Dark Chat

sábado, 5 de diciembre de 2009

UN HERMOSO REGALO



gracias a R& K

HOLA NIÑAS

Primero que nadaa siss muchisimas gracias por la invitacion para formar parte de este padrisimo blog y segundo gracias por la bienvenidaa:)
Mi nombre es Ana Karen pero pueden decirme anita, me da muchisimo gusto ser parte de este blog y de antemano les digo que pueden contar conmigo para lo que sea, cualquier cosaa haganmela saber pliss
P.D. siss graciaas por el regalitoo i anochee me hizoo compañiaa mi amorsotee edward(L) jjajajaj

Besitoos y saludoss a todas niñas lindaas:)

Anita Cullen:)

Sangre Real

mis queridos angeles hermosos ,hoy como les dije estamos de fiesta , y por que no de estreno tambien
Hoy tengo para ustedes un nuevo fic , una historia de amor , este fic ami en lo personal me encanto , y tengo la dicha de conocer a la escritora , ella me  ha dado su permiso para subir el fic en el blog , por eso me siento muy feliz .
muchas gracias de antemano de parte de todo el staff del blog por permitir subir tu hermosa historia.
asi se me olvidava lo mero bueno el nombre de tan brillante escritora es JEANETTE YUNNUEN, mil gracias yunnuen
te mando mil besitos
Angel of the dark
(la historia no me pertenece , solo cuento con la autorisacion para subirla en el blog , aclarado esto aqui les dejo el primer cap )
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Sumary: Bella tiene dos problemas, uno es que el rey de los Licántropos quiere convertirla en su reina, el otro es que el rey de los vampiros también quiere lo mismo... ¿que puede hacer? Aunque tal vez... se presente otra opción...

Cap.1 Luna Llena

Caminé hasta llegar a la mesa de Jacob, le decía así porque siempre se sentaba ahí, nunca entendí como era que ese lugar estaba disponible cada vez que el entraba al bar.



-¿Y bien? –pregunté alegremente. Siempre me animaba ver a mi mejor amigo-. ¿A que se debe la agradable visita?


-Vine a ver a mi camarera favorita –contestó sonriendo.


Fruncí el ceño y me crucé de brazos.


-¿Quién es? –fingí estar molesta-. ¿Con quien me estas engañando Jacob?


El se rió, me tomó del brazo y me obligó a sentarme junto a él.


-Como si no lo supieras Bella –el acarició mi mejilla-. Eres la única para mí.


-Y tú eres mi licántropo favorito –me levanté-. Así que… ¿Qué quieres para hoy?


-Noche desierta


Fui a la barra y le pedí a Jason la bebida, solo transcurrieron unos minutos para que la trajeran en mis manos.


-¡Jason eres el mejor barman de todo Nueva York! –exclamé.


Mi rubio amigo puso los ojos en blanco.


-¿Es para Jacob? –preguntó


-Si –contesté-. ¿Cómo sabes?


-Siempre te pones de buen humor cuando está él –comentó.


Porque es mi mejor amigo, porque me siento más segura estando con él, porque no me siento sola a su lado… son cosas que están presentes en mi mente, pero que nunca comparto con nadie.


-A ti también te quiero Jason –dije en cambio-. No te pongas celoso.


Jason sonrió.


-Vete antes de que me propongas matrimonio


-¿Me rechazarías? –bromeé.


-Sabes que no –se rió-. Ahora vete antes de que tu lobo se impaciente.


-Listo –puse la bebida en la mesa de Jacob.


-Gracias, ahora siéntate conmigo –indicó el asiento a su lado. Por lo menos esta vez no me había empujado.


-No puedo Jacob –dije girando mi cabeza en todas direcciones, siempre que estaba con él tenía la sensación de ser observada por los demás clientes-. Rod se enojará conmigo y no quiero una disminución en mi sueldo.


-¿Roderick está aquí? –preguntó volteando a la puerta, que conducía a la oficina de mi jefe.


-No, pero siempre se entera –dije-. Además si los clientes se quejan de mí, el me mata.


A mi jefe lo que más le importaba era conservar el prestigio del Luna Llena, que hasta ahora era el mejor bar para Licántropos en todo Nueva York. En realidad esa era una de las cosas que más le importaban.


-No creo que a los demás les moleste que pases tiempo conmigo –replicó Jacob.


-Mis compañeras no podrán con todos –vi a Lissa pasar y mirarme de manera suplicante.


Jacob suspiró.


-Si te vas ellas vendrán


-Oh –volteé a mí alrededor y vi a varias chicas lobo mirar a mi amigo como si fuera un helado de chocolate. Siempre que venía al bar sucedía eso, entendía el porqué, ya que mi amigo a sus 23 años era bastante atractivo pero aún así eso rayaba en el acoso-. ¿No puedes hacer algo para que ya no te sigan? ¿O como funciona con los Licántropos?


-Para eso, tengo que tener una pareja –contestó Jacob.


-¡Entonces hazlo! –exclamé aunque un poco insegura de lo que decía-. ¿No tienes nadie que te interese?


-Sí


-¿A si? –no esperaba esa respuesta-. ¿Por qué nunca la traes al bar? ¿Cómo se llama?


Jacob me miró fijamente.


-Creo que tu amiga necesita ayuda –su mirada se fijó en la pobre de Lissa, que me llamaba con desesperación.


-Un día la traes al bar –le dije mientras caminaba en dirección a Lissa-. Quiero conocerla –aunque de esto último no estaba muy segura.


Escuché la risa de Jacob, no sabía que le causaba tanta gracia.


-Atiende esa mesa –Lissa me señaló la mesa del fondo.


Me dirigí rápidamente, eran cuatro licántropos machos. Tres de ellos ya los había visto por aquí, el cuarto, un hombre alto de cabello castaño y ojos cafés, era nuevo en el bar.


-¿Qué desean? –pregunté sonriendo. Rod siempre decía que se tratara bien a los clientes.


El de ojos cafés, me recorrió de arriba abajo y supe que había hecho la pregunta equivocada.


-A ti –contestó-. ¿A que hora sales de trabajar?


-No te importa –dije intentando no sonar molesta.


-Vamos, no me rechaces –insistió sin apartar los ojos de mi, mejor dicho de mi cuerpo.


¿Que tenía que hacer una chica de 20 años para evitar escenas como esta? Intente tranquilizarme por lo menos no se había acercado a mí, y si se atrevía a hacerlo, no dudaría en sacar mi daga de plata.


-Adam no seas idiota –intervino otro, su cabello era oscuro y sus ojos grises-. Con ella no puedes practicar tus juegos.


-¿Desde cuando me prohíbes cosas? –cuestionó Adam.


-Te buscarás grandes problemas si no la dejas en paz –eso fue dicho casi con un gruñido, la expresión del licántropo se suavizó cuando me miró-. Señorita le pido disculpas a nombre de mi amigo.


-Aceptadas –contesté, aunque todo esto me había dejado muy confundida.


Roderick llegó casi cuando el bar estaba por cerrarse, y antes de encerrarse en su oficina como siempre lo hacía, me llamó para que lo siguiera. El debía tener cerca de los cuarenta años, su cabello tenía zonas grises y al fruncir el ceño se revelaban algunas arrugas en su rostro.


-¿Qué pasa? –pregunté al entrar en la oficina.


-Una de mis chicas renunció –fue lo primero que dijo antes de sentarse. Se veía bastante agitado-. Y quiero que la reemplaces.


-¡No! –chillé, sabía que se refería al otro bar-. ¡No pondré un pie en el Noche Eterna!


La otra cosa más importante para mi jefe, era el bar Noche Eterna, al igual que el Luna Llena era el mejor bar en Nueva York, solo que éste era para vampiros.


-Solo será por una semana


-¡No! –yo odiaba a los vampiros.


-Te pagaré el doble esa semana y te prometo que sólo atenderás a los clientes, no tienes que hacer lo que las otras chicas, solo es provisional Bella mientras encuentro a alguien más.


-¿Y si aún así no quiero?


-Te despido


Perfecto, yo en verdad necesitaba el dinero, no podía permitirme el lujo de quedarme sin trabajo.


-Está bien –dije, mi mano se aferró al costado del pantalón donde estaba escondida mi daga, no me separaría de ella nunca-. Pero no pienso… no haré…


-Lo sé Bella –me interrumpió Roderick-. Tú solo vas a su mesa y les tomas la orden es todo, de lo demás se encargan las otras chicas.


-Sólo una semana –dije


-Una semana –prometió-. Y volverás al Luna Llena.


Cerré mis ojos, deseando que ese semana pasara lo más pronto posible.

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aqui esta mis angeles , por fiss dejen sus comentarios al final no sean malitas = D

Bienvenida siss !!!!

HOLA mis angeles hermosos muy buen dia !!! hoy estamos de fiesta en el blog ,  hoy se une a nuestro staff una chica muy especial , hermosa por dentro y por fuera , que les puedo decir la quiero mucho , ella forma parte de mi vida y tiene un lugar especial en mi corazon , siss anita bievenida a la familia
muchas gracias por formar parte de mis angeles hermosos
sientete como en tu casa
te mando mil besitos y abrazos a nombre de todo el staff y las chicas hermosas que nos visitan dia a dia
Angel of the dark
y aqui te dejo un regalito solo para ti





es para que tengas compañia en la noche siss =D

jueves, 3 de diciembre de 2009

Fotos de Rob en VANITY FAIR





















TE AMO AUN DESPUES DE LA MUERTE

Cap.4 ¿Pablo?

“¿Qué haces aquí?” – no quería seguir ilusionándome con esa idea completamente descabellada pero ¿Cómo no hacerlo? Era una completa sensación de Deja vu lo que estaba viviendo, esas mismas palabras me había dicho Edward en varias ocasiones al encontrarme en el pasado casi en la misma situación, con el detalle de que, en ese entonces, solo me había fracturado un tobillo; mi corazón y alma estaban completamente bien y radiaban en felicidad…



“Sabía que vendrías” - dije presionando mi rostro con su mano que aun posaba en él


“¿Hiciste todo esto para…?”


“Para verte de nuevo” – completé la frase


“¿por qué?” – entre mas miraba su rostro y mas escuchaba su voz, mas cerca estaba de creer en mi nada lógica hipótesis, me recordaba tanto a mi fallecido novio, era difícil de explicar, ni yo misma podía en ese momento decir exactamente que los hacia tan iguales y tan diferentes a la vez


“No se…” - admití – “solo quería verte”


“Tienes fiebre…” – no me había dado cuenta de eso, estaba tan concentrada en aquel rostro que me parecía milagroso, que bien podía estar ardiendo en llamas y no lo hubiera notado –“… te llevare a casa” – me levantó en sus brazos y al igual que antes me sostenía lo mas lejos que podía de su rostro.


Cuando llegamos, me sorprendió que entráramos por la puerta principal, por un momento pensé que brincaría para entrar por la ventana como lo había hecho días antes. Me depositó con cuidado sobre mi cama y su mirada se fijo por varios segundos sobre mí, poniéndome nerviosa


“Gracias” – dije en un susurro y con las mejillas encendidas. Tenía más de un año que la sangre no llegaba hasta mi rostro y la sensación se sentía bien


“Deberías cambiarte de ropa y tomar algo para que la fiebre baje” – mi agitación se descompaso cuando vi que ponía su mano sobre la manija de la puerta y la abría, él se giro y su mirada se torno calida, como si hubiera podido descifrar mi angustia en los latidos de mi corazón – “si no te molesta, estaré esperando en la sala”


“No…” - una leve sonrisa curvo sus labios, estaba segura que hacia eso para calmarme – “¿en realidad estarás ahí?” – necesitaba que me lo asegurara para estar tranquila, él asintió y algo en mí supo que no mentía


Cuando baje vi al chico sentado en la mesa con una taza de la cual salía vapor. Suspiré aliviada al ver que en realidad se había quedado


“Espero no te moleste que haya usado tu cocina… prepare un té” – esto me resultó extraño, ¿tenía justamente que acertar al preparar té, mi bebida preferida, habiendo tantas bebidas calientes posibles de hacer? Podía ser una gran coincidencia así que no saque el comentario


“No hay problema… gracias” – me senté frente a él. Era extraño y poco sensato el sentirme tan segura junto a un desconocido el cual de normal tenía poco – “¿no quieres?” – pregunté al ver que solo había servido una taza


“No. No me gusta el té” – ¡esa sonrisa! Mis ojos se ensancharon y casi se salían de orbita al verla… ¿me estaba volviendo acaso loca?


“¿Pasa algo?” – preguntó el chico volviendo a su expresión seria


“No me has dicho tu nombre…” - observé como se envaraba en la silla y apartaba su vista lo mas que podía de mis ojos


“Pablo…” - respondió tras unos segundos aun sin mirarme – “Pablo Cisneros” – no le creí. Esto estaba muy extraño, ¿Cómo podía alguien parecerse a otra persona de tal forma? Físicamente habían algunas diferencias, pero emocionalmente… emocionalmente no había ninguna. Esa forma de mirar, de hablar, de tensarse, hasta de mentir… conocí a Edward muy bien, todos esos gestos tan suyos me habían enganchado, gestos que nunca jamás había visto en otra persona, hasta que conocí a este chico. Decidí ponerlo a prueba, aunque, la idea seguía siendo descabellada y el desmentirme iba a suponer un dolor insoportable pero, ¿acaso no ya estaba muy bien acostumbrada a ese sentimiento? El dolor ya no me causaba tanto miedo…


“Pablo…” – dije arrastrando el nombre, espere unos segundos… - “¡oh!” – gemí


“¿Estas bien?!” - sonreí en mi fuero interno ya que se había tragado mi pésima actuación


“Me duele… me duele la herida” – continúe poniendo mi mano en la parte en donde me habían herido hacia días


“¿La herida?... ¿Aun no te sana?” - esa preocupación tan exagerada de Edward estaba presente en aquella voz. Una cosa mas y estaba a punto de descubrir la verdad


“Creo que se infecto ahora que estuve en el bosque…” – mentí. Rezando por que mi actuación fuera lo suficientemente convincente –“… En aquella gaveta” – dije señalando la alacena – “hay un caja de antibióticos ¿podrías…?”


“¿Antibióticos?!” – preguntó un poco exasperado – “Bella, eres alérgica a los antibióticos ¿recuerdas?...” – la actuación terminó en el momento que pronunció esas palabras, ahora no había duda. ERA ÉL. Él también se dio cuenta de que había cometido un error, ya que sus ojos mostraban una preocupación muy diferente a la que antes había, era una preocupación fusionada con tensión y miedo… como si ese error le fuera a costar muy caro


“Eres tu…” - dije en un susurro por que cuando la respuesta llego mas clara a mi mente la nublo… era él, no había duda pero ¿Cómo? ¿Por qué si estaba vivo me hizo creer lo contrario? Un nudo apretó fuertemente mi garganta – “Eres… eres Edward” – la expresión de mi compañero era un reflejo de la mía: con los labios ligeramente abiertos por el hecho de querer articular palabras que no salían; los ojos mas abiertos de lo normal con un brillo de perplejidad en ellos; con nuestros hombros moviéndose descompasadamente por lo irregular de nuestras respiraciones debido a la tensión


“No” – dijo tras un largo silencio y se levantó de la silla sacándome de mi trance


“Claro que si” – discutí poniéndome frente a él, obstruyéndole el camino para que no siguiera avanzando hacia la puerta – “no soy tonta… un año no ha sido suficiente para olvidarme de cada detalle tuyo…” - la voz se me quebró y la mandíbula me tembló por que ya no podía contener mi llanto ¿Por qué no quería decirme la verdad? ¿Acaso ya no quería estar a mi lado?


“No soy el que piensas, muchacha”


“Entonces… ¿me puedes explicar cómo sabes que soy alérgica a los analgésicos?” – tenía mis manos empuñadas temblando por el coraje y la impotencia


“Es algo que no te puedo decir…”


“¿Por qué?” – insistí mientras luchaba por no llorar


“Me tengo que ir… tu padre ya viene en camino, por favor, te lo pido de nuevo: no digas nada sobre esto” – dijo mientras una de sus manos se volvía a posar tiernamente sobre mi mejilla


“No te vayas” – ya no pude contener mis lagrimas. Ahora que sabia que en realidad era él, ya que de nada le servia negarlo, la idea de que se fuera se hacia mas que insoportable, se hacia mortal


“Tengo que…” - dijo en un susurro con voz dolida – “las cosas han cambiado Bella…” - comprendí que implícitamente se había dado por vencido y había aceptado la idea de que yo supiera quien era en realidad


“No…” – me lance a sus brazos ahogándome en llanto por las palabras que me había dicho


“Bella…” – su voz también sonaba cortada mientras me rodeaba con sus brazos, pero no levanté mi rostro de su pecho… en el cual no había sonido alguno… - “no hagas esto mas difícil…”


“Tu corazón…” - dije mientras ponía mi mano en el lado izquierdo de su pecho - … “no late…”


“Adiós Bella…” – susurró quitando mi mano de donde estaba


“¿¡Adiós!?” – exclamé “no… no ahora…” – las lagrimas caían como cascada sonando en el suelo, mi cara estaba inundada de ellas y me impedían ver su rostro con claridad… - “por favor Edward… te he extrañado mucho” – dije casi sin aliento. Su rostro estaba descompuesto en una mueca de dolor, sus ojos se veían vidriosos como si estuvieran bañados en lagrimas… pero nunca se derramo ninguna


“Bella...” – sus brazos envolvieron otra vez mi cuerpo y me depositó un tierno beso en mi cabello y suspiró como si hubiese encontrado una gran paz en ese momento. Yo igual me sentí de la misma forma… reconfortada. Completamente curada de cualquier herida que tuviera en mi alma. – “tengo que irme Bella…”


“Por favor…” – supliqué, aferrando mis manos a su espalda – “no te vayas… no me dejes otra vez”


“Charlie no puede verme y no es correcto que…” - puse un dedo en sus labios y clave mi mirada en sus dorados ojos


“Merezco una explicación…” - pasamos varios segundos con nuestras miradas entrelazadas, yo aguardando una respuesta, y él debatiéndose entre si aceptar o no… hasta que asintió levemente con su cabeza y después se desvaneció dejando su fresco perfume en la sala.


Cuando llego Charlie, que fue segundos mas tarde de que Edward se fuera, estaba ida, completamente ida, no sabia precisamente que sentir, no me hallaba a mí misma, en mi ser había una mezcla de todo tipo de emociones... Después de servirle la cena a mi padre y evadirlo con la excusa de tener mucha tarea, subí a mi recamara… sabia que él no llegaría en ese momento, y pensándolo bien, no sabia si llegaría esa noche… ¿Y si me había mentido? No. Edward nunca me mintió “hasta esta noche”, pensé…


¿Cuánto contraste habría entre este Edward y el Edward de hace un año? Le daba vueltas al asunto y no encontraba una explicación aceptable para la acción tan injusta que había cometido conmigo. Nada podía tener un por qué suficientemente fuerte para justificar todo el dolor que me había causado con su mentira…


Me senté en la cama justo del lado de la ventana, con el cuaderno que Edward me había regalado, lo abrí y empecé a ojearlo sin poner en realidad mucha atención, una hoja tras otra, hasta que una nívea mano se poso sobre ellas, levanté mi vista y ahí estaba él de nuevo.


“hola”

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Taylor no tolera infidelidades


El actor Taylor Lautner, el intérprete de Jacob Black, de Luna Nueva, no tolera infidelidades.


Aunque es joven, sabe la importancia de manterse fiel en una relación: "Honestidad encima de todo".

Y pese a que no le gusta hablar de su vida privada, ni amorosa con Taylor Swift, el actor de 17 años confesó que cuando está en una relación, lo único que le importa es su compañera, por eso nunca buscará nada fuera de esa relación.

En entrevista a la revista Rolling Stone, Lautner comentó: "Soy completamente a favor del compromiso. Lealtad es muy importante para mí"

grax a TWILIGHT SAGA