Dark Chat

lunes, 28 de diciembre de 2009

TE AMO AUN DESPUES DE LA MUERTE

Cap. 17 TE AMO HASTA LA MUERTE


What was summer like for you?" She asked him with a smile



"What's tomorrow without you?" he silently replied "This is our last goodbye?”


He said


"I will always be with you. By the anchor of my sorrow


There's no end cause all I know, or ever knew, is I love you, I love you to death"


"´¿Cómo fue el verano para ti?" le preguntó ella con una sonrisa


“¿Qué es el mañana sin ti?" - respondió silenciosamente -"¿Es este nuestro ultimo adiós?”


Él dijo:


“Esteré siempre contigo. Junto al ancla de mi dolor


no habrá final, por que todo lo que sé, y siempre supe, es que te amo, te amo hasta la muerte”


Love you to Deaht – Kamelot


________________________________________


“Alice” – volví a llamar – “¿Qué hará Edward? Dime, por favor” – supliqué. Su mirada seguía perdida, me hubiera gustado ser capaz de leerle la mente para poder ver al mismo tiempo que ella cómo las decisiones de mi novio cambiaban hasta tomar una forma. Con un profundo suspiró, Alice cerró sus ojos, los mantuvo así durante varios segundos


“Creo que deberías ir a saludar a Charlie” – dijo mirándome otra vez – “iremos con los demás” – no había contestado a mi pregunta, pero su expresión era serena. El enojo que había invadido sus hermosas facciones había desaparecido. Asentí y corrí hacia la casa, la patrulla de papá estaba estacionada afuera, así que él estaría ahí.


Aventé la puerta al entrar. Mi padre estaba sentado en su desgastado sofá, viendo un partido de baseball.


“¡Bella!” – exclamó en cuanto me vio entrar y corrió a abrazarme – “¡Hija! ¡Que gusto el que hayas regresado!” – lo abracé fuertemente y no pude evitar llorar al tenerlo así de cerca. Mi padre. Mi amigo. Lo había abandonado todo este tiempo. Y lo volvería a hacer, si Edward así lo deseaba


“Solo vengo de visita, papá” – aclaré amablemente – “solo vine a arreglar unas cosas en la escuela, ya lo hice y mi avión sale en un par de horas” – el semblante de mi padre fue devastador. Se me encogió el corazón al ver que no pensaba evitar que me fuera otra vez de su lado


“De todas formas, es bueno verte” – dijo mientras sonreía y pequeñas arrugas se le formaban a las orillas de sus ojos – “¿Quieres comer algo? ¿Quieres que te lleve al aereopuerto?” – negué con la cabeza


“Vengo rápido, nada más a saludarte, y ya pedí un taxi” – informé y lo volví a abrazar fuertemente – “Te quiero mucho, papá”


“Yo también, hija” – escuché como se le partía la voz – “llámame la próxima vez que tengas planeado venir” – pidió – “y si puedes, ven a visitarme más seguido. Te extraño mucho, Bella” – asentí con lagrimas en los ojos


“Prometo que te llamare cada vez que pueda” – dije y le deposité un beso en la frente y otro en la mejilla – “te quiero” – le volví a repetir mientras me alejaba de sus brazos – “nos vemos pronto” – grité mientras simulaba ir hacia la dirección que le había dicho. A pocos metros, Alice me volvió a tomar en brazos y corrió conmigo hacia la casa en donde se encontraba el aquelarre de Carlisle


“¿Cuándo decidieron regresarse otra vez?” – quise saber al ver la inmensa casa en la que hacía tiempo había pasado gratos momentos en compañía de todos mis vampiros


“En cuanto te fuiste con él y nos dejaste en Alaska” – contó – “a todos nos gusta mucho este lugar, casi no tenemos que escondernos por el día” – me sonrió amablemente mientras me guiaba hacia la entrada de aquella casa. Ya todos me estaban esperando.


“Hola” – saludé un poco cohibida. Todos me sonrieron en bienvenida y Esme corrió a abrazarme


“Nos alegra mucho saber que estas bien” – dijo con su tierna voz


“Siento mucho haberlos preocupado” – me disculpé mirando a todos


“¿Dónde esta él?” – cuestionó Rose y todos supimos a quién se refería. El estomago se me revolvió. En ese momento, Alice contestaría mi pregunta


“Viene en camino” – informó y la esperanza renació en mí – “hay que estar preparados, no tiene planes de atacar pero… su estado es demasiado inestable”


No pasaron muchos minutos para que todos los vampiros salieran de la casa, insistieron en ponerme detrás de ellos, por mi propia seguridad, según ellos. Por más que les había dicho que Edward jamás me había realmente dañado (físicamente). Estoy segura que todos lo vieron antes que yo. La espalda de Emmet me cubría, así que me tuve que poner de puntitas para ver mejor, sentí un maravilloso consuelo al poder verlo al fin. No había pasado ni dos horas de tenerlo lejos y cómo lo había extrañado.


Edward se detuvo a varios metros del grupo de vampiros que me cubría. Su mirada era cautelosa, pero no denotaba ningún signo de violencia.


“Edward” – Carlisle fue el primero en saludar de manera cordial. El vampiro asintió en forma de respuesta


“Carlisle” – dijo y viajó su vista hacia todos los demás ahí presentes, hasta posarse en mí. El rojo de sus pupilas me gritaba “ven a mi, Bella” y obedientemente di un paso hacia delante, el cual no pasó desapercibido para Emmet quien amablemente impidió otro movimiento de mi parte – “no vengo con intenciones de pelear” – su voz era tranquila y pausada – “solo quiero, platicar con Bella. Pueden estar seguros que no le haré daño” – los miró fijamente, con la honestidad en sus pupilas. Me pregunté que estaría leyendo mi novio en la mente de su antigua familia


“Déjenla ir” – ordenó Alice – “sus palabras son ciertas, no le hará daño” – vi como su mirada se concentraba en Edward y este le sonreía de manera agradecida. Los demás vampiros se hicieron a un lado y en cuanto tuve el camino libre corrí hacia él


Como era de esperarse, me trabé con mis propios pies. La diferencia estuvo que él estuvo ahí antes de me cayera, protegiéndome. Me cogió en sus brazos de manera tierna y me encontré con su mirada, con aquellos ojos brillantes llenos de amor


“Bella” – susurró – “Perdóname” – casi pude sentir que tanta felicidad me haría explotar el cuerpo. No tuve palabras para decirle todo lo que sentía en ese momento. ¿Perdonarle? ¿Acaso se le puede guardar rencor a la persona a quien más amas en esta y en todas las vidas? Me limité rodear su cintura con mis brazos y a comenzar a sollozar en su pecho


“Edward, mi Edward” – logré articular mientras levantaba el rostro y me volvía a encontrar con aquellas gemas color sangre. Llevé mis manos hacia su rostro y sentí como su fría mano se posaba en mi mejilla tiernamente. El vampiro inclinó su rostro, y se separó cuando casi nuestros labios se juntaban


“No” – respondió a una pregunta no formulada en voz alta – “no recuerdo nada” – mis ojos se abrieron por la impresión – “pero me he dado cuenta que amo a Bella, tal vez con más intensidad que antes, y no quiero perderla” – volvió a clavar sus ojos en los míos – “nada podrá separarme de ti… te he hecho daño y hasta ahora lo comprendo. No tengo palabras para pedirte perdón. Más si para estar contigo es necesario privarme de mi sed por la sangre humana, lo haré gustoso, por que ahora sé que no hay placer más infinito que tu compañía y tu amor” – murmuró mientras sus dedos rozaban levemente mi rostro – “¿Serías capaz de perdonarme?”


“No tengo nada que perdonar” – contesté rápidamente con los ojos aún llenos de lagrimas felices. Edward sonrió amablemente y yo me apresuré a atrapar su cuello con mis brazos y atraer su boca a la mía. Sentí como sus manos rodeaban mi cintura mientras sus labios se movían pausada y tiernamente con los míos.


“Te amo” – musitó contra mis labios y como respuesta aferré mis dedos a sus cabellos para que nunca me dejara de besar.


La noche calló sobre nosotros. Edward se veía incomodo, pero feliz, al estar otra vez con su familia y conmigo.


“Había un prado” – dijo cuando quedamos por un momento solos en la sala – “Había un prado al que nosotros solíamos ir ¿no es así?” – sonreí ampliamente


“Si” – contesté y mi novio se perdió en sus pensamientos


“¿Quieres ir?” – preguntó al fin y yo rápidamente asentí. Se paró de un solo movimiento, sin despedirnos. Corrimos por el oscuro bosque y me sentí plena al reencontrarme con el viento de Forks rozando mis mejillas. Me sorprendió el hecho de que Edward no se perdiera, ya que yo no le había dado ningún tipo de información de cómo llegar.


Me ayudó a bajar de su espalda y cuando mis pies estuvieron en la tierra, no soltó mi mano


“¿Cómo supiste dónde llegar?” – quise saber mientras caminábamos


“Me guió un recuerdo” – contestó con una sonrisa. Caminamos hasta llegar debajo de aquel enorme árbol en el que mi novio y yo solíamos sentarnos. Ya sentados en la fría hierva, Edward clavó fijamente su mirada en la mía – “Perdóname” – volvió a decir con voz dulce y arrepentida – “perdóname por todo lo que te hice, Bella”


“Ya te dije que no hay nada que perdonar”


“Pude matarte, te dije y te hice hacer cosas horribles… sé que no hay justificiación alguna para todo el daño pero, quiero que sepas que si me negué a convertirte antes fue por que James estaba al pendiente de nosotros...”


“Ya pasó” – interrumpí mientras ponía un dedo sobre sus labios – “lo importante es que ahora estas aquí, conmigo y… me amas”


“Nunca dejé de amarte. Pese a todo lo que te hice, una parte de mí te quería tanto como ahora y como siempre. Esa parte luchó todo el tiempo con el monstruo que me gritaba hacer el mal… más siempre tuve miedo de perder”


“Pero no lo hiciste” – murmuré mientras mis dedos se desplazaban por su rostro – “siempre estuviste ahí, protegiéndome, cuidándome… y aún así, si tu me mataras, sería feliz”


“No digas eso” – suplicó – “siempre estaremos juntos, Bella”


“Siempre” – acordé con una sonrisa – “ni la muerte nos ha separado ¿Qué mas podría hacerlo?” – acerqué el rostro para rozar sus labios con los míos.


Una brisa helada sopló, haciéndome temblar. Edward se separó, seguramente suponiendo que su piel fría no era buen remedio para entrar en calor, pero se equivocaba y yo se lo haría entender de la mejor manera. Me puse de rodillas frente a él y atrapé su cuello con mis brazos mientras mis dedos se entrelazaban en sus cabellos y comencé a besarlo de manera intensa. Sus manos se movieron hacia mi cintura, pero yo quería más. Lo necesitaba.


“Acaríciame” – pedí sin despegar mis labios de los suyos. Pude sentir la vacilación en su mandíbula y llevé mis manos hacia las suyas para dirigirlas hacia la parte superior de mi cuerpo – “por favor” – imploré mientras sentía su gélido contacto rozar mis senos.


No necesité decir más. Mi corazón latió alborozado cuando pude sentir sus dedos moverse gentil y delicadamente por mi cuerpo, enviando pequeñas descargas eléctricas con cada roce que le brindaban a mi piel. Sentí sus labios bajar hacia mi cuello y la sensación me hizo cerrar los ojos, los cuales volví abrir cuando me percaté de que ahora se encontraban besando mis pechos. Miré la luna llena de una manera diferente, y me dejé perder en su hermosura al mismo tiempo en que me volvía prisionera de sus manos. Mis dedos también viajaron por su figura, recorrieron su espalda, su perfecto pecho marcado, su rostro de un acabado único.


Poco a poco nos fuimos deshaciendo de la ropa, dejando nuestra desnudez libre al aire que, por muy fuerte que soplara, no iba a lograr vencer el calor placenteramente sentido ante nuestras caricias y nuestros besos. Edward se movía con delicadeza. Cada roce de su piel fue suave y, cuando me apretaba de los brazos, en ningún momento sentí dolor.


Recostó mi cuerpo lentamente en la hierba. Con sus labios pegados a los míos movió mis piernas, cada una a un lado de su cadera. Mis manos no paraban de memorizar cada ángulo de su cuerpo y mis ojos se perdieron incontrolablemente en la abrasadora llama de sus ojos.


Me siguió besando de manera apasionada, sentí sus labios y sus manos por todas las partes de mi cuerpo. Era feliz. Hubo un momento de mi vida en el que pensé que jamás volvería a estar de ese modo con el amor de mi historia. Era curioso sentir como sus manos eran igual de gentiles y quemaban con la misma (o, probablemente, con mayor) intensidad que antes, cuando era humano.


Fuí conciente vagamente de algo: ese contacto gelido y calido al mismo tiempo, lo había sentido en varias ocasiones, a la hora de bañarme


- "¿Me observabas cuando me duchaba?" - Acuse de repente. Quería que mi voz se escuchara molesta, pero solo hubo una grata complacencia. Él sonrio de lado, de esa manera tan pícara que me encantaba, dandome la afirmación a mi pregunta. Mi lengua se entrelazó con la suya y saboreé el sabor de su boca, fresco como la menta y dulce como la miel... y de ahí ya no paramos.


Ahogué un pequeño grito cuando sentí su cuerpo adentrarse al mío. Eso pareció hacerle dudar, ya que sus ojos me preguntaron en silencio si podía seguir o no. Mi respuesta también fue silenciosa: consistió en una sonrisa, seguida por la unión de nuestros labios.


Edward comenzó a moverse lentamente, y mi corazón no podía frenar de latir de manera descontrolada. Sentí como nunca cada caricia dada en el momento. La pasión invadió cada fibra de mi ser como una abrasadora llama


“Te amo, Bella” – murmuró con voz bajita en mi oído mientras mis piernas se apretaban a su cadera y mis labios se perdían en los suyos...


Un corazón humano no podía soportar un amor tan grande y una dicha tan inmensa.


El mío no lo hizo.


Mis latidos se extinguieron justamente en el momento que ambos sentimos tocar un edén. El más bello de todos.


Y como dije antes, esa fue, era y será la manera más hermosa de morir: en sus brazos. Sintiendo como ultimo placer terrenal unos labios que presionaban cariñosamente mi cuello



domingo, 27 de diciembre de 2009

Ex-amiga de Kristen comenta en Twitter sobre ella



Foto personal con su ex-amiga Britni Coy, quien recientemente publicó en twitter un comentario muy desagradable sobre la participación de Kristen en The Runaways y Welcome to the Rileys.

Mi ex-amiga como una stripper. La ironía de todo esto.

Grax a TodoTwilightSaga

España tendra convencion Twilight

Después de semanas de espera, por fin podemos anunciar las fechas de la primera convención de la Saga Twilight en España, la TwiNightCon.

Los días escogidos son el 20 y 21 de Noviembre de 2010 en Barcelona.

Os pedimos por favor paciencia con lo que concierne todos los aspectos del evento, ya que para organizar algo de estas categorías se necesita tanto tiempo como mucha organización.

¡Gracias a tod@s por la confianza y os esperamos en la TwiNightCon!

*Próximamente se anunciarán los pases y sus características.

Grax a TwilightersParaguay

Peter regresa a su preparatoria

os estudiantes de la Escuela Preparatoria de San Francisco tienen una visión cerca y personal de Hollywood, como el ex alumno de preparación y actual estrella de "Twilight" Peter Facinelli, que regresó a la escuela Fresh Meadows y habló con los estudiantes. Facinelli, que interpreta al Dr. Carlisle Cullen en las peliculas de "Twilight", se ocupó de dos asambleas estudiantiles, uno lleno de personas mayores y un segundo de estudiantes de artes escénicas, el Miércoles, 16 de diciembre, para hablarles sobre su carrera, la televisión y el negocio del cine en general.

Uno de los estudiantes, le dijo "Peter, cásate conmigo" una señal durante la reunión, se tomaron fotos con la estrella y le hicieron preguntas sobre su carrera y el negocio de la actuación en general.

"Él vino a nosotros como un profesional y no como una celebridad", dijo St. Francis, que es un estudiante de artes escénicas en la escuela. "Él habló con nosotros sobre el negocio y cómo era su sueño de convertirse en un actor". "Es salvaje, pero sé que la preparacion de San Francisco le ofrece mucho que hacer, y yo sabía que habían una gran cantidad de personas exitosas que se han graduado y se graduarán de aquí", dijo Martini.


St. Francis dijo que Facinelli recientemente se acercó a un maestro en la escuela y dijo que le gustaría regresar y hablar con los estudiantes."Realmente hicieron un gran trabajo", dijo McLaughlin, quien enseñó a Facinelli cuando era estudiante en la Prep. "Cuando sucede algo como esto, caminar de nuevo en la escuela envía un mensaje importante para todos los estudiantes de este edificio, que hay alguien que caminaba en sus pasos y ahora es muy exitoso". Facinelli, quien nació y creció en Ozone Park de San Francisco y se graduó de la preparatoria en 1991, ha estado en películas como "Can't Hardly Wait" y "Finding Amanda", así como en una serie de programas de TV como "Six Feet Under "," Damages "y" Fastlane ".

Sin embargo, Facinelli, quien está casado con la estrella de "Beverly Hills 90210" Jennie Garth, puede ser más conocido por su papel recurrente como el doctor Carlisle Cullen en la saga "Twilight", incluyendo la tercera entrega de La Saga Crepúsculo: "El eclipse" que saldrá en 2010. Facinelli, que acaba de terminar el rodaje de la segunda temporada de "Showtime Nurse Jackie", donde interpreta al Dr. Fitch Cooper, dijo que era un honor volver a su alma materna y compartir sus experiencias con estudiantes actuales.
"Es una escuela que ha plantado la semilla de lo que soy hoy, y estoy agradecido de ser capaz de devolverlo, de alguna manera. Dondequiera que voy, nunca olvidaré de donde vengo, y aunque me fui de la preparatoria hace muchos años, los valores que he adquiridonunca los dejaré. "

Gracias a R&K y Twilighters Paraguay

jueves, 24 de diciembre de 2009

Los personajes masculinos más deseables del 2009

Hola niñaas! Aprovechandoo qe estamos en visperas de navidad les dejoo esta notaa paraa qe voteen por el bombon qe mas les gustee jajaja

Feliz Navidad!! qe se la pasees super bien y qe dios las bendigaa a todaas

besitooos

Anitaa Cullen!

1. Edward Cullen (Crepúsculo)
El vampiro favorito de América, interpretado por Robert Pattinson, vuelve a la gran pantalla en Luna Nueva, donde su rostro cincelado y maneras serias volvieron salvajes a las fans de Crepúsculo.




2. Jacob Black (Crepúsculo)
El hombre lobo Jacob, interpretado por Taylor Lautner, es el causante de que las fans cambien del Team Edward al Team Jacob tras aumentar 30 libras de músculo – y estar sin camisa durante Luna Nueva.



Para ver la lista completa AQUI
Gracias a LNM & twilightsinfronteras

FELIZ NAVIDAD A TODAS MIS ANGELES HERMOSAS!!!!!!!!!!

Buenas noches tengan todas mis angeles hermosas , les deseo un feliz navidad !!!! pasenla padrisimo junto a toda su familia , les mando mil besos y abrazos a nombre mio y de todo el equipo
y aqui les dejo su regalito
Angel of the dark






miércoles, 23 de diciembre de 2009

TE AMO AUN DESPUES DE LA MUERTE

Cap.16 COMPLICACIONES

Yo seguía con la respiración entrecortada. Sin poder decir palabra alguna. Estaba paralizada mientras su mano seguía posada sobre mi pecho, sintiendo cada uno de los movimientos de mi corazón. Sus ojos seguían teniendo aquel brillo cautivador por el cual yo desafiaría a la bueno por lo malo, si fuese necesario.



Apenas y podía creer que tenía poco, nuestros labios habían danzado juntos. Tuve nuevas esperanzas. Su mirada no se despegaba de la mía. Lo cual me insito a querer besarlo otra vez.


“Esto no tiene que volver a pasar” – dijo mientras ladeaba el rostro y mis labios cayeron en su mejilla derecha


“¿Por qué no?” – pregunté temerosa.


“Bella, ¿Acaso no entiendes que yo…?”


“Se que me puedes matar” – interrumpí y completé – “pero no quieres, no puedes”


“¡Te equivocas!” – exclamó furioso volviéndose a mi dirección. Se apretó el puente de la nariz con los dedos, antes de continuar con voz ya más tranquila – “Claro que te quiero matar… no sabes cuántas ganas tengo de hacer eso” – dijo esas palabras como si fueran una penosa confesión – “todo el tiempo mi mente visualiza las posibles formas de acabar con tu vida, Bella. Así que no me subestimes, no soy tan confiable como tu piensas”


“Sé que no me harás daño” – dije con seguridad pues en realidad lo creía. Él movió la cabeza negando con frustración


“Bella, eres tan incrédula” – luchaba por contener su voz – “no te miento, ni te trato de intimidar con mis palabras... algo me lo impide. Si. No te lo voy a negar...” – dejo libre al fin el puente de su nariz y me miró – “tengo miedo, Bella… tengo miedo de que un día no logre controlar mis instintos y te mate sin siquiera darme cuenta”


“No temas” – susurré mientras me acercaba dos pasos hacia él. Los mismos pasos que el vampiro retrocedió para mantener la distancia – “moriría feliz en tus brazos, Edward”


“¿Por qué?” – preguntó mirándome con reproche – “¿Por qué te empeñas en estar al lado y enamorada de un monstruo? ¿Acaso ya no has visto suficiente? ¿Qué ganas con tentar a la muerte?”


“Ya estuve muerta antes” – murmuré mientras me apretaba el pecho por el dolor que me daba recordar aquel año en el cual yo pensé que mi novio había muerto – “estuve muerta cuando pensé que me habías dejado sola en este mundo, cuando pensé que habías muerto. No miento, ni exagero al decirte que prefiero morir en tus brazos… es solo la verdad: cualquier otra muerte sería una ida segura al infierno”


“Yo soy el infierno, Bella” – aseguró con voz dolida.


“Para mi no” – contradije sonriendo tristemente. Un gruñido casi inaudible salió de su pecho – “déjame estar a tu lado” – imploré – “ayúdame a traer de vuelta al Edward que alguna vez fuiste” – esperé por una respuesta. No dijo “si”, pero tampoco dijo “no”. Decidí intentar acercarme una vez más y camine hacia él. No se movió, quedé frente a él, a menos de medio metro


“Siempre seré un monstruo, Bella. No puedes hacer nada para cambiar esa parte”


“Lo sé” – admití – “pero podríamos intentarlo, podríamos irnos a vivir con Carlisle y tener la vida más humana posible”


“¿Podríamos intentarlo?” – repitió con intensión – “¿A qué te refieres con podríamos?”


“Quiero estar contigo siempre, por toda la eternidad” – me miró por largo rato mientras la ira creía en sus pupilas


“¿Cuándo se te ocurrió esa estupidez?”


“Desde antes de que olvidaras todo” – contesté – “y déjame decirte que tu habías aceptado” – el vampiro emitió una risa seca y frustrada


“Creo que antes era un ser mas despiadado del que soy ahora” – dijo riéndose sin rasgo de humor – “condenarte no es la mejor manera para demostrar amor, según mi criterio”


“Para mi no es una condena” – disputé – “estar a tu lado es lo que más quiero… y lo que más querías tu en ese entonces” – pensó mis palabras por varios segundos


“pero ya no soy el de antes” – recordó – “antes yo te amaba”


Me encogí mientras las palabras se clavaron en mi pecho… “antes yo te amaba” que frías y dolorosas son esas palabras empleadas en el tiempo pasado.


“¿Eso que quiere decir exactamente?” – pregunté. Me sorprendió que aún pudiera seguir de pie, el pecho me dolía demasiado – “¿No me amas?”


“No” – cerré mis ojos y asentí mientras apretaba mis labios


“Y me imagino que no quieres ni si quiera intentarlo” – deduje con frialdad - “aún así, no importa” – agregué antes de que él pudiera decir algo más – “yo te amo, aunque a ti te de lo mismo” – a pesar de que aún no amanecía, salí de aquella recamara. Sabiendo perfectamente que Edward no me seguiría. En primera, por que el alba no tardaba en llegar y en segunda, por que simplemente no le importaba.


Las calles estaban completamente solas. Ni una sola alma rondando por ahí. Mi actitud podía ser tomada, tal vez, como algo infantil pero realmente necesitaba ese tiempo conmigo misma. ¿Por qué el destino se empeñaba en separarnos?...


Encontré en el camino una banca y me senté en ella, el frío del hierro traspasaba la tela de mis pantalones. Me acurruqué ahí, abrazando mis piernas con mis brazos e inclinado mi cabeza hacia abajo. Estaba llorando. Tenía tiempo que no lloraba. Tenía demasiado que había reprimido mis sentimientos y ya no podía seguir haciéndolo. ¿Cuánto sufrimiento podrá soportar un humano? Tal vez no exagere al decir que yo haya impuesto un record difícil de alcanzar.


Un viento helado me hizo estremecer. Apreté aún más mi cuerpo con mis brazos para poder estar más calientita… cerré mis ojos y recordé los días en los que mi Edward me decía lo mucho que me amaba. Igual recordé al clan de Carlisle, me pregunté el cómo estarían. Los extrañaba. Y ni que decir de Charlie y Forks. Suspiré pesadamente mientras otra lágrima caía violentamente y mojaba la tela de mi pantalón.


Un gruñido bestial provocó que despegara mi frente de mis rodillas para ver a mí alrededor…


Mis ojos se dilataron al tener frente a mí la espalda de Edward. No entendí a qué se debía su reacción hasta que, cuando mis ojos vieron más allá de él, visualizaron a un hombre pálido y de ojos aterradoramente negros…


Para una persona normal, aquel individuo, al igual que Edward, hubiera pasado por un humano hermoso y extraño, nada más. Sin embargo, yo había aprendido a diferenciar entre un simple mortal y un peligroso no muerto… y este, por lo tanto, era uno de ellos. Sus ojos oscuros y las marcadas ojeras debajo de sus ojos indicaban que estaba demasiado sediento…


Y yo era su presa.


Edward se agazapó frente a mí, siendo imitado por el otro vampiro de cabellos negros y agraciados rasgos latinos. Ambos gruñeron, como si se tratasen de leones peleando el último pedazo de fresca carne. No podía ver la expresión de Edward, pero si la de su oponente, quien mostraba los dientes y los colmillos al momento de contraer sus labios. Sus grandes y desorbitados ojos (a causa de la furia) se posaron en mí una milésima de segundos antes de que se lanzara hacia el vampiro de cabellos cobrizos.


Un par de manchas borrosas comenzaron a moverse de un lado a otro con demasiada velocidad. Mi esfuerzo por agudizar mi vista y poder ver mejor era inútil. Me sentía ansiosa por no saber si Edward se encontraba bien. Mi corazón sufrió un tremebundo encogimiento al escuchar un ensordecedor ruido, como el de los rayos en una violenta tormenta.


Automáticamente me paré de mi asiento y me dirigí hacia el par de masas que se encontraban a varios metros de mí. Por la distancia no podía diferenciar bien quien estaba encima de quien, ya que el sol había expuesto sus primeros rayos de luz y el brillo emitido por las dos pieles era cegador y distorsionaba, a distancia, la claridad de las imágenes.


Corrí con el corazón vibrando por el miedo y el pesar ¿Y si era él quien había perdido esa batalla solo por mi culpa?... al menos moriría pronto si así hubiera sido. Yo misma le hubiera rogado al otro vampiro de que tomara mi vida entre sus manos. Pero no era así, al acercarme, pude distinguir el bronce de su cabello.


El otro vampiro ya se encontraba descuartizado. Las piezas de su cuerpo habían dejado de brillar, solo eran masa blanca y muerta. Respiré aliviada. Edward se paró con un borroso movimiento y me encaró. No me dio tiempo ni si quiera de darle las gracias, me tomó del brazo, me subió a su espalda y corrió de vuelta hacia el hotel.


En cuanto llegamos, trepó a toda prisa por las paredes y entró por la ventana, soltándome con brusquedad. Sabía que estaba enojado, (y mucho), por lo que no me atreví a hablar. Me limité a contemplar como, dándome la espalda, empuñaba las manos e inhalaba y exhalaba para poder tranquilizarse


“me estoy cansando de que todo el tiempo me vea obligado a poner en riesgo mi integridad solo por salvarte” – dijo tras pasara varios segundos.


Fruncí el ceño y al igual que él, empuñé mis manos a mis costados. Esto era demasiado. ¿Acaso no podía hacer otra cosa que no fuera humillarme, culparme y dejarme muy en claro que yo no le agradaba y que nunca jamás me iba a volver a amar?


“Hubieras dejado que ese estupido vampiro me matara” – solté – “te hubiera ahorrado un penoso trabajo” – giró su cuerpo lentamente al escuchar mis palabras


“No estoy de humor, Bella” – su voz era amenazante, sus ojos color sangre me miraban fijamente, algo que hacía días me había dejado de cohibir. Le sostuve la mirada del mismo modo: fría y retadoramente – “no estoy para jueguitos”


“No estoy jugando” – arrastré cada una de las palabras – “si estas tan cansado de mi, ¿por qué corres a la hora de salvarme? ¿Por qué no me matas tu mismo?... ¿O por qué no me conviertes?” – sus ojos chispearon por la ira que se acumulaba dentro de su ser y amenazaba con salir a flote – “si me conviertes, ya no seré más un estorbo, seré fuerte e inmortal” – aventuré aún con voz firme – “cada quien podría seguir su camino. Tal vez después de convertirme olvide todo tipo de ridículo sentimiento humano y al fin te deje de amar” – sabía perfectamente que esto era lo que menos quería, y lo que menos podía llegar a imaginar posible


Dejar de amarlo. Jamás podría. Pero ya era tanto el daño que me había causado, que las palabras habían salido de manera atropellada, impulsadas por el dolor que me daba su constante rechazo.


Actuando contrariamente a lo que había pensado, su cuerpo se aproximó al mío, dejando entre nosotros una distancia casi inexistente. No habló, y parecía no respirar.


“¿En realidad eso es lo que deseas?” – preguntó – “¿En realidad quieres… dejarme?”


Alcé mi rostro para encontrarme con sus ojos, los cuales penetraron al instante mis pupilas, buscando la verdad en ellas, así que no tenía caso seguir mintiendo


“Me gustaría dejar de sufrir” – confesé – “pero dudó que sea posible hasta que no te arranque de mi vida y eso… eso es algo completamente utópico” – bajé la mirada hacia el suelo.


“no podría vivir sin ti, Bella” – su voz salió casi sin volumen, pero fue un susurró tierno, calido y acariciante – “nunca te dejaría ir… nunca”


“pero me dejarás morir” – repliqué – “si no me conviertes, un día no llegarás a tiempo y solo encontrarás mi cadáver…”


“No digas eso” – interrumpió, sustituyendo su tan común brusquedad por el ansia – “ni si quiera lo pienses” - ¿era un orden o un ruego? – “nunca dejaré que te hagan daño, Bella. Mataría a toda una nación por tenerte a salvo”


“Yo no quiero muertes a causa de mi seguridad” – dije – “tu puedes darme algo mejor que una nación muerta, puedes darme la eternidad a tu lado”


Me miró fijamente por un momento.


“No quiero condenarte” – comenzó a explicar


“Me estas condenando ahora” – discutí – “Edward, no entiendo” – dije suspirando pesadamente – “Dices que no me quieres perder, que no me dejarás ir… después dices que no me quieres condenar y por eso no me vas a convertir en vampiro, ¿Entonces qué quieres? ¿Estas de acuerdo que, tarde o temprano, moriré? En ese momento tu me perderás y no podrás hacer ya nada para remediarlo…”


“Debes dormir” – fue su respuesta tras callar casi un minuto – “no has dormido y en la tarde viajaremos hacia otro lugar” – alzó su mano para acariciar mi mejilla y, por primera vez desde que lo conocía, rechacé el gesto.


Su mano se quedó estirada en el aire, tocando a la nada mientras yo le dedicaba una mirada envenenada antes de irme a la cama.


________________________________________


Estaba sorprendida y por un momento pensé que seguía dormida y estaba teniendo un maravilloso sueño cuando visualicé el lugar al que habíamos llegado.


Mis ojos contemplaban hipnotizados a los enormes pinos alzándose en el denso bosque y reconocieron al instante aquel cielo cubierto por sus espesas nubes oscuras. Mi piel se refrescó con la llovizna constante que golpeaba suavemente cada parte de mi cuerpo expuesta a ella…


Forks.


Me bajé de la espalda de Edward, estaba demasiado emocionada como para estremecerme al tener a Victoria y a James detrás de mí.


“Forks” – murmuré con voz demasiado contenida por la emoción. Escuché una risa burlona, supuse que era de James


“Forks” – remedó burlonamente y me giré para verle de manera asesina. Jamás en mi vida había odiado, y nunca pensé llegar a hacerlo, pero que equivocada estaba. Si hubiera tenido la fuerza suficiente, desde hacía mucho tiempo hubiera descuartizado a ese maldito vampiro con mis propias manos. Él era el causante de mi infelicidad. Él me había arrebatado a mi Edward.


El vampiro me sostuvo la mirada. Estaba claro que no le iba a tener miedo a una simple y frágil humana como yo.


“¿Qué te pasa, muchacha?” – preguntó con voz burlona – “¿Estas enojada conmigo?”


“Ya pueden irse a otra parte” – dijo Edward antes de que yo pudiera defenderme – “nos vemos en este lugar en tres días”


Aquellas eran las palabras siempre dichas en cuanto llegábamos a un nuevo lugar. James y Victoria viajaban a los mismos lugares que nosotros (en algunas ocasiones nosotros nos veíamos obligados a seguirles) pero siempre, al llegar al destino dado, la pareja se iba, dejándonos solos


“Que descortés eres, Edward” – la voz de Victoria salió con fingida dolencia – “¿Tan rápido quieres que nos vayamos?” – pasó a mi lado, con andares felinos y sensuales, para ubicarse detrás de él, con sus labios a un lado su cuello – “¿Por qué no dejas que te brinde un poco de buena compañía? – comenzó a murmurar con voz de sirena – “Veras como las ganas de estar siempre lejos de nosotros, o al menos de mí, se disipan inmediatamente” – me hirvió la sangre y segundos después se me congeló en las venas


Edward se dio media vuelta para dedicarle una cínica (pero hermosa) sonrisa a la vampiresa. Sus ojos viajaron lujuriosos recorriendo su perfecto y duro cuerpo y, olvidándose de James y de mí, la tomó en brazos y la besó con un desenfreno salvaje.


La escena resultó tan grotesca para mis ojos, que tardé en reaccionar y desviar mí vista del cuadro. Me pareció ver sonreír maliciosamente a James antes de cerrar mis ojos fuertemente. Y de esa manera, caminé unos cuantos pasos más para alejarme. Me dejé caer en la tierra húmeda, y en un gesto completamente infantil, me llevé las manos a los oídos para no escuchar el sonido de aquellos labios rozarse.


Aún así, el gruñido de Edward, acompañado de un chasquido, llegó a mis tímpanos. Abrí los ojos para ver la roja melena de Victoria a varios metros de su cuerpo


“¡Maldito!” – bramó James y un latido después, sentí como me levantaba por los aires. Cuando mi cuerpo impactó en el suelo, extrañamente no sentí dolor, lo cual me permitió contemplar como Edward se lanzaba furiosamente contra mi agresor.


La pelea me resultó temerosa ya que sabía que James era demasiado fuerte y hábil. Intenté ponerme de pie, más el dolor comenzaba a correr en mi sistema nervioso y me dejó tirada sobre la tierra.


Un horrible estremecimiento bajó por mi columna y se expandió hasta la punta de mis pies al ver una masa impactarse contra un grueso pino y rompiéndolo en el acto. Era Edward, quien rápidamente se incorporó y corrió en mi dirección para frenar el borrón que venían hacia mí, lanzándolo lejos sin darle oportunidad de tocarme.


Cuando sentí en mi brazo aquel contacto duro y gélido, lo primero que hice fue gritar al pensar que era Victoria quien me había capturado. Pero, al girar mi rostro, pude contemplar que la vampira aún yacía descuartizada en el mismo lugar en el que Edward la había dejado.


“Silencio” – ordenó aquella voz de soprano tan familiar y extrañada


“Alice” – murmuré sintiéndome felicidad en medio de la angustia. Mi amiga no me dio tiempo si quiera de decir más.


Con aquellos ágiles y rápidos movimientos me cargó entre sus brazos y comenzó a correr


“¡No!” – exclamé tratando de debatirme entre sus brazos para que me soltara – “¡¿A dónde me llevas?!” –


“Lejos de donde puedas morir” – contestó sin dejar de correr y yo comencé a forcejear con más fuerza – “pórtate bien y no te me pongas difícil, Bella”


“¡No, Alice! ¡Bájame, por favor!” – imploré – “¡Necesito volver con él, le pueden hacer daño!”


“Él no corre ningún peligro” – dijo tratando de calmarme pero las lagrimas comenzaron a salir de mis ojos – “Tranquila, Bella. Ahí la única que corría peligro eras tu”


“¡Llévame de vuelta!” – ordené


“No” – su voz sonó firme mientras frenaba la carrera para tener frente a nosotras aquella casa tan conocida para mi – “Tu lugar esta aquí, Bella: junto a tu padre, no junto a él” – comencé a negar con la cabeza con las lagrimas cayendo descontroladamente – “fue demasiado injusto lo que nos hiciste” – comenzó a decir – “te fuiste ¿Tienes la mínima idea de lo preocupados que estuvimos? ¿Puedes imaginar lo terrible que me la pase al tener que estar vigilando tu futuro tan incierto que cambiaba a cada minuto por las decisiones de Edward?”


“Nunca me hizo daño” – defendí con voz cortada – “llévame de vuelta con él, Alice” – salí corriendo hacia el bosque, algo estupido ya que sabía perfectamente que no tardaría en alcanzarme y sin ningún esfuerzo. Y así fue – “Alice, por favor, suéltame” – rogué entre sus brazos y apreté mis uñas en su dura piel


“Ya cálmate, Bella” – su dulce voz se endureció – “él esta bien” – aseguró – “James ha muerto” – la miré fijamente, como si el adentrarme en sus ojos me hubiera permitido poder ver también lo que ella veía.


“¿Dónde esta…? ¿Qué va a hacer ahora?” – quise saber
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Buen dia mis angeles hermosos aqui les dejo un cap de este hermoso fic q ya pronto llega al final asi que si quieren mas dejen sus comen por fisss sean buenas
mil besitos
Angel of the dark