó diciendo que era mi vida y que podía hacer con ella lo que quisiera, ellos no dirían nada, ja, mi vida, si fuera mi vida no estaría condenada a ser la comida o bebida preferida de un vampiro sediento por toda la eternidad.
Emprendimos viaje nuevamente y no hablé más con ellos, aunque ellos trataron de que les contara sobre mis años encerrada, sobre mis amigos y gustos, no les contesté y me puse a escuchar música en mi mp3, cerré los ojos y me tumbé en el asiento trasero.
JASPER POV
La chica era rara, muy rara, pero muy inteligente, más que la media a su edad, ella trataba de escondernos cosas, pero yo era empático y aunque era raro, con ella casi no podía conectarme, muy levemente y en pocas ocasiones podía sentir su humor, casi el resto del tiempo era completamente un muro, ahora iba acostada escuchando música, pensamos que estaba dormida, pero de pronto se puso a cantar bajito, para nosotros era como si estuviera cantando normalmente y mierda, si que cantaba bien la niña, por supuesto que anoche cuando la vimos en el bar nos dimos cuenta de eso, pero ahora cantaba a capela y la voz se notaba más limpia y clara.
Emmett me miró arqueando una ceja y conversamos en susurros aunque estuviera sin los audífonos no nos escucharía, concordamos en seguirle el jueguito de esconder su verdadera apariencia, sólo por divertirnos cuando los otros pensaran que la chica era una machorra, porque ese era el aspecto que tenía, una marimacho en toda regla, de verdad es que se veía espantosa con esa ropa, y cuando nos amenazó quise matarme de la risa en su cara, chiquilla descarada, cómo si Alice y Rose se fueran a creer el cuento de que podríamos engañarlas, nunca lo hemos hecho y nunca lo haremos, nosotros teníamos la suerte de estar con nuestros cantantes, sólo faltaba Edward, pero eso quedaba solucionado esta misma noche cuando llegáramos.
Nuestra historia es simple, somos vampiros, pero de los civilizados, podemos comer y beber cualquier alimento humano y en realidad lo necesitamos, somos como cualquier persona, nos encanta la comida, pero también bebemos sangre obviamente, por lo general es sangre animal, por nuestra propia elección, ya que bebemos de nuestras parejas, eso pasa cuando encuentras a tu cantante, por ejemplo, Carlisle encontró a Esme, ella es su cantante y después de crear el lazo con ella la transformó, ellos pueden beberse mutuamente, ya no les apetece la sangre de ningún otro humano, Alice una vampira hermosa me encontró a mi, yo soy su cantante, al igual que Carlisle creamos el lazo y me transformó, Emmett encontró a su cantante en Rosalie y pasó lo mismo.
Cuando Edward encontró a su cantante todo fue un caos, se suponía que no debería encontrarla siendo tan niña, Bella tenía cinco años cuando llegó a nuestra casa, ella siempre fue especial y su aroma aún no estaba en pleno desarrollo al ser tan joven, ellos conectaron enseguida, eran como imanes que no podían estar separados, era raro verlos, en un principio nadie advirtió que ella era su cantante hasta que fue demasiado tarde.
Si no era Edward quien la buscaba era la pequeña Isabella quien lo hacía, era gracioso ver sus piernitas cortitas subir las escaleras hasta el tercer piso para encontrarse con su ángel como ella lo llamaba, Edward en cambio al sentir que la niña lo buscaba dejaba cualquier cosa que estuviera haciendo para que ella no se cansara de subir tantos escalones o se lastimara si se caía, ella era sus ojos, sólo a ella le sonreía, sólo ella ocupaba su mente y eso que apenas estuvo unos meses con nosotros.
Nunca percibí nada de sentimientos malintencionados por parte de Edward hacia la niña, pero era perturbador ver la suavidad con la que la trataba para ser que era un vampiro y además esa vida que llevaba, era salvaje, bebía sangre de humanas cuando se las follaba, salía de juerga, las mujeres le llovían y él no se hacía de rogar, nosotros teníamos parejas estables y él era el que más follaba de todos nosotros, a veces desaparecía semanas, incluso meses y cuando volvía se encerraba solo en su habitación, pero cuando la niña llegó él olvidó todo y la niña estaba encantada por la apariencia de Edward, se reía de su caótico cabello y decía gustarle mucho la ropa que usaba y siempre se refugiaba en sus fríos brazos, nunca se quejó que estuviera helado, ellos se complementaban.
Fue Carlisle el que estuvo a punto de descubrir la naturaleza de esa relación, pero el destino se adelantó, ella cayó de la escalera rompiéndose el brazo en dos partes y lastimándose la frente, por supuesto de ésta le salió sangre y en menos de un segundo y sin pensar en lo que hacía Edward la tenía en sus brazos, la besó cómo un hombre besa una mujer y después enloquecido bebió de su sangre, todos quedamos estáticos, yo sentía el frenesí que sentía Edward al sentir la sangre deslizarse por su garganta, ella era su cantante y él no se podía controlar, ella moriría y él siempre sería un infeliz, ya que el lazo se creaba a partir del amor de ambos, el beso y posteriormente de la mordedura y ellos tenían todo eso.
Reaccionamos y entre todos separamos a Edward de la niña antes de que la matara, él parecía un animal enloquecido, su nariz sangraba horrores a causa de la picazón de su aroma, esa era otra buena manera de reconocer a tu cantante, pero como dije anteriormente la niña era muy pequeña y su aroma aún no estaba completamente desarrollado, pero al estar la sangre expuesta era claro que ellos se pertenecían, él ese día la marcó, era su mujer, pero era muy pequeña, y Edward no soportaba su olor sin querer beber de ella, no soportaba su presencia, porque quería follarla, la deseaba más que a nada en el mundo, así que Carlisle la metió en el internado hasta que fuera lo suficientemente madura para ser la compañera eterna de nuestro hermano.
Lo que pasó cuando Edward reaccionó no le lo doy ni a mi peor enemigo, casi lloraba de desesperación al darse cuenta de que casi mata a Isabella, se jalaba el pelo porque no comprendía muy bien lo que pasaba, no quería aceptar que estaba enamorado de una niña, se sentía un pervertido, un animal que dañó lo más hermoso que tenía, su pequeña Isabella, ella mientras tanto fue sacada de la casa por Emmett, Rosalie, Esme y la madre de Bella, Renne, la curaron y cuando regresó Edward ya se había marchado, ella lo buscó por supuesto y al enterarse de que él no volvería lloró sin cesar durante tres días, rompía el corazón verla en ese estado, ella gritaba que volviera, que su ángel tenía que volver, pero Edward no regresó. El día que Edward se fue Carlisle que mantenía su afición en todo lo que se trata de medicina investigativa, pociones, remedios caseros y un montón de cosas más buscó entre sus cosas hasta dar con una botella que le había regalado una bruja, si, esas también existen, pero son muy pocas las que quedan en el mundo, esa poción era para borrar la memoria, no toda, sino que los últimos recuerdos, así que Carlisle a la fuerza se la dio de beber a Edward y éste olvidó haber conocido a la niña y todo lo que pasó, pero siempre estaría esa sensación de que algo le faltaba, algo que se le había arrebatado, una soledad cubrió su semblante y cuando siete meses después regresó fue como si nada hubiera ocurrido, pero la pena era evidente en él, desde ese día cambió totalmente, se dedicó a su empresa de hotelería y le iba muy bien, ahora era el mayor empresario en esa área en todo el mundo, pero su vida se apagó, no podíamos decirle nada hasta que llegara el momento, sino él la buscaría y en ese tiempo no era el momento. Lo mismo ocurrió con Isabella a ella también le dieron la poción y fue llevada a casa, pero la tragedia nuevamente cayó en casa, a los cinco meses de que Isabella llegara a nuestras vidas su madre Renne fue encontrada por el vampiro que la buscaba y la mató, ella también era una cantante, pero ella amaba al padre de su hija y su esposo, nunca se pudo crear el lazo con el vampiro y éste despechado mató a su esposo, ella huyó con la niña y llegó a nuestro lado buscando refugio, lo único que pidió fue que cuidáramos de su niña y no permitiéramos que Edward la matara, una semana más tarde la niña fue llevada por Carlisle al internado y no la volvimos a ver hasta ahora.
Menuda sorpresa se iba a llevar Edward cuando la viera, todo enloquecería, ya que Edward desde hace tres años que medio formalizó una relación con Tanya, una vampira hija de unos amigos de Carlisle, ella era por decirlo de alguna manera suave una perra de lo peor, nadie la quería en casa, además todos éramos conscientes de la existencia de Bella, pero Edward se apoyaba en esa mujer para no tener su vida tan vacía, además como Tanya no podía alimentarlo con su sangre ésta le permitía a Edward entretenerse con las humanas que él quisiera, total las follaba, tomaba su sangre sin matarlas y después regresaba a los brazos de Tanya.
Todos vivíamos juntos aunque cada uno tenía dinero a montones y propiedades por todo el mundo, así nos gustaba vivir, si no fuera por Tanya y sus intrigas seríamos enormemente felices, pero ahora con la llegada de Isabella esa zorra tendría que salir de nuestras vidas, apenas Edward oliera a Isabella la reconocería, la haría su mujer para toda la vida.
Se que todavía no era tiempo, ella debía volver con nosotros cuando cumpliera los 18 años, pero las circunstancias así lo quisieron, además mi esposa Alice así exigió, ella veía el futuro, pero su poder como el de todos los miembros de mi familia nunca funcionaron con la pequeña, así que nunca pudo "ver" como la pequeña se encontraba, pero cuando dijo que teníamos que ir a verla, que algo no estaba bien, que tenía un presentimiento, no lo pensamos dos veces y partimos con Emmett a verla.
No podemos describir la alegría que nos dio verla, bueno más o menos, ella no era como pensábamos, no era la adolescente promedio, pero la queríamos como nuestra hermanita, siempre fue así, siempre la quisimos.
Cuando le avisé a Alice que llevábamos a la niña y los motivos se puso muy contenta y dijo que empezaría inmediatamente a decorar su habitación y comprarle todo lo necesario de una niña de esa edad, no quise decirle en ese momento que la niña era más mujer que niña y que sus gustos no eran precisamente de una quinceañera, ya quería ver la cara de todos cuando la conocieran, era tan distinta, pero al mismo tiempo tan especial, ella siempre fue rara, así que no me molestaba en absoluto su manera de ser.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Muy salvaje para ser dominado

Hello mis angeles hermosos !!!!
aqui les dejo este cap , por fiss comente y no me olvido de su vicio , solo q aveces no tengo tiempo de nada . les  mando mil besitos  a todas las  amo y  no me odien por fisss
Angel of the dark
**************


CAPÍTULO 09


Edward cerró los ojos y coloco su boca sobre la de Tanya. Los momentos pasaban mientras esperaba que la familiar bruma de lujuria lo inundara, espesara su sangre y lo consumiera, bloqueando el resto del mundo y liberando su mente de todo lo que lo había llevado desde la comodidad de su biblioteca a atravesar los páramos en la oscuridad de la noche.
Tanya suspiro contra sus labios, sus manos recorriendo sus hombros con habilidad y
descendiendo por su espalda.
Sin embargo, en la noche oscura de su mente apareció un rostro ―una descarada con
Centelleantes ojos chocolates llenos de brillante indignación.
Abrió sus ojos de golpe, y el mismo se soltó del suave abrazo de Tanya como si se hubiera
Sumergido en agua helada.
―Edward―ronroneo ella con una voz que generalmente lograba que su sangre hirviera.
Generalmente. Salvo esta noche.
Frunciendo el ceno, bajo su mirada a su rostro, concentrándose en la coqueta nariz y los labios carnosos, dispuesto a que la imagen de Bella como la había visto esta noche saliera de su mente
―vestida con ese maldito camisón virginal, con su dobladillo deshilachado, su pelo oscuro
resbalando como una piel sobre sus hombros. Le tomo un largo, constante parpadeo, pero aun permanecía en sus pensamientos, afincada en su cabeza, en su sangre ―el ultimo lugar al que ella pertenecía.
Tanya apretó los labios y deslizo la mano por su pecho y todavía mas abajo, hasta que esa palma carnosa suya froto su longitud con caricias duras, rítmicas. Tal movimiento normalmente lo tendría arrojándola de espaldas, subiendo sus faldas de un tirón, tomándola hasta saciarse. Pero Bella había arruinado eso. Maldita muchacha. Ahora ni siquiera podía disfrutar de Tanya ―la única mujer que había disfrutado sin preocuparse.
Tres matrimonios y ninguna descendencia conocida dejaba poco lugar a dudas ―Tanya no podía concebir un hijo. No podría haber encontrado una amante más perfecta ―alguien seguro, incapaz de transmitir la locura de los Massen. Y alguien a quien no amaba.
Habia flirteado con otras mujeres, pero siempre se detuvo ante la intimidad final. El riesgo era demasiado grande. Con Tanya, sus pasiones podian fluir libremente. Asi que, .por que no esta noche?
Mas decidido que nunca, arrastro su lengua por el punto en su cuello donde su pulso latia
salvajemente, tratando de satisfacerla, tratando de provocar una reaccion en si mismo, de
liberarse del dominio de Bella.
―Simplemente... distraido ―murmuro.
Tanya agarro un punado de su pelo y lo guio a sus pechos.
―Bueno, no lo estes.
Era mas facil decirlo que hacerlo. Incluso cuando volvio su atencion a los pechos generosos de tanya , esa voz dulce, irritante se repetia en su cabeza. No tengo ninguna intencion de dejar Massen Hall hasta que este bien y lista.
Con un gemido de irritación, Edward cayó sobre la cama. Con un brazo echado sobre la frente, miro hacia el techo sombríamente.
―.Edward? ―Tanya se inclino sobre el, sus grandes ojos azules preocupados ―.Que te pasa?
Volvio la mirada hacia ella, notando con desapasionamiento la atractiva caida de las ondas
rubias ―frustrante, cuando siempre solo la habia mirado con deseo.
Un profundo suspiro broto en su interior. El no tenia ningun futuro. Un hecho ante el que había llegado a conformarse hace mucho tiempo. Habia aceptado su suerte en la vida. No podía cambiarse. .Por que perder el tiempo deseando a una muchacha que no podia tener?
Tirando de su camisón hasta las caderas, Tanya se sentó a horcajadas sobre el. Frunció el ceño.
La visión de los muslos rollizos no hizo nada para tentarlo. Durante los ultimos ocho años, esos muslos habían sido suficientes. Tanya habia sido suficiente. Mas que suficiente. Molesto de cómo esta noche ella no podia hacerle olvidar lo que le esperaba, acechando en su sangre para reclamarlo. Tampoco podía olvidar cierto par de ojos chocolates y la figura esbelta que lo atraía como las curvas generosas de Tanya ya no podian. Sin importar lo mucho que se esforzara, no podía olvidar la mujer que dormía bajo su techo, la chica con gafas que invadia su biblioteca, su casa, su sangre.
Palmeando los muslos generosos que lo montaban, murmuro:
―Parece que no estoy de humor para compañía esta noche.
Frunciendo el ceno, Tanya rodo alejándose de el y empujo su vestido sobre sus piernas.
―Ya veo ―dijo con frialdad. ―Mi error.
Evidentemente, ella no entendia. Diablos, tampoco el. Ellos tenian un buen arreglo. Uno basado en la mutua necesidad de sexo. Despues de tres maridos, Tanya pudo haber renunciado al matrimonio, pero no a las necesidades carnales de su cuerpo.
Exhalo un profundo suspiro cuando se puso de pie. Alcanzando su camisa, sabia que le debía una explicacion. Habia sido el el que, despues de todo, la despertara en medio de la noche para una pequeña escaramuza en la cama.
Su mirada busco la suya.
―.Que esta mal?
Vestido con su camisa, le aseguro:
―Nada.
―Edward―dijo, prolongando su nombre.
Pasando rapidamente una mano por su cabello, suspiro.
―Mi maldita abuela se encargo de invitar a la nieta de la Duquesa Viuda de Swan Derring para una visita prolongada.
Tanya lo observaba con atencion mientras se el deslizaba sus botas.
―No entiendo…
―Ella quiere que me case con la chica ―escupió con un gruñido mientras se calzaba una bota.
Ella se encogió de hombros ligeramente.
―.Y? Has evitado la trampa del pastor tanto tiempo. .Por que esta vez es diferente?
Edward se enderezo lentamente, fijando la mirada ciegamente al frente. Bella, respondió de inmediato su mente. Bella era diferente.
Su abuela había desfilado ante el una gran cantidad de jóvenes durante años. No recordaba una sola cara o un nombre. Sin embargo, todas habían sido iguales ―muchachas bien educadas, a cuyas familias no les preocupaba la maldición, o sentenciarse ellos mismos o a sus descendientes a una violenta locura. Su ceño sombrío finalmente transmitía su desinterés impulsándolas a correr a refugiarse en sus casas.
Pero no Bella. No, la terca mocosa se había plantado en Massen Hall. Y ella lo afectaba, lo atormentaba con sus ojos, su pelo, su aroma, de Fresia y lavanda. La maldita mujer era peligrosa para sus sentidos. Desde esa primera noche en el camino, ella lo había sacudido, despertado sus deseos por una mujer fuera de su alcance. Más allá de lo seguro.
―Nada ―mintió, buscando una negación mas fuerte. ―Nada es diferente, salvo que la chica tiene la intención de pasar la temporada aqui.
La suave piel de la frente de Tanya se arrugo.
―Nadie puede hacer que te cases con ella. Tarde o temprano se percatara de tu desinterés y regresara a su casa. Igual que las otras.
Se rio secamente. Bella no era como las otras.
―Ya le he hecho saber mi desinterés y ella no cede.
Tanya se levanto y fue hasta la mesa de su vestidor.
―Interesante ―sentándose, comenzó a cepillarse el pelo con movimientos largos y rápidos.
―Nunca te he visto tan molesto. Tal vez ella es la indicada.
―.La indicada? ―pregunto Edward, la ansiedad recorriendo su columna, advirtiéndole que no estaba como para apreciar su presunción ―.Que indicada?
―La indicada para que reconsideres todo este asunto de la maldición. Una mujer con la que puedas casarte, alguien capaz de darte hijos ―sus ojos se alzaron para encontrarse con los de el en el reflejo del espejo. Dejo el cepillo y agrego con voz apagada:. ―Alguien a quien puedas amar.
Edward la miro fijamente durante un buen rato antes de encontrar su voz.
―Vamos, Tanya. El amor es para los egocéntricos. Para tontos como mis padres.
Torció sus labios cuando la antigua amargura familiar crecio en su pecho. El recuerdo de sus padres, tan enamorados en un momento y al siguiente, tratando de sacarse los ojos,. Si, había visto lo que el amor podía hacer. Visto las acciones de aquellos bajo su hechizo, visto destruir y consumir todo a su paso ―incluidos a sus padres.
Sacudiendo la cabeza, indico a Tanya y a si mismo.
―Lo que tenemos es mejor que el amor ―el asintió con decisión. Un arreglo con la cabeza, no con el corazón.
Incluso si la maldición no se cerniera sobre el, un manto negro sobre su vida, no se casaría. Por lo menos no por amor, nunca por una emoción tan destructiva como esa. El "amor" de sus padres había traído nada más que sufrimiento y miseria a todos los de su entorno: a ellos mismos, a sus hijos, a los empleados de la casa. Nadie se había quedado a salvo de las peleas a gritos, las crueles palabras de su padre, las lagrimas histéricas de su madre. Amor no quería tener nada que ver
con el.
Tanya rio sin alegría.
―Lo dice un hombre que nunca se ha enamorado.
Edward la estudio a través del espejo, sorprendido al oír esa observación sentimental por parte de Tanya. Había creído que era como el.
―He estado casada antes ―recordó ella, su ligero encogimiento de hombros contradiciendo la luz triste que ensombrecía sus ojos. Dejando el cepillo a un lado, su actitud se volvió brusca
Cuando pregunto con voz rasgada: ―.Es bonita?
Sacando su chaqueta de la silla, se encogió de hombros mientras se la colocaba, murmurando:
―Su aspecto es irrelevante para mi.
―.A dónde vas?
―A casa ―no tenía ninguna intención de discutir acerca de Bella con su amante. Para ello
sería necesario excavar en sentimientos que mejor dejaban en paz.
―Con ella.
―No seas absurda. Lady Bella no significa nada para mi. Solo alguien que debe evitarse. Tarde o temprano ella se aburrirá ―asintió como convencido. ―Se cansara de lo que siempre está en juego y se ira a su casa.
―Tarde o temprano ―repitió Tanya en voz baja. ―Mientras tanto, te atormentaras deseándola y negándote porque…
Edward corto el aire con la mano.
―Basta. No hablemos mas del asunto ―le dio un casto beso en la frente. ―Siento haberte despertado.
―Yo también ―contesto ella, mirándolo con una expresión extraña en los ojos.
Al cerrar la puerta detrás de el, no pudo dejar de sentir como si cerrara más de una puerta. La perspectiva de regresar pronto a la cama de Tanya en algún momento, lo dejaba frio. Un verdadero dilema ya que no podía recurrir a la única mujer cuya sola presencia desataba un incendio en su sangre.