Dark Chat

miércoles, 22 de febrero de 2012

Muy salvaje para ser dominado

Hello mis angeles hermosos !!!!
aqui les dejo este cap , por fiss comente y no me olvido de su vicio , solo q aveces no tengo tiempo de nada . les  mando mil besitos  a todas las  amo y  no me odien por fisss
Angel of the dark
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CAPÍTULO 09


Edward cerró los ojos y coloco su boca sobre la de Tanya. Los momentos pasaban mientras esperaba que la familiar bruma de lujuria lo inundara, espesara su sangre y lo consumiera, bloqueando el resto del mundo y liberando su mente de todo lo que lo había llevado desde la comodidad de su biblioteca a atravesar los páramos en la oscuridad de la noche.
Tanya suspiro contra sus labios, sus manos recorriendo sus hombros con habilidad y
descendiendo por su espalda.
Sin embargo, en la noche oscura de su mente apareció un rostro ―una descarada con
Centelleantes ojos chocolates llenos de brillante indignación.
Abrió sus ojos de golpe, y el mismo se soltó del suave abrazo de Tanya como si se hubiera
Sumergido en agua helada.
―Edward―ronroneo ella con una voz que generalmente lograba que su sangre hirviera.
Generalmente. Salvo esta noche.
Frunciendo el ceno, bajo su mirada a su rostro, concentrándose en la coqueta nariz y los labios carnosos, dispuesto a que la imagen de Bella como la había visto esta noche saliera de su mente
―vestida con ese maldito camisón virginal, con su dobladillo deshilachado, su pelo oscuro
resbalando como una piel sobre sus hombros. Le tomo un largo, constante parpadeo, pero aun permanecía en sus pensamientos, afincada en su cabeza, en su sangre ―el ultimo lugar al que ella pertenecía.
Tanya apretó los labios y deslizo la mano por su pecho y todavía mas abajo, hasta que esa palma carnosa suya froto su longitud con caricias duras, rítmicas. Tal movimiento normalmente lo tendría arrojándola de espaldas, subiendo sus faldas de un tirón, tomándola hasta saciarse. Pero Bella había arruinado eso. Maldita muchacha. Ahora ni siquiera podía disfrutar de Tanya ―la única mujer que había disfrutado sin preocuparse.
Tres matrimonios y ninguna descendencia conocida dejaba poco lugar a dudas ―Tanya no podía concebir un hijo. No podría haber encontrado una amante más perfecta ―alguien seguro, incapaz de transmitir la locura de los Massen. Y alguien a quien no amaba.
Habia flirteado con otras mujeres, pero siempre se detuvo ante la intimidad final. El riesgo era demasiado grande. Con Tanya, sus pasiones podian fluir libremente. Asi que, .por que no esta noche?
Mas decidido que nunca, arrastro su lengua por el punto en su cuello donde su pulso latia
salvajemente, tratando de satisfacerla, tratando de provocar una reaccion en si mismo, de
liberarse del dominio de Bella.
―Simplemente... distraido ―murmuro.
Tanya agarro un punado de su pelo y lo guio a sus pechos.
―Bueno, no lo estes.
Era mas facil decirlo que hacerlo. Incluso cuando volvio su atencion a los pechos generosos de tanya , esa voz dulce, irritante se repetia en su cabeza. No tengo ninguna intencion de dejar Massen Hall hasta que este bien y lista.
Con un gemido de irritación, Edward cayó sobre la cama. Con un brazo echado sobre la frente, miro hacia el techo sombríamente.
―.Edward? ―Tanya se inclino sobre el, sus grandes ojos azules preocupados ―.Que te pasa?
Volvio la mirada hacia ella, notando con desapasionamiento la atractiva caida de las ondas
rubias ―frustrante, cuando siempre solo la habia mirado con deseo.
Un profundo suspiro broto en su interior. El no tenia ningun futuro. Un hecho ante el que había llegado a conformarse hace mucho tiempo. Habia aceptado su suerte en la vida. No podía cambiarse. .Por que perder el tiempo deseando a una muchacha que no podia tener?
Tirando de su camisón hasta las caderas, Tanya se sentó a horcajadas sobre el. Frunció el ceño.
La visión de los muslos rollizos no hizo nada para tentarlo. Durante los ultimos ocho años, esos muslos habían sido suficientes. Tanya habia sido suficiente. Mas que suficiente. Molesto de cómo esta noche ella no podia hacerle olvidar lo que le esperaba, acechando en su sangre para reclamarlo. Tampoco podía olvidar cierto par de ojos chocolates y la figura esbelta que lo atraía como las curvas generosas de Tanya ya no podian. Sin importar lo mucho que se esforzara, no podía olvidar la mujer que dormía bajo su techo, la chica con gafas que invadia su biblioteca, su casa, su sangre.
Palmeando los muslos generosos que lo montaban, murmuro:
―Parece que no estoy de humor para compañía esta noche.
Frunciendo el ceno, Tanya rodo alejándose de el y empujo su vestido sobre sus piernas.
―Ya veo ―dijo con frialdad. ―Mi error.
Evidentemente, ella no entendia. Diablos, tampoco el. Ellos tenian un buen arreglo. Uno basado en la mutua necesidad de sexo. Despues de tres maridos, Tanya pudo haber renunciado al matrimonio, pero no a las necesidades carnales de su cuerpo.
Exhalo un profundo suspiro cuando se puso de pie. Alcanzando su camisa, sabia que le debía una explicacion. Habia sido el el que, despues de todo, la despertara en medio de la noche para una pequeña escaramuza en la cama.
Su mirada busco la suya.
―.Que esta mal?
Vestido con su camisa, le aseguro:
―Nada.
―Edward―dijo, prolongando su nombre.
Pasando rapidamente una mano por su cabello, suspiro.
―Mi maldita abuela se encargo de invitar a la nieta de la Duquesa Viuda de Swan Derring para una visita prolongada.
Tanya lo observaba con atencion mientras se el deslizaba sus botas.
―No entiendo…
―Ella quiere que me case con la chica ―escupió con un gruñido mientras se calzaba una bota.
Ella se encogió de hombros ligeramente.
―.Y? Has evitado la trampa del pastor tanto tiempo. .Por que esta vez es diferente?
Edward se enderezo lentamente, fijando la mirada ciegamente al frente. Bella, respondió de inmediato su mente. Bella era diferente.
Su abuela había desfilado ante el una gran cantidad de jóvenes durante años. No recordaba una sola cara o un nombre. Sin embargo, todas habían sido iguales ―muchachas bien educadas, a cuyas familias no les preocupaba la maldición, o sentenciarse ellos mismos o a sus descendientes a una violenta locura. Su ceño sombrío finalmente transmitía su desinterés impulsándolas a correr a refugiarse en sus casas.
Pero no Bella. No, la terca mocosa se había plantado en Massen Hall. Y ella lo afectaba, lo atormentaba con sus ojos, su pelo, su aroma, de Fresia y lavanda. La maldita mujer era peligrosa para sus sentidos. Desde esa primera noche en el camino, ella lo había sacudido, despertado sus deseos por una mujer fuera de su alcance. Más allá de lo seguro.
―Nada ―mintió, buscando una negación mas fuerte. ―Nada es diferente, salvo que la chica tiene la intención de pasar la temporada aqui.
La suave piel de la frente de Tanya se arrugo.
―Nadie puede hacer que te cases con ella. Tarde o temprano se percatara de tu desinterés y regresara a su casa. Igual que las otras.
Se rio secamente. Bella no era como las otras.
―Ya le he hecho saber mi desinterés y ella no cede.
Tanya se levanto y fue hasta la mesa de su vestidor.
―Interesante ―sentándose, comenzó a cepillarse el pelo con movimientos largos y rápidos.
―Nunca te he visto tan molesto. Tal vez ella es la indicada.
―.La indicada? ―pregunto Edward, la ansiedad recorriendo su columna, advirtiéndole que no estaba como para apreciar su presunción ―.Que indicada?
―La indicada para que reconsideres todo este asunto de la maldición. Una mujer con la que puedas casarte, alguien capaz de darte hijos ―sus ojos se alzaron para encontrarse con los de el en el reflejo del espejo. Dejo el cepillo y agrego con voz apagada:. ―Alguien a quien puedas amar.
Edward la miro fijamente durante un buen rato antes de encontrar su voz.
―Vamos, Tanya. El amor es para los egocéntricos. Para tontos como mis padres.
Torció sus labios cuando la antigua amargura familiar crecio en su pecho. El recuerdo de sus padres, tan enamorados en un momento y al siguiente, tratando de sacarse los ojos,. Si, había visto lo que el amor podía hacer. Visto las acciones de aquellos bajo su hechizo, visto destruir y consumir todo a su paso ―incluidos a sus padres.
Sacudiendo la cabeza, indico a Tanya y a si mismo.
―Lo que tenemos es mejor que el amor ―el asintió con decisión. Un arreglo con la cabeza, no con el corazón.
Incluso si la maldición no se cerniera sobre el, un manto negro sobre su vida, no se casaría. Por lo menos no por amor, nunca por una emoción tan destructiva como esa. El "amor" de sus padres había traído nada más que sufrimiento y miseria a todos los de su entorno: a ellos mismos, a sus hijos, a los empleados de la casa. Nadie se había quedado a salvo de las peleas a gritos, las crueles palabras de su padre, las lagrimas histéricas de su madre. Amor no quería tener nada que ver
con el.
Tanya rio sin alegría.
―Lo dice un hombre que nunca se ha enamorado.
Edward la estudio a través del espejo, sorprendido al oír esa observación sentimental por parte de Tanya. Había creído que era como el.
―He estado casada antes ―recordó ella, su ligero encogimiento de hombros contradiciendo la luz triste que ensombrecía sus ojos. Dejando el cepillo a un lado, su actitud se volvió brusca
Cuando pregunto con voz rasgada: ―.Es bonita?
Sacando su chaqueta de la silla, se encogió de hombros mientras se la colocaba, murmurando:
―Su aspecto es irrelevante para mi.
―.A dónde vas?
―A casa ―no tenía ninguna intención de discutir acerca de Bella con su amante. Para ello
sería necesario excavar en sentimientos que mejor dejaban en paz.
―Con ella.
―No seas absurda. Lady Bella no significa nada para mi. Solo alguien que debe evitarse. Tarde o temprano ella se aburrirá ―asintió como convencido. ―Se cansara de lo que siempre está en juego y se ira a su casa.
―Tarde o temprano ―repitió Tanya en voz baja. ―Mientras tanto, te atormentaras deseándola y negándote porque…
Edward corto el aire con la mano.
―Basta. No hablemos mas del asunto ―le dio un casto beso en la frente. ―Siento haberte despertado.
―Yo también ―contesto ella, mirándolo con una expresión extraña en los ojos.
Al cerrar la puerta detrás de el, no pudo dejar de sentir como si cerrara más de una puerta. La perspectiva de regresar pronto a la cama de Tanya en algún momento, lo dejaba frio. Un verdadero dilema ya que no podía recurrir a la única mujer cuya sola presencia desataba un incendio en su sangre.

martes, 14 de febrero de 2012

Conociendonos Otra Vez

Hello mis angeles hermosos!!
Feliz dia del amor y la amistad , les mando mil besitos y abrazos a todas , y aqui les dejo el vicio , no se enojen hago lo q puedo para actualizar . estos dos cap son los ultimos pronto estare subiendo vicio nuevo ,MUCHAS GRACIAS MI QUERIDA SANDRA POR COMPARTIR TU TRABAJO CON ESTAS VICIOSAS DE FANFICS; me despido
las amo y gracias por seguir leyendo vicio.
Mil besitos a todas
Angel of the dark
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CAPÍTULO XVI.-



25 años habían pasado desde la transformación de mi Bella y cada día era más feliz, ella es lo que siempre anhelé y nunca me cansaría de repetir que ella era lo mejor que me había pasado en la vida.


Ella era una princesa con privilegios, había dejado a Aro a cargo de todo y sólo viajábamos a Volterra cada tres meses, a veces teníamos que ir antes por asuntos oficiales y especiales, pero Bella seguía siendo muy relajada y confiaba enormemente en Aro y en las decisiones que tomaba, ella quería ser libre y no estar atada a ese estilo de vida y yo no podía ser más feliz por eso.


Lo más increíble es que Bella demostró ser más especial de lo que todos habían predicho, es que simplemente ella tenía un autocontrol como nunca visto antes, incluso mejor que el de Carlisle, ella desde un principio adoptó nuestra dieta "animal" y nunca se ha quejado de eso.


Además ella es por así decirlo especial en el sentido de que todos pensábamos que su poder sería el autocontrol, pero ella nuevamente nos sorprendió. Unos vampiros de Irlanda nos visitaron para conocer a nuestros hijos y una vampira llamada Erin se hizo muy amiga de Bella y fue ella quien descubrió el verdadero poder de mi esposa, ella es un escudo, cuando dijo esas palabras fue como si todo encajara, por eso nunca pude leerle el pensamiento, por eso no había poder que la dañara, ella bloqueaba todo eso, su mente la tenía a buen resguardo, pero Erin le enseñó cómo podía desbloquear su mente cuando ella lo quisiera y la verdad es que eso nos ha favorecido bastante.


A veces Bella anda traviesa, bueno, en realidad ella siempre anda traviesa, pero a veces deja caer su barrera mental y puedo escuchar lo que piensa y es realmente excitante esos juegos sexuales en donde ella reproduce imágenes ininterrumpidas de nosotros haciendo el amor, pero a veces me deja de los nervios.


Justamente ayer Bella tenía que revisar unos tratados importantes y estaba toda la guardia reunida, además de varios aquelarres extranjeros, yo por supuesto estaba a su lado, pero Bella es Bella y empezó su jueguito mental y yo cada vez estaba más ardiente, ella me ponía en una situación difícil, no podíamos irnos de pronto dejando a todos los vampiros esperando para ir a revolcarnos, pero joder estaba que reventaba de deseo, Bella me miraba de reojo y sonreía, malvada, ella era malvada al torturarme de esa manera, ya verás pequeña zorra cuando estemos solos.


Después de obtener mi recompensa por haber sido tan paciente en esa hora negra llena de lujuria nos tuvimos que refrenar un poco, el motivo más importante a parte de los tratados que revisamos ayer era que hoy por fin se casaba mi hijo Ethan, oh si, mi hijo es como decirlo: un rebelde, se suponía que su destino era casarse con una vampira, pero él al igual que yo se enamoró de una humana jajajaja, hubieran visto a los vampiros mayores, estaban desquiciados por la supuesta afrenta de mi hijo hacia la especie vampírica, pero él no claudicó y se marchó a vivir con Susan, nosotros por supuesto lo apoyamos y sobretodo Bella quien dijo que por la felicidad de su hijo hacía cualquier cosa. Susan quería convertirse para estar siempre con mi hijo, pero Aro estaba molesto y no daba su aprobación, pf, cómo si él pudiera hacer algo al respecto, mi esposa era la que tomaba las decisiones y ella se impuso, no fue fácil y Bella dejó clara su postura o accedían a la petición de Ethan o ella renunciaba a ser la princesa y ahí no pusieron más pretextos, así que el mismo Aro la transformaría después de la boda, ya que mis hijos son semi vampiros y por lo tanto no son ponzoñosos. Él era el que más se parecía a mi, en realidad era una copia mía, pero su personalidad era igualita a la de mi Bella, era testarudo, apasionado, leal y amaba por sobre todas las cosas a su madre, era el nene de mamá como le decía Emmett, pero mi hijo no se avergonzaba de ese hecho, es más estaba muy orgulloso de su amor por su madre.


Ethan y sus hermanas al ser semi vampiros habían dejado de crecer a la edad de siete años quedando congelados con una apariencia adolescente, más o menos mi edad humana, está de más decirles que son hermosos, los más hermosos inmortales que he visto alguna vez, bueno hay una excepción y esa es su madre, Bella sigue siendo la más hermosa criatura del mundo, su belleza es legendaria y a veces me saca de quicio que vengan tantos vampiros con la excusa de conocerla o visitarla cuando puedo leer sus mentes lujuriosas con fantasías con mi esposa, pero ella es mía, sólo mía.


¿Se preguntarán sobre mis nenas?, bueno ellas se casaron apenas cumplieron la mayoría de edad humana, se habían enamorado y muy a mi pesar las tuve que dejar ir, Sophie conoció al chucho de Black a penas nació y el perro se imprimó de mi nenita, desde ese momento no se les podía separar, al final el mal nacido formó parte de mi familia, no se preocupen, nos llevamos bien, pero deben entender ella es mi niñita y si por mi fuera no las dejaría ir nunca, pero debo aceptar que la vida es así y Jacob es un buen hombre o buen perro, se que la hará feliz toda la eternidad.


Carlie mi otra nena se casó con un ángel, todos esperaban que se enamorara de Benjamín, tal como Sophie se enamoró de Jacob, pero la verdad es que agradezco que no fuera así, Benjamín siempre ha amado a Bella y aunque me moleste no lo puedo odiar, él esperó a ver si la magia nacía entre mi hija y él, pero eso nunca sucedió, él simplemente siempre amaría a Bella y se marchó, la despedida fue triste pero necesaria, lo aprecio pero tonto no soy y no quiero que esté rondando a mi mujer.


Carlie en cambio se enamoró de un ángel llamado Jheric, se conocieron en la preparatoria, él estaba cursando el mismo año que mi hija porque tenía la custodia de un joven a cargo, se vieron y se enamoraron y nuevamente me quitaron a una de mis hijas, es tan injusto.


Mis tres hijos son maravillosos y cariñosos, como dije anteriormente Ethan es el nene de mamá y las nenas son mi perdición, los amo a los tres, pero mis dos diablillas hacen conmigo lo que quieren. Sophie es la que más se parece a Bella, su cabello, su estatura, su nariz, pero su personalidad es como la mía, es reservada y paciente, en cambio Carlie es pura energía, ella heredó mi color de pelo, la forma de mis ojos, pero lo demás todo es de Bella, lo único que se nos escapa de nuestros genes es esa energía que nunca se le acaba, si no supiera que es mi hija pensaría que es hija de la duende.


Los tres terminaron sus estudios universitarios, Ethan es arquitecto, Sophie es doctora y Carlie es abogada. Son profesionales estupendos y cada día nos hacen sentir más orgullosos.


Actualmente vivimos en Alaska, pero ya debemos mudarnos, ya saben, antes de que la gente empiece a notar que no envejecemos, además nuestros hijos desean que vivamos cerca así que estamos buscando un lugar especial para vivir tranquilamente por unos años y cerca de nuestros hijos.


Los tres tienen poderes y son sorprendentes, Ethan es el mejor rastreador conocido hasta el momento, es fenomenal, Sophie puede controlar las acciones de los demás a su antojo como si fueran marionetas tanto en lo físico como en lo psicológico, cosa que supo utilizar muy bien conmigo cuando era más pequeña jajajaja, bueno a veces aún lo hace. Carlie manipula la naturaleza a su antojo, si quiere lluvia la tiene, si quiere nieve lo hace posible, si quiere un sol radiante lo obtiene y así sucesivamente, además tiene el don de hacer florecer y hacer crecer cualquier tipo de planta y árbol.


Todos están reunidos y miro desde mi posición a mi hijo que está muy nervioso esperando a que llegue su novia, me recuerda tanto a mi, se mece su cabello igualito al mío tal como yo lo hago.


Miro a Bella y ella está radiante de felicidad, Dios ella es tan hermosa que nunca me voy a cansar de repetirlo, ella y mis hijos son lo mejor de mi vida. Nuestras miradas se cruzan y puedo ver todo el amor reflejado en sus hermosos ojos color miel, nos sonreímos con complicidad, nuestro rebelde se casa y lo hace por amor al igual que nuestras niñas y esa es la mayor felicidad para cualquier padre.


BELLA POV


Dios, Dios, hoy se casa mi bebé, estoy tan emocionada, mi niño se casa con el amor de su vida, tanto que tuvo que pasar para poder llegar a este momento, pero Susan es una chica maravillosa y lo hace tan feliz, ella al igual que yo optó por esta vida por amor, por amor a mi hijo y eso me tiene muy feliz, mi niño que siempre fue tan rebelde y llevado a su idea, todavía recuerdo cuando le confiamos que tenía que casarse con una vampira porque ese era su destino, él se enfadó y dijo que nadie le decía lo que tenía que hacer y se marchó, en realidad nadie obligó a nadie a nada, mis hijas solas eligieron a sus parejas, pero a Ethan no le atraía la idea de enamorarse o liarse con alguna vampira, siempre le llamaron la atención las humanas ¿a quién se parecerá?, está por demás decir que amo a mis tres hijos, pero Ethan, él es especial, no se si es porque es igualito físicamente a Edward, porque por Dios es igual, a veces parecen hermanos gemelos, pero con la diferencia que su personalidad es como la mía, es terco y llevado a su idea, además heredó mi amor por las motos y siempre estamos compitiendo, es un amor de hijo y a pesar que Emmett lo molesta bastante diciendo que es un bebé de mamá mi hijo no le hace caso y más cariño me hace, nunca se ha avergonzado de quererme como si fuera de verdad un niño pequeño y a mi me encanta.


Mis niñas preciosas son eso, preciosas y muy amorosas, ellas se casaron cuando cumplieron la mayoría de edad y son muy felices con sus esposos y yo lo soy aún más por saber que ellos son felices.


Con Edward las cosas no podían ser mejor, cada día nos amamos más y la pasión no termina jamás, menos mal que no nos cansamos, sino no podríamos vivir así.


La marcha nupcial empieza a sonar y miro a mi hijo, está nervioso y mece su cabello igualito a su padre, sonrío y me encuentro con la mirada del hombre que es mi mundo entero, Edward, nos perdemos en nuestra mirada como siempre y nos sonreímos con complicidad, a veces aún me cuesta creer que semejante dios griego me ame, pero así es, yo lo conquisté, yo me casé con él, yo le di tres maravillosos hijos, sólo yo.


Al finalizar la boda mi hijo y su esposa se fueron de luna de miel, al regreso fijaríamos una fecha para la transformación.


Toda nuestra vida es perfecta, ahora sólo esperamos encontrar pronto una cuidad nueva donde vivir, porque queremos vivir cerca de nuestros hijos.


Los Cullen siempre vivimos cerca los unos de los otros, siempre ha sido así y así seguiremos, ahora cada uno tiene su propio hogar, pero siempre nos reunimos en casa de Esme y Carlisle, ese es nuestro punto de encuentro más asiduo, visitamos por supuesto a Alice y Jasper, no tanto a Emmett y Rose, ya que siempre que íbamos de visita los encontrábamos teniendo sexo, era muy cómico, pero incómodo.


Después que terminó la fiesta con Edward nos perdimos en el bosque, si, nos encantaba terminar nuestras veladas en el bosque, cazábamos y después….bueno ustedes se imaginan, siempre seríamos criaturas lujuriosas y me encantaba que esa lujuria creciera día a día, años tras años.


Se que se preguntarán ¿qué pasó con la zorra de Tanya?, bueno a los pocos días de nacer mis hijos la muy zorra fue liberada por Renata, una vampira traidora, la liberó a ella y a Dimitri a escondidas y entre los tres trataron de secuestrar a mis hijos y darle muerte, pero sus planes se vinieron abajo y los atrapamos antes de que pudieran ponerle una mano encima a mis niños, el castigo fue impuesto, ellos debían morir. Aro pensaba hacerlo personalmente, pero me impuse yo quería acabar con ella y así lo hice, fue un castigo público entre los vampiros, quería que todos vieran lo que les pasaba a los que querían dañar mi familia. Luchamos, pero yo era neófita y mi fuerza era mayor, la dejé jugar un rato, finteamos, nos golpeamos, pero me aburrí de torturarla y la maté con mucho placer, se lo merecía, a mis niños nadie les hacía daño y quedaba impune, a Dimitri lo mató por supuesto mi esposo, la forma de luchar de Edward era asombrosa y me deleitó su poderío, me sentía orgullosa de ser su mujer, excitada con sus movimientos y feliz de que matara a ese vil vampiro. Renata corrió la misma suerte, Rosalie se encargó de hacerla pagar, ella amaba mucho a mis hijos, toda mi familia los amaba, pero Rosalie era su segunda mamá y con mis hijos sació sus ganas de hijos propios y me alegré de que ahora su vida fuera más feliz.


Mis padres, oh, casi se me olvidaba, a raíz de conocer el secreto de los vampiros se fueron uniendo cada vez más y al cabo de unos años volvieron a vivir juntos y posteriormente al divorcio de Renne con Phil, se casaron y se mudaron nuevamente a Forks, eran muy felices y el amor desbordaba por los poros de mis padres, nunca los vi así, parecían adolescentes en su primera cita.


Renne se encargó de contarle a todo Forks que Edward se tuvo que humillar para que lo perdonara por abandonarme y que por supuesto yo lo hice sufrir antes de dejarlo volver a mi vida. Renne adora a Edward, pero aún le tiene recelo por lo que me hizo hace tantos años y por que todo Foks me viera en estado de zombi, así que adornó un poco la historia dejando a un Edward mucho más humillado y a mi más decidida y fuerte de lo que soy en realidad, pero así son las madres y Edward se rió bastante de las ocurrencias de Renne para que la gente de Forks no se quedara con mi imagen de noviecita de pueblo abandonada.


A mis padres les ofrecimos la inmortalidad, pero ellos se negaron, querían pasar sus años juntos y en paz y morir tranquilos sabiendo que yo era feliz y mis hijos también lo serían, ha sido unos abuelos humanos muy cariñosos y mis hijos los adoran y en el matrimonio de Ethan mi hijo bailó tres canciones con su abuela Renne y compartió una cerveza con su abuelo Charlie.







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EPÍLOGO



Habían pasado 100 años desde que Ethan se casó, cuando volvió de luna de miel nos dio la noticia que Susan estaba embarazada, así que esperarían a que naciera el bebé para la transformación, todos estábamos felices, Dios, sería abuelo y la sonrisa de mi cara nadie me la podía cambiar, o eso creía hasta que un mes después mis dos hijas anunciaron sus embarazos, ahora si no podía ser más feliz, tenía ganas de reír todo el tiempo, de cantar, de tocar el piano y eso hice, les compuse nanas a mis nietos, una por cada uno.


Sophie nos sorprendió con gemelos, dos niños preciosos. Carlie con una nena hermosísima y Susan con mellizos, una nena y un nene.


La familia había crecido enormemente y con mis cinco nietos parecía que mi corazón seco iba a estallar de felicidad.


Mis nietos también eran semi vampiros, semi vampiros – lobos, semi vampiros – ángel. Ya después tomarían ellos mismos la decisión sobre su inmortalidad, si querían convertirse en vampiros con toda regla o tomarían la decisión de seguir a su otra mitad de herencia genética, de todas formas serían inmortales y serían amados siempre.


Gracias a mi Bella en su papel de princesa de los vampiros las razas han estado como nunca antes unidas y en paz y con las alianzas de nuestros hijos y los nacimientos de nuestros nietos las cosas no pueden ser mejor, incluso hay varios humanos que formaron un grupo alrededor del mundo que conocen de nuestro mundo y están trabajando concienzudamente para que de a poco todas las razas en un futuro puedan convivir sin esconderse y sin temores. Ahora estábamos todos reunidos en Forks, Charlie murió cuando mis nietos tenían diez años de edad y a los pocos meses Renne se reunió con él.


Ahora los estábamos visitando como lo hacemos cada año, claro que tenemos cuidado, ya no queda nadie que nos pueda reconocer, pero todavía cuentas historias acerca de los Cullen y de Bella en el pueblo, de cómo una jovencita volvió loco de amor al joven millonario y excéntrico de los Cullen.


Después de despedirnos nuevamente de mis suegros nos fuimos nuevamente a nuestra casa, hoy celebraríamos el amor eterno en el cielo de Charlie y Renne a la manera Cullen. La fiesta fue maravillosa y bailé toda la noche con la mujer más hermosa del mundo: mi Bella, mi esposa, mi diosa, mi mujer.


FIN



jueves, 9 de febrero de 2012

vídeo parodia de amanecer

Hello Mis angeles hermosos aqui les dejo un video q me encontré en youtube buenísimo, y pa que el FBI no me meta al tambo el vídeo no es mio , ni me lo plagio ni nada por el estilo
mañana subo vicio nuevo, les mando mil besitos
Angel of the dark







les dejo el link en caso de q no se vea

miércoles, 8 de febrero de 2012

La traicion

CAPÍTULO V.-

No, no, no, esto no puede estar pasando gritaba en su interior Bella, noooooo, él sabía la verdad ¿por qué ahora? ella no lo quería en su vida ni en la de sus hijos, no ahora, ese hombre les había echo mucho daño.

Cogió coraje y se acercó a él que aún mantenía a Sophie en sus brazos, lentamente sacó a la niña de sus brazos y tomándola ella en su regazo se enfrentó a la mirada de Edward reprochándole su accionar. Se dio media vuelta y se acercó al guardia.

- Stefan por favor lleve a los niños adentro, tengo que conversar algo privado con el señor

- Si señorita, le avisaré a María que los lleve a dormir

- Gracias

- Pero mami, yo quiero estar con mi papito

- Sophie no seas tonta ese señor no es nuestro padre, nuestro padre está muerto – Ethan ya había bajado del carro y tenía sus puñitos cerrados con rabia y sus ojos verdes refulgían de ira

- Nuestro papi no está muerto y lo sabes, es él

- Ese señor murió desde el día que lastimó a mamá, la tonta eres tú, no lo quiero, no lo acepto, mi padre murió y punto

- Pues yo si lo quiero

- Y yo quiero a Antonio, él si va a ser nuestro papá, él es bueno, nos cuida y nos quiere y hace feliz a mamá

- A mi no me gusta tanto

- Basta ya, vayan a la casa, después hablamos, este asunto lo trataremos con el señor Cullen, vayan a la cama.

Los niños se fueron molestos, Sophie no entendía porque Ethan no quería a su papi, Dios, era tan lindo como en los sueños, tan alto, parecía un príncipe de cuentos de hadas, ese príncipe era para su mami, ellos debían estar juntos, le daba pena Antonio, ella lo quería, era bueno y todas las cosas que dijo su hermano, pero no era su papi y no era tan guapo.

Ethan estaba furioso, ese hombre aparecía ahora y se atrevía a tomar en brazos a su hermana como si fuera lo más normal del mundo, oh no, ese hombre no era su padre, no quería volver a verlo, que los dejara en paz, ellos eran felices, es cierto que a veces extrañaba tener un papá como todos sus amiguitos, pero no ese hombre, él los había abandonado, no era tonto a pesar que su mami nunca hablaba mal de su padre él sabía que mamá había sufrido mucho por él y definitivamente no lo quería.

Los niños iban ensimismados en sus pensamientos, pero al llegar a casa explotaron, Sophie empezó a llorar por su papi y Ethan le gritó que era una tonta, que ese hombre no era papá, Sophie le pegó una patada en la pierna y corrió hacia su habitación, pero Ethan corría más rápido que ella y la alcanzó antes de que ella cerrara la puerta y la reprendió por pegarle y aferrarse a una ilusión.

- él no es una ilusión y no te pediré disculpas

- él no es nada nuestro y discúlpate o te rompo las muñecas

- él es papá y lo quiero y si me rompes las muñecas le diré a tío Jasper para que te reprenda

- caprichosa

- tonto

- ilusa

- terco

se sacaron mutuamente la lengua y cada uno se encerró en su habitación pensando en qué estaría pasando con mamá y el recién aparecido.

- Quiero que te vayas y no vuelvas a buscarnos nunca más

- Bella por favor tenemos que hablar

- No hay nada que decir, tú decidiste por todos nosotros hace años, así que no te permito que ahora pretendas aparecer a dañar a mis hijos

- Son mis hijos también, por favor te debo tantas explicaciones

- No las necesito, ya no, ya no me interesa nada de ti

- Las cosa no son como parecen, yo me acabo de enterar y todavía estoy en shock, pero podemos remediar el pasado

- No, no, no, no hay nada que remediar, son mis hijos y no tienes ningún derecho de estar acá, no permitiré que les destroces el corazón a mis bebés

- ¿cómo crees que pueda hacer algo así?

- Te conozco, eres dañino, malo de sentimientos y cuando menos esperemos lastimarás a mis hijos y no lo permitiré

- No es así Bella, por favor dame la oportunidad de explicar lo que pasó

- No insistas Cullen, no me convencerás que ahora te ha bajado el amor paternal, no después de cómo los despreciaste y negaste

- Eso es lo que quiero explicar

- VETE A LA MIERDA, no quiero tus explicaciones, no te acerques a mis hijos

- Los quiero reconocer, son mis hijos y quiero que lleven mi apellido, darles todo lo que erróneamente les negué, quiero ganarme su amor

- No necesitan nada de ti, son felices con la vida que les he dado, son inteligentes, más que otros niños y desde pequeños aceptaron que no tenían papá, así que puedes seguir con tu vida y hacer que nosotros no existimos, tal como lo has hecho hasta ahora.

- Lucharé por ellos ¿eso quieres? ¿quieres llevar el asunto a juicio?, no lo creo, no querrás estar expuesta de esa manera, tienes una imagen y debes cuidarla – dijo Edward pensando que ese punto lo tenía ganado

- No me conoces nada, por mis hijos hago cualquier cosa y si tengo que ir a juicio que así sea, no te los entregaré de buenas a primera, no te tengo miedo, ya no soy la chiquilla tonta que hacía tu maldita voluntad, si quieres algo de ellos, lucha, lucha por ellos, porque yo no moveré un dedo a tu favor, todo lo contrario, lucharé contra ti y tu maldita familia, puedes tener poder y dinero, pero yo también y es preferible que todo quede en manos del juzgado de familia

- Bella no es mi intención amedentrarte, pero….

- No te preocupes, no lo haces

- Ir a juicio es duro y podría lastimar a los niños

- Por dios, no te hagas el padre preocupado, ni siquiera sabes cómo se llaman, además siempre dijiste que no eran tuyos porque yo era una zorra ¿no pedirás un examen de paternidad para estar más seguro?

- No lo necesito, ellos son tan parecidos a mi, que nadie dudaría que soy su padre

- Que bueno que lo digas, porque si necesitas uno, tendrás que demandarme, no te daré nada por las buenas

- Lo se y me lo merezco, yo fui un completo idiota al creer todas las mentiras que me dijeron

- Adiós Edward, esta conversación a acabado, si todavía tienes interés en los niños, supongo que nos veremos en juicio

- Podemos arreglar las cosas amigablemente sin exponernos

- Púdrete

Bella no quería escuchar más burradas y se dio media vuelta para irse, aparentaba estar tranquila, pero por dentro temblaba, era una mezcla de sentimientos que no podía manejar, era fuerte, pero no tanto para lidiar con Edward en este momento.

- me engañaron, mi madre años antes de que nos conociéramos me dijo que era estéril, es mi madre y por supuesto le creí sin saber que arruinaría mi vida y la de ustedes.

Bella se volteó a mirar a Edward y vio verdad en sus ojos, maldita familia, le había echo daño a su propio hijo por ella, por no ser de buena familia, por no estar a la altura, malditas mujeres Cullen, pero no le tendría pena, él no la tuvo con ella y sus hijos, además él nunca la amó, así que sin ser mala ese era su castigo por jugar con las personas, todos los Cullen eran iguales, seres despreciables que jugaban con las personas hasta que se aburrían.

- la naturaleza d tu familia no me interesa, no te hagas la víctima, tú eres igual de cruel que ellas, también juegas con las personas a tu antojo – dijo Bella encogiéndose de hombros para mostrarse relajada

- yo te amaba de verdad, siempre te amé, todo lo que te dije lo dije movido por los celos, por el dolor que sentía porque de verdad creía que me habías engañado

- no me vengas con cuentos Cullen, no es necesario que mientas, la verdad es que ya no me duele que me hayas engañado, ya no, sufrí mucho por ti no lo voy a negar ni me da vergüenza, pero no trates de mentir para tratar de recuperar a los niños.

- No miento Bella, te amaba tanto que era verdad que me quería casar contigo, el anillo que te di era de verdad, era una antigüedad de familia y te lo di con la clara intención de cumplir con lo que te pedí el día que te entregaste a mi.

- M…mientes, no es verdad, no trates de embaucarme, ya no te amo, no soy la tontita de pueblo encandilada con el playboy recién llegado al pueblo – Bella temblaba cada vez más, las lágrimas se agolpaban en sus ojos y lo único que quería era no haber visto a Edward de nuevo nunca más.

- Bella, por favor créeme, quizás ya no me ames, pero yo siempre te amé, eres la única mujer que amado en mi vida, siempre te amé y aún lo hago, se que te parecerá una locura, pero nunca me repuse del supuesto engaño y traté de odiarte, creí que te odiaba, pero en el fondo siempre supe que te amaba y….

- Y nada Cullen, nada, los años pasaron tú hiciste tu vida y yo la mía, te dejé de amar, me costó mucho pero lo logré ¿sabes cuántas veces lloré por ti? ¿sabes las veces que pedí al cielo que vinieras a buscarme y dijeras que todo lo que dijiste era mentira o alguna clase de broma?, Dios, te hubiera perdonado por hacerme llorar, pero te hubiera perdonado porque te amaba tanto, pero me di cuenta que no vendrías, que nunca me quisiste, nunca fui lo suficiente mujer para poder estar a tu lado y lo sufrí, lo asumí y me levanté sacando coraje día a día, hasta que un día cualquiera y casi sin darme cuenta te había dejado de amar, pasaron años, pero dejé de amarte.

- Dios Bella, por favor no me mates, no me repitas que no me amas, por favor, por favor dame una oportunidad, te amo tanto, tanto que me cuesta respirar, todos estos años me he mantenido lejos del país porque me dolía tanto estar separado de ti, no soportaba la idea de que me hubieras engañado de esa manera, he tenido muchas mujeres, creo que eso lo sabes, pero ninguna, ninguna a estado ni cerca de despertar todo lo que despiertas en mi – Edward estaba desesperado, ya había abierto su corazón, ya había aceptado que la amaba, se la estaba jugando aunque sabía que era una lucha perdida, le dolía saber que era verdad que ella no lo amaba ya, lo sabía, había presenciado el amor entre ella y Antonio, pero quizás ella se diera cuenta de que en el fondo aún lo amaba, era una ilusión tonta, pero era todo o nada.

- Lo siento Edward, no te creo, y ese es mi culpa, nunca debí creerte que estabas interesado en mi, siempre supe que no tenía nada de especial, siempre mi familia recalcó lo fea e inútil que era, siempre todos se burlaban de mi por mi estatura y mi delgadez, crecí con ese tormento, por eso cuando te conocí y me dijiste que era hermosa no lo creí, pero al mismo tiempo deseaba tanto ser querida, apreciada que me enamoré como una tonta del niñito caprichoso, me entregué a ti en cuerpo y alma, para quedar destrozada y asqueada de mi misma por haber sido tan tonta, tan zorra que me entregué al primero que me habló bonito y me da rabia reconocer que gran parte de lo que pasó fue mi culpa.

- Nada fue culpa tuya yo…

- Mi culpa, es cierto que te mentí, pero es precisamente porque necesitaba tanto ser aceptada y amada, que cuando creíste que era mayor no quise sacarte del error por miedo a que me dejaras por ser tan chica y yo ya estaba colada hasta los huesos por ti, siento haberte mentido, creo que esa mentira originó que no me creyeras cuando dije que estaba embarazada, pero…

- No digas nada más, por favor, no puedo creer que te culpes por algo que no tiene nada que ver, yo me enamoré de ti no de tu edad, así que no te culpes, toda la culpa fue mía y no digas nunca más que no eras hermosa en esa época, cuando te conocí es cierto que te quería para una aventura y nada más, pero cuando te negaste a ser engañada por mi, Dios creí que iba a enloquecer, me tenías como un perro corriendo tras de ti y a medida que te fui conociendo me enamoré como un tonto y a veces creo que me enamoré el día que te conocí, Dios eras tan putamente hermosa, sexy, divertida, honesta, pura, inocente y tú ni siquiera eras consciente de lo que provocabas y eso me enloquecía más.

- Si creyeras lo que dices no me habrías tomado por una zorra capaz de engañarte de la manera en que me acusaste y ya no me importa, adiós Edward

Bella se fue presurosa hacia la casa, no debía haberse quedado a escuchar todos esos disparates, él mentía, ese siempre fue su juego, halagar, mentir, seducir y después destruir, afortunadamente ya estaba fuera del influjo de su atractivo magnetismo.

Al ingresar a la casa fue a los dormitorios de los niños a ver si ya estaba dormidos, Sophie dormía plácidamente, en cambio al ir al dormitorio de Ethan lo encontró despierto esperándola, su carita era tan triste que maldijo en silencio a Edward por perturbar la paz de sus niños.

- cielo descansa por favor

- mami no puedo dormir, ese hombre es mi papi cierto

- si amor

- pero yo no lo quiero, no quiero volver a verlo, me hace daño mami, yo..yo…..

- shhhh amor, no llores mi nene, no llores por favor, las cosas se van a solucionar, ya verás – Bella no hallaba la manera de calmar a su pequeño hijo, él siempre era tan fuerte que no aparentaba la edad que tenía, pero ella sabía muy bien que de sus dos hijos él era el que más sufría por no tener a su papá a su lado

- es que mami, yo deseo tener papá, pero no lo quiero a él, él es malo, es malo, lo detesto

- no cielo, él no es malo, sólo tomó malas decisiones y ahora se da cuenta del error que cometió y quiere redimirse y lo siento tanto cielo, pero lo más probable es que él los reconozca y tendrán que aceptarlo como su padre, él dijo que los quería y que iba a luchar por ustedes y yo no puedo hacer nada para evitar que él ejerza sus derechos.

- Lo odio mami, no dejes que se acerque a nosotros

- Cielo, el tribunal decidirá lo que hay que hacer, pero quiero que sepas que es una batalla perdida, son sus hijos y ustedes ante la ley tiene derecho de interactuar con su padre, como dije él no es malo, sólo cometió un error y al parecer está arrepentido

- Pues yo no lo perdono, además no lo conozco y no quiero conocerlo, es feo y no me gusta como te mira

- Jajajaja, mi nene celoso, sabes que tú eres mi hombrecito más importante del mundo, nadie jamás va a reemplazarte en mi vida

- Ya, pero él te mira como lo hace Antonio y Antonio te ama, ¿entonces él también lo hace, también te ama mamá?, yo no quiero eso, yo quiero a Antonio, él va a ser un buen papá

Bella no sabía que decir al respecto estaba en una encrucijada, no podía mentirles a sus hijos o a si misma, Edward tenía todo el derecho legal de reclamar la paternidad y se la darían, aunque no le gustara debía aceptar que Edward estaría en sus vidas, según él de forma permanente, no le gustaba nada, pero así eran las leyes y no podía evitar que él tuviera acceso a sus hijos, además fueran como fueran las cosas en el fondo sabía que Edward si se esforzaba sería un excelente padre, Dios ¿en qué momento estaba a favor de Edward?, sería quizás desde que le dijo la manera en que le mintió su madre con respecto a su fertilidad, si era verdad que lo habían engañado no podía juzgarlo tanto por no creerle, porque a pesar de que ella era supuestamente su novia y aunque él dijera que la amaba, ellas eran su madre y su hermana, no podía compararse ese tipo de amor, ese lazo era más grande que cualquier otro, además ella estaba segura aunque Edward lo negara de que él nunca la amó, quizás ahora lo decía para acercarse a los niños, pero él nunca la quiso.

Edward llegó a su casa desvastado, el reconocer que la amaba en voz alta y delante de ella había sido abrumador, jamás pensó que reconocería lo que llevaba escondido en su corazón por tanto tiempo y ella no le creyó nada, y lo que es peor no le interesó, no le emocionó saber que todavía la amaba, es más reafirmó una vez más que amaba a su novio, Dios, se iba a casar, él la perdería para siempre, o es que era verdad que la perdió cuando la trató de la peor forma que se puede tratar a una mujer, Dios, sus pensamientos eran un revoltijo sin forma, estaba tan confundido que le costaba pensar de la manera correcta, ya no sabía qué mierda hacer, qué decir, cómo actuar, qué sentir, estaba como hace seis años, perdido, solo, triste, extrañando algo que no era para él. Algo que no merecía, porque él nunca había merecido ese ángel que un día llegó a su vida para llenarla de luz, de vida, no la merecía porque ella era demasiado buena para él, siempre lo fue.

Flashback

Después de que la chica despareció del bar, él quedó embobado, nunca ninguna mujer lo había dejado con la palabra en la boca, esa chiquilla se atrevía a dejar a Edward Cullen caliente, ansioso, duro, pero extrañamente le gustaba el desafío de la niñita de pueblo escurridiza, la siguió fuera del bar y la vio desde lejos cuando se reunía con sus amigos, un chico moreno y grande la abrazó, se acercó un poco más sin que lo vieran y pudo escuchar cómo la felicitaban por haber cumplido con el reto.

- ey, qué quería el niñito rico que te dio el trago

- mmmm, según él me quería conocer ¿puedes creer una cosa así?, o sea el tipo es lindo, el más lindo que he visto y él me dijo hermosa

- ¿y cuál es el problema?, eres hermosa – dijo el moreno que la abrazaba, a Edward no le gustó nada la forma en que ese chico la abrazaba ¿serían novios?

- Jajajajaja, el problema es que es un completo mentiroso al igual que tú, se que no soy hermosa, por Dios, ¿me has visto bien Jacob? Soy un adefesio total

- Basta ya Bella, eres hermosa, siempre lo digo, no debes hacer caso a las personas envidiosas que dicen lo contrario, eres hermosa, inteligente, buena amiga, desinteresada y…

- Ya, ya,lo dices porque me amas, pero dejémoslo así

- Agggg, eres imposible, es cierto que te quiero, pero no soy mentiroso ¿cierto chicos que Bella es hermosa?

- Yeahhhhhh - gritaron todos los chicos y chicas que estaban en el grupo, Bella simplemente rodó los ojos y se sonrojó, Edward nunca había visto a una chica tan linda y se veía tan putamente sexy y al mismo tiempo tan inocente y su polla se endureció mirando a escondidas a esa chica con poco autoestima, pero definitivamente sexy y sería suya, la conquistaría, estaría en su cama y le diría lo hermosa que era, lo sexy y jodidamente sensual que era.

Pasó una semana y la volvió a ver vestida con uniforme de colegio, entonces la chica debía estar estudiando todavía, seguramente tendría unos 17 años y se veía mmmm, JODIDAMENTE CALIENTE, con el uniforme y ese cuerpo esbelto parecía la heroína de los comics japoneses y a Edward le encantaban los comics japoneses, piernas extremadamente largas y torneadas, sus pechos eran pequeños, pero jodidamente firmes y hermosos, el culo redondo y respingón, cintura tan estrecha que la podía abarcar con sus manos, vientre plano, todo su cuerpo estaba hecho a la medida de él, antes le gustaban las mujeres rubias, elegantes, cínicas, con más curvas, pero definitivamente esa chica tenía algo que lo estaba volviendo loco, desde que la conoció las duchas frías eran su mejor amiga, se despertaba a media noche tan duro por haber estado soñando con esa diosa, en el día su mano se tenía que encargar de bajar la erección que le provocaba sólo pensar en ella, mierda, nunca ninguna mujer lo había tenido así de desesperado y caliente.

Ya no aguantaba más, debía hacer contacto de nuevo con ella.

- ey, hola

- ehhhh, hola – Dios ella estaba sonrojada y se veía mmmm….

- Te acompaño a casa

- No gracias, me van a venir a buscar

- ¿un novio?

- Jajajaja, no, un amigo

- Vamos Bella, acompáñame a tomar un helado

- Mmmm, de verdad es que no puedo, ah mira ahí me vienen a buscar, chao Edward

Mierda, allí otra vez estaba el muchacho moreno, venía en moto y, mierda, ella se montó en la moto y la maldita faldita se le subió unos centímetros revelando más piel y la verga de Edward se removió inquieta dentro del pantalón, carajo, tendría que masturbarse pronto o no podría caminar.

Al día siguiente la esperó a la salida del colegio, eran de esos colegios completos, donde se cursaban enseñanza básica y enseñanza media. Cuando la vio salir se apresuró a alcanzarla, todas las chicas que estaban alrededor lo miraban, pero él tenía sólo ojos para la chica alta y delgada con cuerpo de infarto.

- hola otra vez Bella

- oh, hola Edward ¿qué haces acá?

- Mmm, vine a invitarte a dar un paseo y no me digas que no, por favor sólo un paseo pequeño, no me rechaces

- Mmmm, ok, pero no se el motivo de tu insistencia

- ¿de verdad no lo sabes?, por favor debes saber que eres terriblemente hermosa y que estoy clavado de ti

- ¿quéeee?, no, no mientas

- No es mentira, estoy interesado en ti y si te soy sincero eres jodidamente sexy y no puedo dejar de pensar en ti.

Así de a poco Edward convenció a Bella de que se hicieran novios, aunque le costó como nunca le costó nada, la chica en verdad tenía la autoestima muy baja y era muy escurridiza y no le creía que él estuviera interesado de verdad en ella, pero a esta altura Edward ya no sólo quería meterla en la cama, se había enamorado como un tonto de ella, ella era simplemente perfecta, tierna, inocente, divertida, cariñosa, era una chica buena, de esas que son para toda la vida, le escribía poemas, le componía canciones y le tocaba el piano, le compraba flores, chocolates, estaba jodidamente enamorado, perdido en esos ojos chocolates que nada le importaba más que ella.

Fin flashback

Dios, ¿cómo pudo ser tan tonto?, la amaba tanto y a la menor duda la expulsó de su vida sin darle la posibilidad de aclarar las cosas y ahora estaba pagando su error, el más grande que había cometido en su vida.

Después de hablar con su abogado y exponer su problema, él le aconsejó que tratara de arreglar las cosas amigablemente, ya que ambos eran muy conocidos y pasar por un juicio iba a ser muy mediático, además le preguntó si estaba seguro de querer reconocer a los niños después de tanto tiempo, ya que la noticia si o si se infiltraría y sería la comidilla de la prensa, Edward tenía ganas de ahorcar al abogado ¿cómo mierda le preguntaba una cosa así?, a él no le importaba cómo lo catalogaran por no haber reconocido antes a sus hijos, él no importaba, lo único que quería era empezar a enmendar su metedura de patas.

Siguió el consejo del abogado y fue a visitar nuevamente a Bella para tratar de llegar a un acuerdo y ver si así podría ver nuevamente a sus hijos.

Al llegar a la casa de Bella y después de hablar con el guardia lo hicieron pasar, al llegar a los jardines los vio.

Estaban jugando, corrían entre los árboles, estaban los tres descalzos y reían a carcajadas, estaban tal cual él había pensado que jugarían en ese jardín tan hermoso, se veían tan felices, libres, los niños corrían mientras Bella los perseguía con su vestido blanco y su cabello suelto agitándose al viento, parecía un ángel, el más hermoso que Dios pudo crear, ellos no se habían percatado de su presencia, los niños se escondieron tras un árbol y Bella rodeaba el árbol para tratar de atraparlos, era una escena llena de amor, una escena familiar y cómo desearía estar él también estar jugando y riendo feliz con la familia que él tontamente había alejado de su lado, estaba perdido viéndolos jugar cuando el pequeño lo vio y dejó de reír, dejó de tratar de esconderse, apretó su pequeños puños y le dirigió una mirada cargada de desprecio, de a poco se fue acercando a Edward que lo miraba embobado, él de los dos era el que más se parecía a él y al parecer tenía mal genio, hizo una mueca mental, por supuesto que el niño lo odiaba, tenía todo el derecho de despreciarlo.

- lárguese de aquí señor, aquí no se le ha perdido nada

- ¿Ethan? – dijo Bella al percatarse de la situación, es cierto que ella había dado la orden que si él venía lo dejaran entrar, porque tenía que hablar con él, pero no pensó que vendría tan pronto, al parecer se estaba tomando el asunto con seriedad

- No mamá, él debe irse, no lo quiero acá ¿me escuchó señor? LÁRGUESE, usted no tiene hijos acá, nunca lo aceptaré, lo odio, lo odio con todo mi corazón por dejarnos abandonado, lo odio por todas las veces que me llamaron bastardo, por las burlas que nos han dado por no tener padre ¿sabe que hay niños que no quieren jugar con nosotros por que somos bastardos, que se burlan de nosotros porque nuestro padre nunca nos quiso?

Cada palabra que decía el niño retorcía el corazón de Edward, sus niños eran los más perjudicados, se merecía todo lo que su hijo le decía y más, miró a la pequeña Sophie y ella estaba con la cabeza gacha pero él se dio cuenta de que estaba llorando recordando las burlas de las que hablaba Ethan, malditos niños que se atrevían a molestar a sus hijos por su culpa.

- hijo por favor, ya conversamos en la mañana, se que no te agrada la situación, pero no podemos hacer nada, además quedamos en darle una oportunidad a papá para que se enmiende y se gane su confianza, no debes tratarlo como un padre si no quieres, pero pueden empezar por ser amigos.

- Si, además a mi no me importa lo que digan esos niños tontos, porque yo siempre he sabido que papito nos quiere, sólo que él no sabía de nosotros – Sophie ya no lloraba y apoyaba a Edward y eso lo conmovió enormemente, toda esa bondad era heredada de Bella.

- Mamita no me obligues, no lo quiero

- Cielo, no te obligo, sólo digo que no podemos cambiar lo que ya pasó, pero si podemos cambiar el futuro, haz un esfuerzo cielo, ni siquiera debes hablarle si no quieres, pero deja que se relacione un poco con ustedes, que los conozca.

- Ok, pero sigue sin gustarme, es feo, muy alto y grande, parece un gigante y mira ese pelo desordenado

- Jajajaja, amor, tu pelo es igual – dijo Bella revolviendo el pelo de Ethan, a pesar de mostrarse relajada Edward se dio cuenta de que estaba tensa e incómoda.

- Quédense a jugar un ratito más yo iré a la casa a conversar con Edward ¿ok?

- Ok – dijeron los niños a coro, pero Ethan no quitaba la cara de odio hacia Edward.

Al llegar dentro de la casa Edward se sentó en un cómodo sofá y Bella se paseaba por la sala, estaba muy nerviosa, retorcía sus dedos y mordía el labio inferior, Edward la miraba embobado, ella era tan jodidamente hermosa y de sólo verla su miembro se retorcía incódomo.

- mira Edward, la situación no es fácil y me ha tomado toda la noche tomar la decisión de permitirte acercarte a los niños mientras se lleva el proceso, como verás ellos están nerviosos y un tanto disgustados, es decir Ethan está molesto y no puedes culparlo, Sophie es especial y al parecer nunca te ha odiado, ellos lo han pasado mal, lo que dijo Ethan es cierto, se han burlado de ellos, pero mis niños son fuerte y felices, por favor si quieres establecer una relación con ellos, por favor no les hagas daño, son tan pequeños, no merecen que les hagas daño, no lo permitiré

- Bella, por favor, se que no lo merezco, pero dame un voto de confianza aunque sea por ellos, te juro que lo que te dije sobre mi supuesta infertilidad en cierto, incluso mi madre me hizo hacer un examen, examen que por supuesto estaba adulterado y acá te lo traje para que me creas, no cambia que me comporté como un cretino, pero por lo menos es algo a mi favor – le pasó el sobre con el estudio adulterado.

- Mi opinión no ha cambiado, no mereces a mis hijos, pero veo que es inevitable que entres en su vida y después de pensarlo creo que lo mejor hacer este asunto lo más sencillo y de bajo perfil, por lo menos lo que más se pueda, no quiero exponer a los niños a pasar por ese infierno, porque tarde o temprano se filtrará la información y todos estaremos en el ojo del huracán y no quiero que mis niños sufran, no digo que te haré las cosas fáciles, pero no quiero escándalos, se hará todo legal, con prueba de ADN, lo único que no permitiré es que los niños tengan contacto con tu familia, no las quiero cerca de mis hijos, no confío en ellas, así que las visitas se harán acá hasta que demuestres que eres digno de confianza.

- Gracias Bella, oh, gracias, verás que no te defraudaré

- A mi no me prometas nada, tú único interés deben ser los niños, a ellos no los defraudes, nosotros tendremos el menor trato posible, eso no ha cambiado

- Pero yo pensé que quizás nosotros….

- ¿Qué nosotros mágicamente volveríamos? ¿Qué sería tu amante nuevamente?, por Dios Edward, debes estar mal de la cabeza si piensas que voy a volver contigo, ya te he dicho amo a Antonio y me voy a casar con él, si estamos conversando es sólo por los niños nada más.

Edward sabía de antemano que Bella no lo perdonaría, él mismo no lo hacía, pero como masoquista que era no pudo cerrar la boca y callar su corazón ante la posibilidad de que Bella lo perdonara.

- no serías mi amante, serías mi esposa, como siempre debió ser

- no me hagas reír Edward, aquí no hay amor – dijo señalándolos a los dos, seña que le dolió a Edward, pero en el fondo sabía que era muy poco probable de que las cosas entre ellos se arreglaran, pero juró internamente de que Bella sería su esposa, la conquistaría, ya había sido su mujer y lo volvería a ser y Antonio que se fuera la diablo, esa era su familia y se los iba a ganar.

- Ok, gracias por la oportunidad, lucharé por ellos Bella, te juro que ya los quiero y quiero que esté sobre aviso a ti también te conquistaré, te amo Bella, siempre lo he hecho y no descansaré hasta que me ames nuevamente.

- No creo que eso sea posible Cullen, ella es mi mujer y me ama, no te le acerques, a los niños no puedo impedirte que te les acerques, pero ni pienses que te los voy a dejar tan fácilmente, ellos me importan como nunca te importaron a ti, los amo y sobretodo no te dejaré el camino fácil con MI MUJER MALDITO BASTARDO – Antonio había llegado y estaba furioso al escuchar cómo ese idiota se le declaraba a su mujer, Bella era su mujer y no dejaría que ese maldito hombre le quitara su familia, así los consideraba él, su familia, él los amaba y lucharía por ellos.

- Ahora amor vengo a secuestrarlos, vamos, he preparado una sorpresa para los cuatro, adiós Cullen – dijo Antonio despectivamente, odiaba a ese hombre y cuando lo había llamado en la madrugada para contarle la aparición de eso hombre no había pegado ojo, no era para menos, no era tonto y era cierto que Bella lo amaba, pero sabía que su gran amor era ese hombre que al parecer aún amaba a la chica que tanto le costó conquistar.

- Cariño, creo que debemos dejarlo para mañana, verás los niños deben empezar a conocer a su papá, Sophie está impaciente, mientras ellos empiezan a conocerse nosotros podemos ver una película.

- Ok preciosa, además tengo algo importante que contarte.

- Edward, los niños te está esperando afuera, cuando desees irte me avisas, ten cuidado y cualquier cosa me buscas, estaré acá mismo, ten cuidado, son unos diablillos.

- Gracias de nuevo Bella.

Edward salió encabronado por la presencia de Antonio, pero feliz por tener la oportunidad de interactuar con sus hijos.