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lunes, 16 de noviembre de 2009

TERAPIA FAMILIAR AL ESTILO CULLEN

Buen Dia mis angeles hermosos , aqui les dejo los ultimos cap de terapia familiar,este divertido fic a llegado a su fin muchas gracias a todas nuestras lectoras y sobre todo a GISELITA por permitir subirlo a nuestro blog
asi que mis angeles a disfrutar y mañana nos vemos con un fic nuevo
les mando mil besito a todas
por fiss dejen sus comentarios al final
Angel of the dark

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Fuga

Carlisle POV
Con facilidad, estas habían sido las 36 horas mas largas de mi existencia. Todos en la familia estaban listos para estrangular al otro, y siendo un hombre de lógica, creí que buscar ayuda profesional seria la respuesta. Parecía algo razonable, pero supongo que con una familia como la mía, todas las razones volaban por la ventana y solo queda la eterna, constante e inexplicable locura.
Tuvimos peleas, besos, acusaciones, mentiras, desordenes alimenticios, adictos al sexo, concejos sexuales, medias verdades, molestias, un concurso de pechos, strip poker, un Jasper desnudo, Esme amenazó la vida de una mujer, Bella tuvo un sueño erótico con los chicos, Emmett coqueteó con Esme, Rosalie fue escondida para mantenerla lejos de Emmett, Alice creo una fantasía de su propio universo de compras, Jasper se volvió al estado de confederado y se refirieron a Edward como sensible…¿Qué sucedía con el mundo?

Y cuando creía que nada podía empeorar, aquí estábamos, siendo las 6:58, dos minutos antes de que Emmett pudiera volver a tener sexo y que Alice pudiera volver a las compras y el doctor estaba listo para decir unas cuantas cosas que nadie escucharía. En exactamente 120 segundos, Alice, Jasper, Rosalie y Emmett se irían, rezaba que lo hicieran a velocidad humana y que todo terminara bien, pero probablemente seriamos Edward, Bella, Esme y yo lo s que permaneceríamos en la oficina para escuchar el resto de la tortura del Dr. Dover.

Miré a mi adorada familia. Esme estaba sentada a mi lado, sosteniendo mi mano, pero teniendo pensamientos homicidas sobre la secretaria. Edward se pinzaba el tabique nasal, seguro que tratando de evitar las imágenes de la mente de Emmett sobre Rosalie. Bella, bendito sea su corazón, estaba sentada como un cordero que estaba siendo el centro de atención, su corazón latía rápidamente mientras que sus mejillas se teñían de un tono rojizo temiendo que el tema de su falta de sexo volviera a salir. Emmett estaba insinuándosele a su esposa, y ella, como era de esperarse…le incitaba a hacerlo. Alice, por el contrajo, estaba saltando ante la anticipación de que el reloj diera las 7:00. Jasper estaba su lado, tratando de controlarla y se podía notar que ella comenzaba a tener cierto efecto en él. Por ahora, era solo su rodilla la que vibraba, pero en unos pocos segundos, estaría seguro de que todo su cuerpo estaría saltando al igual que el de Alice.

Mi atención se volvió hacia el Dr. Dover, quien parecía estar sudando. Sus ojos pasaban de Alice a Emmett y eventualmente hacia Edward, seguramente preguntándose por que parecía estar sufriendo. Cada vez que hacia contacto visual con Bella, ella se ruborizaba. Esme y yo estábamos sentados tranquilamente en las sillas, mientras que el mundo a nuestro alrededor se caía a pedazos.

“¡6:58!” gritó Alice alegremente.

Esme apretó suavemente mi mano antes de hablar. “Será mejor que se apure doctor, los esta perdiendo.”

“¿Decía?” dije al Dr. Dover quien revisaba todos sus papeles y comenzó a hablar rápidamente, sintiendo la urgencia de la sala.

“Bueno, solo quería decirles como ha ido la terapia y alguna solución a largo plazo para sus problemas. Estas cosas no pueden ser solucionadas en solo dos sesiones, tomaran tiempo, pero creo que hoy hemos hecho un progreso…las paredes se han ido cayendo y puedo ver...cuan dedicados a sus tareas algunos han sido.” Miró nerviosamente a Emmett quien ahora le susurraba cosas a Rosalie al oído, mientras que miraba ocasionalmente su reloj, entonces el Dr. Dover miró a Alice quien sostenía la mano de Jasper y todo su cuerpo temblaba mientras miraba el reloj.

“Creo que lo que me gustaría hacer en sesiones futura es tener de vuelta a los chicos, hay algunas cosas que quedaron por discutir, lo mismo que con las chicas. Obviamente algunas sesiones de pareja nuevamente, especialmente entre Bella y Edward...aun tenemos muchas cosas que discutir ya que solo disponíamos de poco tiempo.”
Escuché a Alice comenzar una cuenta regresiva 59, 58, 57…pobre de Jasper metido en un infierno emocional. Por un lado Emmett y Rosalie estaban lanzando lujuria, tanta que casi podía respirar. Y Jasper estaba allí, en el medio de todo, temblando visiblemente.

“Creo que algunos de ustedes han echo un gran progreso, Bella, tu y Rosalie parecen haber avanzado unos cuantos escalones en su relación.” Dijo el Dr. Dover a ambas. Bella asintió con su cabeza entusiasmada mientras que Rosalie murmuró “Si...seguro...progreso.” desde la parte de atrás de la sala, completamente embobada con la dulce charla de Emmett.

42, 41, 40...seguía Alice.

“Carlisle, tienes una familia asombrosa. Puedo sentir el amor entre ustedes.” Edward bufó ante ese cometario. Todos podíamos sentir el amor de Emmett y Rosalie ahora mismo, aunque eso no era a lo que el buen doctor se refería, era verdad. Su lujuria estaba ganándole a la ansiedad de Alice y Jasper comenzaba a perder el control de la situación.

34, 33, 32...

“Alice Cullen, no es año nuevo...deja de contar.” Le susurré. Ella me sacó la lengua, entonces decidí tratar algo mas para apresurar nuestra salida.

“Doctor Dover, Ben, no era mi intención mantenerlo fuera de su casa hasta estas horas, su esposa debe de estar furiosa. Las cosas parecen estar mas bajo control que antes. Podemos seguir con esto en otro momento.” Todos los chicos le miraron esperanzados.

“Tonterías Carlisle. Esto es más importante que cualquier otra cosa que pudiera suceder en mi casa. Y mi esposa es una persona que sabe entender.” Contestó. Pero por la sonrisa en el rostro de Edward, asumí que eso no era lo que el doctor estaba pensando.

“Tienes una situación familiar bastante complicada, Carlisle. Con tantos adolescentes en la casa al mismo tiempo, seria complicado, pero cuando lanzaste las problemáticas sobre sus relaciones…”

23, 22, 21...

Edward¿de que te ríes? Pregunté en mi cabeza. Sus ojos iban de Alice a Jasper. ¿Como lo lleva Jasper?El sacudió suavemente su cabeza. ¿Va a salir disparada de aquí cuando den las 7? El asintió con su cabeza. ¿Quiero saber que es lo que Emmett esta planeando? Nuevamente, sacudió su cabeza lentamente.

El Dr. Dover seguía hablando “...las relaciones complican las cosas a un nuevo nivel. Vivir con tu pareja, de la misma edad es mucho más estresante. Creo que eso es lo que contribuye en su mayoría con los problemas de la casa. Nunca he lidiado con una dinámica familiar como la de ustedes. Quizás deba llamar a algunos expertos externos para saber su perspectiva de las cosas…” Bla, bla, bla

15, 14, 13… seguía Alice. Tenia que detenerla antes de que volviera a hacerme quedar en ridículo frente al doctor, aunque haberme quedado sin camisa frente a un colega era algo nuevo para mi, quería terminar con esta visita con lo poco que me quedaba de dignidad.

“Alice Cullen, si te vas de esta sala antes de que el Dr. Dover haya terminado cancelaré todas tus tarjetas de crédito antes de que apoyes tu trasero en el porche¿quedo claro jovencita?” le dije a velocidad vampirirca para que el doctor no pudiera escuchar. Los ojos de Alice se agrandaron, y entonces se achicaron mientras me sostenía la mirada. Se cruzó de brazos sobre el pecho y bufó sonoramente.

“Aun no puedo quitarme la sensación de que hay algo, algo grande que me estoy perdiendo…” murmuró el doctor mientras reojeaba sus hojas, buscando algo que pudiera haber olvidado. Todos intercambiamos una mirada de sorpresa y rogamos que no encontrara lo que buscaba.

“Bien, habiendo dicho…”

Edward se inclinó y susurró algo a Bella que hizo que ella volteara su cabeza hacia Emmett y Rosalie con una expresión de horror, y luego inclinó su rostro de modo tal que su pelo lo cubriera.

¿Edward¿Que esta pensando?Edward me alzó una ceja. ¿Tan malo? Esme me miró nerviosamente. Traté de darle un sonrisa confiada, pero se dio cuenta. Ambos respiramos profundamente y enfocamos nuestra atención en el Dr. Dover.

“...creo que si continúan con la terapia por los próximos meses puedo enseñarles algunas estrategias…”

3, 2, 1…¡7:00 pm!

“Dame tu teléfono” dijo Alice rápidamente a Jasper, quien se lo entregó inmediatamente. Ella marcó un número. “Neiman Marcus ¿en que puedo ayudarle?” Alice sacó un enorme catalogo de su cartera y comenzó a pasar las paginas y se inclinó contra la pared.

“Necesito hacer unas cuantas compras, quiero que me las entreguen en la noche, por favor.” Murmuró Alice al teléfono. “Soy Alice Cullen.” Escuché al hombre en el teléfono alegrarse.

“Señorita Cullen¡Que alivio oírla! Creímos que algo terrible le había sucedido. ¿La secuestraron? Es la única explicación que pudimos encontrar parta que no recibiéramos boticas de usted en…Wow ¡30 horas!” no pude seguir escuchando la charla de Alice ya que un fuerte ruido resonó a mi espalda.

Miré a mi izquierda para ver a Bella con los restos de un bonsái en su cabeza. Edward maldecía con rabia. Seguí el camino que había recorrido el arbolito y vi a Emmett y a Rosalie besándose fervientemente en la parte de atrás de la oficina, habían tirado una pequeña estantería flotante, haciendo que el bonsái aterrizase sobre Bella.

“Um… ¡Emmett, Rosalie!” dijo Esme secamente haciendo que los dos se apartaran rápidamente, mostrándose bastante avergonzados.

De todos los días que podía usar labial rojo... pensé mientras volví mi vista hacia Emmett quien parecía un payaso con sus labios remarcados con un intenso rojo, echo por el labial de su esposa. Ella no se veía mucho mejor.

“Um, bueno creo que ya que son las 7:00 sus hijos querrán...tendrán cosas que hacer...” murmuró el Dr. Dover, mirando temerosamente a Emmett y a Rosalie quienes tenían una enorme sonrisa en sus rostros. Ambos me miraron para pedirme permiso y yo murmuré “¡Vallan!” en cuestión de segundos estaban fuera de la oficina. Alice se aclaró su garganta para llamar mi atención y se regocijo de alegría cuando le deje irse.

“¡Gracias papa!” se alegró y me besó en la mejilla mientras ella y Jasper salían por la puerta. Miré a mi izquierda, a Edward y a Bella quienes me miraban esperando a que les dejara irse también.

Podrían quedarse unos minutos mas... ¿por mi? No nos dejes aquí solos con él.Le pregunté en mi cabeza. El rodó sus ojos y se hundió en su silla. Bella suspiró e hizo lo mismo que él. Miré a Esme, quien tenia una hermosa sonrisa en su rostro, aunque la forma en que me miraba me decía que quería irse de allí tanto como Edward y Bella.

“Edward¿por que no llevas a Bela a casa?” a nuestra casa “Esme y yo los veremos allí. Y si puedes ver como están los demás, seria bueno.” ¡Por favor encuentra a Emmett antes de que llamen a seguridad! Una enorme sonrisa se formo en el rostro de Bella.


Edward le ayudó a levantarse de su silla “Adiós Dr. Dover.” Dijo Bella suavemente antes de venir y abrazarnos “Gracias Carlisle.” Susurró Bella a mi oído cuando me abrazo fuertemente. Ella le dio un abrazo a Esme y un beso antes de salir por la puerta. Escuché a Edward decir “Oh¡Gracias a Dios se ha terminado!” mientras salía al pasillo, Bella sonrió y debió de besarle, ya que escuché su corazón acelerarse.

“Lo siento doctor, pero creo que ambos sabemos que todos están un poco preocupados ahora mismo.” Reí tratando de suavizar sus chocantes salidas. Aun el Dr. Dover tenía que sonreír.

“Se quieren mucho Carlisle, eso puedo verlo. Todo ira bien entre sus hijos, todas las familias pelean. Mientras puedan resolver sus problemas como adultos, las cosas pueden y van a resolverse. Fue una buena decisión que los trajeras para hablar.” Trató de asegurarme el doctor.

“Gracias doctor. ¿Entonces que hacemos ahora?” preguntó Esme rápidamente.

“Realmente me gustaría verlos una vez a la semana por los primeros meses y después reevaluar en base a su progreso y quizás podremos reducir las visitas.”

¿Una vez a la semana? Definitivamente esto no va a gustarles...

Esme se puso de pie rápidamente y extendió su mano hacia él. “Le llamaremos para arreglar las próximas reuniones. Gracias doctor.” Ella le dio su mano rápidamente y dijo “Por favor de nuestras disculpas a su esposa por interrumpir su tarde. ¿Carlisle estas listo para ir a casa?” dijo Esme en su tono de ‘no tienes otra opción, así que mueve tu trasero’.

“Ben, gracias por la tarde.” Dije mientras tomaba su mano y me dirigía a la puerta.

“Te veo mañana, Carlisle.” Saludó desde su escritorio. Esme tomó mi mano y nos dirigimos al hall.

“¿Te molesta si pasamos por mi oficina? Necesito buscar algunos archivos para llevar a casa y terminar algo.” Pregunté a Esme.

Mi hermosa esposa sonrió y dijo “No hay problema. Ahora que no tenemos que cuidar a nuestros hijos en la noche, la vida puede volver a su curso normal y quizás podamos pasar una relajante noche juntos.” Me dio un guiño ante la idea de lo que podríamos hacer en la noche para relajarnos.

Cuando volteamos en la esquina, nos encontramos con un furioso Edward recostado contra la pared, con Bella. Mejor que sea importante, Edward. Pensé mientras me acercaba a la pareja.

“Se robó mi auto.” Siseó.

“¿Quién se robó tu auto?” preguntó Esme. ¿Alice? Pensé. Edward asintió con su cabeza.

“¿Por que Alice se robaría tu Volvo?” pregunté. Bella me entregó un papel arrugado en la mano. Esme se inclinó mientras lo abría, y lo leyó conmigo.

Edward-

Tomé prestado tu auto, no lo robé, deja de decirle eso a Carlisle. Tiene un baúl más grande que el del Porsche así que lo necesitaba. No lo lastimé, Jasper me enseñó como encenderlo con los cables. ¿No es eso genial? Relájate, Rose puede reparar el daño, son solo un par de estúpidos cables. Deja de presionarte el tabique nasal y no pienses en hacerle eso a mi Porsche o llevaré el Volvo al depósito de chatarras y haré que envíen mis paquetes a casa.
Tu querida hermana,
Alice

Traté con fuerzas de no reírme ante su nota por que podía imaginar la furia de Edward al encontrar que faltaba su querido auto, y en su lugar había una nota de Alice.

“Si Carlisle, fue graciosísimo.” Dijo Edward sarcásticamente. Lo siento Edward...me disculpe en mi cabeza. El respondió rodándome sus ojos y pidiendo el juego de llaves extras del porsche. Mientras las buscaba en mi bolsillo mi beeper comenzó a vibrar. No reconocí el número pero por la extensión supuse que se trataba de dentro del hospital. “Lo siento, esto puede ser importante.” Rápidamente marque el número en el teléfono celular y esperé.

“¿Hola?”

“Soy el Dr. Cullen, me contactaron con el beeper.”

“Hola Dr. Cullen, soy George de seguridad. Parece que alguien ha entrado a su oficina. ¿De casualidad aun sigue en el hospital?”

“Si, George, mi esposa y yo estábamos yendo para allí ahora mismo. Estaremos en un segundo.” Cerré el teléfono y mi mente comenzó a correr. Mejor que no sea lo que estoy pensando… miré a Edward quien aun trataba de no reírse ante mis pensamientos, pero estaba fallando. Escondió su rostro en el hombro de Bella y comenzó a sacudirse ante la risa.

“¿Carlisle, que es?” preguntó Esme, su voz estaba llena de preocupación ante la furia que mostraba mi rostro.

“Aparentemente alguien ha irrumpido en mi oficina. Tenemos que ir allí ahora.” Intercambiamos una mirada y ella tuvo el mismo pensamiento que yo sobre quienes podía ser los intrusos. La mano de Bella voló a su boca y se unió a las risas de Edward.

“O no, no tienes idea.” Rió Edward. “¡No vamos a perdernos esta! Después del día que tuvimos, nos la debes Carlisle.” Me volví para verle arrastrando a Bella de la mano.

Pasamos rápidamente por el escritorio de visitas y nos dirigimos hacia el elevador para ir al piso donde se encontraba mi oficina. Cuando las puertas del elevador se abrieron mostrando el enorme 4, me detuve unos instantes preguntándome cuan malo seria. Tiraron la puerta abajo, los intrusos entraron sin ser advertidos, o me estremecí ante la idea, los intrusos habían sido atrapados en el acto...por favor Dios, al menos déjales haberse escapado…

Esme tomó mi mano cuando doblamos a la derecha y comenzamos a caminar por el pasillo. Pude ver dos oficiales de policía en el hall, pero solo escuché partes de su conversación.

“Dr. Cullen...un tipo joven...todas las enfermeras están calientes con él.” Genial, Esme iba a adorar aquello. Me fijé rápidamente y pude ver su ceño fruncido. Si, lo escuchó…este día sigue poniéndose cada vez mejor…cuando Edward se detuvo a tres pasos del hall fue por que se dobló de la risa, sabia que no habían escapado. Mi hijo y mi hija estaban en mi oficina, esperando a que llegáramos. Por favor Dios, nuevamente te lo ruego. Deja que estén al menos vestidos...

Esme se veía tan aterrorizada como yo ante lo que podíamos encontrarnos. Tomé su mano con más fuerza mientras nos acercábamos a la oficina.

“¿George?” pregunté. El oficial más alto con cabello negro se acercó y extendió su mano.

“¿Dr. Cullen? Lamento molestarle, pero bueno...nunca antes había sucedido algo como esto y queríamos llamarle antes de que pasara a mayores.” Cerré mis ojos y espere a que lo dijera. “Encontramos a los intrusos, pero nos pidieron que le llamásemos. Dijeron que le conocían.” Sentí a Esme apretar mi mano mientras abría mis ojos. George estaba siendo completamente profesional. Aunque su compañero, Andy, por lo que pude leer en su placa, sonreía de oreja a oreja.

“Carlisle, por favor...” dijo Esme a velocidad vampirica para que los oficiales no escucharan. “Son solo niños.”

“No son niños, Esme¡Ambos tienen 92 años! Ellos lo saben muy bien.” Le respondí.

Aclaré mi garganta antes de dirigirme a George. “¿Están adentro?” pregunté con el tono mas profesional que pude debido a las circunstancias. Por el rabillo del ojo, vi a Edward levantarse del suelo y dirigiéndose hacia nosotros, con una Bella a su lado, cuyo rostro estaba escarlata.

La puerta de mi oficina obviamente había sido derribada, colgaban unos cuantos fragmentos de madera del marco. Empuje la puerta y pude ver mi perchero en el suelo y todo el contenido de mi escritorio desparramado por el suelo como si un tornado hubiera pasado por mi oficina. Esme se cubrió su boca cuando nos adentramos en la habitación solo para encontrar a una disgustada Rosalie sentada en la silla con nada más que su corpiño y su bombacha, y Emmett a su lado, vistiendo mi blanca bata larga de laboratorio, un estetoscopio y nada mas, excepto por una tonta sonrisa en su rostro.

Sin una palabra, caminé hacia las estanterías de detrás de mi escritorio y tomé la hermosa foto de mi familia que Esme había sacado hacia un par de meses atrás. Los ocho sonreíamos en el patio, era una perfecta foto familiar.

“¿Dr. Cullen?” preguntó George desde el marco de la puerta. Miré a mis hijos, y luego miré el retrato que tenia en mi mano y lo apoyé boca abajo en la estantería. Tomé la mano de Esme en la mía y me dirigí hacia la puerta y dije. “nunca los habia visto en mi vida.” Y salí por la puerta.

Esme les regañó a velocidad vampirica “Y en el escritorio de su padre…”

Escuché a Emmett gritar “¡Mama, papa! Lo sentimos...no nos dejen aquí... ¿puedo ponerme unos pantalones antes de que se vallan?”

Edward, tú y Bella síganlos hasta la estación y sáquenlos a ultimo momento. Diles a los oficiales que me equivoque, que fue el shock de ver a mis hijos así. Haz que tomen fotos de la escena para que pueda añadirlas a mi colección. Charlie ayudara…le llamaré de camino a casa. Oh, y tira la bata del laboratorio y el estetoscopio…no quiero volver a verlos jamás.

Esme y yo entramos a la casa en completo silencio. Aun no podía creer lo que habían echo. En realidad, con facilidad podía creer que habían echo eso, solo que no podía creer que fueran tan estúpidos como para dejarse atrapar.

“Pudo haber sido peor, Carlisle.” Dijo Esme tranquilamente mientras caminábamos dentro de la casa. Me senté en el sofá y la acomodé a mi lado.

“Si, tienes razón. Supongo que pudieron haber sido encontrados en alguna posición comprometedora en la fuente del lobby principal, eso pudo haber sido peor, o e alguna camilla de la sala de Terapia intensiva, eso habría sido mucho peor, pero en mi escritorio…” me queje como un niño.

“No te preocupes. Ordenare uno nuevo en la mañana, cariño.” Dijo Esme con una sonrisa. Bese suavemente su cabeza y disfruté del silencio de nuestra casa por un rato. Nuestra breve paz fue interrumpida por el sonido del teléfono.

“¿Hola?” dije rápidamente.

“Prendé las noticias” Dijo Edward rápidamente, y luego colgó.

“Esme querida, podrías prender la televisión, era Edward.” Ella se extendió y tomó el control remoto, las noticias locales interrumpieron la programación habitual.

“Hola John, la escena es algo que nunca antes había presenciado. Estoy fuera del shopping local de Port Angeles donde la reciente ganadora de lotería, Alice Cullen esta llevando a cabo unas compras colosales con su novio Jasper Hale. Tuvimos la oportunidad de charlar brevemente con ella mientras salía de una tienda de diseñador con sus brazos llenos de paquetes.

“Señorita Cullen, primero que nada felicitaciones por haber ganado la lotería. Debe estar emocionada.”

“Estoy muy feliz.” Dijo Alice dulcemente.

“¿Podría decirnos cuanto fue lo que gano?”

“Me gustaría mantener la cantidad en secreto, si te parece Chris.”

“¿Qué tal va el día de compras?”

“Chris ha sido el día mas largo de mi vida, así que decidí echar vapor y gastar lo que he ganado.” Canturreó Alice con su perfecta voz.

“¿Vas a gastarte todo lo que ganaste?” preguntó incrédulo el reportero.

“HA…nunca se sabe, Chris, nunca se sabe…” bromeó.

“Señor Hale¿Podría decir una cifra de cuanto ha gastado su novia esta tarde, aproximadamente?” el reportero movió el micrófono hacia el rostro de Jasper.

“Alrededor de $150.000 dólares, por mis cálculos.” Adivinó Jasper.

“Bueno, no les entretengo de las compras. Gracias por hablar con nosotros.”

“¡Adiós Chris, gracias! Hola Edward y hola Bella, lamento lo del Volvo... ¡realmente tiene mas espacio en el baúl! Rose y Emmett, deberían de tener un poco mas de vergüenza y Carlisle… ¡No, no lo hagas! Por favor…” gritó Alice mientras Jasper la apartaba de la cámara. Aun podía escucharle rogar cuando el reportero se despidió.

“Soy Chris Peacock en el shopping de Port Angeles para las noticias del canal 10. Vamos de vuelta contigo John.”

La boca de Esme estaba abierta ante el shock. Para la mañana todo el pueblo sabría que Alice ganó la lotería. Gracias a Dios, por sus expedientes de la escuela, acaba de cumplir 18 o tendría que explicar eso también. Alce mi mano sobre la mesa de café y tomé el teléfono inalámbrico y marque un numero en Suiza. Ni bien termine de marcar, mi teléfono celular comenzó a sonar.

“Espera un segundo Esme…” alcé mi mano para que no contestara aun el celular.

“¿Hola?” escuché una voz masculina.

“Arthur, soy Carlisle Cullen. Congela todas nuestras cuentas inmediatamente.” Asentí a mi esposa quien atendió el teléfono tal dulcemente como siempre.

“Hola Alice. ¿Que puedo hacer por ti?” Escuché el frenético monologo de Alice mientras Esme sostenía el teléfono extendido hacia mi.

“ODIOSMIONOPUEDESHACERMEESOAMI…” le escuché gritar.

“Alice querida¿Que sucede?”

“Carlisle, no puedes congelar las cuentas por favor, no lo hagas.” Rogó Alice en el teléfono. “¡Jasper deja de calmarme!”

“Alice, lo siento, pero ya lo hice. No te preocupes, estarás bien. Solo usa lo que GANASTE EN LA LOTERÍA para terminar tu viajecito de compras.” Dije sarcásticamente. “buenas noches Alice.” Luego de apagar el teléfono, lo cerré y lo arrojé a la mesa de café.

“Ahora¿donde estábamos?”

Dr. Dover POV

1:00 am marcaba el reloj. Lo había estado mirando cada diez minutos por la última hora y media. Escuché un pesado suspiro a mi lado.

“Bejamin Dover¿que sucede? Has estado moviéndote y dando vueltas por más de una hora. Me gustaría dormir. ¿Hay algo de lo que quieras hablar?” Eileen preguntó frustrada.

“Lo siento querida, son solo esos pacientes…tengo mucho en mi mente. Creo que voy a ir abajo por un rato para que puedas dormir.” Susurré y bese gentilmente su frente antes de salir de la cama. Me calce un par de pantuflas y me dirigí escaleras abajo, a la cocina por un bol de helado.

Los Cullen. ¿Que iba a hacer con los Cullen? Me pregunté a mi mismo una y otra vez mientras me sentaba en la encimera disfrutando de mi helado de chocolate. Están ocultándome algo, puedo sentirlo¿pero que?

Habían estado guardando algo en algún punto de nuestras sesiones. Sentía que algo faltaba, alguna clase de broma que había entre ellos. A veces me daba cuenta de que estaban siendo completamente honestos, como cuando Carlisle y Esme hablaban de sus hijos y Bella, realmente se querían.

Otras veces, cuando hablaban se me venia a la mente la frase ‘las cosas no siempre son lo que parecen…” ¿A quien se le ocurre decir que ser vegetariano es un requerimiento para ser miembro de la familia¿Y por que su forma de vida, como ellos se refieren, es tan difícil para ellos? Nadie se moriría si cambiaran de parecer, pero oírles hablar de ello, era como si ser vegetariano fuera cuestión de vida o muerte. O al menos parecían pensar eso.

Y todos los problemas entre ellos. Esto podría llevar años en resolverse. Me admití. ¿Estoy dispuesto a eso¿Soy capaz de romper sus paredes de concreto para averiguar sus secretos y averiguar que es lo que esconden detrás de todo ese granito?

Tendría que pedirles opinión a algunos colegas. Un sexólogo, un consejero matrimonial, algún especialista sobre psicología anormal, algún psicólogo de adolescentes y quizás buscar algún grupo de ayuda para vegetarianos. ¿Me pregunto si esos siquiera existen? Me pregunté a mi mismo mientras dejaba el contenido derretido de mi bol en el lavabo. Tome mi cuchara y el bol, las deje en el lavavajillas y subí en puntas de pie arriba a la cama, donde Hielen roncaba suavemente.
Hoy dormiría, y mañana decidiría.

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¡Terminar es algo dificil!



Dr. Dover POV

El sueño de la noche anterior fue todo menos pacifico. Mis sueños estuvieron llenos de pequeños fragmentos de las sesiones de terapia de los Cullen. Comenzó algo asi...

Era un soldado de la unión en la Guerra Civil, y mientras cargaba mi arma en una colina, para tenerla lista, Jasper, vestido como un soldado de la confederación, apareció en la colina, sosteniendo a una ruborizada Bella en sus brazos, amenazando con derramar su sangre.

Volteé a mi izquierda en busca de ayuda, solo para encontrar a mi compañero de la unión, Emmett, acorralando a una joven mujer contra un árbol de manzanas. Me volteé a mi derecha, gritando por ayuda, y deje de hacerlo cuando mis gritos fueron respondidos por un Carlisle sin camisa, armado y listo para salvara Bella.

Justo antes de cargarse a Jasper, Edward apareció, cargando una enorme canasta de vegetales que comenzó a entregar a los Cullen, uno a uno. Carlisle tomó un tomate, lo mordió y succionó todo el jugo. Algunas gotas cayeron por su mentón hacia su pecho desnudo.

Emmett y la joven mujer, que ahora podía ver que se trataba de Rosalie, se daban uvas y garbanzos bajo la sombra. Edward siguió y le entregó a Jasper una enorme berenjena la cual devoró rápidamente, y luego otra antes de que finalmente liberase a Bella.

Fascinada de estar libre, Bella se lanzó a los brazos de Edward y lloró lágrimas de alegría. El la sostenía gentilmente, hasta que su llanto cesó. Cuando se aparto, Bella comenzó a mirar de reojo los vegetales que habían quedado en la canasta de Edward y alzó su mano.

“Podrias darme una alcachofa.” Su voz era dulce y gentil mientras daba un paso hacia Edward, esperando su respuesta.

“No quieres eso, Bella.” Lanzó Edward. Poda ver claramente como la testarudez se apoderaba de sus gestos.

“Si, quiero Edward, dame la maldita alcachofa. Es mi descion, no tuya.” Y luego se lanzo hacia el pequeño vegetal.

“No dejare que te lastimes de esta forma. Es por tu propio bien Bella, ¡nada de vegetales para ti! Solo terminaran lastimándote a final de cuentas ¡no quiero ser responsable por que pierdas tu vida!” le gritó Edward.

No podía soportarlo más, las discusiones, las peleas sin sentidos, la interminable estupidez de ser vegetariano…mi cabeza daba vueltas. Finalmente llegue hacia la cumbre de la colina y grite con todo el aire mis pulmones. “¡Gente! ¡Son solo unos malditos vegetales! No va a morirse por ser vegetariana...¡Dense un respiro!”

Todos los Cullen se voltearon sorprendidos, y lentamente comenzaron a caminar hacia mí, con sus colmillos brillando a la luz del sol…esperen… ¿COLMILLOS?

“¡VAMPIROS!” grité en la cama. Me desperté del sueño con mi frente llena de sudor y mi corazón golpeando fuertemente contra mi pecho.

Mi grito hizo que la pobre Eileen saliera a trompicones de la cama y tomara el palo de golf que escondía debajo de la cama para emergencias. “¿Dónde están Ben? ¡Guíame a ellos!” vi a mi pobre esposa agitando el palo en la oscuridad tratando de defendernos de los inexistentes vampiros de mi sueño.

Cuando escuche el ruido del radio reloj ser golpeado me compuse lo suficiente como para decir. “Eileen, cariño, guarda el palo, solo fue un sueño…lamento haberte asustado.”

“¿Un suelo? Gritaste vampiros mientas dormías...eres un imbécil…” me lanzó mientras escuchaba el palo volar por la habitación, dar contra la puerta del closet y aterrizar cerca de mi armario. “Un terapeuta teniendo pesadillas…quizás él debiera de ir a terapia...sus estúpidos pacientes…” murmuró en voz baja mientras volvía a la cama.
“Lo siento querida.” Dije mientras volvia a acomodarme en mi almohada, volteandome hacia ella.

“Te juro Ben, tienes suerte de que te ame o el palo de golf estaría rodeando tu cuello ahora mismo.” Hielen dijo mientras reía suavemente, besando mi mejilla.

“Lo se.” Reí mientras trataba de volver a una noche de descanso, sin sueños y sin Cullens. “No te preocupes, no volvera a suceder.”

Carlisle POV

Habían pasado tres días desde que salimos de la oficina del Dr. Dover. La noche del incidente de mi oficina, Edward trajo a Rosalie y a Emmett desde la estación de policías alrededor de las 11:30 de la noche, moviendo las fotos de la escena del crimen en su mano.

“¡Emmett volvió a cerrar sus ojos!” rio Edward, mientras me traia las fotos para que las viera. Miré a Rosalie, y nuevamente, la foto parecía una portada de revista. “Rosalie insistió a que esperasen a que se acomodara el cabello antes de que la tomaran.” Edward rodó sus ojos.

Bella entró detrás de él, también riéndose. “Mi papa dijo que nunca vio algo como esto...a Emmett lo lanzaron a la celda con un borracho que levantaron de la calle, aunque Rosalie hablo con los chicos para que la dejasen sentar en la oficina de Charlie. Cuando entró Rosalie estaba sentada en su silla, con sus pies sobre el escritorio.” Bella se dobló de la risa. “Su rostro fue impagable...”

“Creo que tendré que quejarme con el departamento.” Gritó Emmett desde arriba, “por discriminación sexual. ¿Qué tiene si soy hombre? Solo por que no tengo pechos tengo que quedarme con Jimmy sin nombre quien olía como el trasero de un elefante. En todo ese tiempo, ella se topo con uno que uno que hasta le trajo unos panecillos… ¡ni siquiera come comida!”

“Solo quería ver si realmente lo hacia...” rió Rosalie desde su habitación.

Saqué un pequeño álbum de una estantería de mi despacho y añadí las fotos a las demás. La vez en que Edward y Emmett fueron arrestados por disturbios públicos por enloquecer a Jasper en el parque, el arresto de Alice por irrumpir y entrar cuando los empleados llegaron a Bloomingsdale, solo para encontrarla a Alice allí, desempacando lo nuevo de Gucci, la prostitución de Rosalie...una larguísima historia y el arresto de Jasper por disturbios y peleas cuando perdió una apuesta contra Emmett y se pelearon fuera de un bar deportivo. Sonreí y cerré nuestro ‘album de la vergüenza familiar’ y lo guardé en la estantería.

Más tarde, esa noche, con Rosalie y Emmett de vuelta de la cárcel y nuestra ‘ganadora de lotería’ y su esposo finalmente aparecieron, tuvimos una reunión familiar para discutir la sugerencia del Dr. Dover de continuar la terapia semanalmente.

Emmett estaba deseoso de volver a la terapia, sin contar la tarea, se divertía bastante y yo sospechaba que tenia algún plan por cualquier problema que fuera a causar en sesiones futuras de Edward y Bella. “Me gusta Bend Over, creo que debemos volver. Aun tengo algunas cosas que me gustaría discutir con él.” Dije Emmett mientras guiñaba en dirección a Edward. Un posavasos voló por la mesa, pasando muy cerca de la cabeza de Emmett.

“Yo difiero de mi esposa.” Jasper escogió decir poco, esperando la decisión final de Alice mientras llenaba la habitación con una sensación de calma y esfuerzo para que las mentes se mantuvieran frías.

Alice no estaba escuchando del todo, aun estaba inconsolable debido a la congelación de sus tarjetas de crédito. “Solo dije que gane la loteria como una coartada, Carlisle, ya explique eso. Entre tan rápido y comencé a comprar tantas cosas...nunca habían visto algo como eso y no podía detenerme…así que cuando alguien preguntó si había ganado la lotería o algo, me sonó a una buena historia, así que solo dije que si. ¿Cómo iba a saber que los medios de televisión locales irian alli? Deberian de estar teniendo un dia sin noticas buenas...¡Oh no! ¿me veia gorda? Dicen que las cámaras te hacen parecer mas gorda...y soy tan pequeña, ¡diez kilos para mi es demasiado! ¡Seguro que me vi como Jabba el Hut! Necesito hacer ejercicio Carlisle, puedo comprar algunas prendas deportivas…por favor…lo que sea…necesito comprar, ¡Comprare para los pobres! ¿Eso funcionaria?”

La reacción de Rosalie fue mejor. Ella caminó hacia su bolso y sacó sus tarjetas de crédito, chequera y una tarjeta bancaria y las dejó en el medio de la mesa. También dejó un papel blanco el cual era un resumen de cuenta. Me miró y dijo “No pienso volver por nada del mundo. Renuncio a todos mis derechos a el dinero familiar y estoy preparada para conseguirme un trabajo para mantenerme.” Cuando terminó con su discurso se sentó en su silla y volvió a seguir con su esmaltado de uñas.

Edward rotundamente dijo “No.” No dio ni una simple razon, ni ofrecio ninguna clase de compromiso, simplemente se rehuso. Por su lenguaje corporal me di cuenta de que estaba a punto de explotar. Emmett, seguramente, le estaba dando unas previsualizaciones de cientos de mentiras con las que podría salir sobre Edward, o peor, sobre Bella para hacer su sesión lo más incomoda posible.
Bella, obviamente, estaba de acuerdo con cualquier cosa que fuera lo mejor. Como deseaba que se mantuviera tan dulce como ahora cuando se convirtiera en un vampiro indestructible como el resto, pero de cualquier modo, lo dudaba. Como humana era increiblemetne cabeza dura. Cuando fuera un vampiro como Edward, ambos serian una fuerza inquebrantable.

Finalmente miré a mi esposa, mi sostén y único aliado en todo este, engorroso intento de arreglar la familia. Ella escuchó mientras los chicos decían sus opiniones en la mesa. Entonces soltó mi mano de la suya mientras se ponía de pie para hablar.

“Aprecio la honestidad de todos, y sus opiniones interesan, esta es una decisión familiar. También quiero agradecerles por ir a las sesiones de terapia, ser honestos y darle una oportunidad. Se que significa mucho para Carlisle. Habiendo dicho eso, quiero que sepan que he pensado mucho la sugerencia del Dr. Dover y he llegado a la conclusión de que prefiero ir al infierno antes que volver ahi nuevamente.”

Y con eso, la decisión estaba tomada, los Cullen habían terminado la terapia.

Me pase los siguientes tres días evitando al Dr. Dover en el hospital. Una vez, le escuche llamarme mientras pasaba por un pasillo, así que me metí a un ascensor cercano para evitar hablarle, pero fuera de eso, los días pasaron sin incidentes. Estaba seguro de que en cualquier momento Stephenie nos llamaría para arreglar el horario de la próxima sesión, y tenia que hacer algo antes de eso. El final del tercer día, volví del trabajo y fui directo a mi oficina, cerrando la puerta tras de mi. Esme se dio cuenta de mi extraño comportamiento y me siguió.

“Carlisle, ¿que sucede querido?” me preguntó mientras se sentaba conmigo en el sofá de la oficina. Ella alzó mi mano y la sostuvo entre las suyas.

“Es esto con el Dr. Dover, no se que hacer. Se que no vamos a volver a terapia, y créeme que estoy cien por ciento de acuerdo, pero ¿Cómo se lo digo? El nuevo en el área, y accedió a hacerme un enorme favor. Me siento terrible por haberle pedido ayuda y ahora que esta dispuesto a dármela, nos rehusamos. Me siento tan culpable.”

“Carlisle, ¿Cuantas veces tuviste un paciente que no se adapto a ti? Ok, no tan a menudo, por que la mayoría de ellos se atonta cuando te ven.” Gruñó descontenta. “Pero realmente, sucede, para la mayoría de los humanos cuando las personalidades de las personas no encajan buscan a otro. ¿Por que no puedes decirle que has encontrado a otro terapeuta que encaja mejor con nuestros particulares ‘problemas familiares’? ¿un especialista quizas?”

Le sonreí a mi esposa, dándome cuenta de que tenía razón. Era la mejor solución para decirle al Dr. Dover que apreciaba lo que había echo por nosotros pero que habíamos encontrado un especialista para nuestros problemas. Sabia que iba a hacer, le di a Esme un apasionado beso para agradecerle por su brillante idea y me lévate del sofá y fui al escritorio.

Levanté el telefono he hice dos llamados. El primero era al hospital. Le pedí a Louise, mi secretaria, que liberase de citas la semana próxima, por que mañana nos íbamos de vacaciones. Nos deseó un buen viaje y dijo que se ocuparía de todo.

La segunda llamada fue a Charlie. Le conté una versión reducida sobre las sesiones de terapia, excluyendo la parte en que su hija se casaba con Edward solo por el sexo. Simplemente le dije cuanto apreciaba que hubiera dejado a Bella hacer esto. Le pedí permiso para que Bella viniera a nuestras pequeñas vacaciones la semana próxima para agradecerle por participar. Charlie estaba un poco sorprendido por mi repentina petición, pero luego de pensárselo, accedió. Su única condición fue que Bella se llevara sus deberes para seguir con un alto nivel en sus estudios. Estube completamente de acuerdo y le dije que Edward la acompañaria a empacar.

“Nos vamos de vacaciones, ¿verdad?” preguntó Esme sospechando. “¿A donde vamos?”

“No tengo idea. Por que no le dices a Alice que sugiera algo.” Podía darme cuenta de que Esme aun no estaba segura, pero le aseguré que después se lo explicaría mejor. Se levantó del sofá y se fue en busca de Alice para encontrar nuestro destino final de vacaciones que tuviera los próximos días nublados.

Cuando la puerta se cerro tras de ella, revolví el ultimo cajón del escritorio en busca de papel. Tome la birome de mi camisa y comencé a escribir.

Querido Dr. Dover,

Primero, quería extenderle mis más sinceras gratitudes por aceptar ver a mi familia y a mí en la terapia la semana pasada. Nos encontramos en una situación un tanto difícil como familia, con las peleas constantes que consumían nuestras vidas, así que saber que podría ayudarnos fue un gran peso que me quito de los hombros.

Nuestars sesiones han sido bastante informativas y muy aclaradoras. Mi esposa y yo estuvimos gratamente sorprendidos por como nuestros hijos se abrieron con sus sentimientos, y fueron mas sinceros de lo que habia esperado con alguien que recien conocian.

Creo que en las limitadas sesiones que tuvo con mis hijos pudo ver que somos una familia dinámicamente inusual, una debo decir, que nunca ha visto antes y no vera jamás. Habiendo dicho eso, nosotros, como familia, nos encontramos en un punto interesante de problemas que se relación mas con nuestro estilo de vida que otra cosa. Se que para uno de afuera, ser vegetariano suena algo extraño como para causar tanto estrés en una familia, pero para nosotros, es una decisión consciente que hemos hecho y nos sentimos bastare orgullosos se ello, y desafortunadamente pocas personas pueden entender nuestra posición.
Esto feliz de decir que tenemos una familia amiga en Alaska que creo que serán capaces de ayudar a mis hijos y sus numerosos problemas. También llevan un estilo de vida vegetariano y saben las cosas por las que los chicos están pasando. También puedo decirle que tiene bastante experiencia con las ‘relaciones maritales’ y tienen un grupo perfecto de mujeres para ayudar a Bella hasta su boda. Con tantos años de experiencia con hombres, Bella podría aprender mucho de ellas. Son bastante talentosas en lo que hacen. También se que podrán ayudar a Emmett y a Rosalie para controlar sus urgencias un poco mas y ser mas respetuosos con los que los rodean.

Alice, esta pasando por su propia etapa de ‘desintoxicacion de shopping’ por falta de un termino correcto. Creo que una vez que pase por ese proceso, vera las cosas con más claridad. Se siente terrible por su comportamiento en las pasadas sesiones y creo que puede representar un verdadero cambio en ella. La controlare de cerca y si veo que esta en peligro su salud mental buscaré ayuda. Pero por ahora, esta llegándolo bien, como es de esperarse. Jasper esta siendo bastante compañero y una gran ayuda para mantenerla lo mas tranquila posible. Ha dejado de manipular al resto de la familia y ahora solo se concentra en ayudar a Alice.

Por estas razones, y otras tantas, siento que nuestra terapia será mejor con nuestros amigos en Alaska. Los chicos estarán más cómodos allí, cuando los problemas que están pasando sean entendidos realmente. Llevan años y años de experiencia y son especialistas en esos campos.
Nuevamente quiero expresar mis gratitudes ante su voluntad para tratar de ayudar a tal familia. Debo decir que ha resultado mejor de lo que espere, creo que alguno de ellos le comería vivo, pero no lo hicieron, lo cual es bastante impresionante. Espero que su secretaria siga con la medicación recetada y le deseo una larga y prospera carrera aquí en Forks. Seguro que nuestros caminos volveran a cruzarse.
Sinceramente,

Carlisle and Esme Cullen

Leí la carta una vez más antes de doblarla cuidadosamente y meterla en un sobre. Puse la direccion y una estampilla y Sali inmediatametne hacia la casilla de correo. Para cuando volví a la casa, todos estaban reunidos en la sala familiar.
“¿Nos vamos de vacaciones?” preguntó Jasper con el mismo tono de sospecha que Esme usó antes.

“Si. Nos iremos mañana por la noche. Bella, ya he hablado con Charlie y te ha dejado venir con nosotros, pero tienes que traerte la tarea mientras estas fuera. Mañana, asegúrate de traer todo lo que necesites y lo llevaremos con nosotros. Edward te ayudara co nel estudio.” Bella salto alegremente ante la idea de ir de viaje con nosotros, más que nada con Edward, pero creo que disfrutaba la parte de estar con todos nosotros también. Edward sonreía ampliamente mientras Bella le abrazaba.

De nada Edward. Pensé con una sonrisa. Edward asintió suavemente con su cabeza en señal de gracias.

“¿A dónde vamos?” preguntó Rosalie cortante, sin ganas de hacer otra cosa diferente de relajarse.
“Alice sugirió que es hora de ir a Alaska por unos días.” Dijo Esme mirando las reacciones de los chicos. Emmett se puso de pie de un salto, Jasper asintió con su cabeza, Rosalie hasta sonrió. Bella fue la única que se veía como si fuera a descomponerse.

“Bella, le gustaras a Tanya, relájate. Sera divertido, confia en mi.” Vi a Edward tratando de asegurarle a Bella sobre nuestro destino. Ella le escuchó susurrarle a su oído cuando la amaba, se ruborizó y asintió con su cabeza.

“Listo entonces, ¡Mañana partimos hacia Alaska!” dije con autoridad.

“¿Carlisle?” me llamó Jasper cuando abandonaba la sala. “¿Por qué repentinamente nos vamos por una semana? ¿Y por que estas tan ansioso?”

“Estamos huyendo.” Rió Edward. Estupido hijo lee mentes, ¡cierra la boca!
“¿Por que huimos? Edward, ¿De que es lo que nuestro querido y viejo padre esta huyendo?” preguntó Emmett haciendo una mueca.

“Sigue pensando ‘tenemos que evadir, tenemos que alejarnos de el.” Edward trataba de respirar mientras reía.

“¿De quien nos escondemos ahora?” Gritó Bella, obviamente asustada, aterrorizada de que alguna nueva criatura inmortal viniera a matarla. Su miedo hizo un gran trabajo sobre Edward, lo cual hizo que Emmett se riera, haciendo que Edward se enfadase aun más. Entonces Jasper, obviamente aburrido, aumentó más la furia y se desencadenó una pelea entre Emmett y Edward.

Una lámpara se estrelló contra el piso y Alice voló hacia la computadora y comenzó a comprar una nueva. Tenía un ojo en la computadora y otra en los chicos para ver que más tendría que reponer. Sabia que insistiría en que los chicos paguen cualquier daño y así podría ir a comprar por primera vez en días... seguro que vio esto antes, pero lo deje pasar de todos modos…escabullidiza.

“¡Suficiente!” dije con fuerza. Los chicos se soltaron y me miraron avergonzados desde el suelo.
Lo siento papa…” murmuraron juntos.

“Nos vamos apresurados por que...escribí una carta al Dr. Dover despidiéndolo como nuestro doctor y yo...yo me siento mal ¿Esta bien? Así que me gustaría irme por unos días hasta que las cosas se calmen un poco.” Dije apresurado. Todos permanecían en silencio y entonces Emmett comenzó a sonreírse, Edward escondió su rostro entre sus manos, Jasper comenzó a temblar descontroladamente, Rosalie se unió a su esposo, mientras que Bella sonreía tontamente.
Alice finalmente se mofó. “¿Asustado por causa de un humano, Carlisle? Si de mas las tarjetas de crédito te protegeré de él…”

“Edward, lleva a Bella a su casa para que empaque. Emmett y Rosalie, asegurense de que los autos esten listos para el viaje. Alice tienes cien dolares para comprar una nueva lampara. Por cada centavo que gastes de más, perderás las tarjetas de crédito por otra semana. Jasper ve en busca de las maletas, señoritas no mas de tres maletas para el viaje.” Mis adoradas hijas me dieron un gruñido al unísono, pero no les preste atención. Tomé a Esme de la mano y nos retiramos a pasar el resto de la noche en nuestra habitación.

Al día siguiente me sentía un poco deprimido sin saber si el Dr. Dover había recibido la carta o no. Con un poco de suerte lo tomaría bien, era un pueblo pequeño, y si no lo hacia habrían rumores los cuales nunca terminan bien. Tratando de mantener mi mente lejos de esas cosas, me aseguré de que Esme y yo tuviéramos todo lo que necesitábamos. La mayor parte del equipaje vendría con nosotros, Emmett y Rosalie llevarían el resto en el jeep, en el portaequipajes de arriba. Edward llevaría a Bella, Jasper y a Alice con él. Alice le había ganado al piedra papel o tijera a Emmett para ver quien viajaba con Bella para oírla mientras hablaba en sus sueños.

Cuando todos volvieron de la escuela los chicos terminaron de empacar las cosas en los autos, mientras que las chicas seguían añadiendo un último ítem importante a sus maletas antes de subirse al auto. Elice y Bella saltaban sobre sus maletas para cerrarlas ya que estaban repletas mientras que Rosalie luchaba con el cierre. Bella saltó un poco mas alto y aterrizo sonoramente al lado de la maleta.

“¿Ahora estan listas señoritas?” pregunté tratando de no reirme de la torpez de la pobre de Bella. “Antes de que Bella se lastime...”

“Estamos listas Carlisle.” Dijo Edward mientras corría hacia Bella para investigar que heridas había recibido por su caída.

Esme entró a la sala, cargando una pila de correo en sus brazos. Se detuvo a mitad de camino y sostuvo un sobre. “¿Carlisle?” dijo mientras se acercaba a mi lado. Tomé el sobre en mi mano y lo volteé leyendo la dirección del remitente.

Pasaje Pyscho 69
Forks, WA 98331
“Quizás deberías esperar a que estemos de vuelta Carlisle...”dijo Esme dulcemente, como siempre pensando en mis sentimientos.

“No Esme, terminemos con esto, así no lo tendré en mi cabeza todo el viaje.” Abri el sobre rapidamente y removi una hoja blanca. La miré y solté una risotada. Tomé el sobre y me fije en la fecha del correo postal, era de dos días atrás.

“El escribió primero...” me reí. Mientras mi risa llenaba la casa, los chicos me miraban como si hubiera perdido la cabeza.

Esme fue la primera en hablar. “Carlisle, ¿Que hay en esa carta y por que te ríes?”

Edward, quien leyó mis pensamientos comenzó a reírse también, molestando a todos los demás que no sabían cual era la broma. Bella le dio a Edward una mirada irritada y se detuvo rápidamente. Alice sonreia de oreja a oreja. Seguro lo vio venir desde hace dias...

“Nos despidio.” Dije entre risas.

“¿Quien nos despidió de que?” Rió Jasper entre dientes ante mi locura momentánea.

“¡El Dr. Dover nos despidio! De su terapia...” Todos menos Edward y Alice se veían completamente confundidos.

“No lo entiendo…” susurró Emmett a Rosalie quien se encogió de hombros y giró su dedo sobre su sien, indicando que me había vuelto loco.
“Escuchen esto…”

Queridos Dr. Y señora Cullen,

Primero que nada me gustaría agradecerles por confiar en mí para tratar a su familia en terapia. Realmente me sentí honrado que confiaran la salud de su familia en mis manos. Tienen una familia maravillosa, el amor y la conexión entre ustedes es innegablemente fuerte. Realmente disfrute del tiempo que pase llegando a conocer a su familia.

Habiendo dicho eso, he pensado por un bueno tiempo como seguir desde ahora. Se que hemos hablado la posibilidad de hacer sesiones semanales juntos. Pero habiéndolo revisado cautelosamente, creo que no es lo mas sabio por hacer.

Su familia, mientras que dieron lo mejor por abrirse y ser sinceros, aun siento que hay algo grande escondido. No puedo tratarlos efectivamente si no son completamente sinceros conmigo. Su familia parece muy reservada con lo que piensan y dicen. La única cosa espontánea que sentí fue cuando Jasper declaró ser un vampiro. El ambiente de la habitación cambio inmediatamente y por un segundo me preocupo que pensara que era verdad…pero entonces me di cuenta de que fue un comentario en broma, realmente aprecio su calidez.

También debo decir que en tanto no soy un vegetariano, tengo amigos que llevan esa practica y ninguno de ellos parece luchar de la forma que su familia lo hace con el concepto. Quizas es hora de un cambio de estlo de vida. Les dejaría el reto de que prueben otro tipo de dietas como por empezar, macrobiótica, frutarían o también carnívora. Solo pruébenlas, y quizás alguna de ellas sea mejor para ustedes. Me parece que si ser vegetariano es tan difícil para su familia deberían tratar de cambiar su estilo de vida.

Hice investigaciones para obtener información sobre grupos de apoyo para vegetarianos o problemas en las comunidades vegetarianas. La salud y falta de vitaminas son algo mencionado como un problema, pero no dicen nada sobre problemas mentales, dolor físico o aun agresión asociada al vegetalismo como sus hijos experimentan.

Siendo ese el centro de los problemas de sus hijos, creo que seria mejor que buscasen otro doctor que se adaptase a sus necesidades únicas. Yo no me encuentro apto para ese campo y creo que no seria lo mejor que fueran tratados por mi. Puedo recomendarles un terapeuta sexual que creo que ayudaria a varios de sus hijos con sus problemas. Su nombre es Dr. Seymour Bush, y es bastante recomendable, con 15 años de experiencia en el campo. También les recomendaría un especialista en adicciones para Alice, para que le ayude con su adicción a las compras, tiene un largo camino por recorrer.

Finalmente, de nuevo me gustaría agradecerles por la oportunidad de tratar a su familia. Puedo asegurarles que todo lo que hemos discutido se mantendrá en confidencia y debo hacerles saber que si algún problema se presenta en los próximos 30 días, siéntanse libres de contactarme si no han encontrado otro doctor para tratar a su familia.

Mis mejores deseos,

Dr. Benjamin Dover

La risa en la sala se hizo ensordecedora para cuando terminé. Alice se mofaba de que queria convertirse en ‘frutarían’ en vez de vegetariana. Emmett y Edward dejaron de respirar, arrodillados mientras reía el nombre del terapeuta sexual. Jasper estaba bastante orgulloso de su confesión de ser vampiro. Rosalie estaba un tanto furiosa ante el rechazo. Bella respiró aliviada de no haber sido mencionada en lo mas mínimo.
“¿Te sientes mejor querido?” dijo Esme con una suave palmada en mi espalda.

“Si, el nos despidió primero…me siento libre de la culpa que estuve cargando. Chicos, necesito algo de ayuda antes de irnos.” Mire a mis hijos que hacían un intento por tranquilizarse, pero estaban bastante descontrolados, mire a mis hijas quienes solían ser lo mejor para este tipo de cosas.

“Alice y Rosalie, necesito su ayuda.” Llamé a las chicas para darles las instrucciones. Una vez que su trabajo estuviera completado nos iríamos a Alaska, y tomaríamos nuestras bien merecidas vacaciones.

Rosalie POV

Alice y yo nos cambiamos rápidamente de ropa, el sol se estaba ocultando y cuando teníamos esta clase de misión, nos gustaba vestirnos para ellos. Nos pusimos unas remeras clásicas y unos jeans, con una gorra de baseball en nuestras cabezas, impidiendo ver claramente nuestros rostros.

Cuando salimos del elevador del hospital, Alice se cercioró a su derecha y yo hacia la izquierda. Las únicas dos personas en los pasillos eran dos enfermeras que parecía que se estaban yendo. Era la hora de la cena, y la mayoría de la gente se iba, haciendo que nuestro trabajo resultara más fácil.

Alice susurró, “limpieza” y ladeó su cabeza hacia el final del pasillo. Demasiado seguro, el empleado de limpieza de 45 años de edad, con su cabello que se estaba volviendo gris, giró en la esquina y se detuvo al vernos.

“Dame un segundo.” Le dije mientras me moví en su dirección, usando el balanceo de mis caderas para atraer su atención. Alice se recostó casualmente contra la pared, a un lado de la puerta de la oficina, sacó su celular y pretendió estar escribiendo un mensaje de texto.

“Hola...” dije con un todo se voz sensual. Sus cejas se alzaron, obviamente no se esperaba que usara ese tono con él.

“Hola...” murmuró nerviosamente mientras que arrastraba sus pies.

“¿Puedo decirte un secreto?” susurré, mirando por sobre mi hombro para enfatizar. Sus ojos se agrandaron y asintió con su cabeza. Me incliné hacia él, y él se inclinó hacia mí, ladeando su cabeza hacia un lado, dejando expuesto su cuello.

Con una velocidad imperceptible lo hice, le di un fuerte golpe de karate en el cuello, desmayándolo. Su cabeza cayó primero dentro del tacho de basura que iba arrastrando detrás de él.

“¡Rosalie Hale! ¿Que diablos le hiciste?” gritó Alice en el pasillo mientras corría.
“Lo desmayé...”

“¿Por que no le coqueteaste y lo enviaste a algún armario a esperar? ¿Por qué hiciste eso? Oh Dios, ¿Esta babeando su camisa? Yuck” dijo Alice mientras hacia una mueca al ver el rostro del pobre hombre. Tomé una bolsa de basura y la dejé sobre él.


“Iba a enviarlo a su auto para que me esperara, pero era aburrido, quería probar eso…fue bastante entretenido.” Dije con una sonrisa. Aunque Alice se veia poco divertida.

“Tenemos un trabajo que hacer Rose, vamos…” nos dirigimos devuelta hacia la puerta de la oficina del Dr. Dover. Escuchamos con cuidado y solo pudimos oír dos latidos de corazón, pero no estaban nada cerca de la puerta. Sonaba como si el Dr. Dover estuviera en la sala de conferencias, Así que Alice y yo metimos nuestras cabezas por la puerta de la oficina. Nos escabullimos por el pequeño hall hasta la puerta de la oficina y nos metimos dentro.
Nos separamos y comenzamos a buscar entre sus archivos, nuestras carpetas. En cuestión de segundos las habíamos encontrado y las guardamos dentro de la cartera de Alice. “Carlisle dije sin rastros...” susurré, mientras continuaba buscando en su escritorio por notas extras que pudiera haber tomado sobre nosotros.

Alice encontró un cajón de sesiones grabadas en casetes y rebuscaba entre ellos. “No nos grabo, ¿verdad? Tiene que decírnoslo antes, ¿cierto?” murmuró mas para si misma que para mi. Entonces le escuché dar un gritito de alegría. “Oh Dios mio. ¡Nunca adivinaras quien viene a terapia con el Dr. Dover!” dijo Alice a tal punto que parecía que iba a estallar.

“No es nuestro problema, Alice, Carlisle nos mataría si...” me volteé hacia ella y estaba sosteniendo la cinta ente sus dedos. Mire el nombre que tenia rotulada y casi estallo en risotadas. “Rápido, busca todo, haremos copias en su fotocopiadora… ¡esto es genial!”

Encontramos todas las notas sobre las sesiones de los Cullen del Dr. Dover, no quedaría ningún rastro de que alguna vez hubiéramos estado allí. También hicimos unas copias ilegales de unos historiales médicos y unas cuantas cintas de las sesiones grabadas, prometiendo devolverlas cuando volviéramos a casa y también quemaríamos el historial. Aun sin ser notadas, nos escurrimos fuera de la oficina, y escuchamos al empleado de limpieza arrastrando el tacho. Encontramos unas escaleras cerca y volamos hacia abajo, escapando por la puerta trasera del hospital.

“¡Volvimos!” dije mientras entrábamos a la casa. Sostenía los papeles marcados como ‘Cullen’ hacia el. Asumí que iba a ponerlos en su oficina, pero me sorprendió que se los diera a Esme. Debió de haber visto la confusion en mistrostro por que se froto los hombros y dijo con una sonrisa. “Es un viaje largo, nos servira como algo para entretenernos. Me gustaria saber que es lo que el buen doctor escribio sobre nosotros.”

Edward no te vallas al auto aun, deja que Carlisle y Esme vallan primeros. Alice y yo encontramos algo bueno.
Edward tneia una misteriosa sonrisa en su rostro por un segundo y dijo “Carlisle ¿Por qué no van llendo ustedes? Bella necesita usar el baño antes de irnos. Iremos tras de ustedes.”

“¿Yo?” pregunto Bella, pero cuando vio la mirada que le di se giró sobre sus talones y se escurrió hacia el baño como una buena niña.

Carlisle nos miro sospechando, “No se tarden...Esme querida, ¿vamos?” extendió su brazo para ella, y aun sosteniendo nuestro expediente en su mano, ella paso su brazos hacia el de él, y se dirigieron hacia la puerta. Esperamos hasta que escuchamos el auto salir por la calzada hasta que Alice dijera algo.

“Antes de mostrarle esto, necesito que juren mantener el secreto... ¿entendido? Carlisle nos mataría si sabe que tomamos esto de la oficina del doctor. ¿Trato?” miré a todos asentir con sus cabezas, Bella llegó a tiempo para unirse a los demás. Lentamente saque las dos cintas del bolsillo de mis jeans.

“¿Que son esos?” preguntó Emmett mientras me sacaba uno de las manos. Jasper agarro el otro y lo examinó.

Al mismo tiempo ambos gritaron “¿MIKE NEWTON?”

Edward se acercó rápidamente a Alice y le saco la carpeta de las manos, removiendo las hojas. Algunas le hicieron reír, y otras no tanto. Bella miraba su rostro un tanto confundida.

“Bella, ¿no lo entiendes? ¡Mike es paciente del Dr. Dover! Estas cintas son grabaciones de sus sesiones…Emmett y yo escuchamos las cintas primero, ustedes quédense con la carpeta, después las intercambiamos.” Mientras me dirigía a la puerta, Emmett venia detrás de mi con ambas cintas en sus manos, ansioso por entrar al Jeep y escucharlas.

Mientras esperaba a que Emmett abriera la puerta por mí, vi a Edward caminar hacia su Volvo con la nariz pegada a la carpeta. Se quedo helado en medio del camino. “¡Newton se hace pis en la cama!” su cabeza voló hacia atrás mientras estallaba en risas. Alice, Jasper y Bella aun reían mientras entraban al auto.

Me metí al asiento de pasajeros del Jeep, y puse las cintas en el estéreo. Emmett arranco y con el rugido del motor arrancando, escuchamos la fina vocecilla de Mike llenando el auto.

“Vera doctor, hay una chica…y creo que…la amo…pero solo hemos hablado una vez. Hoy fue su primer día en la escuela. ¿es extraño estar enamorado tan rapido? Puedo notar que se siente igual que yo, lo veo en sus ojos. Como sea, su nombre es Isabella, pero le gusta que le diga Bella…”

THE END



miércoles, 11 de noviembre de 2009

TERAPIA FAMILIAR AL ESTILO CULLEN

Amo a mi perro


Bella POV

Estábamos sentados en la zona de recepción de la oficia del Dr. Dover, esperando a que Alice y Jasper salieran de la oficina para que nuestro infierno comenzara. Stephenie parecía estar dormida detrás de su escritorio, lo cual era algo bueno. No quería tener que lidiar con ella nuevamente. Edward tomó mi mano y la acarició gentilmente con sus dedos.

“¿Cómo estas?” me preguntó.

“Estaré feliz cuando todo esto se termine. Honestamente, creo que deberíamos irnos a casa, tener una gran pelea de almohadas y trabajar nuestras agresiones, y terminar con ello. ¿Que te parece?” pregunté, preocupada que todo lo de hoy comenzara a tener un fuerte efecto en él.

“Preferiría enfrentarme a loa Vulturis antes que volver a pisar esa oficina.” Murmuró estremeciéndose.

La puerta de la oficina se abrió y Alice y Jasper salieron, se veían emocionados de haber salido de allí. Alice se golpeó su reloj mientras caminaba, asum que se dirigian de vuelta a la cafeteria. Senti una ola de calma sobre nosotros mientras Jasper pasó, estaba segura de que sintió toda la tensión de Edward y de mi. A mi lado, Edward se sonrió.

“¿Que es lo divertido?” pregunté.

“Alice amenazó con darnos la boda mas rosa y brillante boda de la historia si no terminábamos para las7:00 en punto para que pueda ir de compras. También mencionó algo sobre unos stilletos blancos de satén con tu nombre en ellos para la boda…”

Mi cuerpo se tensó ante la idea de tener que caminar un pasillo de unos dos metros para la boda con unos protectores dentales. Edward me envolvió con sus brazos por sobre los hombros.

“Te amor Bella.”

“Yo también te amo, Edward, aunque eso signifique tener que estar en terapia con tu loca familia.” Me reí.

“Estaré con ustedes en un minuto.” Dijo el Dr. Dover cerrando la puerta de su oficina. Desafortunadamente el ruido despertó a Stephenie de su sueño. Su cabeza se alzó de un rápido movimiento y nos vio a Edward y a mi sentados, parecía haber visto a un fantasma. Pasó sus dedos rápidamente por su cabello y tomó una birome y un anotador de la estantería y comenzó a escribir rápidamente. Miré a Edward quien miraba a Stephenie divertido.

“¿Acaso quiero saberlo¿Te esta escribiendo una carta de amor o algo?” Edward sacudió su cabeza. “OOHH es para Carlisle. Esme va a matarla...” murmuré en voz baja. Edward continuó sacudiendo su cabeza, pero repentinamente cubrió su boca para ocultar su sonrisa.

“Dime.” Mascullé.

“Ella…ella ha tenido un sueño…sobre nosotros. Por alguna razón cree que seria un buen libro, una perfecta historia de amor. Esta escribiendo todo antes de que se le olvide.” Aun se sacudía con la risa, pero no podía entender por que.

“¿Y por que es gracioso?” Susurré mientras Stephenie volvía a mirarnos, sus ojos recorrían rápidamente nuestros rostros y bajó su cabeza para volver a escribir.

“¿Recuerdas el libro que estaba leyendo antes¿Con Tim y Shay?” me preguntó.

“Seguro, el librito de vampiros. ¿Que pasa con el?” Ahora estaba más confundida que antes. Me devane los sesos para tratar de recordar. Edward dijo que le recordábamos a los personajes principales del libro…que Edward le recordaba a…

“¡No!” me sorprendí, dándome cuenta de por que Edward se reía con tantas fuerzas.

“Si, y en la historia, yo soy un vampiro. Me pregunto si Alice vio venirse esto...” se perdió, aun un tanto entretenido.

“Pobre mujer, soñando con vampiros.” Me rei. Realmente había olvidado donde estábamos hasta que el Dr. Dover abrió la puerta de su oficina y escuche las palabras que había estado temiendo por los últimos diez minutos.

“Edward, Bella, estoy listo para ustedes dos.” Nos sonrió el Dr. Dover desde la puerta.

Edward me apretó la mano y me siguió dentro de la oficina. Sentí mi corazón latir con fuerza cuando el Doctor cerro la puerta tras nosotros, atrapándonos en su oficina. La claustrofobia comenzó a apoderarse de mi y Edward noto la agitación de mi corazón y de mi respiración. Me dio una extraña mirada, pero solo me encogi de hombros y me incline aun mas en la silla.

“Por donde empezar, por donde empezar.” Escuché al doctor murmurar mientras miraba entre las hojas de sus notas, asumi que todas eran sobre Edward y sobre mi. Ví a Edward rodar sus ojos aparentemente molesto por lo que sucedia en los pensamientos del Dr. Dover.

“Empecemos con tu tarea, Bella¿Que tal fueron las platicas sobre la boda?” él me miró expectante, esperando mi respuesta. Miré a Edward quien tenia una sonrisa en su rostro, la cual me molestó.

“Fue bien. Creo que respondí todas las preguntas de Edward, hasta que comenzó a molestarme con cosas sobre cuales serian los colores de la boda y de que sabor seria el pastel, o que cuando nos iríamos…” me estremecí visiblemente, “a registrar. Todas esas cosas están a cargo de Alice, no de mi.” Edward se rió con fuerza ante mi reacción.

“¿Edward, por que te ríes de ella? Obviamente se ve incomoda.” Le preguntó rápidamente el doctor. A mi también me gustaría saber la respuesta a eso, Edward.

“Lo siento, Bella, no me rio de ti. Bueno, si, pero es solo que no me importaban esas preguntas, solo las hice para…distraerte, y funcionó.” Mis ojos se achicaron, estaba furiosa.

“¿Por que tratabas de distraerme Edward?”

“¿Recuerdas lo que estaba sucediendo antes de que comenzara con esas preguntas?” dijo mientras me levantaba una ceja.

Estábamos en la cama, y el estaba ansioso por que me durmiera, pero yo estaba ansiosa por… “OH.” Dije y mi rostro se tornó rojo.

“¿Que estabas haciendo, Bella?” preguntó el Dr. Dover, y mi rostro se enrojeció aun mas, si es que eso era posible.

“Estábamos en la cama.” Dije tan tranquila como pude, Edward continuó sonriendo.

El rostro del Dr. Dover estaba lleno de confusión. “¿Estabas en la cama¿Con quien?”

“¡Con el!” grité ofuscada mientras extendía mi brazo y apunté a Edward quien se mordía el labio para no reaccionar a mi ataque.

“Pero tenia entendido que ustedes dijeron que no…”

“Y no.” Dijo Edward simplemente.

“¿Entonces por que estaban juntos en la cama¿Y por que estabas distrayéndola?” continuó el Dr. Dover.

“Iba a dormir, y Edward se acuesta a mi lado cuando me duermo, y nada mas pasa, solo dormimos. Bueno, corrijo eso, yo duermo. El solo...”

“¿Solo que?”

“Me mira mientras duerno, supongo.” Dije dudando mientras miré a Edward. “De enserio, Edward¿Qué haces mientras duermo?”

El se encogió de hombros “Solo me recuesto contigo y te miro dormir. A veces leo, pero la mayoría del tiempo te escucho hablar y al latido de tu corazón.” El tomó mi mano y la beso cariñosamente. Sonreía al escuchar su respuesta, pero cuando miré al Dr. Dover tenia una aterradora expresión en su rostro.

“A ver si lo entendí, seguramente lo entendí mal... ¿Bella, tu te acuestas en la cama a la noche y vas a dormir y Edward, te acuestas con ella y la miras dormir?” preguntó incrédulo.

Edward y yo nos miramos y ambos asentimos con nuestras cabezas. “Si.” Dijo Edward en voz alta.
“¿Cuánto tiempo te quedas con ella¿Hasta la medianoche o hasta la 1am?” preguntó.


“Usualmente hasta que el sol sale, entonces voy a casa, me cambio la ropa, y vuelvo a tiempo para recogerla para ir a la escuela.” La tranquila voz de Edward sonaba graciosa en contraste con el pánico en los ojos del Dr. Dover.

“¿Pero…como puedes…cuando duermes?”

“No duermo. Creo que podría diagnosticarme insomnio doctor.” Me reí ante su auto-diagnostico.

“Edward¿Cuándo fue la ultima vez que dormiste?” No puedo esperar a ver como sale de esta. Me reí para mi misma.

“Honestamente, no recuerdo la ultima vez que dormi. Pero cuando estoy con Bella en las noches, recostado a su lado mientras duerme, estoy completamente relajado y satisfecho, casi como durmiera, en lo posible para mi.”

“¿Alguna vez trataste de medicarte para ayudarte a dormir?”

“La medicación no sirve en mi, doctor. Carlisle y yo lo hemos discutido extensivamente.” Dijo Edward seriamente, pero vi la comisura de sus labios curvarse ante la diversión.

“¿Sus padres lo saben?” nos preguntó el Dr. Dover a ambos.

“Si.” Dijo Edward. “No tenemos secretos.”

“¡No!” dije en voz alta. “Los secretos son algo bueno en mi casa.”

“Entonces Bella¿le mientes a Charlie sobre Edward?” preguntó acusatoriamente el Dr. Dover.

“No, no le miento. El nunca me ha preguntado si Edward se queda en las noches, así que técnicamente...” me detuve, no queriendo seguir arruinándola.

“¿Lo aprovaria?”

“¿Si aprobaría que Edward se quede en las noches conmigo? No, definitivamente no, es policía y estoy segura de que trataría de matar a Edward. El tipo tiene una postila…” dije nerviosamente mientras me tensaba en mi asiento.

“¿Sabe que Edward y tu han puesto limites a su relación?”

“Algo. Usualmente no le encuentro sentido discutir mi vida sexual, o falta de ella con mi padre, muchas gracias.” Mascullé.

“Bella, nuevamente mencionas la falta de vida sexual... ¿Estas un poco enfadada con los limites de Edward?”

Me tomó un segundo pensar su pregunta. Miré a Edward, cuya frente estaba arrugada ante la preocupación.

“Enfadada no es la palabras correcta…mas bien yo diría…frustrada.”

“¿Entonces estas sexualmente frustrada?” el Dr. Dover lo dijo mas alto de lo que me hubiera gustado.

“Yo…yo…no se que responder a esa pregunta.” Tartamudeé mientras que el rostro de Edward se endurecia.

“Bueno, la definición de la frustración sexual es agitación, estrés o ansiedad debido a la prolongada inactividad sexual o un incomodo y mínimo nivel de actividad sexual lo cual causa frustración.” Recitó el Dr. Dover como si lo estuviera leyendo de algún libro.

“Oh, entonces si, creo que eso lo resume.” Dije mientras mi rostro se enrojecía. Edward se golpeó a si mismo en la cabeza y comenzó a maldecir en voz baja.

“Edward, no hay por que preocuparse o sentirse incomodo, las parejas usualmente tienen problemas cuando uno quiere sexo mas que el otro. Admito que usualmente es el hombre el que quiere tener más sexo…pero ese no es el punto. Lo que trato de decir es que esto es perfectamente normal y ustedes pueden hablar abiertamente sobre sexo, eso les ayudaría a tener una vida mas satisfactoriamente sexual.” Ahora yo me sentia tan incomoda como Edward. Volví a mirarle y le susurre un ‘Lo siento’. El se encogió de hombros e inevitablemente rodó sus ojos.

Una musical voz femenina gritó desde fuera de la oficina “MIRA JASPER…YA SON LAS 6.44 PM ¡COMO VUELA EL DIA!” mis ojos se agrandaron ante las visiones de mis caídas por el pasillo de la boda, en unos stilettos de cuatro centímetros y con un horrendo vestido rosa.

“Ok Doc. ¿Que es lo que quiere saber?...terminemos con eso.” Dije tan cercano a una velocidad vampirica como podia.

“Bueno, lo que estoy diciendo Bella, es que si te sientes insatisfecha,” Edward reaccionó ante las palabras del doctor. “Entonces ¿Alguna vez consideraste…atender tus propias necesidades?”

Edward se puso de pie de un salto y comenzó a caminar nerviosamente en circulos, detrás de mi silla, pasando sus dedos por su cabello nerviosamente. Yo permanecía allí, sentada, completamente helada ante la sorpresa. Podía sentir que la piel de mis rostro comenzaba a derretirse por la intensidad de mi rubor, y sabia que toda la familia estaba atenta, escuchando nuestra platica sexual.

“Yo…yo…no.” Sacudí mi cabeza una y otra, y otra vez hasta que comencé a sentirme mareada.

“Bueno, creo que tu y Edward deberían discutir la idea…esto tampoco debe ser fácil para él, tu tentándolo todo el tiempo cuando parece tan dedicado a su decisión de esperar hasta el matrimonio.” Escuché a Edward maldecir cuando piso un hoyo en el suelo.

“Um, suena como si estuviera sugiriendo un...un...” no podía juntar las fuerzas para decirlo.

“¡UN VIBRADOR BELLA! EL DOC CREE QUE NECESITAS UN VIBRADOR.” Gritó Emmett desde la sala de espera. Edward tenía una mirada asesina cuando salio por la puerta, la abrió y le arrojó un libro a Emmett que había tomado de la mesa. Sabia que le golpeó cuadno escuche un fuerte estruendo y el “¡Maldición Edward!” de Emmett.

El cerró la puerta y caminó furioso hacia la silla que estaba a mi lado. Yo continué con la mirada fija en mis manos, que estaban sobre mi regazo.

“Um, bueno si, en realidad un vibrador era lo que iba a sugerir.” Murmuró el Dr. Dover incomodo.

“Olvidelo. Prefiero rendirme antes de dejar que eso suceda.” Gruñó Edward mientras que con sus dedos presionaba su tabique nasal.

“¡Edward no seas absurdo! No vas a cambiar tu decisión de esperar. No me voy a comprar una de esas cosas…Dios sabe que con mi torpeza¡hasta podría sacarme un ojo!” traté de alivianar el humor. Cuando Edward me miró, ambos estallamos en risas ante la imagen en nuestras cabezas por todos los problemas que me traería una de esas cosas.

Aunque el Dr. Dover pensó que estábamos locos, estaba segura de que escribió algo en una enorme carpeta llamada ‘Edward y Bella son bichos raros” y comenzó a preguntar nuevamente.

“Edward¿podríamos volver a discutir tu intento de suicidio?” dijo el doctor serio.

“¡6:46!” gritó Emmett desde la sala de espera. Aparentemente Alice no era la única que estaba al pendiente del reloj.

“seguro, lo que sea...” dijo Edward rápidamente.

“¿Volverias a hacerlo?”

“No.”

“¿Por que no?”

“Por que le prometí a Bella que no volvería a suceder.”

“¿Siempre haces lo que Bella te pide?” preguntó El Dr. Dover. Creí que había quedado claro en nuestra charla sobre el sexo… ¡NO!

El me miró y yo a él, ansiosa por oír su respuesta, reatándole con mis ojos a que mintiera.

“No, no siempre. Si es lo mejor para ella, entonces lo hago, pero si no lo es, entonces me rehúso a sus deseos.” Dijo solemnemente.

“Entonces dame algun ejemplo de algo a lo que te hayas rehusado.” El Dr. Dover rápidamente añadió, “Además del sexo, claro.”

“Bueno, lo que se me ocurre es en convertirla en uno de nosotros.”

“¿En vegetariana?”

“Si- una vegetariana. No creo que sea lo mejor para ella. No puedo permitirle que le de la espalda a la vida, que deje quien es y lo que es para estar conmigo. Es verdad que haría mas fácil todo, pero esa no será la razón por la que pierda todo.”

“Edward, cuantas veces debo decirte que no es tu decisión. Es mía, y solo mía. No eres mi dueño, eres mi prometido y eventualmente serás mi esposo y si crees que haré todo lo que me digas, estas en un gran error.”

“En esto tengo que estar de acuerdo con Bella, Edward. Es una persona adulta y puede tomar decisiones por si misma…”

“No, no puede. No tiene idea de a lo que deberia renunciar, cuanto le costara y dolera.” Gritó Edward mientras miraba al doctor.

“Aun asi no es tu decision, Edward. No puedes protegerla de cada decisión equivocada que haga, tiene que vivir y aprender. Así es como crecemos como personas.”

Si, pero como vera, Bella no es una persona normal, tiene esta forma de atraer peligro y problemas. Usualmente se envuelve con peligrosas…situaciones y criaturas. Y nosotros no estamos de acuerdo en cuan peligrosas las cosas son. Siempre le busca lo bueno a todo y se rehúsa a ver lo malo.”

“¿Criaturas?” pregunté. “¿Con que criaturas estoy envuelta que sean tan peligrosas?”

“Tu amor por los perros…” me lanzó.

“Espera un minuto, no vas a echarme eso en cara¿verdad?” me enfadé.

“¡Nuestro hermano es un idiota!” escuché a Alice gritar desde la sala de espera. “¡Maldición Edward!”

“¿Que es lo que sucede con su perro, Edward¿No te agrada?”

“No, Bella ha decidido dejar entrar a ese peligroso animal a su vida y a su corazón. Traté de advertirle del peligro de tener…un perro callejero…son muy temperamentales, se enojan con facilidad y son impredecibles, pero se rehúsa a ver el mal, nuevamente siempre le busca lo bueno.”

“Bella, cuentame sobre este perro el cual Edward dice que es peligroso.”

“Para que conste, te elegí a ti, Edward y no al perro, como ya te lo he dicho¡así que me parece ridículo que aun te sientas amenazado por el! Pero como sea, doctor, el perro me ha ayudado en muchas situaciones difíciles de mi vida. Cuando Edward se fue, el fue mi mejor amigo y me ayudo a componerme. ¿Acaso no es normal que sienta algo de lealtad hacia él?” pregunté al Dr. Dover. El gentilmente asintió con su cabeza y yo le sonreí victoriosamente a Edward.

“Pero es un animal peligroso.” Gruñó Edward.

“No, no lo es. No conmigo.” Dije firme.

“¿Acaso no hay algunas razas que son mas peligrosas que otras, doctor? Como los Pit Bull, tiene la reputación de ser violentos y de atacar a la gente sin razón, Tendría muchísimo cuidado con ellos¿verdad?”

“Si, concuerdo con eso, si el animal tiene alguna seña de violencia…”

“Ahí lo tiene. Una persona normal tendria cuidado, pero Bella encambio, decide besar al perro.”

“Solo bese una vez al perro, bueno dos. Edward. Superalo. ¡Yo lo hice!” le grité.

“Solo trato de explicar por que mis opiniones no deberían ser siempre consideradas como controladoras o exageradas por el doctor, siempre hay una razón valida para preocuparme por tu seguridad.”

“¿Edward, estas celoso del perro?” presionó el doctor.

“¿celoso? No...bueno...si, estoy agradecido de que haya ayudado a Bella, pero ahora, el solo…esta en medio.”

“¿Qué es lo que te gustaría que Bella hiciera, Edward? Obviamente se siente encariñada con el perro, en algun nivel elevado.”

“Si Edward¿Que es lo que quisieras que haga¿Quieres matar a mi perro, Edward?” le acusé.

“No Bella, no quiero matar a tu perro. Nunca lo haria y lo sabes. Solo quiero que me ames mas que a ese perro…y… ¡quiero que mantenga su sucia lengua lejos de tu boca, por favor!” de alguna forma, los celos de Edward me hicieron reír.

“Prometo mantener al perro con una correa, Edward¿esta bien?” pregunté mientras me volteaba para verle a sus ojos y que pudiera ver cuando le amaba. El me devolvió la mirada con una perfecta y deslumbrante sonrisa torcida, y sabia que me había perdonado.

“Ven, eso fue maravilloso, ambos fueron capaces de lidiar con el conflicto y encontrar una resolución que funcione para ambos. Estoy impresionado.” Dijo el Dr. Dover con orgullo. Tomó unas cuantas notas y luego una mirada seria cayó sobre su rostro nuevamente. “Hay otra cuestión que me gustaria saber, Bella.”

Sabia sobre lo que quería saber, así que le interrumpí “¿Jasper?” el doctor asintió con su cabeza.

“Doctor, estoy segura de que sonare como una loca, pero realmente fue un accidente, Jasper se siente fatal por ello, así que le he perdonado. ¿Acaso importan tanto las circunstancias?” le rogué.

“Los detalles suelen ser importantes, Bella, no todos los dias alguien trata de matarte...”

“Bueno, en realidad para mi eso no es algo nada inusual…” murmuré, sin embargo el doctor escuchó cada palabra y parecía a punto de caerse de su silla.

“¿A que te refieres con que no es usual?” ¿Cuantas veces han intentado matarte, Bella?”

“No lo se...5, 6 si cuenta a nuestra actual amenaza de mi vida, nuestros amigos de Italia…¿verdad?” dije mientras miraba a Edward.

“En realidad amor, creo que tiene razón al contar el pobre intento de Tyler y a nuestros amigos de Italia, en total serian 6 según mi cuenta.” Edward astintió conmigo.

“Bella¿trataron de matarte 5...veces¿Como puedes estar tan tranquila?” preguntó incrédulo.

“Por que se que Edward nunca dejaría que nada me sucediera. El me ha salvado siempre. Se lo dijimos doctor, soy un imán para el peligro.”

“¿Quiénes son los Italianos, y por que quieren matarte, Bella?”

Miré a Edward por ayuda, pero el no parecía tener una mejor respuesta que yo para la pregunta del doctor.

“Bueno, ellos son una poderosa familia en Italia, y ahora se un secreto sobre ellos. Pero ellos dicen que no me mataran si me convierto en vegetariana como Edward y su familia. Si me convierto en vegetariana, entonces quizás me pidan que trabaje con ellos, pero puedo rehusarme si quiero.” No hay forma de que este tipo se lo crea…

“¿De que trabajan como para que necesiten a una vegetariana para ayudarles?”

“Seria como una...posición en su tabla...quizás tenga algún talento que encuentren importante.”

“¿Como que¿Eres buena para los debates, tiene ojo para los negocios, habilidades en la cocina vegetariana, tienes ganas de convertirte en una catadora de recetas vegetarianas¿Tienen un restaurant¿Y por que accederías a trabajar con ellos si te han amenazado?”

“Oh, nunca trabajaría con ellos, pero eso no lo saben. Solo juego con sus demandas hasta que me convierta en vegetariana, y pueda cuidar de mi misma.” Edward suspiró ante mi comentario.

“Bella, debo decir que me tiene un poco preocupado tu falta de preocupación por tu seguridad. Pareces completamente desafectada por el peligro que te rodea.” Dijo el Dr. Dover sorprendido.

“¡Gracias! Finalmente alguien concuerda conmigo.” Exclamó Edward felizmente, juntando sus manos.

“Lo digo en serio, Bella, se que crees que Edward es demasiado sobre protector, pero debo decir¡creo que es el único sensible ahora mismo!”

“¿Lo escucharon todos¡¡Estoy siendo sensible!!” gritó Edward en dirección a la sala de espera.

“¡Mejor apurate señor sensible¡Son las 6:51!” le gritó Alice.

“Cuando Jasper te atacó Bella¿Cuál fue tu reacción?”

“Le perdone antes de abandonar la casa de los Cullen.” Dije tranquilamente, aun no me sentía cómoda recordando aquel día.

“Y Edward¿Cual fue tu reaccion?”

“Decidí que necesitaba mantener a Bella a salvo y estar cerca de mi familia no era seguro para ella, así que tome la decisión de irme.” Sentí las lágrimas agolpándose en mis ojos al recordar su partida.

“Bella¿Cuáles son ahora tus sentimientos hacia Jasper?”

“Le quiero, es parte de mi familia.” Dije firmemente, realmente quería decir cada palabra.

“Se que lo consideras familia, pero familia o no, si alguien trata de matarte, una reacción normal seria enfado, especialmente si ese acto hizo que el amor de tu vida te dejara. ¿Por qué no estas enojada con Jasper?” preguntó el Dr. Dover.

“No…no lo se.” Miré a Edward quien parecía distraído por algo y trataba de no reírse. Fruncí mi ceño en confusión, pero continué respondiéndole al doctor. “El solo es…familia.” Escuché una fuerte conmocion afuera y segundos despues la puerta del Dr. Dover se abrio de golpe.

Jasper estaba parado bajo el marco de la puerta, respirando pesadamente. Alice estaba sobre su hombro diciendo “Jazz, te estas haciendo quedar como un tonto.” Pero Jasper sacudió su cabeza, sosteniéndole una mano a Alice para callarla, y también molestándola por la expresión en su rostro. Edward miró al suelo, rehusándose a hacer contacto visual con el, pero sonreía.

“Jasper¿puedo ayudarte con algo? Estoy en medi ode la sesion de Edward y de Bella.”

“¡Dr. Dover, tengo informacion que necesita saber!” Jasper casi le gritó.

“¿Que es Jasper?”

“Señor...creo que usted y...mi hermano necesitan saber que...bueno...¡Bella esta enamorada de mi!”

“¿QUE?” EL Dr. Dover y yo gritamos al mismo tiempo. Edward cubrió su rostro con sus manos y comenzó a temblar, con su risa, asumí...o estaría tratando de matar a Jasper si le hubiera creído un poco.

“Jasper¿pondrías explicarte por que crees que Bella esta enamorada de ti?” le pidió el Dr. Dover sorprendido.

“Bueno, algo sucedió hoy...estaba sentado con ella y ella estaba hablando con Rosalie sobre el sueño que tuvo sobre nosotros tres.” Dijo agitando un dedo de Edward hacia él. “Y entonces ella solo…fue la forma en que actuó…” tartamudeó Jasper.

“Jasper, esto es importante...¿Bella coqueteó contigo?”

“¡NO!” grité. “¡Definitivamente no coqueteé con Jasper¡¡¡¡ROSALIE!!!!” grité.

En un abrir y cerrar de ojos, la rubia apareció en la puerta, detrás de Jasper, sonriendo de oreja a oreja. “¿Si, Bella?” pregunto con un dulce tono de voz.

“Por favor explícale a Jasper que no estoy enamorada de él.”

“Lo siento, Jazz, fue parte de nuestra actividad en conjunto. Bella no pensaba en ti cuando actuó de esa forma, pensaba en Edward, tu solo ‘leiste’ mal. ¿Bella, hay algo mas con lo que pueda ayudarte?”

“Nop, eso es todo. Gracias Rose.”

“Cuando querías, Bella.” Canturreó mientras se alejaba de la puerta. En la distancia pude escuchar la risa ahogada de Emmett.

Jasper permanecía helado en su lugar por unos cuantos segundos más, humillado y avergonzado, podía adivinar por las emociones que llenaron la sala. Finalmente comenzó a alejarse lentamente de la puerta. “Tu y Rosalie son una fuerza a considerar con Bella. Demasiado peligrosas…” fueron las suaves palabras de Jasper mientras cerraba la puerta. “¡Te lo dije Jazz!” escuché a Alice susurrarle.

El Dr. Dover se limpió las pequeñas gotas de sudor de su frente con la manga de su camisa, mientras tomaba unas notas. Edward aun se reía así que le di un rápido golpe en su hombro. “Podrías haberme advertido lo que se me venia…”

“Tu expresión fue impagable, amor.” Dijo mientras trataba de deslumbrarme para que le perdonase. Siendo una simple mortal, por supuesto que funcionó.

“¡Tienes suerte de que te ame!”

“Lo se. Es lo que he estado diciendo...”

escuché al Dr. Dover aclarar su garganta. “Bueno Bella, parece que las cosas están yendo mejor entre tu y Rosalie. La tarea realmente debió de ayudar, obviamente no creo que haya sido correcto basar sus actividades en molestar a el resto de la familia, pero es un comienzo…” dijo encogiéndose levemente de hombros.

“Gracias doctor. Si, creo que Rosale y yo hemos echo un progreso hoy.”

“Ok, lo siento. ¿Donde estábamos antes de la interrupción?” el doctor miró entre las hojas que tenia frente a él.

“Le estaba diciendo a Bella que yo tenia razón al preocuparme por su seguridad y dijo que yo era el único sensible.” Dijo Edward orgulloso. Rodé mis ojos, pero eso solo hizo que su sonrisa se ensanchara. Realmente estaba disfrutando todo esto.

“¿Alguna vez le conté sobre la ocasión en que Edward le dijo a Alice que me raptara, Dr. Dover¡Si quiere un ejemplo sobre ser exagerado, le encantara esa historia!” bufé, encantada de tener la oportunidad de arrancar esa sonrisa del rostro de Edward.

Cuando tomé aire, para comenzar a detallarle la historia, la puerta de la oficina se abrió de golpe por segunda vez en nuestra sesión, esta vez fue Emmett, con sus manos alzadas en el aire como si fuera a detener el tráfico.

“Escuche doc...se que estos dos necesitan terapia, mucha, mucha terapia, pero son las 6:56 y se que aun quiere hablar con todo el grupo. Rosalie y yo tenemos...um...planes y nos vamos exactamente a las 7:00 en punto así que déjeme ayudarle con esto.” Edward tomó mi mano y la apreté con todas mis fuerzas aterrorizada de lo que pudiera ocurrírsele a Emmett en tal estado de excitación.

“Ellos tienen problemas, Bella es torpe, hormonal y lujuriosa, demasiado confiada, súper obsesionada con su perro, tiene miedo al compromiso, baja autoestima, complejo de inferioridad, quiere desesperadamente convertirse en vegetariana y aun no se da cuenta de cuan testaruda es esta humana. Aunque hace que mi hermano sea feliz, más de lo que lo vi jamás. Realmente se sonríe y ríe, nunca creí que eso fuera posible hasta que la conoció. Edward, bueno seria un buen caso a estudiar…” Edward comenzó a gruñirle a Emmett, quien movió sus manos en su dirección para callarlo.

“Por otra parte, Edward, esta paranoico de que algo pueda sucederle a Bella, se odia a si mismo, se vuelve homicida cuando se trata de proteger a Bella, es irracional la mayoría de las veces, demasiado anticuado en el amor, sobre protector y exagerado. Obviamente en su defensa, ama a Bella como nadie en el planeta y esa es la fuente de su loco comportamiento.” Emmett nos dio una sonrisa.

“Habiendo dicho todo, son almas gemelas en todos los sentidos de la palabras y todo saldrá bien al final. No hay nada mas fuerte que el amor.” Mis ojos se empañaron ante la sinceridad de sus palabras. Era tan poco propio de él. Salté de mi silla y le di un fuerte abrazo a mi hermano, y un beso en la mejilla.

“Gracias Emmett. Te quiero.” Dije entre lagrimas.

“Oh, genial, ahora ella también esta enamorada de mi, Edward... ¿Viste eso¡Me beso!” dijo Emmett mofándose.

“Muerete Emmett.” Escuché a Jasper decir sobre el hombro de Emmett.

“Ya lo hice Jazz, ya lo hice.” Le bromeó Emmett. Para entonces, todos los Cullen estaban en la oficina riéndose.

“Dr. Dover, podríamos hacer esto rápidamente, los chicos tiene cosas que…er, quieren…hacer ahora.” Dijo Carlisle con una sonrisa mientras miraba a Emmett y a Alice quienes hacían una cuenta regresiva de los minutos como su fuera la víspera de año nuevo.

“6:57 Doctor¿Quiere hacerlo aquí o en la sala de conferencias? No tenemos tanto tiempo…” gritó Alice alegremente mientras se aferraba a su cartera llena de tarjetas de crédito.

“Um, bueno, creo que puedo tener una rápida charla con ustedes aquí…” Todos los Cullen se apretujaron dentro de la oficina. Edward y yo nos sentamos en el sofá, dejando a Carlisle y a Esme en las sillas frene al escritorio. Edward me acomodó sobre su regazo, Alice se quedó cerca de los brazos de Jasper y Emmett y Rosalie estaban en una de las esquinas, dejando palpables sus emociones. Jasper rápidamente envió una ola de calma a toda la habitación antes de que las cosas se volvieran al punto de una orgía.

“¡6:58!” siseó Alice, sus saltitos habían cobrado mayor intensidad mientras se iba acercando a la puerta. Emmett se acercó un paso más a su esposa, quien comenzó a sonreír tontamente.

“Será mejor que se apure doctor, los esta perdiendo.” Rió Esme.