Dark Chat

lunes, 16 de enero de 2012

Muy salvaje para ser dominado

Hello mis angeles hermosos!1
Aquí les traigo un nuevo cap , ya la cosa como q se va calentando muy pronto tendremos lemmon , también aprovecho la ocasión para felicitar a una personita muy importante para mi Siss ANA KAREN muchas felicidades , ya eres toda un profesional , te deseo todo lo mejor en este nuevo camino q vas tomar q tengas mucho trabajo y q dios te bendiga , te quiero mucho siss hermosa 
asi q chicas dejen sus comentarios para nuestro querido ángel ,q recien ha terminado su carrera y se ha convertido en toda una profesional
Mil besitos a todas
Angel of the dark
************************

CAPÍTULO 08

El corazón de Bella dio un vuelco ante el rápido golpe. Presionando el libro abierto contra su pecho, miraba sin pestañear la gruesa puerta con paneles de roble.
Por un momento fugaz, se pregunto si el conde había decidido seguirla hasta su habitación. Su corazón le dio una voltereta completa ante la posibilidad.
Entonces la razón se impuso. Un caballero declarado totalmente contrario al matrimonio no se arriesgaría a visitar la habitación de una dama en medio de la noche. No con su abuela al acecho, decidida a verlos casados.
―Adelante ―dijo, cerrando el libro y colocándolo junto a ella.
Lady Alice  entro a la habitación.
―Vi luz por debajo de su puerta. .Se siente bien?
―Estoy bien. Solo estoy leyendo.
Sin esperar una invitación, Alice se acerco mas, su única trenza oscura rebotando sobre su
hombro mientras ella saltaba sobre la cama. Hubo mas rebote y zangoloteo hasta que se
acomodo al otro lado de Bella.
―Entonces no le importara que me quede un rato. No hemos tenido mucho tiempo para
hablar. Tal vez usted pueda contarme acerca de la vida en la ciudad. Sobre todo la  temporada.
Bella ahogo un suspiro. Las abismales series de acontecimientos y eventos que involucraban una temporada no eran algo que le encantaba relatar.
―Una temporada empieza a parecerse a otra después de un tiempo. No hay nada
Extraordinario en la vida de la ciudad. Me parece mucho más preferible vivir en el campo.
―No diria eso si nunca hubiera estado a más de quince kilómetros de aqui ―Alice llevo las rodillas hasta su pecho. ―Tal vez no me importaría tanto si Edward me dejara asistir a algunas de las reuniones locales ―bajo la barbilla hasta las rodillas y miro fijamente los dedos de sus pies que se asomaban bajo el borde. ―Podria tener al menos una pequeña muestra de la sociedad, aunque no sea con el brillo y el bullicio de la ciudad.
Bella estudio el perfil de alice por un largo momento, dándose cuenta de que no eran tan diferentes. Ambas estaban luchando contra las restricciones impuestas sobre ellas, en busca de su propia felicidad, su propia clase de libertad.
Sintiendo una repentina afinidad con la chica, Bella tomo su mano y le dio un apreton
alentador.
―Tal vez pueda convencer a su abuela de invitar a algunos vecinos a tomar el te mientras yo estoy aquí.
Alice negó con la cabeza.
―Oh, Edward no permitiría…
―Soy una huésped aquí, .no? Lady Massen solo estaría complaciendo las peticiones de su
Huésped.
―Usted no conoce a mi hermano ―se quejo Alice, su labio inferior proyectándose hacia
Adelante. ―Si llega a enterarse…
―Entonces, simplemente veremos que él no escuche hablar de ello hasta que sea demasiado tarde ―la interrumpió Bella suavemente. ―Confié en mi. Lo sé todo sobre sortear la autoridad
―.Como mas podría haber evitado el matrimonio todos estos años?
Los ojos de Alice brillaron.
―Desde el momento en que llego, supe que las cosas cambiarían.
―.De verdad? ―pregunto Bella, sonriendo con ironía. Caer desmayada no era el mas
auspicioso de los comienzos. ―Si mi llegada le pareció emocionante, entonces usted tiene toda la razón. Su vida es muy aburrida. Tenemos que ver que podemos hacer para añadir algo de excitación.
Alice se irguió sobre sus rodillas y dio unas palmadas.
―Oh, brillante criatura. Mis oraciones fueron contestadas en el momento en que llego.
Bella sonrió. .Que estaba pensando el conde, aislando a su hermana del mundo a tal punto, que ella demostrara tal histrionismo por un simple te? Era un tirano. Claro y sencillo. No era mejor que su propio padre. Su madre había sido incapaz de ponerse un vestido si no cumplía con la aprobación de su padre. Todo, desde la ropa a la gente que la acompañaba, había caído bajo su ámbito inflexible.
―Bella ―Alice alargo su nombre, echando una mirada socarrona bajo sus pestanas.
―.Alguna vez… ha besado a un caballero?
Bella parpadeo, sorprendida y admirada ante la inesperada pregunta.
Como si presintiera su desconcierto, Alice se apresuro a explicar, su expresión solemne y tensa.
―Yo solo pregunto porque usted ha mencionado la excitación..Excitación? .Besos? Alice  equiparaba los dos?
Bella se echo hacia atrás, exasperada. Era lo mismo en todas partes. El campo o la ciudad
―nada era diferente. Las mujeres miraban a los hombres para suministrar la excitación a sus vidas. Los caballeros elegibles nunca despertaron ni algo remotamente cerca a la excitación en su interior. Bella hizo una mueca al darse cuenta que ya no podía hacer tal afirmación. No desde que su camino se cruzo con el conde. Pero entonces, a él no se le podía considerar elegible, .verdad?
Ni un caballero, para el caso.
Bella abrió la boca, lista para reprender suavemente a alice por sus preguntas indebidas, pero luego cerro de golpe la mandíbula. A alice se le había negado más que suficiente en la vida.
Castigado. Corregido. Maltratado. Se merecía una conversación franca, por lo menos.
―Si ―comenzó Bella, sabiendo que ella estaba a punto de frustrar las nociones románticas de Alice. ―O para ser más exactos, yo era la destinataria de un beso.
Mina se inclino, con el rostro brillando.
―.Era guapo?
―Su nombre era Roger Cleary. El tenía dieciséis años. Era el hijo del vicario, y decidido a no cumplir con los altos estándares de su padre ―Bella rio brevemente, recordando ese día de invierno después del oficio en Nottinghamshire. ―Yo tenía quince años y no lo vi venir.
―.Que se siente?
―Fue ―hizo una pausa, buscando las palabras adecuadas para describir ser arrastrada detrás del refectorio y sometida a un beso con una lengua gruesa que sabia vagamente a sardinas
―sucio.
El rostro de Alice se cayó.
―Oh. .Y no ha habido ningún otro desde entonces?
Bella meneo la cabeza, sin molestarse en explicar que ella se encargo de que ningún hombre se tomara tales libertades de nuevo. Cuando los caballeros la miraban, no veían a una mujer que quería ser arrastrada a algún rincón oscuro y ser besada. Había hecho todo lo posible para ver que nunca ocurriera. El riesgo de verse encadenada a un matrimonio representaba una amenaza demasiado grande. Edward había sido el único que la había mirado con interés ―el único hombre
que la hacía curvar los dedos de sus pies y que su cuerpo hormigueara y ardiera en los lugares más desconcertantes e íntimos.
―Con el hombre adecuado ―evito contestar, ―estoy segura que besar es una experiencia encantadora.
Alice hizo una mueca.
―Nunca voy a conocer al hombre adecuado. No enterrada aquí. Edward y Rosalie se
Encargaran de eso.
―Alice ―empezó, sin saber si debía decir lo que se sentía obligada a hacer, lo que el fuego en su alma demandaba. ―Esta es su vida. Usted tiene opciones. Nadie puede obligarla a hacer algo que no desea. Ni siquiera su hermano y su hermana.
Alice inclino la cabeza y la observo con curiosidad.
―Usted realmente lo cree, .no?
―Tengo veintidós anos y soltera ―Bella vacilo un momento antes de confiar:. ―Eso no es una coincidencia, se lo aseguro. Mis planes de vida no tienen que ver con el matrimonio.
Alice negó con la cabeza.
―Yo no soy tan fuerte como usted.
Bella sonrió.
―Usted tiene temple, Alice. .Porque no le dice a su hermano lo que realmente quiere?
Alice soltó un bufido.
―El sabe…
―Debe seguir diciéndole hasta que la escuche. Practique de ser necesario ―ella agito una
Mano ante Alice. ―Imagine que soy Edward. Continúe.
Alice exhalo, enderezándose.
―Quiero ir a fiestas ―anuncio, como si estuviera lanzando un ultimátum al mismo Edward.
―Conocer gente de mi edad. Bailar ―ante un guiño alentador de Bella, continuo, su voz ganando volumen, color floreciendo en sus mejillas sonrosadas. ―Quiero romance ―y un marido ―ella
Empuño sus manos a los costados y sus ojos cerrados con fuerza en una profunda angustia. ―Y por un momento, quiero vivir mi vida sin una maldición estúpida, fingir que mi padre no era un loco, que mi hermano no es... que yo no soy.
Bella se encogió al ver el dolor en la voz de la muchacha y le pregunto solemnemente:
―.Puede decirle todo eso?
Sacudiendo la cabeza como si de repente se cansara, Alice abrió los ojos y miro
inquisitivamente a Bella.
―.Soy egoísta al desear cosas que no tengo derecho a desear?
―No ―contesto Bella, su voz suave. ―Yo diría que la hace bastante normal. Quiere lo que
toda mujer quiere.
Excepto tu, susurro una voz. Bella deseaba libertad. Pura y simple. Autonomía. Las mismas cosas que una mujer nunca encontraría dentro de los límites del matrimonio.
―Bueno, si es tan natural, .porque no pueden entender que desee estas cosas?
Bella suspiro, incapaz de responder. Ella no podía decir si los Massen deberían abstenerse del matrimonio ―de procrear. .Estaba garantizado que su descendencia heredaría esta enfermedad?
.Podría ser tan grande el riesgo?
―No se ―dijo ella, haciendo una mueca ante una respuesta tan ineficaz.
―Quiero amor, un marido, hijos ―Alice hecho sus delgados hombros hacia atrás. ―Tiene razón, Bella. Mi hermano no me gobierna, ni el temor de una enfermedad que puede o no puede aparecer. Le demostrare ―dicho esto, se levanto, dio un beso rápido en las mejillas de Bella y se dirigió a la puerta, diciendo por encima del hombro:. ―Gracias por el consejo. Bella se incorporo, se acerco y cogió aire.
―Alice, espere. Simplemente le dije que debería hablar...con su hermano...
Pero ella se había ido, la puerta cerrándose detrás de ella.
Bella se recostó sobre la almohada, formándose un nudo incomodo en su pecho. Tal vez se había excedido esta vez en dar un consejo.





domingo, 15 de enero de 2012

Cuidando Tu Corazon

Hello mis angeles hermosos!!
Aquí les traigo el final , de este fic , para alegrarnos la tarde del domingo , MUCHAS GRACIAS A NUESTRA QUERIDA TIWII, por compartir con nosotras su trabajo , así q chicas dejen sus comentarios al final. para nuestra querida autora.
mañana les subo cap nuevo de muy salvaje estén pendientes , les mando mil besitos a todas.
Angel of the dark
******************************



Cap 11
El final

― Aun no sé porque haces esto— era la quinta vez que me pregunta lo mismo, íbamos caminando por el pasillo del hospital, en realidad el caminaba y yo me deslizaba en la silla de ruedas, podía sentir su cuerpo tenso y no hacía falta adivinar que su rostro estaba completamente desencajado
― Ya te dije Edward, si no quieres hablar con Carlisle no te metas, no te entrometas en esto
― Aun sigo pensando que eres manipuladora— comento con un susurro
― Y me amas— afirme girándome para mirar sus ojos, el soltó una leve sonrisa que difumino la tensión del ambiente.
― Eso nunca lo dudes— agrego en el mismo tono anterior— ya llegamos— anuncio mientras nos acercábamos a la puerta que daba a la habitación de Carlisle— ¿estás segura de esto?
― No te preocupes, nada malo podría pasarme Edward, ambos estuvimos a punto de morir no te preocupes, estaré bien.
― Maldita sea— susurro abatido— no puedo creer que este momento llegara ¿Cuándo me iba a imaginar yo que tendrías que hablar con Carlisle? Juro que habría evitado este momento como fuera.
― Pero no puedes Edward, así que ya— le tome una mano y bese su dorso— espérame aquí.
Me adelante con la silla haciendo uso de la fuerza que tenía en mis brazos y me acerque a la puerta, golpee una vez y una voz grave y pastosa me contesto desde el interior dándome la entrada. Suspire juntando todas mis fuerzas para girar aquella manilla, esta habitación estaba un poco más oscura, solo el brillo de aquellas maquinas iluminaba el rostro de la persona que me esperaba, a la distancia aprecie un brillo diferente en esos intensos ojos.
― Hola— salude con tono jovial
― Hola— me respondió el saludo pero en una voz apagada
― ¿Cómo estás?— acerque la silla hasta una distancia prudente, mis manos temblorosas por el miedo no pudieron seguir avanzando.
― Acércate— pidió cuando planeaba quedarme allí, mis dedos se deslizaron por las ruedas y comenzaron a empujar, en unos segundos estaba al lado de su cama y muy cerca de su cara— así está mejor— susurro cerrando sus ojos— ya no debes estar lejos
― ¿a qué te refieres?
― A que todo ha terminado, yo ya no quiero odiar a nadie
― No entiendo— susurré con la consternación reflejada en mis ojos
― Bella…— dijo mi nombre y la voz sonó como miel para mis oídos, jamás pensé que me iba alegrar tanto escuchar mi nombre de sus labios— estuve a punto de morir, toque las puertas del infierno con mis manos y créeme que no me gusto la sensación de irme hacia el fuego dejando todo lo que tengo en este mundo. Después de pasar por eso créeme que lo único que quiero es vivir y disfrutar lo que perdí por mi irresponsabilidad.
― Eso quiere decir…
― Quiere decir que no voy a odiar mas, mi corazón se debe sanar, Níkolas no va a volver como me dijiste, el ya no pertenece a este mundo y debo ver que mis dos hijos que son tan valiosos como el que perdí aun siguen en este mundo.
Sus palabras parecían sacadas de un cuento, ¿Cómo podía haber cambiado tanto en tan poco?
― Estoy…
― Te entiendo ¿aun no entiendes como cambie de parecer?— asentí lentamente— yo se que tú me salvaste la vida Bella y te lo agradezco, aunque en ese momento lo único que quería era morir, quería dejar de hacer sufrir a las personas a quien amo— el sonido de los latidos de su corazón se escuchaba fuerte y claro dentro de la habitación. Mi mente solo pensaba en que Edward estaba afuera, tan poco había que hacer para solucionar todo esto— el estar casi muerto me hizo al fin tener el valor para aceptar todos los malditos errores que cometí y además me ayudo a comenzar un camino nuevo Bella, necesito empezar de nuevo
― ¿eso qué significa?
― Me voy— susurro mirando el techo
― ¿Qué?
― Así como lo oyes— su pecho se cerro y comenzó a toser— me voy lejos, donde nadie me conozca y pueda pensar.
― Pero esa no es la solución debes hablar con Edward y con…
― No Bella, ¿Cómo crees que les diría? ¡hijo! Perdóname por lo cagada que deje tu vida, perdóname por hacerte daño y no medir las consecuencias… no creo que él me perdone así nada más.
― Pero, pero— tartamudee con lágrimas en los ojos.
― Te llame aquí para agradecerte de… corazón lo que has hecho por mí y por mi familia Bella, de verdad Esme tenía razón cuando una vez me dijo que tal vez eras un ángel, ella siempre puso sus esperanzas en ti y no se equivoco.
― Pero Carlisle…
― Lo lamento pero no lograras convencerme Bella, déjame partir, debo llevar mis culpas y todos lo pesos que tiene mi alma y enterrarlos en un lugar muy lejos de aquí
― Pero ¿Qué pasara con la empresa?— intente hacerlo razonar, no quería que se fuera y menos ahora que Nessie había nacido, quería al abuelo de mi hija presente en su vida.
― Tú sabes mejor que nadie que esa empresa no es mía, aunque tenga mi nombre y parte de mis fondos le pertenece a Edward y así lo dejare estipulado, es tiempo también de dejar Cullen Enterprise. El es capaz de hacer muchas cosas con aquellos dineros y sé que jamás haría mal manejo de aquella empresa, Edward en su tiempo aprendió la lección ahora es mi turno de comenzar de nuevo.
― No te vayas— le suplique— mi hija ha nacido recién y…
― Y ella me tendrá en su vida Bella, la pequeña tendrá un abuelo que la querrá como nadie en este mundo— sus ojos brillaron— yo amo a esa pequeña desde el día que supe que la ibas a tener, a pesar de que te trate como un maldito canalla te puedo asegurar que sentí una verdadera emoción cuando escuche que estabas embarazada, era la hija de Edward y no podía estar más feliz.
― Dios mío— mis lagrimas cayeron por mis mejillas, Carlisle sonrió y levanto un dedo para secarlas.
― Ya no llores Bella, todo está bien, te prometo que volveré y vendré a ver a Reneesme cada vez que pueda— el tono dulce de su voz hizo que mi corazón temblara
― Yo no quería que esto terminara así— gimotee
― No podía terminar de mejor manera, te lo aseguro. Yo estoy bien y sé que todos estaremos mucho mejor desde ahora, no temas.
― Maldita sea— sorbete y seque mis lagrimas
― Ya, no llores, Edward que está afuera pensara que te estoy haciendo daño— dijo mientras intentaba sacar un pañuelo de una caja que estaba cerca, alce mis manos rápidamente y lo cogí para que no hiciera esfuerzos.
― ¿sabías que Edward estaba afuera?
― Conociendo a mi hijo y sabiendo la opinión que debe tener con justa razón de mi lo que me extraña es que no haya hecho lo imposible por entrar— sonreí
― No lo hizo porque yo se lo pedí
― Me lo imaginaba— sonrió— ahora sécate esas lagrimas Bella, ya no hay porque llorar, ya todo paso.
― Lo sé y a pesar de que te vas estoy feliz de que ahora nos llevemos bien
― Es todo logro tuyo, siempre te agradeceré por ser la persona persistente que eres, gracias a tu perseverancia lograste lo impensado en nuestros corazones, por eso te lo agradecer toda la vida.
― De nada, ha sido un placer— ambos nos miramos con luz en nuestros ojos.
― Ahora vete, mi nieta debe estar clamando por tu atención
― ¿de verdad vendrás a verla?— pregunte mientras me acercaba para tomar una de sus manos
― Claro que sí, no me perdería su crecimiento por nada del mundo, debido a mi lejanía no vi con la atención que se merecía el de mi nieto por lo que con Reneesme intentare redimirme.
― Estaremos esperando para verte— me levante un poco y en un gesto que sabia no esperaba bese su cálida mejilla, ahora podía sentir la sangre correr por sus venas, es increíble lo que un corazón humano puede generar en el mundo.
― Adiós Bella y gracias por todo.
― Gracias a ti Carlisle, nos vemos— empuje mi silla hacia la puerta dejando atrás el sonriente y pacifico rostro de mi suegro quien al fin podía descansar en paz, ahora podría sanar sus heridas y tener la vida que jamás debió perder.
Abrí la puerta y Edward me esperaba de espaldas, se giro lentamente y me dio una sonrisa, no quise mirar sus rostro para que no viera la pena con la que salía de la habitación, lo que menos podía pensar es que Carlisle me ha hecho daño, al contrario, hoy he sido muy feliz gracias a sus palabras.
― ¿Cómo te fue?— me pregunto cuando íbamos avanzando nuevamente hacia mi habitación.
― Bien— respondí con un monosílabo
― ¿solo eso? ¿bien?
― Digamos que maravillosamente pero hubo algo que no esperaba.
― ¿Qué cosa?
― Tu padre va a marcharse— susurre, levante mi cabeza buscando algún sentimiento en la cara de Edward pero no pude ver nada, su vista seguía fija en un punto determinado— ¿no dirás nada?
― Es lo mejor Bella, es mejor que se vaya por un tiempo, cuando las coas se calmen… ya veremos.
― Edward pero…
― No Bella, por primera vez concuerdo con él, es mejor que nos deje en paz por algún tiempo, ya después tendremos tiempo para aclarar las cosas— me cruce de brazos algo enojada, si el supiera todo lo que su padre lo amaba, si tan solo lo hubiera escuchado tal vez tendría las ganas de hablar con él pero no era yo quien debía decírselo por lo que calle. Al llegar nuevamente a la habitación Esme sujetaba a mi pequeña entre sus brazos, Charly conversaba con Sue mientras que Kate le hacía gestos a mi pequeña hija
― No puedo creer que tenga una sobrina— dijo en cuanto me vio entrar
― Lo sé, yo aun no consigo procesarlo muy bien— agrego mi padre— pero estoy feliz, es mi primera nieta.
― Primera de muchos Charly— dijo Edward mientras me ayudaba a volver a la cama.
― Vamos Edward no volverás a Bella un conejo— bromeo Rosalie quien estaba en compañía de nuestro amigo Emmett.
― No pero no rechazaremos a ningún bebe que llegue
― Eso es verdad, si nos mandan cinco… cinco tendremos— sonreí.
― ¡esa es la actitud!— Edward sonrió y beso mis labios con dulzura.
― Bien, bien tortolitos ya nos vamos— todos comenzaron a despedirse, Esme le paso a Nessie a Edward y se acerco a despedirse.
― ¿Cómo te fue?— pregunto en un susurro
― Creo que bien pero por ahora no hablemos de eso, ya te enteraras.
― Está bien— me guiño uno de sus ojos y se alejo— pasare a ver como sigue Carlisle, ¿no sabes cuando le dan de alta?
― No, el doctor dijo que en unos días mas pero que debían evaluar su estado ya que su parto no había sido normal debido a lo que paso antes de él.
― Ya veo, bueno en todo caso nos estaremos viendo, vendré a visitarlos mañana
― Te esperaremos— le dije con una sonrisa.
― Nos vemos hijos míos, que pasen buenas noches
― Tu igual mamá— Edward beso su mejilla al igual que yo.
Edward cerró la puerta cuando todos se fueron, lanzo un enorme suspiro y se apoyo en una de las esquinas. Sus ojos mostraban un fulgor que me hizo recordar a Carlisle, Edward ahora tenía la misma devoción en su mirada, me hizo estremecer completamente, amaba a este hombre y creo que jamás podría dejar de hacerlo.
― Al fin solos— dijo con una sonrisa torcida
― Suena a frase de recién casados— sonreí de la misma manera.
― Sí, bueno la diré nuevamente cuando nos casemos por ahora estoy feliz de tener a mis chicas para mí, no he podido disfrutarlas en todo el día.
― Y nosotras no hemos podido abrazar a papá y darle las gracias por habernos salvado. No sé qué abríamos hecho si tú no llegas.
― No pensemos en eso Bella— se acerco para sentarse a nuestro lado, tenía a mi pequeña durmiendo plácidamente entre mis brazos— ahora tenemos a nuestra hija con nosotros y eso es lo que importa, nada más.
― Ahora podremos ser felices.
― Sí, creo que los tiempos mejoraran ¿no crees?
― Estoy segura.
― En unos meses más tendremos que bautizar a esta pequeñita Reneesme Cullen Swan.
― Reneesme Carlie Cullen Swan, recuerda que ya tiene segundo nombre.
― ¿Carlie? Ah…— pensó unos momentos— es verdad, ¿tanto piensas que Carlisle se merece el segundo nombre de nuestra hija?
― Edward…— comencé con tono de reprimenda
― Ya está bien, no digo nada mas— levanto sus manos en señal de rendición.
― Sé que esto no es fácil para ti y creo que te costara un poco aceptarlo pero quiero a Carlisle Cullen en la vida de nuestra hija, quiero que algún día cuando tú y yo no estemos pueda contar con sus abuelos, sus tíos y toda nuestra familia.
― Si lo sé— suspiro— ya no diré nada mas, dejemos que el tiempo cure todo.
― Es mejor— acomode mi cabeza en su pecho, Edward paso su brazo por detrás de mis hombros y beso mi cabello.
― Que tranquilidad…— susurro mirando la inmensidad.
― ¡Edward!— dije de repente sobresaltándome— ¿le has avisado a Will?
― Claro que si, el viejo Will está preparando la habitación de Nessie para cuando lleguemos, aunque por lo que me dijeron pasaras unos buenos días en el hospital
― Eso no importa, mientras ustedes estén conmigo todo está bien.
― Te amo Bella— levante mi rostro y sus ojos brillaron al hacer contacto con los míos— no sabes lo feliz que me haces mi vida, bendito sea el día que apareciste en la puerta de mi casa para cuidarme, ahora agradezco haber estado enfermo porque tú has hecho milagros en mi, eres un ángel.
― No Edward, solo te ayude a sacar la verdadera persona que eres, desde ahora en adelante Nessie y yo cuidaremos tu corazón, te amo.
Acercamos nuestras bocas y el solo roce me hizo estremecer, mi cuerpo reaccionaba como pólvora ante el fuego cuando él estaba cerca, Nessie se removió inquieta recordándonos que ella aun estaba con nosotros, nos separamos y miramos con devoción el pequeño cuerpo de nuestra hija que descansaba en mis brazos, desde ahora la vida iba a ser mucho mejor de lo que jamás imaginábamos.
Los días pasaron rápidos, Salí del hospital el mismo día que Nessie cumplió una semana de vida, los doctores dijeron que la pequeña estaba en perfecto estado al igual que yo, Carlisle aun seguía internado recuperándose del infarto. Al momento de llegar a la casa la paz que habíamos tenido se transformo en una locura, ser padre primerizos era toda una aventura pero por suerte teníamos a mucha gente que encanta nos ayudaba en todo lo que necesitáramos, Carlisle demoro alrededor de una semana más en salir, a penas puso sus pies fuera del hospital se despidió de todos en especial de Nessie.
― ¿A dónde iras?— pregunte mientras traían su auto a la entrada.
― Aun no lo sé pero no te preocupes que todo estará bien, ya te lo dije Bella ya todo paso— él no le había avisado a nadie que le dieron el alta, yo alcance a verlo justo en el momento que dejaba la habitación, le había traído a Nessie para que la viera. El chico llego con el enorme mercedes de color negro que aguardaba en los estacionamientos, Carlisle deposito su maleta en el asiento trasero y cerró la puerta— mi nieta es hermosa, es la viva imagen de Edward.
― Si es preciosa, tiene mucho de los Cullen.
― Eso es bueno, el corazón de mis hijos es algo digno de heredar, te lo aseguro.
― Cuídate mucho— le pedí, levanto su vista y me sonrió.
― Lo hare, prometo venir a verla seguido— lentamente se acerco y beso la cabecita de la bebe, sus labios siguieron a hacia donde estaba yo y deposito un beso en la misma parte que a mi pequeña— gracias por todo Bella y cuida de mi familia
― Lo hare, vuelve pronto.
― Nos vemos
― Nos vemos.
Subió a su auto y así fue como abandono nuestras vidas por un tiempo, el hombre con el corazón mas frio y más duro se iba hacia su redención con el alma llena de amor y paz hacia su familia, no hay ningún corazón que sea tan duro como para no llevar amor en el, todo el mundo tiene aunque sea un pequeño sentimiento de calor entre sus entrañas así es como Carlisle resurgió y volvió a nacer pero ahora lo hacía del amor, aquel hombre que alguna vez hizo daño a su familia quedaba en el pasado, este nuevo Carlisle Cullen era una persona que deseaba ser aceptada por los demás pero solo el tiempo dirá si su familia lo puede perdonar.
Dos meses después…
― ¿Edward?— susurre en la oscuridad— ¿Edward?— volví a decir pero nadie contestaba.
Levante mi cabeza y la oscuridad de la habitación fue lo único que me recibió, mire hacia las ventanas y la noche estaba cubriendo el cielo de la enorme ciudad de Chicago. La cama estaba desecha en el lado de Edward y no parecía estar en el baño porque la luz estaba apagada, dirigí mi mirada hacia la puerta y estaba abierta, me levante de la cama y tome la bata de seda que siempre dejaba en la orilla. La enorme misión que ahora era nuestra casa estaba cálida por la chimenea que siempre estaba encendida. Camine hacia la puerta y desde el umbral pude ver un hilo de luz que provenía desde la habitación de Nessie, lentamente me fui acercando, desde el umbral de la puerta se escuchaba una suave melodía que provenía de la caja de música. (.com/watch?v=v9RURifrdS0&feature=related)
Edward al momento de llegar a la casa le había regalado a Nessie una caja de música pero no era cualquiera, aquella había sido de él cuando pequeño y era la misma con la que Carlisle los arrullaba, tenía una melodía hermosa y muy dulce, Nessie al igual que Edward se tranquilizaba con esa música y ya era costumbre para mi futuro marido arrullar a nuestra pequeña con aquella canción. Edward estaba de pie sobre la alfombra alumbrado solo con la luz de la lamparita y de la luna que se colaba por entremedio de las ventanas. Su cuerpo se mecía al ritmo de la música, me pare en el umbral a observar la imagen que cada vez me sobrecogía mas, el torso desnudo y blanquecino de Edward se confinaba con la dulzura de la imagen.
― Duérmete mi pequeña— le susurraba al momento de besar su frente, mi pecho se contrajo al punto de hacer salir unas lagrimas de mis ojos— duerme para que no despertemos a mamá, ella está cansada ¿sabes? Debemos dejarla dormir— las ganas locas de abrazarlo y besarlo fieramente se mitigaron por la criatura que llevaba en sus brazos, en vez de eso camine lentamente hacia donde estaban ellos, pase mis manos por su cintura y me pegue a su espalda— ¿bella? Pensé que estabas dormida.
― No podía dormir, creo que necesito un arguyo de papá— sonreí
― Entonces ven aquí— Edward tomo a Nessie y la apoyo en uno de sus hombros, la pequeña dormía plácidamente sobre la piel desnuda de su padre, a pesar de solo tener dos meses mi hija ya mostraba preferencia por estar con él, siempre que quería dormir era en los brazo de Edward en donde se acomodaba mejor. Paso su enorme brazo por mi cintura y me pego a su pecho, con la otra mano sujetaba a la bebe.
― Te amo tanto Edward Cullen— susurre contra su piel
― Y yo a ti Bella, tu y Nessie son lo mejor que podría haberme pasado en la vida.
― Estaremos juntos por siempre mi amor.
― Claro que si, juntos por siempre.
La vida puede ser muy esquiva y no darnos lo que queremos, el dolor, el sufrimiento y cualquier sentimiento terrible que llegue a tu vida se puede esfumar con este momento. Mi vida ha sido así un camino lleno de espinas y sufrimientos que se vio recompensado el día que conocí a Edward, en ese momento mi destino cambio, ese duro y frio corazón que alguna vez tuvo ahora era una antítesis, Edward Cullen y Carlisle Cullen poseían aquellos corazones llenos de dolor y sufrimiento que se recubrían con la capa de hierro casi impenetrable, ahora esos son recuerdos vagos de un pasado que esta sanado y a puertas de un futuro totalmente prometedor.
La historia, la vida y el destino fueron cambiados, lo que resta ahora es quedarme con ellos, a su lado siempre, estar solamente para Cuidar su Corazón. 

jueves, 12 de enero de 2012

La Traición

CAPÍTULO II.-

Al llegar a la oficina le dolía terriblemente la cabeza y no estaba de humor para nada, pero el trabajo era el trabajo y era su refugio desde hace años, lo cual no le extrañaba que en todos esos años no se hubiera enterado de la vida de Isabella, a parte de haberse ido del país se había encerrado en sus estudios primero y posteriormente en su trabajo, no iba al cine, casi no hacía vida social, además a sus mujeres la visitaba en sus casas o las citaba en algún hotel y después de desfogarse se marchaba sin decir nada, esa era la vida que había adoptado y no pensaba dejarla, menos por los recuerdos y la reciente aparición de Bella Swan.

Se enfrascó en proyectos hasta que la hora del almuerzo llegó, pero hambre no tenía y no pensaba salir de la oficina hasta que oscureciera, así que siguió revisando el último proyecto que tenía entre manos, era verdaderamente bueno en lo que hacía y estaba muy orgulloso de ser uno de los mejores arquitectos del mundo, además tenía su propia empresa heredada de su fallecido padre y desde que había asumido el control la empresa estaba generando más dinero del que alguna vez generó.

Seguía revisando los papeles de un terreno que había adquirido donde construiría condominios elegantes, el terreno estaba cerca de un bosque, era muy precioso y los bosquejos estaban finalizados, en dos semanas más iría con el grupo de trabajo para empezar a organizar los pasos a seguir.

Casi una hora después estaba sumido en sus pensamientos cuando la oficina se abrió y entró su hermana como un vendaval.
-          ¿Ahora si me explicarás qué ocurrió ayer?
-          ¿Por qué debería hacerlo? – dijo Edward alzando una ceja
-          Porque soy tu hermana y me preocupas – dijo la mujer con sus manos en la cadera
-          Eres insoportable, no quiero hablar del asunto
-          Dime o le diré a mamá y sabes bien que se pondrá mal si te ve con ese aspecto.
-          Está bien, ayer Jane dejó de casualidad una revista de farándula en mi escritorio y….

Alice palideció al instante, ella había dejado bien claro a los empleados que estaba estrictamente prohibido llevar revistas de ese tipo, y lo que más temía se había hecho realidad, seguramente Edward descubrió a Isabella ya que desde que se hizo famosa sale en todas las revistas, mierda, ella sabía que el secreto no lo podría guardar para siempre, pero no pensó que saldría tan pronto a la luz, ahora comprendía el estado de su hermano y veía que prontamente toda la verdad saldría a la luz y ella sería la única perjudicada, él jamás le perdonaría lo que le hizo, maldita Bella Swan.

-          bueno en esa revista salía Isabella Swan
-          oh – dijo Alice, no hallaba que más decir
-          no te hagas la sorprendida, se perfectamente que tú sabías en que andaba esa zorra, es imposible que no supieras sus pasos
-          lo sabía, es por eso que estaban prohibidas las revistas en la empresa, no quería que te enteraras aún, estás recién llegado como para enterarte de esa mujer
-          fue tan raro Alice, verla de esa manera, haber leído sobre su vida, sobre su novio, pero lo que más me impactó fue saber que tiene dos hijos
-          lo se, la muy perra si se había quedado embarazada, pero escúchame Edward, nunca, bajo ningún concepto te acerques a ella, debes seguir con tu vida como lo has hecho hasta ahora, no la busques, no indagues en su vida, sólo te causará más daño, al fin y al cabo te engañó, se embarazó y te quería meter esos bastardos como hijos tuyos.
-          Lo se, tengo perfectamente claro que la quiero lo más alejada posible de mi vida, esa mujer no significa nada para mi, nada.
-          Me alegra, espero que cumplas, además ella tiene juguetito nuevo –

Alice no creía mucho en las palabras de su hermano, él siempre había tenido una debilidad espantosa con la chica Swan y pensaba que era preferible que su hermano jamás hubiera vuelto la país, pero ella seguiría luchando para que ellos nunca se encontraran, no podían verse, no ahora, no era nada conveniente.
-          Alice ahora me retiro ya terminé el trabajo y no he comido nada y estoy hambriento, dale saludos a mamá, dile que pronto iré a verla

Así salió de la empresa Edward, cansado, hambriento y aunque no lo reconociera una parte de él deseaba llegar a la soledad de su casa y seguir buscando información de cierta castaña.

Esa noche fue productiva, había leído varias entrevistas y noticias antiguas y así había echado otra mirada a la vida de Isabella, sus comienzos como modelo, las ofertas que le llovían por ser la más hermosa, además tomaba los trabajos más riesgosos y que otras modelos rechazaban, como sesiones de fotos en condiciones peligrosas y arriesgadas y nunca, pero nunca se quejaba, los fotógrafos la amaban porque nunca ponía problemas y era muy fácil trabajar con ella.

De sus hijos no había encontrado nada, ninguna fotografía, ya que ella mantenía un hermetismo con ese tema, nunca hablaba de ellos y nunca dejaba que los fotografiaran, sólo hablaba de su trabajo y nada más, inclusive en un principio cuando la relacionaron amorosamente con Antonio lo negaban arduamente, pero llegó un momento en que ya no pudieron ocultar su romance y aunque en su momento nunca lo confirmaron abiertamente no lo siguieron negando y dejaron que las cosas siguieran su curso natural, eran pareja pero no hablaban de sus intimidades como se acostumbra entre los personajes de la farándula.

En una entrevista que le hicieron a los padres de él, ellos dejaron muy en claro que adoraban a Isabella y para ellos no era ningún impedimento que ella fuera madre soltera y tan joven, ellos decían que la admiraban como madre y ya habían conocido a sus hijos y eran adorables como la madre y estaban muy contentos con ella como novia de su hijo, que por cierto a él le había costado enormemente conquistarla, pero que ahora estaban felices y ellos como padres esperaban que pronto la relación formalizara en matrimonio.

Con respecto a esta entrevista le preguntaron a Isabella y Antonio y ellos herméticos como siempre no dieron ninguna declaración y sólo rieron con los comentarios de sus padres.

La familia de acogida de Isabella eran muy conocidos en el medio, pero tampoco hablaban mucho de ella, sólo para referirse a su trabajo y lo orgullosos que estaban de su hija y sus logros.  La hermana Rosalie Hale era conocida en el medio por ser una de las empresarias más conocidas por sus perfumes exclusivos y de la cual Isabella era la imagen.  De su hermano Jhon Hale sólo decía que era conocido por trabajar en efectos especiales de alta tecnología y por ser muy allegado a Isabella.

Diseñadores hablaban maravillas de Isabella, era responsable, carismática, joven y muy trabajadora, bla, bla, bla, parecía que hablaban de una santa.

Isabella Hale : estaba dentro de las 50 personas más influyentes del mundo, la modelo mejor pagada, actriz mejor pagada, tres años consecutivos elegida la mujer más sexy del mundo, el mejor cuerpo, mejores pechos, la mejor actriz de la generación, cuatro premios en mtv movie awards a la mejor actriz por la saga vampírica y esperando la próxima premiación por la última película de la saga.
Los logros de Isabella eran muchos más de lo que la mente de Edward podía captar, en dos años había filmado las cinco películas de la saga vampírica, además de su trabajo como modelo.

Llegó a una de las primeras entrevistas cuando recién se hizo conocida en el modelaje y encontró una entrevista interesante, la periodista había recibido información de su pueblo natal y había viajado a entrevistar a las personas que conocían la infancia de la modelo en ascenso.

Así el mundo se había enterado del embarazo precoz de Isabella, de lo que sus padres le habían echo, datos que Edward no manejaba muy bien, sólo sabía que ellos la habían echado de la casa y no la habían apoyado, pero leer esa entrevista le aclaró más sobre su vida.

Los padres la habían echado después de golpearla, la hermana la había insultado en plena calle y así los vecinos se habían enterado que ella estaba embarazada siendo una niña apenas.

Los vecinos contaban que era desolador verla moratada, insultada y despreciada, sus amigos en ese entonces la habían ayudado y le habían dado una camioneta para que se fuera del pueblo, ella se había marchado con lo que llevaba puesto, sin dinero, sin amor y lastimada.

En el pueblo la recordaban como una joven maravillosa que siempre había sufrido humillaciones, relataban que desde pequeña lloraba porque su estatura no era la apropiada para la edad que tenía, ella siempre había sido demasiado alta y delgada, lo que conllevó a que sus compañeros se burlaran constantemente, por lo que ella tenía amigos unos años mayores a ella, algunos de esos amigos decían que ella era muy animada, pero que se daban cuenta que sufría por los desprecios de sus padres y hermana.

Sobre el padre de sus hijos nadie decía saber nada, solamente decían que ella no tenía novio, lo cual fue extraño que quedara embarazada, una de sus amigas decía que chico que la había embarazado era un completo patán que la había engañado y después la había despreciado, pero no quiso decir nombre alguno, sólo dijo que esperaba que se pudriera en el infierno por dejar lastimada a su amiga y dejar solos a sus bebés.

Seguía leyendo y cada cosa que aparecía era más terrible, ella verdaderamente la había pasado mal, era un cría cuando eso ocurrió y lo había afrontado con valentía, pero en fin, ella se lo había buscado, ella solita había planeado todo para quitarle dinero.

Los días pasaron y cada vez que prendía el televisor o compraba una revista aparecía ella, en la televisión era muy solicitada y la invitaban a programas para hablar de la película que estaban filmando, ella se veía tan hermosa y natural que cuando Edward la miraba se quedaba sin aliento, seguía sus movimientos y reconocía varios desde aquella época, como por ejemplo cuando se ponía nerviosa se mordía el labio inferior y se ruborizaba, se notaba a través de la pantalla y a Edward le recorría una ola gigantesca de deseo.

El trabajo en la oficina ya no le absorbía la mente por completo como antes y él se desesperaba, deseaba volver a su cause, pero le era imposible, se repetía una y otra vez que alejaría a esa mujer de su mente, pero a cada rato revisaba Internet o compraba revistas para saber más de ella, estaba obsesionado, pero la odiaba cada vez más, por volverlo débil, por seguir burlándose de él, por seguir pensando en ella.

Alice estaba también preocupada, muy preocupada en realidad, esa maldita mujer estaba entrando nuevamente a sus vidas y ella no hallaba como quitarla nuevamente del medio, ahora no era la muchachita ingenua que creía que Alice era su amiga del alma, además ahora tenía recursos, era rica, famosa, poderosa y no permitiría que la lastimaran nuevamente, además Isabella sabía perfectamente que ella la había traicionado, que ella había armado todo, ella era su perdición, si ella hablaba todos sus planes se iban a la mierda y su hermano la odiaría por siempre.

Había llegado el día de visitar el terreno, Edward junto a una comitiva fueron al lugar, eran las 05:00 am.  Cuando llegaron se encontraron con el lugar lleno de personas, vehículos, cámaras, luces y un montón de cosas más, cuando fue a pedir una explicación se acordó que le habían pedido permiso un mes antes para tomar unas fotografías y filmar un comercial, Edward frunció la frente, se le había olvidado por completo el asunto, pero ya estaban allí y no iba a pedirles a su grupo de trabajo que volvieran otro día, así que tendría que apañársela para ver el lugar y no interferir con la grabación, además él se iría antes de que la grabación terminara.

Empezó a recorrer el lugar con su gente, mostrando planos y dando las especificaciones necesarias al proyecto.

El frío era horroroso y estando tan abrigado no impedía que el frío se colara en su cuerpo, el vapor salía de su boca y deseaba beber un chocolate caliente y estar acostado durmiendo, pero trabajo era trabajo.

Se estaba acercando al lago casi congelado que se encontraba en el lugar cuando…….

BELLA POV

Si que hacía frío, pero este era mi trabajo, pero hacía tanto frío que me estaba congelando y eso que aún no entraba en el lago, eso dolería hasta la muerte.

Percy se acercó a mi lado para dar los últimos retoques al maquillaje especial que llevaba, acomodó mi cabello y me miró.

-          estupenda como siempre querida, verás que las fotos y el comercial quedarán bárbaros
-          eso espero, no quiero estar mucho tiempo metida en ese lago congelándome el trasero
-          jajajaja ¿es acaso eso una queja querida?, sería la primera vez
-          sabes que no, pero no impide que tenga frío
-          ya has trabajado con Peter, conocen sus formas de trabajar, así que no demorarán tanto, además te estaré esperando con chocolate caliente y tu baño calientito.
-          Eres un cielo querido
-          Hablando de querido ¿cómo está tu hombre?
-          Bien, debe estar por llegar
-          Te envidio muchacha ese hombre tuyo es un cielo, un sexy cielo
-          Ey, que me pongo celosa
-          Jajajajaja, ese hombre no tiene ojos si no es para ti, además lamentablemente es completamente macho
-          Sip.
-          Ya vamos querida a congelarse el trasero divino que dios te dio.
Salimos de la carpa que se había armado y cubierta solamente con un albornoz blanco salimos a la intemperie.

El comercial era complejo, especialmente porque yo tendría que sumergirme en el lago que estaba casi completamente congelado, la línea del comercial era mostrar a la diosa del hielo  emergiendo del lago cual divinidad y llevando consigo la nueva fragancia de Rosalie Hale, mi hermana y que se lanzaría en las próximas semanas.

Llevaba solamente un vestido celeste ceñido a mi cuerpo hasta la cadera, de allí hacia abajo el faldón estaba hecho tiras dejando mis piernas descubiertas completamente, el busto en un escote de muerte dejando mis pechos casi al descubierto y mis pies descalzos.

El maquillaje era sencillo y muy bonito y por supuesto especial para el agua, el peinado era más complicado, con una coronilla de pelo alrededor de mi frente, el resto suelto y muy alborotado, llevaba además adornos que simulaban hielo y le daban luminosidad.

La hora había llegado, teníamos que aprovechar que estaba por amanecer y eso era indispensable, aprovecharíamos el amanecer.

Vi de refilón que se acercaba Antonio corriendo en mi dirección, sonreí, era tan hermoso y lo amaba tanto, era mi cielo personal, había sido una suerte tremenda que estuviera en mi vida, a veces me costaba creer que me amara tanto como yo a él y con todos mis problemas, él era perfecto en todos los sentidos.

-          preciosa, simplemente cada vez más preciosa – murmuró dándome un pequeño beso para no arruinar el maquillaje
-          hermoso tú mi sexy novio
-          ¿Estás lista?
-          Si, sólo estoy esperando la orden
-          Te estaré esperando allí, viéndote mi diosa
-          Diosa congelada hasta los huesos
-          Mmm, yo podría darte calor luego, mi novia ha dicho que soy bueno en eso
-          Más que bueno amor, eres espectacular, pero dejémoslo para la noche, sino Percy se enfadará, después tengo las otras tomas y no creo que le guste que su modelo se arranque para tener sexo salvaje con el novio sexy que él codicia jajaja
-          Eres graciosa cielo – me besó nuevamente y se fue a su lugar.

Me avisaron que todo estaba listo y me acerqué al lago, me saqué el albornoz y las pantuflas que protegían mis pies, hacía frío, mucho frío.

Me dieron las instrucciones y me fui metiendo lentamente en el lago hasta mojar mi busto, mierrrrda, se sentía como miles de cuchillos atravesando mi cuerpo.

EDWARD POV

Era ella, santísima mierda era ella, no podía creerlo, seis putos años sin saber nada de ella y ahora la veo a pocos metros de distancia, me olvidé de todo, del grupo que me acompañaba, del odio que sentía por ella, se borró todo, sólo la veía a ella caminando hacia el lago ¿Qué mierda iba a hacer allí?, se sacó el albornoz que llevaba y unas pantuflas y carajo la visión era divina, era incluso más hermosa en persona que en las revistas y en la televisión, parecía una diosa, su cabello largo, su escaso vestido, maquillaje perfecto, Dios ese cuerpo perfecto, toda perfecta, toda una divinidad.

Sin darme cuenta me acerqué y quedé perplejo cuando la vi sumergirse en el lago, esa mierda estaba congelada y ella como si nada, empezaron darle las instrucciones y ella sólo sonreía.

El comercial empezó a rodar, y las fotografías disparaban capturando distintos ángulos, el amanecer empezó a despuntar y la luz hacía todo más mágico, el comercial era de perfume, porque ella salió a superficie con una botellita de perfume en sus manos, la manera en que se movía era preciosa, aunque ella siempre se movió como bailarina, pero ahora sus pasos eran más marcados, sus piernas se veían perfectas, largas, torneadas, maravillosas, sus pechos wow, eran más grandes y hermosos de lo que recordaba.  Todo su cuerpo era distinto, claro, cuando la conocí era apenas una niña, pero ahora era toda una mujer y qué mujer.

Se acercó a la orilla y mostró coquetamente el perfume.

El comercial terminó, pero la sesión de fotos se extendió un poco más, era increíble verla moverse de esa manera, pareciera que estaba en pleno verano, su cara no demostraba el terrible frío que cargaba, sonreía, se movía, hacía poses muy sugerentes y yo estaba completamente idiotizado, menos mal que mi chaqueta era larga y cubría mi ingle sino se vería marcada la tremenda erección que me gastaba, la sangre bombeaba más rápido de lo normal, notaba mi respiración más rápida y entrecortada, ella provocada eso, hacía seis años que no me sentía de esta manera, esta reacción sólo lo provocaba ella y con los años creo que se ha intensificado el deseo que estoy experimentando en este momento, carajo, sólo con verla quiero tenerla nuevamente en mi cama, pero no es posible, esa mujer traidora jamás tocará mi cama nuevamente, mierda, mierda, mierda, maldita bruja hechicera.
---------------x----------------
La sesión de fotos estaba quedando fantástica y Bella tenía una dinámica de trabajo muy buena con el fotógrafo quien gritaba

-          alza la mano preciosa, si así, pon el pie en alto, eso, así, dame más calor nena, ladea la cabeza, estira las manos, suaviza la mirada.

Las últimas fotos se llevaron a cabo arriba de un pequeño montículo de hielo, a Bella le rociaron algo en las piernas y brazos y Edward odió profundamente al joven que llevaba a cabo la tarea, seguramente era para que no se quemara la piel al contacto con el hielo, carajo, pero es que esa niña no tenía límites ¿cómo es posible que trabaje de esa manera?, francamente ahora comprendía Edward el arduo trabajo que conlleva ser modelo, antes pensaba que eran mujeres que se divertían en la pasarela luciendo vestiditos y ganando plata por hacer prácticamente nada, pero ver a Isabella en estos momentos se daba cuenta del trabajo y el tesón que tenían que tener esas mujeres tan hermosas y deseadas, no era fácil y sobretodo se acordó del artículo donde se decía que Isabella estaba acostumbrada a llevar a cabo este tipo de sesiones, pero nunca, nunca pensó que fuera a ser así, casi le daba pena la arpía montada ahora en ese pedazo de hielo modelando y luciendo tan espectacular que si no hubiera visto el desarrollo de la sesión no hubiera pensado nunca del esfuerzo que hacía ella para verse natural y sonriente.

A los minutos acabó la sesión de fotos y tuvieron que bajar en brazos a Isabella, ya que estaba muy extenuada y el frío había entumecido sus extremidades tambaleándose arriba del hielo y cayendo de rodillas, Edward quedó inmóvil ante lo que ocurrió, mierda, ella se veía tan adolorida, tan niña ahora en brazos de un joven quien la cargaba como si fuera una muñequita rota y desmadejada, se acercó un poco a la carpa donde llevaron a Isabella y vió cuando la sumergieron en una especie de tina con agua caliente, ella tiritaba de frío y ahora que la veía más de cerca se daba cuenta de la cara de dolor y del color casi azuloso de su piel, le sacaron el vestido y quedó en bikini y se sumergió con un pequeño gemido de dolor, siguió rezagado mirando cómo ella entraba en calor lentamente, a los segundos llegó un tipo, si, era el novio de Isabella, corrió a su lado agachándose para quedar a la altura de ella, a Edward le dio unos celos tremendos cuando el tipo besó desesperado a la castaña.

-          Bella, por Dios, me diste un susto tremendo, no me dijiste que la sesión sería tan extrema y tan larga, pudiste sufrir hipotermia, por favor promete que nunca más harás algo así
-          Antonio, no fue para tanto, ya estoy acostumbrada, además es mi trabajo
-          No, lo prometiste, dijiste que dejarías de modelar, por favor amor, tomas muchos riesgos, ya no es necesario, antes lo tuviste que hacer para poder tener dinero para tus pequeños, pero ahora ya tienes, ya los sacaste adelante y casi sola…
-          Si amor, lo dejaré, pero antes tengo que cumplir con los contratos que ya tenía firmado hasta este año y lo sabes bien, sólo quedan unas pocas sesiones y ahora anda a trabajar amor, yo tengo que quedarme para la siguiente sesión
-          Bella, dijiste que sería solamente ésta por hoy
-          Si, pero quiero terminar todo hoy para poder arreglar las cosas de los niños para el viaje.
-          Ok, ahora me tengo que ir, pero por favor cuídate, no te expongas más, sabes que me mata que tengas que hacer todo esto
-          Ok, ahora dame esa taza de chocolate que dejó Percy
-          Te amo
-          Yo también te amo amor.

Edward no perdía palabra o movimiento que hacía Isabella y su noviecito, estaba furioso, celoso, preocupado por ella, todo por ella, él que nunca se preocupaba por ninguna mujer, ahora lo estaba.

El tipejo se fue y Edward siguió observando, un muchacho entró y la sacó del agua, la abrigó y entre risas tomaron otra taza de chocolate caliente.

El tal Percy le dio una mirada a Isabella analizando su cara y luego abrió rápidamente el albornoz.

-          Lo sabía, lo sabía, estás lastimada
-          Calla Percy, no es nada, sólo un raspón
-          Como que no es nada, mira, te has dado un buen golpe en la rodilla mujer terca, se te pondrá horrible y además está sangrando
-          No sangra, además tengo que terminar la sesión
-          No, esto acaba acá mismo, debes descansar, casi te mueres de frío allá afuera, debes recuperar fuerzas y distender los músculos.
-          Ya me encuentro bien, carajo Percy déjame hacer mi puto trabajo y dedícate al tuyo
-          Precisamente este es mi trabajo, cuidarte, velar por que estés cómoda, tranquila y no tomes riesgos innecesarios
-          No discutamos por favor Percy, no me gusta estar disgustada contigo, eres un gran amigo, pero sabes bien que así es mi trabajo y no me discutas
-          Vale, vale, ¿se enojó mucho tu hombre?
-          No, estaba preocupado, pero sabes que él no se enoja conmigo
-          Más perfecto no puede ser, si alguna vez terminan yo lo consolaría encantado
-          Oh, eso no pasará, estamos muy bien, mejor que nunca
-          Sobretodo ahora que piensas dejar el modelaje
-          Sip, lo dejaré y me dedicaré a los filmes, pero sobretodo a mis bebés
-          ¿y cómo están mis sobrinos regalones?
-          Muy bien y felices, pasado mañana nos vamos a filmar y los llevo conmigo
-          Bueno princesa, ahora a vestirte para la otra sesión.

Edward seguía escondido escuchando y no le gustó nada lo que escuchó, ella seguía tan terca como siempre y una ráfaga de admiración entró en su endurecido corazón, ella era esforzada, terca, pero esforzada.

Se fue de allí, era peligroso que siguiera tan cerca, no era su intención dejarse ver por esa mujer, trató de buscar a las personas que estaban con él, se acordó que venía acompañado, pero al llegar al lugar en donde los dejó no encontró a nadie.

Se quedó oculto tras un árbol y esperó a que la nueva sesión empezara.

Cerca del mediodía Isabella salió de la carpa y estaba nuevamente espectacular.

BELLA POV.

Era raro, a pesar de saber que estaba lleno de personas pendiente de lo que hacía me sentía observada y definitivamente no era una sensación agradable, me sentía oprimida, sofocada, miré disimuladamente alrededor pero no vi nada fuera de lo normal, la gente era la misma, pero la sensación era rara y la venía sintiendo desde que entré en el lago temprano por la mañana y no se me había quitado en ningún momento, raro de verdad.

La segunda sesión de fotos y comercial no era tan extrema como la anterior, pero igualmente era riesgosa, si no tenía cuidado podría dañarme, a parte de que la rodilla me dolía horrores, pero nunca he sido quejica así que tenía que aguantarme.

Para esta sesión el maquillaje y el vestuario era completamente diferente y más agresivo, ahora el concepto era de salvaje al igual que el nombre del perfume y la sesión sería con un modelo, serían subidas de tono pero no estaba nerviosa, Paul, el modelo que me acompañaría era un excelente profesional y no era la primer vez que trabajábamos juntos.

Nos movilizamos adentrándonos en el bosque, me sentía muy nerviosa, otra vez esa sensación extraña.

Nos ubicamos y me acomodaron el arnés que utilizaría, ya que en esta ocasión tendría que dar el aspecto de estar saltando, casi volando a través de los árboles.

El arnés por supuesto sería borrado una vez que editaran el material.
-----------------------------0--------------------------------
Aún oculto Edward se había trasladado hacia la nueva locación y veía los movimientos que realizaba Isabella, parece que ahora la sesión sería con un modelo y estaban terminando de acomodar todo el aparataje.

Cuando llegó Isabella quedó nuevamente anonadado, ahora lucía extremadamente sensual, maquillada de forma felina, con la melena alborotada y con detalles de hojas en el cabello, su ropa nuevamente era escasa, ahora vestía un tipo de faldita corta y nuevamente hecha jirones, un top que apenas le tapaban los pechos, en los pies llevaba unas sandalias bajas tipo romanas, en conjunto se veía como una criatura salvaje y sexy, tremendamente sexy.

Le acomodaron un arnés y empezó la sesión.

Quedó nuevamente con la boca abierta, Isabella corría por el bosque escapando de algo, con la ayuda del arnés subió rápidamente a un árbol y se quedó agazapada como una fiera a punto de atacar desde los aires, se veía tan sensual en esa pose salvaje que nuevamente la erección se hizo presente.

Cuando llegó el modelo bajo el árbol empezó a rodearlo, buscaba su presa, sabía que estaba arriba del árbol y no la dejaría escapar, la quería para él.  En ese momento Isabella saltó desde el árbol en una pose animal y calló abrazada al modelo, el la agarró del trasero y así se quedaron, mirándose a los ojos, las piernas de ella rodeaban la cadera de él, maldición se veía tan, pero tan caliente que deseó ser él el que la tomaba de esa manera, a continuación se recostaron en el suelo, ella siempre arriba y simulaban el acto sexual, se olían, se lamían como animales y Edward estaba tan duro que le dolía la entrepierna.

El modelo levantó a Isabella y la estampó contra el árbol y ella se arqueaba ofreciendo sus senos al salvaje, él lamió lentamente la porción superior que se escapaba del minúsculo top y Edward casi se corrió como un imberbe, apretó los puños con fuerza y apretó la mandíbula tan fuerte que en cualquier momento se le quebraría.  Isabella tomó fuertemente del cabello al salvaje hacia atrás y simulando un golpe en el pecho lo arrojó al suelo y con el arnés la subieron al árbol nuevamente y corrió el tramo de una rama larga que no era natural, luego saltó en picada al suelo y corrió nuevamente alejándose de su amante.

Mierda, era lo más erótico que Edward había presenciado y eso que sus amantes eran bastante sexys, pero Isabella había dejado la vara demasiado alta a la palabra sensualidad, femineidad, inocencia, y sexualidad, seguía siendo única, exquisita y arrebatadoramente una criatura sensual.

 Que tal chicas bastante intenso no creen , ya saben dejen sus comentarios . mil besitos a todas