Dark Chat

miércoles, 1 de febrero de 2012

Conociendonos Otra Vez

Hello mis angeles hermosos!!!
aqui les dejo otro cap de este fic , por fiss comenten al final , sean buenas si, una disculpa por el retrazo , pero es que entre mi trabajo, mi casa , mi bebe y mi marido me traen loca .
les mando mil besitos a todas y chicas el blog seguira nos e como ya que por todo el revuelo q hay en la red, muchos fics han sido quitados y las autoras ya casi no estan dispuestas a dar su permiso asi q si  tienen por ahi un fic , o denme ideas por q no se q voy  hacer para seguir alimentando el vicio.
ya me voy mil besitos
Angel of the dark
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CAPÍTULO XV.- 

EDWARD POV

Decir que me encontraba nervioso era poco, estaba a pocos minutos de casarme con mi único amor y eso me ponía de los nervios, es que no es para menos con todas las noticias que hemos tenido que lidiar últimamente, mi novia princesa, embarazada de trillizos los cuales la podrían matar en el parto y más encima mis hijos ya tenían su destino escrito y no me gustaba nada, es decir ellos crecerían más rápido de lo normal, casi no alcanzaríamos a disfrutarlos y se irían de nuestro lado para formar nuevos hogares y con personajes tan diversos, no, no me gustaba nada ese futuro tan cercano que se venía encima.

Concentrándome nuevamente en lo más reciente, Dios, me iba a casar en pocos minutos y parecía un completo humano, nervioso, feliz y sobretodo preocupado ¿qué pasaría si Bella decide que soy muy poca cosa para ella y me deja plantado?, digo, ella es una princesa y podría escoger a cualquiera que quisiera y yo he cometido tantos errores desde que la conozco, la he dañado mucho y me da pánico pensar que ella se de cuenta de que puede estar con alguien mucho mejor que yo, carajo, carajo, ya quiero que la ceremonia termine y pueda decir tranquilamente que Bell es mía, sólo mía.

Ya me encontraba frente al altar esperando a mi futura esposa y no podía evitar pasearme como animal enjaulado, Emmett se partía de la risa a mi costa, claro, como él se ha casado infinidad de veces con Rosalie ya tiene el asunto dominado, pero para mi es la primera vez y mierda estoy asustado. Jasper me enviaba oleadas de tranquilidad, pero con un carajo no me hacían nada, cada vez estaba más nervioso.

La música empezó a sonar y la puerta se abrió, me giré para verla entrar y poder calmarme.

Dios, nunca había visto nada tan hermoso, ella parecía un ángel enfundada en un magnífico vestido blanco, ella siempre me ha parecido la persona más hermosa del mundo, pero ahora se veía como una diosa, un ángel bajado desde el cielo para unirse a este demonio que la ama desesperadamente.

La miraba embobado mientras se acercaba lentamente, al verla a los ojos sentí ese relajo en mi interior y supe que todo estaría bien, ella me calmaba, me hacía sentir completo, me hacía sentir como si fuera un hombre normal con un alma pura y un corazón desbocado que latía sólo por ella, mi niña, mi ángel, mi mujer, sólo mía, sólo mía pronto para toda la eternidad.

Era la mujer más gloriosa y su sonrojo, Dios, no podía ser más perfecta, casi babeaba viéndola y tuve que hacer un enorme esfuerzo por no escuchar los pensamientos de todos los seres mitológicos que se encontraban presentes, todos y cada uno de los malditos miraban a mi mujer con admiración por su belleza, pero también con calentura y eso me hacía querer sacarles las cabezas a todos para que no pensaran más en mi mujer de esa manera, MÍA, repetía mi mente troglodita, pero era verdad, ella era mía, me había escogido a mi, de todos los hombres, lobos, vampiros y ángeles me escogió a mi y me daban ganas de bailar el baile de la victoria y burlarme de todos esos imbéciles por mi gran suerte, ja, que se pudran, a esa mujer la toco solamente yo, sólo yo me doy un festín con su hermoso cuerpo, sólo yo la hago gritar de placer, sólo yo la hago llegar al mismísimo cielo, mierda me estoy poniendo duro al evocar nuestras noches pasadas y no es para menos, desde que está embarazada no la he tocado, no es por falta de ganas, no señor, es por no hacerle daños a los bebés, además esos niños vienen bendecidos con dones maravillosos y saben perfectamente lo que pasa en el exterior, ya me he comunicado con ellos, les he leído la mente y no es apropiado que sientan a sus padres en esa faena, pero mierda, la extraño tanto.

Perdido en mis pensamientos sentí a Jasper moverse inquieto, claro, sentía mi necesidad y ya estaba mirando a Alice con cara de caliente por lo que yo estaba sintiendo, me miró medio enojado y traté de calmarme.

Ella llegó a mi lado y Charlie me la entregó con una leve palmada en el hombro, al tomar su mano y verla directamente a los ojos casi sentí mi corazón latir furiosamente, el de ella lo hacía y sus ojos demostraban tanto amor, pasión y adoración por mi que quería llorar de felicidad y orgullo.

La ceremonia fue emotiva y muy tradicional, al terminar no evité darle un beso hambriento a mi mujer y girarla en el aire, así de feliz estaba.

Al terminar el beso que interrumpieron con leves carcajadas y alguna tos fingida llegaron las felicitaciones de todos los presentes, las más emotivas fueron las de nuestra familia, ellos estaban extasiados de vernos por fin unidos y felices y no faltaron las bromitas de Emmett con respecto al beso.

Nos dirigimos posteriormente a la sala principal donde se llevaría a cabo la cena y después la coronación, Aro era muy tradicionalista y quería que todo fuera perfecto, como se debe.

La cena fue muy divertida, los únicos humanos era mi esposa y sus padres, los vampiros bebimos sangre, en copas especiales por supuesto, no queríamos asustar a mis suegros con copas transparentes, los lobos comieron como lo que son, animales, se devoraban todo a su paso, el hambre de esos chicos era fenomenal, los ángeles comían muy poco y prefirieron algo liviano, ellos al igual que nosotros no necesitan comer, pero tenían mayor tolerancia al alimento humano que nosotros. Recorría la vista por los invitados y la variedad de personajes era casi cómico, si antes me hubieran preguntado si estaría sentado en una mesa festejando con licántropos y ángeles me hubiera reído de eso, pero Bella única como ella sola había cambiado todos los prejuicios, las enemistades y ahora reinaba un aire de paz, de tranquilidad y camaradería entre las especies, ella con su infinito amor, su gran corazón y lealtad había cambiado todos los parámetros por los que nos regíamos.

La coronación fue magnífica y se firmaron los tratados de paz entre las especies, tratado que se afianzarían más con la llegada de nuestros hijos, no me sigue gustando esa parte, pero ya llegaría el momento de decidir, Bella al igual que yo fuimos muy firmes en ese asunto, nuestros hijos serían libres de tomar las decisiones que estimaran convenientes, si ellos no querían esas uniones ya veríamos que pasaba con los tratados, ellos serían libres de escoger su camino tal como lo hicimos todos. El amor era la base de nuestra unión y no querríamos nada menos para nuestros bebés.

La luna de miel no la pudimos llevar a cabo, ya que el embarazo de Bella era rapidísimo y debía estar en cama constantemente, no era una exageración mía, sino que era necesario para el desarrollo de nuestros hijos, además cada día crecía más su panza y no quería que se hiciera daño, ella debía cuidarse y ahí estaba yo para cumplirle todo lo que quisiera.

Sus antojos eran de lo más variado, menos mal que no duermo o me canso porque mi Bella se le antojaba cada cosa, a veces en la madrugada despertaba y me pedía chocolate, helado, fresas, otras veces me pedía rosquillas con miel, pero cuando me pidió sangre casi se me salen los ojos de las cuencas, ella quería tomar sangre, yo solamente la quedé mirando, pero ella se enojó y me exigió traerla.

- Quiero sangre Edward, ahora

- Pero amor ¿segura que es lo que quieres?

- Si no estuviera segura no lo pediría, muévete Cullen, tus hijos necesitan sangre YA – carajo, mi Bella si que tiene genio y con las hormonas revueltas, uf, está peor, cada vez que me dice Cullen tengo que correr para darle el gusto antes de que me eche de la habitación, si, ya lo ha hecho anteriormente cuando no le quería dar a probar pasta de zapatos.

- Si amor, enseguida regreso – tenía que consultarle a mi padre si era conveniente.

Cuando hablé con Carlisle me dijo que suponía que eso podía pasar, ya que mis pequeños lo necesitarían en su sistema y era mejor llevarle sangre pronto y de manera regular, ya que ellos consumían la de Bella, así que nos abastecimos de harta sangre para mi querida esposa hormonal.

Era tan raro verla beber sangre y sumamente erótico sentir sus labios con ese aroma, el de ella era mucho mejor obviamente, pero no había vuelto a beber de ella, no quería dañarla.

Ya llevaba tres meses de embarazo y Bella estaba enorme, parecía una sexy pelotita, le faltaba poco para dar a luz y yo me moría de ganas de follarla, Dios, ya no podía aguantar darme placer solo, no era lo mismo y a cada minuto estaba fantaseando con penetrarla hasta morir, ok, eso no es posible en mi caso, pero algo parecido, carajo, estoy completamente duro viendo a mi muy embarazada esposa poniéndose un pantalón de piyama, ese ha sido mi estado desde que quedó embarazada, duro, duro y muy caliente y ella no hace más que ponerlo más difícil, ya que cuando duerme tiene sueños calientes y como habla dormida tengo que escuchar lo mucho que me desea, sus jadeos y yo tengo que correr al baño para encargarme del problemita, no quiero incordiarla y que se sienta mal por mi estado, aunque a veces la muy pilla lo hace a propósito y me pone de mal humor que se ría de mi necesidad de ella.

Cuatro meses de embarazo y seguimos en Volterra, Bella en cualquier momento dará a luz y me tiene muy nervioso, no he dejado de pensar que podría salir mal del parto ¿y si no puedo salvarla? ¿y si no alcanzo a convertirla? ¿y si su corazón deja de latir antes de que la ponzoña entre en su torrente sanguíneo?. Ella es muy optimista y dice que todo saldrá bien, pero tengo muchas dudas y miedo.

Acababa de bajar a buscar algo de sangre para mi, ya que por el estado de Bella no he salido a cazar y tengo que beber de la sangre que trajeron para ella, no me agrada, pero por mi esposa hago lo que sea, no quiero perderme ningún momento.

Estaba bebiendo cuando escucho el grito desgarrador de Bella, mierda, llegó la hora. Dejó todo tirado y corro escaleras arriba.

Ella estaba en la cama y Carlisle ya tenía todo preparado.

Un crujido y otro grito desgarrador de Bella, mierda, la columna, se había partido la columna, quería llorar, gritar, revolcarme en el suelo por el dolor que estaba atravesando mi niña, antes de perder el conocimiento me susurró un los amo y tendré mi corazón latiendo, yo aferraba su mano y Carlisle dijo que ya era hora.

Sus padres estaban afuera llorando, ellos sabían lo que pasaría con Bella y no quisieron estar presentes en el parto, sólo estaba yo y Carlisle, pero el trabajo lo haría yo.

Me acomodé frente a Bella y separé sus piernas, Carlisle ya había inyectado la morfina, pero se que eso poco ayudaría, Bella estaba muriendo, su corazón apenas latía y su pulso era muy débil, me armé de valor y empecé a desgarrar su vientre para sacar a nuestros hijos, lo tenía que hacer rápido antes de que su corazón dejara de latir, uno a uno fui sacando a los niños y Carlisle los recibía, no les pude prestar atención, mi prioridad era Bella, sólo los escuché llorar y sabía que estaba bien.

Cuando terminé procedí a morder a Bella, cuello muñecas, pies, pero la ponzoña aún no entraba cuando su corazón dejó de latir, ella estaba muerta y un grito desgarrador salió de mi pecho, mi Bella había muerto como tanto temí, pero no me daría por vencido, Carlisle sacó a los pequeños para darles la atención requerida y para dejarme con mi dolor, él se había dado por vencido, yo no, ella no me podía dejar, ella lo prometió, ella debía estar conmigo para toda la eternidad.

Empecé a reanimarla para que su corazón latiera, pero no respondía, estaba fría y demacrada, esa no era mi Bella, ella era una persona llena de vida, llena de felicidad y nadie me haría desistir.

Escuchaba los pensamientos que venían de afuera, todos estaban resignados a su pérdida y yo pensaba ¡que se fueran al carajo! Bella era mía y ni la muerte me la arrebataría.

Seguí bombeando su corazón, no se cuantos segundos, minutos u horas pasaron, mi único objetivo era que la ponzoña se expandiera, Carlisle entró nuevamente a la habitación, leí su mente, su intención era sacarme del lado de Bella, que la dejara partir, pero es que nadie entendía que ella tenía que vivir, tenía que estar conmigo.

- Fuera Carlisle, no me sacarás de aquí hasta que Bella se trasforme

- Hijo, ya es tarde, ella ya se fue, lo siento, pero ya no puedes hacer nada

- LARGO, ELLA TIENE QUE VIVIR, TIENE QUE ESTAR A MI LADO, ES MI MUJER, LO PROMETIÓ – dije ya vencido de dolor

- Tienes que resignarte, tus hijos tienen que verte fuerte

- No, no entiendes, nadie entiende, ella va a vivir, su corazón latirá y se transformará – decía todo esto sin dejar de trabajar en su pecho.

- Bella, amor lo prometiste, deja que la ponzoña se extiende cielo, tú eres fuerte amor, resiste, no me dejes, con un carajo no me dejes, no ahora, no nunca

Grité y trabajé más arduamente en su pecho y sucedió, su corazón dio unos cuantos golpecitos y la volví a morder para que más ponzoña entrara a su cuerpo. Carlisle miraba incrédulo lo que estaba pasando y salió presuroso a dar las nuevas noticias.

- Eso cielo, deja que tu corazón lata amor, yo estoy aquí, no me dejes amor, nunca me dejes, sigue luchando Bella, eres fuerte, la más fuerte de todas, eres única amor no me dejes, los niños están bien cielo, lo lograste, los trajiste al mundo, sigue luchando

Poco a poco el veneno se fue expandiendo y ya me estaba preparando para oír los gritos agónicos de Bella, los chillidos de la quemazón, de la muerte de su cuerpo humano, pero eso nunca pasó, ella estaba inmóvil, tranquila cual muerta, sólo su corazón bombeaba y su respiración era tan leve que casi no se oía.

Procedí a esperar a ver los cambios, todavía estaba asustado, no sabía si resistiría a la transformación, no sabía si lo había hecho bien, ella no gritaba, no decía nada, a estas alturas ya debería haber gritado pidiendo morir por el intenso dolor de la transformación, estaba desesperado, entro Alice, pero yo no quería que nadie estuviera a mi lado, quería estar solo con Bella.

- Ella está bien, he visto su futuro, ella va a estar fenomenal hermano, ten fe, ella es fuerte, sólo hay que esperar

- Gracias Alice ¿cómo están los niños?

- Ellos están bien, son tan hermosos Edward, tan sanos, son increíbles

- Alice, gracias, pero quiero estar solo por favor

- Ok

Alice salió, venían horas duras, Bella estaba en la primera etapa y todavía faltaban dos asquerosos días más para que despertara a la nueva vida.

Segundo día y Bella ya estaba cambiando, su cuerpo ya se estaba restaurando, estaba perfecta, más perfecta que antes, su piel ya estaba más dura y fría, su cabello más largo y hermoso, sus facciones se hicieron más pronunciadas y su cuerpo, dios, su cuerpo estaba más voluptuoso que antes, caderas más redondeadas, cintura más estrecha, pechos más firmes y grandes, piernas más torneadas, carajo, era una divinidad, ya deseaba que despertara y poder saber con exactitud que todo estaba bien, ella seguía sin emitir sonido alguno y aún estaba preocupado.

No había dejado a Bella sola ni un solo segundo, se que mis niños estaban bien y atendidos como correspondía, aún no los conocía, pero Bella era mi prioridad ahora, seguía solo junto a ella, no le soltaba la mano, no perdía detalle de sus cambios, de su respiración, del latido de su corazón.

Había llegado la hora, en cualquier momento su corazón se paralizaría y ella despertaría, Alice había insistido en vestir a bella como una muñequita, con vestido y tacones, pero no la dejé, ella seguiría siendo como lo ha siso hasta ahora, bueno, al menos desde que nos reencontramos, así que la lavé y la vestí con una pantalón de cuero muy ajustado, un corsé que se le veía de lo más apetecible y sus botas de tacón alto, sus predilectas, su cabello no necesitaba ningún arreglo, ella estaba fantástica, más hermosa de lo que alguna vez pensé que era posible, sus labios rojos, llenos, me llamaban a besarla desesperadamente y ese cuerpo hecho para el placer me tironeaba a tocarlo, a besarlo entero, pero debía esperar, no podía ser tan inconsciente, ella estaba atravesando por algo doloroso y duro y yo pensando en llevármela a la cama, al suelo, a la pared, al bosque, mierda, ¡concéntrate Edward!, deja la calentura para después.

Llegó el momento, su corazón se aceleró y posteriormente se detuvo, ella arqueó la espalda y de a poco fue abriendo sus ojos, ojos carmesí, por el momento.

BELLA POV

Mierda, sentía tanto dolor, pero no debía quejarme, no debía emitir ningún sonido de dolor, no podía hacerle eso a Edward, él ya estaba sufriendo mucho, pero carajo que dolía, quería gritar que me mataran de una maldita vez, que me arrancaran el corazón para dejar de sentir la terrible quemazón en mi cuerpo, pero debía ser fuerte, debía resistir por Edward, por mis hijos, por mi familia.

Pasaban las horas y el ardor era cada vez más intenso, pero seguía estática, no decía nada, sabía que Edward estaba a mi lado, no me había dejado en ningún momento y le daba las gracias por amarme tanto, por no darse por vencido y por salvarme de todas las maneras posibles, me amó, me hizo mujer, se casó conmigo, me dio tres hijos que se que se encuentran bien y ahora de dada la inmortalidad para estar siempre a su lado, le había dado un sentido a mi vida, siempre lo amaría, era mi alma gemela, mi único y gran amor, mi Edward.

Sentía mi corazón latir más rápido y el fuego se concentró en mi pecho, era insoportable, quería gritar, quería llorar y revolcarme de dolor, pero aguanté un poco más, él me daba las fuerzas que a rato me faltaba, sentía su mano, ya no era fría a mi tacto, se sentía bien, cálida, normal, seguramente era porque mi cuerpo ya había cambiado, ahora yo también era fría igual que él.

Dos latidos más y mi corazón paró de latir y el dolor se fue. De a poco fui abriendo mis ojos y enfocando la habitación en la que estaba, mis sentidos estaban alertas y más desarrollados que antes, podía escuchar voces que sabía estaban lejos, y percibía olores desde gran distancia, pero lo que más percibí fue un olor delicioso, único y concentrado, ya antes lo había olido, pero ahora era más fragante, más concentrado, era él, era el aroma de Edward y era exquisito, me levanté y lo vi, Dios, antes nunca hubiera podido apreciar tanta belleza concentrada en una sola persona, antes pensaba que Edward era hermoso, pero mis pobres ojos humanos no le hacían justicia, con mis nuevos ojos podía verle perfectamente y nunca había visto tanta perfección, tanta belleza y masculinidad en una sola persona y era mío, mi amor, mi esposo, mi vampiro, Edward.

Él me miraba expectante a mi reacción, pero estaba tan embobada mirándolo que no podía decir nada, su cabello desordenado como siempre, sus facciones masculinas, su cuerpo de dios del olimpo, sus labios, Dios, como amaba esos labios carnosos, sensuales que me llevaban a la gloria y eran tan dulces y sabrosos.

Edward me miró alzando una ceja, me había visto devorarlo con la mirada y si hubiera podido me hubiera ruborizado, pero no podía y no me importaba que me descubriera viéndolo así, lo deseaba como una enferma y ahora nada podía impedir que amara ese cuerpo que tanto deseaba.

- Bella, amor, di algo por favor – su voz era taaaaan hermosa y prometía volverme loca cuando me hablara sucio durante el sexo ¡concéntrate Bella!

- Emmm, hola cielo – mi voz, mi voz era tan distinta, era hermosa, Edward sonrió y se acercó más a mi

- Oh Bella, te extrañé tanto cielo, estaba tan asustado, pensé que había hecho algo mal

- Estoy bien Edward, sólo un poco confundida

- Es normal amor, pero ahora lo importante y urgente es cazar, debes estar sedienta – al decir eso me di cuenta de que me ardía la garganta, pero yo quería saber como estaban mis niños

- Edward ¿cómo están los niños?

- Ellos están bien amor, no los he visto aún, no quise dejarte sola en ningún momento, pero debes saciar la sed antes de verlos, ellos son semi vampiros y su sangre te atraerá

Cierto, no quería lastimarlos, aunque sentía el ardor en la garganta no sentía la necesidad urgente de beber sangre.

La puerta se abrió y entró la familia Cullen, mis padres y Aro, todos estaba contentos y mis padres lloraban porque habían estado muy preocupados, Alice estaba enojada porque Edward no la dejó vestirme como ella quería y amé más a Edward por ese detalle, Alice me llevó a mirarme a un espejo y estaba muy nerviosa, todos los vampiros son bellos, pero yo nunca he sido normal ¿y si yo no era la excepción? ¿y si era la única vampira fea? ¿y si Edward se avergonzaba de mi simpleza?.

Cuando me vi al espejo deseché todas mis dudas, wow, era realmente hermosa, mi cabello más largo, brillante y sedoso, cuervas más pronunciadas, pechos grandes y tersos, piernas kilométricas y más torneadas, las facciones de la cara eran hermosas, piel blanca pero tersa, trasero más firme y redondeado, cintura más estrecha, mis labios ahora eran parejos y llenos, voluptuosos y mis ojos, mierda, mis ojos eran escarlatas, claro era neófita, al cabo de un año adoptaría el color de Edward, porque yo iba a ser vegetariana igual que los Cullen, no pensaba matar humanos, eso era repugnante.

Después de pasar la inspección de mi cuerpo Edward insistió en que fuéramos a cazar y se que todos estaban un tanto inquietos por ese hecho, ya que se supone que los neófitos son muy sedientos y son capaces de atacar a sus propios pares por la locura de la sangre, pero insisto, no me siento tan sedienta, pero le hice caso a Edward, además él llevaba días sin cazar y se notaba en las ojeras moradas y en sus ojos negros como el carbón, así que después de una pequeña instrucción de cómo saltar, salimos hacia el bosque que estaba cerca del castillo de los Vulturi, la carrera fue magnífica, Edward era el más rápido de los vampiros, pero yo era neófita y apreté el paso y le gané fácilmente, al llegar al lugar acordado Edward me llevo hacia una manada de alces, no olían muy bien, pero era mejor que nada, así que Edward atacó primero para mostrarme y después fui yo, al sentir la sangre desplazarse por mi garganta seca fue casi orgásmico, el placer era demasiado y ver a Edward cazando a mi lado mejoro la sensación, después nos movimos más al sur y sentí un aroma delicioso y Edward también lo sintió, eran pumas, los favoritos de Edward y él sonrió torcidamente y atacó al puma más grande de la manada, yo fui por uno y cuando lo dejé seco me giré a ver a Edward y no pude beber más, Edward luchaba con el segundo puma y me quedé viéndolo como la zorra caliente que soy, era tan perfecto, tan sensual que no tardé en sentir la humedad en mi zona sur, era un baile erótico lo que hacía Edward y el puma y cuando le hincó los dientes un jadeo salió de mis labios y la humedad en mi sexo creció, era una necesidad que rayaba en la locura, pero lo deseaba aquí y ahora, llevaba meses sin deleitarme con ese cuerpo magnífico y ahora nadie me detendría, era mi esposo y exigía sexo duro y salvaje YA MISMO.

Como si Edward leyera mis pensamientos dejó al puma de lado y se fue acercando lentamente hacia mi, acechándome como a una presa, mis pezones se endurecieron, mi entrepierna se mojaba cada vez más. Edward lo sabía, olía mi excitación, levantó una ceja y su sonrisa torcida se hizo más pronunciada, maldito sabía que me estaba quemando de la excitación que traía.

Empezó el juego, el avanzaba y yo retrocedía, me acorralaba, adoptó postura de ataque pero yo fui más rápida y salté hacia él desesperada y lo tumbé cayendo encima de él. En menos de un segundo ya nos estábamos besando como salvajes, rodábamos por el suelo y nuestras lenguas danzaban al compás, nos necesitábamos, nos estábamos volviendo locos de pasión, Edward me levantó y me estrelló contra un árbol, antes eso me hubiera matado, pero ahora podíamos tener el mejor sexo animal y sin salir lastimados y mierda, me encantaba.

Sus manos recorrían mi cuerpo estrechándome cada vez más a él, mi lengua recorría su torso desnudo, no se en qué puto momento lo despojé de su camisa, pero ya no estaba y me encantaba lo que lamía, Edward gruñía a cada lamida. De un tirón sacó toda mi ropa y no paraba de decir lo hermosa que estaba, más que antes, eso me ponía cada vez más excitada.

- Mierda Bella, ahora eres más hermosa que antes y eres mía, sólo mía

- Mmm Edward, te deseo tanto

- Hay tiempo amor, todo el tiempo del mundo, no escaparás tan fácil de mi pequeña zorra, te he extrañado mucho y no dejaremos el bosque en un buen tiempo – decía Edward mientras besaba desesperado mi cuerpo, cada centímetro de él.

- Dios pequeña zorra, me encantan mis nuevos juguetes, son más hermosos que antes y me voy a deleitar cada segundo con ellos - los juguetes nuevos eran mis voluptuosos pechos, si antes le gustaban ahora estaba obsesionado con ellos, los lamía, mordisqueaba y tironeaba de ellos a gusto, yo, simplemente me retorcía de placer y gritaba su nombre

- Eso preciosa, grita mi nombre, me encanta que grites mi nombre mientras te doy placer, mientras te llevo al cielo – nos lanzamos al suelo y Edward quedó encima de mi

- Edward, sigue, así, sigue – su besos eran maravillosos y sus toques quemaban mi piel

- Mmmmm Bella

- Necesito sentirte Edward, hazme tuya ahora

- Paciencia Bella

- No Cullen te quiero adentro ahora – dije y para que quedara claro quien mandaba nos giré y yo quedé nuevamente arriba a horcajadas y sin esperar más tomé su erección y la introduje en mi sexo palpitante, gemimos al unísono al sentirnos encajados, el vaivén era delicioso y cada vez más rápido.

- Mierda, quisiera tener un espejo gigante para que vieras lo gloriosa que te ves montándome pequeña zorra

Edward nos hizo girar y nuevamente quedó encima mío. Salió de mi interior y me penetró de una fuerte estocada y grité de placer.

- mía, mía, sólo mía para toda la eternidad, grita quién es tu dueño

- tú….Edward, sólo tú eres mi dueño – las embestidas eran fuertes, salvajes, antes no hubiera resistido el amor de Edward, a pesar de hacerlo fuerte ahora era bestial y me fascinaba

- no pares amor, más fuerte, más rápido Edward – jadeaba de placer y Edward gruñía cada vez más fuerte

- te amo Bella, mi Bella, te amo jodidamente cielo, mi diosa

- llévame a la locura Edward, hazme tocar el cielo con los dedos amor – Edward me levantó de las nalgas y me estrelló contra un árbol y ahí me siguió embistiendo, el placer era infinito y ya no aguantaba más, me correría de forma brutal y Edward estaba en el mismo estado

- córrete nena, córrete para mi Bella, eres tan sucia amor, me encanta cogerte, no me cansaré nunca de hacerte mía una y otra vez.

- Ahhhh Edward ya falta poco

- ¿Te gusta como te follo? ¿te gusta cómo entro en ti fuerte y duro? ¡respondes zorra! – ok, ¿les he dicho que me encanta cuando Edward habla sucio?, si, me encanta y estaba a punto de correrme

- Si, me encanta, dime más, dime más Edward

- Eres una zorra amor ¿te gusta que te hable sucio? ¿te gusta que te diga lo que disfruto penetrarte y sentir cuán estrecha y húmeda eres?

- Edward….

- Eso muñeca, así me gusta verte, perdida de tanto placer – las embestidas eran cada vez más fuerte y rápidas y yo no me quedaba atrás, empujaba mis caderas hacia su miembro con fuerza y se que lo estaba volviendo loco

- Ahhhh, Bella, córrete amor, ahora – no esperé más y con una fuerte contracción me cerré en torno a su miembro y me corrí como nunca, gritando su nombre con fuerza. Edward siguió embistiendo, una, dos, tres y a la cuarta embestida se corrió dentro de mi gritando mi nombre.

Nuestras respiraciones eran agitadas, puro reflejo, no necesitábamos el aire, pero de todas maneras lo hacíamos, nos seguimos besando aún unidos y a los pocos minutos sentí a Edward nuevamente duro en mi interior, era delicioso, ahora no había cansancio, no tenía esas costumbres humanas como necesitar dormir, comer, ir al baño, estar cansada.

Se que tenía que ir a ver a mis hijos, pero la parte egoísta sólo quería quedarse un poco más disfrutando de mi esposo.

- sabes que no nos iremos muy pronto Bella, todavía falta mucho para estar saciado de ti – dijo Edward moviendo su pelvis y sacando jadeos de mi boca

- no pensaba irme amor, no todavía

- que bueno porque hay que recuperar tiempo perdido y ahora mismo me muero por sentir tu linda boca en mi verga

- tú lo pediste Cullen, te voy a dar el mejor placer que has sentido en tu vida – dije lamiendo mis labios por lo que iba a hacer

- mmmm y yo te tomaré por acá mi dulce y pervertida esposa – dijo introduciendo un dedo en mi ano, oh, si lo que se venía iba a ser mejor.

miércoles, 25 de enero de 2012

La traicion

aqui les traigo otro cap , mas de este fic chicas por fis dejen sus comentarios al final nada les cuesta , yo tratare de actualizar mas seguido pero el trabajo me tiene loca. les mando mil besitos a todas
Angel of the dark
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CAPÍTULO IV.-

Bella había despertado con una resaca de los mil demonios, se le partía la cabeza y tenía la garganta seca, los ojos hinchados. Antonio no se encontraba en la cama, seguramente le estaba preparando el almuerzo, al ver la hora dio un respingo, eran las 5 de la tarde, había dormido tanto y ahora debía levantarse, tenía que ir a buscar a los niños, ya que se habían quedado con sus padres de acogida Robert y Lilian, habían llegado hace tres días de su última luna de miel. Bella ya había perdido la cuenta de cuantas lunas de miel llevaban sus padres. No eran sus padres biológicos y los conoció cuando estaba por dar a luz, pero ellos se habían portado tan bien con ella que era una chica desconocida que vivía prácticamente en la calle y embarazada más encima, pero ellos le abrieron las puertas de su casa y de su corazón, la adoptaron y hasta el día de hoy la ven como una hija más y le brindan tanto amor y apoyo, ese amor y apoyo que sus padres verdaderos nunca le dieron.

Al llegar a la cocina encuentra una nota de Antonio, ah, él había ido a buscar a los niños y le había dejado el almuerzo listo para calentarlo.

Estaba terminando de comer cuando llegaron, todos venían riendo y cantando, Antonio era fenomenal con los chicos y admirablemente Sophie también venía contenta.

Bella no les dio muchas explicaciones a sus hijos de por qué se encontraba tan rara, pero Ethan se dio cuenta de que no era una cosa cualquiera, su mami se veía realmente triste ¿Antonio le habría hecho daño?, no, él no creía eso posible, el novio de mamá era muy bueno y sería su papá cuando se casaran, pero algo le pasaba a mami y él averiguaría, no le gustaba ver a su mami así, ella era tan linda, tan buena y no merecía estar con penita.

La conversación con Antonio dejó a Bella con un gusto amargo, ya que él se había dado cuenta de que Edward era el padre de sus hijos, dijo que sólo faltaba verlo para darse cuenta de que los niños eran la copia del hombre que había estado en la discotheque anoche.

Bella se sentía muy mal por Antonio, ya que él estaba temeroso de que Bella lo dejara por el padre de sus hijos, al fin y al cabo ella había amado a ese hombre y a veces podría jurar que aún lo hacía, pero Bella le aseguró que eso no pasaría, ella ya no amaba a Edward, ya no, ese amor había muerto y no dejaría a Antonio por nada del mundo, ahora lo amaba a él, eso no cambiaría.

Ese mismo día en la mañana Edward apenas había entrado en su oficina cuando entró como un tornado Rosalie Hale, la hermana de Isabella, la rubia se veía muy molesta y alterada, Edward no era un hombre temeroso, pero esa mujer daba miedo de verdad.

Rosalie estaba más que molesta, ese maldito hombre era el padre de sus sobrinos, Bella nunca había confesado el nombre del asno, pero apenas lo vió supo que era él, el maldito había vuelto a aparecer justo cuando su hermana era feliz y lo había olvidado, maldito Edward Cullen gritaba en su interior.

Ella lo odiaba y se lo iba a dejar bien claro, nadie se metía con su familia y hace años que tenía unas ganas locas de tener frente a frente al hombre que casi destruyó a su hermanita.

Edward se levantó, no permitiría que esa mujer entrara en su oficina y lo taladrara con la mirada, oh no, ella se podía ir al diablo.

- no me marcharé antes de decirte unas cuantas cosas Cullen – Rose casi escupió el apellido

- no permito que nadie venga a tratar de intimidarme en mi terreno, así que fuera de mi vista

- a mi no me vengas a tratar como basura y me voy cuando diga todo lo que tengo atorado por años

- ¿en serio? ¿qué le hace pensar que voy a escuchar algo de lo que tengas que decir?

- Me escucharás, porque si no lo haces todos sabrán la clase de basura que es Edward Cullen y su familia, antes no hice nada por que mi hermana nunca dijo quién mierda era el padre de los niños, pero apenas te vi anoche lo descubrí y no entiendo por qué los abandonaste, ellos son la copia tuya

- ¡mentira!, ellos no son mis hijos, tu hermana miente

- Ella no ha dicho nada, he venido por mi cuenta y tengo las pruebas para que salgas de dudas, pero antes te voy a contar una pequeña historia y me vas a escuchar hasta el final, sino quieres que todos en tu empresa y en los medios de comunicación se enteren que sedujiste a una niña de trece años, canalla

- Maldita sea habla de una vez y piérdete, nada de lo que digas me hará cambiar de opinión, ellos no pueden ser míos.

- Cuando vi a Bella por primera vez, pensé que era una estúpida zorra por haber quedado embarazada tan joven, ella trabajaba en un restaurant de comida rápida, era cajera y era evidente su estado de embarazo, ella se veía espantosa, Dios, ella tenía ojeras de muerte y estaba tan delgada y demacrada, pero aparte de eso no me produjo nada más, en cambio mis padres le tuvieron mucha lástima y empezaron a averiguar sobre ella. El gerente del restaurant dijo que le había dado trabajo porque le daba pena que la chica estuviera embarazada y sola. Esa noche no supimos nada más, pero al pasar los días mis padres estaban preocupados y volvimos al restaurant, pero Bella no se encontraba, según dijeron ella estaba muy enferma, pero nadie sabía donde vivía, cuando volvíamos a casa pasamos frente a un parque y vimos a la chica entrando en una camioneta vieja, mi padre se acercó y ahí fue cuando descubrió donde vivía esa chica, ella vivía en la camioneta, allí dormía, no tenía hogar y embarazada como estaba.

Edward escuchaba atónito lo que la rubia le contaba.

- Después de mucho intentar pudieron convencerla de que se fuera a vivir con nosotros, ella no quería, pero estaba muy enferma y con riesgo de perder a su bebé, cuando se mudó a casa un médico fue a verla y fue enorme la sorpresa, eran dos bebés. Ella lo sabía, pero hacía meses que no se controlaba ya que el último control al que había ido le habían dicho que por la edad le quitarían a los bebés y los darían en adopción. Cuando le preguntaron si estaba embarazada porque la habían violado, ella perfectamente pudo hacerse la víctima y decir que si, pero ella dijo la verdad, que había sido una tonta y se había enamorado y no había sido suficientemente mujer para enamorar a su novio, que él la había dejado y ella se había mudado de ciudad. Yo realmente la odiaba, ella estaba acaparando la atención de mis padre y de mi hermano, todos en la casa se desvivían por ella, yo siempre había sido el centro de atención y ella me estaba robando todo, la trataba mal, la menospreciaba y ella nunca decía nada, sólo tenía atenciones para todos en la casa, nunca quiso estar quieta y ayudaba en lo que más podía, la cocinera le enseñó a manejar la cocina y todos los días hacía postres para demostrar que no era una inútil, mis padres le decían que ella era como una hija más, pero ella replicaba que no quería que la volvieran a acusar de aprovechada y trepadora, que ella estaba acostumbrada a trabajar. Cuando estaba a punto de dar a luz nuestra relación era cada vez peor, yo la insultaba cada vez que la veía y veía que ella sufría por eso, pero yo era tan tonta y egocéntrica. Un día fui a una fiesta y todo se salió de control, esa noche un compañero me violó, es duro para mi decir esto pero es necesario para que sepas el ángel que dejaste escapar, esa noche como pude llegué a casa, estaba destruida, me sentía vacía y sucia, mis padres estaban igualmente destrozados y mi hermano ardía en ira, después de eso caí en depresión, estaba todavía como en shock, me encerré en mi dormitorio, sólo quería estar en cama, no hablaba y casi no comía, en ese lapsus Bella tuvo a los bebés, no los conocía y no me interesaba conocerlos, pero Bella al ver mi situación en vez de burlarse y vengarse de mi ella empezó a entrar a mi dormitorio, trataba de que comiera, que hablara y yo lo único que quería era que se largara esa zorra, pero no se daba por vencida hasta que un día me dijo con voz quedita que extrañaba que la insultara, que lo volviera a hacer, que la gente siempre se sentía mejor cuando la insultaban, ahí sentí algo dentro de mi y enfoqué mi vista en ella, Bella me sonreía y empezó a hablar, a decir que ella era tan tonta que se había enamorado del primer chico lindo que había visto, que él un día en un bar le había dicho que ella era preciosa y ella se había enamorado como tonta, pero era tan fea e insignificante que el chico rico la había utilizado y se había burlado de ella, cada cosa que decía hacía que una rabia me enfureciera, ella lo contaba como si fuera algo normal, como si fuera su culpa que la hayan engatusado, allí hablé por primera vez y le dije que no era su culpa, ella replicó que si era su culpa por enamorarse de alguien inalcanzable para ella, que ella no podía inspirar nada de afecto en las personas, pero si tenía suerte sus hijos si la querrían. Fue la primera vez desde que la conocí que sentí lástima y aprecio por ella, ella no era una zorra, lo sabía, ella era una pobre niña con el corazón roto. Esa misma noche fui a su habitación y ella estaba llorando abrazada a sus pequeños bebés, era la primera vez que la oía llorar, ella siempre estaba tan feliz, dando sonrisas a todos, tratando de que todos estuvieran contentos, pero su realidad era otra, mi pobre hermana sufría y lo hacía en silencio para no molestar a nadie, desde esa noche me levanté y nunca más caí en depresión, desde esa noche ella es mi hermana y la amo como si nos uniera la sangre, ella es la persona más valiente que he conocido, es una excelente madre y muy trabajadora, es la mejor hermana que podría desear y mis sobrinos son maravillosos, inteligentes y aman a su madre por sobre todas las cosas. ¿sabías que Bella no tenía necesidad de trabajar?. Mis padres la adoptaron legalmente, sus verdaderos padres son un asco y a cambio de dinero firmaron darle en adopción a Bella a mis padres, aún con todo el dinero de mis padres ella siempre trabajó para mantener a sus hijos, tuvo hasta dos trabajos al mismo tiempo, y además estudiaba porque no quería que sus hijos se avergonzaran de ella por no tener estudios, le costó bastante, pero lo logró y cuando Ethan estuvo enfermo y el dinero de ella no alcanzaba mi padre le dio, pero ella lo tomó como préstamo y allí fue cuando se le presentó la oportunidad de trabajar como modelo, ella no lo podía creer, ella siempre se vió como una chica fea y sin gracia, a pesar de que nosotros siempre le decíamos lo hermosa que era, además habían varios muchachos enamorados de ella, ella nunca creyó que fuera linda, pero por el dinero aceptó y allí la tienes, famosa, glamorosa. Nunca tuvo otro novio que el padre de sus hijos hasta que después de un año de conocer a Antonio aceptó ser su novia. Te digo todo esto para que sepas la mujer que perdiste, ella es feliz, no la lastimes más, nunca la amaste así que por favor no la busques, debes tener mujeres de sobra, no busques a mi hermana, ella no se lo merece, a pesar que digas que no son tus hijos te demostraré lo equivocado que estás, tampoco te los mereces, pero quiero que sepas lo que te perdiste y que nunca más pongas en duda la palabra de mi hermana ni que la trates como a una zorra porque no lo es.

Rosalie le tiró un cd a Edward y salió tal como entró, ya había dicho lo que tenía atorado, defendió a su hermana y le demostraría a ese estúpido lo hermosos que eran los hijos que tanto había despreciado.

Edward aún anonadado por la información que le soltó la rubia sobre Isabella no atinó a decir nada cuando la rubia se iba, tomó el cd y receloso lo ingresó al computador sobre su escritorio, prendió la pantalla y lo primero que vió fue una fotografía de Isabella embarazada, se veía tan triste, tal como dijo Rosalie estaba tan delgada y demacrada, la siguiente foto era de Isabella con dos bultitos en la clínica, ella sonreía, pero en sus ojos había tanta tristeza, la siguiente foto lo dejó anonadado, eran los hijos de ella y se veían tan lindos mirando fijamente la cámara, pero eso no fue lo que lo impresionó, sino que esos niños de un año aproximadamente eran idénticos a él a esa edad, mismos ojos, mismo color de cabello, las fotos fueron pasando y los niños cada vez se parecían más a él. ¿Dios cómo era posible?, ellos eran sus hijos, eran idénticos a él, pero él no podía engendrar. La cabeza le daba vueltas y a medida que más fotos pasaban recordó las cosas que le había contado Rosalie Hale sobre Isabella, Dios si esos hijos eran suyos le faltaría vida para arrepentirse, si esos hijos eran suyos Isabella jamás le perdonaría lo que le hizo, ella había sufrido tanto, tanto desprecio, tanta necesidad, tanto sufrimiento y aún así había sacado adelante a esos niños que cada vez estaba más convencido que eran suyos. La última foto llegó y era reciente, al parecer era del último cumpleaños de los niños, Bella estaba con ellos apagando las velitas del pastel y reían abiertamente a la cámara, los niños se veían felices, hermosos y dichosos y él se había perdido todos esos recuerdos, sin poder evitarlo él Edward Cullen, el gran empresario, el gran amante, el hombre frío y seguro de si mismo lloró, lloró como cuando creyó confirmar que su Bella lo había engañado, lloró como cuando roto de amor se fue a refugiar a Italia, lloró por sus hijos, por Bella, por las malditas mentiras que los habían separado.

Sin pensarlo dos veces se dirigió hacia la oficina de Alice, tendría una seria conversación con ella, le debía muchas explicaciones y no le temblaría la mano, aunque se tratara de su hermana ella pagaría el inmenso dolor que había causado y que aún no sabía el motivo para haberlo hecho.

Iba a entrar bruscamente cuando escuchó a Alice hablar por teléfono y alcanzó a escuchar que hablaba con su madre. Escuchó atentamente y aunque sabía que ella le había mentido fue muy duro para él enterarse por su propia boca todas las mentiras en las que había incurrido.

- si mamá, algo debemos hacer, Edward ya sabe sobre los hijos de Isabella, él dijo que no la buscaría, pero sabes como es él con el tema de esa mujerzuela, se que en cualquier momento se encontrarán y la verdad se sabrá

- …..

- Claro que estoy asustada, le mentimos, lo engañamos, le hicimos creer que Isabella lo engañaba y sin contar que él cree que es estéril

- ….

- Él no puede enterarse de la verdad mamá, no ahora, me va a odiar por siempre, a pesar de lo que hice es mi hermano y lo quiero.

- ….

- No, ella se va a casar, no hay riesgo de que ella entre a la familia, y antes de que pudiera ocurrir, nuevamente la sacaría de nuestras vidas, esa mujer no es competencia para mi, ella no merece a mi hermano, ella es demasiado buena persona para sobrevivir en nuestro mundo, él necesita alguien con clase, alguien de nuestro nivel, no esa pobretona venida a más.

Edward no aguantó más y entró dando un portazo, Alice chilló al darse cuenta de que Edward la había escuchado y colgó el teléfono. Trató de buscar alguna excusa para zafarse de la situación.

- no trates de inventar nada, escuché todo y además tengo las pruebas de que los hijos de Bella son míos

- no, eso no es posible – trataba Alice de convencerlo aunque era inútil, ella misma lo había confirmado por teléfono

- maldita sea deja de mentir, he descubierto todo y ahora mismo vamos a aclarar todo con nuestra madre – Edward la tomó fuertemente del brazo y la arrastró hasta la salida, todos miraban la escena, pero a Edward le importaba una mierda, él era el dueño y podía hacer lo que le diera la gana.

Al llegar a la casa de Esme Cullen, viuda y madre de Edward y Alice, veía por la ventana del segundo piso a su hijo arrastrar a su Alice de forma violenta, nunca lo había visto tan enojado, tan violento. Edward arrastró nuevamente a su hermana hacia el interior de la casa y al llegar al salón la aventó con fuerza sobre el sofá, inmediatamente llamó a gritos a su madre quien al escuchar el alboroto bajó temblorosa las escaleras para reunirse y hacer frente al daño que le habían causado a su hijo.

- ¿POR QUÉ? – rugió Edward enfurecido

- Hijo deja que te explique por favor

- ¿qué mierda vas a decir? ¿otra mentira? ¿cuántas más van a decir?

- Hijo lo hicimos por tu bien, ella no era correcta para ti, tú eres de clase, eres millonario, de alcurnia, ella sólo es una muchachita insignificante

- No hables así de Bella, ella es lo mejor que me pudo pasar en esta puta vida y ustedes lo arruinaron todo ¿cómo se atreven a hablar mal de ella cuando ella tuvo que enfrentar su embarazo prácticamente sola?, me envenenaron en contra de ella y yo estúpidamente les creí, maldita sea son mi familia y me traicionaron, me dañaron y lo que es peor dañaron a mis hijos

- No puedes estar seguro que esos niños sean tuyos

- ¿estás segura de eso madre? – enseguida sacó un sobre que contenía algunas fotos de sus hijos que había impreso después de verlas y se las arrojó a su madre para que las viera, Alice por su lado estaba casi echa bola en el sofá y sólo miraba con miedo a su hermano. Esme temblorosa recogió las fotografías pero no las miró

- ¡MÍRALAS! Y dime si no son tus nietos – Esme las miró y ahogó un grito al ver las caritas de los niños, caritas tan parecidas a las de su hijo, sólo pudo llorar, pero Alice se levantó y encaró a su hermano, ya todo estaba perdido, así que más daba enfrentarlo.

- ¿y qué si son tuyos?, esa zorra igual te engañó, se acostó con Jasper, yo misma los vi, por eso lo dejé

- Mentirosa, ellos jamás han sido amantes, conversé con él, él se va a casar y Bella va a ser la madrina de la boda, ahora son buenos amigos gracias a lo que tú le hiciste a ella, él después de dejarte la buscó para ayudarla y son amigos, tú fuiste la que lo engañaba, él te vió con otro hombre en la cama y dice que ese no fue el único y le creo, ahora le creo todo, eres una arpía y te odio, Jacob el otro supuesto amante de Bella es gay, siempre lo ha sido y lo he comprobado, tiene novio y también es amigo de Bella ¿cómo puedes ser tan mala y yo nunca haberme dado cuenta antes?

- No te diste cuenta porque estabas todo el día pensando en esa chiquilla insignificante, en esa golfa que se metió en tu cama y se embarazó a propósito para cazarte

- No vuelvas a hablar de ella en esa forma otra vez, ella nunca fue una golfa y tú lo sabes bien ¿por qué Alice? ¿por qué lo hiciste?

- ¿quieres saber por qué? Bien te lo diré ya que estamos hablando con claridad, además después de esto seguramente no me querrás ver de nuevo

- En eso tienes razón, no quiero volver a verte nunca más, la empresa es mía, todo es mío, pero no soy un bastardo y te daré una pequeña fortuna para que desaparezcas de mi vida para siempre, ahora habla

- Siempre la odié, desde el primer momento en que me la presentaste, siempre supe que esa mujer te conquistaría, que te enamorarías de ella perdidamente, eso no me convenía, nuestro padre te dejó todo a ti en vida y a mi nada, no quería perder las regalías y si tu te casabas y formabas un hogar toda la fortuna pasaba directamente a tus hijos y nuevamente me quedaba sin nada, no puedo vivir sin dinero y tú me quitarías todo para dárselo a ella, a una niñita de trece años por Dios ¿y yo dónde quedaba? ¿cómo iba a sobrevivir? ¿cómo iba a costear mis lujos?

- No puedo creerlo, todo por dinero, maldición Alice, jamás te hubiera dejado en la calle, tengo dinero de sobra, además eres mi hermana y aunque mi padre me haya dejado todo a mi siempre he sido consciente de que la empresa que heredé era de los dos, nunca te hubiera dejado en la calle, nunca, pero ahora, ahora no te mereces nada, nada de lo que tengo, no tenías ningún derecho de arruinarme la vida por la sucia plata, eres peor de lo que pensé, ahora largo de mi vida, fuera de mi empresa, mi abogado se contactará contigo para darte lo que estime conveniente, no quiero volver a verte nunca más.

- Edward….

- Largo de mi vista y me alegro mucho que Jasper viera la arpía que eres, se que en el fondo lo amaste y aún lo amas, pero él es feliz, se va a casar con una linda chica y tú no tienes nada, absolutamente nada, estás vacía Alice, tanto odio, tanto rencor te dejó seca por dentro.

Alice salió corriendo llorando por las últimas palabras de su hermano, eran verdad, todo lo que dijo era verdad, después que Jasper la dejó se dio cuenta de que en verdad lo amaba, pero ya era tarde y él no quiso saber nada más de ella y ahora que se enteraba que se iba a casar, que estaba enamorado y feliz le partía el corazón, ahora sólo esperaba que su hermano cumpliera su palabra y no la dejara en la calle, ella no podía vivir sin dinero, su estilo de vida era carísimo, le gustaban demasiado las cosas lujosas.

Esme aún seguía mirando las fotografías, las repasaba una y otra vez. Había sido una tonta, ella pensó que protegía a su hijo al inventar que era estéril, ella no quería que una cualquiera se aprovechara de él, por eso había creído fervientemente en la palabra de su hija cuando le dijo que Bella era una trepadora y que se acostaba con todos los muchachos del pueblo incluyendo a Jasper. Por supuesto cuando Edward encontrara a una mujer digna ella misma le diría la verdad sobre su esterilidad, pero después de la muchacha Swan Edward nunca más mostró interés por una sola mujer y ahora que veía las fotografías de sus nietos se sentía tan mal, pobre muchacha, ellas le habían echo tanto daño, a ella, a sus nietos y a su propio hijo, no se lo perdonaría jamás, su hijo no la perdonaría nunca.

Edward salió encorvado de la casa de su madre, ella le había explicado sus razones y por un lado la entendía, pero eso no justificaba sus acciones y no la perdonaría, ellas no tenían derecho de arruinarle su vida, había perdido al amor de su vida, a la única mujer que había amado, Dios de sólo pensar en todas las cosas que le dijo cuando ella le comunicó que estaba embarazada, la manera en que la trató lo llenó de vergüenza, en ese tiempo la amaba tanto y su supuesta traición le había roto el corazón y movido por la ira había le había dicho las cosas más hirientes que se le habían ocurrido, la había visto llorar de desesperación, había visto cómo Alice la golpeaba y no había echo nada para defenderla, es más había besado y manoseado a la zorra de Tanya delante de su ángel, su niña que llevaba a sus hijos en su vientre. Su niña que había tenido que huir del pueblo con la vergüenza de ser madre soltera y despreciada, había vivido en la calle, en una puta camioneta, pasando necesidad, hambre y frío, le habían querido quitar a sus hijos y ella había sido tan valiente, luchadora y tenaz para tenerlos a pesar de tener tan corta edad y no tener un dólar en los bolsillos y él dándose una vida de lujos y llenando su cama de mujeres para poder olvidarla.

Al llegar a casa volvió a llorar como niño pequeño, porque así se sentía, un niño pequeño en comparación a Bella, ella había sido mucho más adulta que él en todo sentido.

Trató de poner sus pensamientos en orden, él debía acercarse a Bella, tratar de explicar lo que había ocurrido, debía pedir perdón por tanto daño, por tantos años de abandono, ella nunca lo había traicionado, él lo había echo, la traición era por parte de él, por no creerle, por hacerla sufrir, por abandonarla en el momento más difícil de su vida.

Se levantó y se dirigió a su armario, allí buscó en la parte más profunda de un cajón y sacó una pequeña caja de madera que tenía escondida, al abrirla los recuerdos lo golpearon, allí se encontraba su pequeño tesoro, ese que a pesar de negarlo lo tenía guardado como su corazón, lo abrió y en seguida vió las fotografías, esas que eran de los meses más felices de su vida, meses en que compartió abiertamente su amor con Bella, se veían tan felices y enamorados en las viejas fotos, todas eran en su casa, ya que su romance era secreto, allí estaban en el sofá viendo una película, en la sala de música donde él tocaba el piano para ella mientras su amor lo acompañaba sentada en el banquillo mirándolo con amor, en su cama, esa que tantas horas de pasión, de amor y de entrega presenció. Sacó una pequeña cajita forrada en terciopelo, esa que contenía el anillo que había pertenecido a su abuela y que él había colocado en el dedo de Bella cuando le pidió matrimonio, anillo que ella le arrojó cuando él la despreció diciéndole que el anillo que le había dado era una baratija y que no pensaba casarse con ella, que esa nunca había sido su intención, tantas mentiras dijo ese día, mentiras que tenía clavada en el alma y que nunca había podido superar, porque él aún la amaba, siempre lo había echo, incluso cuando pensaba que la odiaba él la amaba más que a nada en el mundo.

Dos días habían pasado desde que Edward supo la verdad aplastante, dos días en los que se ahogó en alcohol, recuerdos, llantos y dolor, mucho dolor. No sabía qué paso seguir, qué hacer, debía hablar con Bella ¿pero cómo?, debía acercarse a sus hijos, conocerlos ¿pero cómo?, ellos tenían su vida, esa familia feliz no sería nunca suya, él los había perdido al no darles la más mínima posibilidad de fe, fe en ese ángel hermoso que él despreció por darles razón a su familia, no creyó en ella, no creyó en su amor, se dejó envolver por las mentiras, por el egoísmo, por el sucio dinero, se volvió ciego de dolor y lastimó lo único importante que había tenido en su puta vida, su Bella.

Dios, mi Bella, cuanto debes haber sufrido, hambre frío, necesidad, dolor, traición, soledad, cuánto debes haber llorado mi niña ¿cómo pude desconfiar de tu amor, de tu entrega?.

Un día más pasó en ese estado lamentable, deambulando entre la embriaguez y la lucidez. Edward era consciente de una sola cosa, debía levantarse, debía ser fuerte y enfrentarse a su monumental error, debía enfrentar el dolor de ver el odio reflejado en sus hijos, por que el odio de Bella ya lo había visto en sus hermosos ojos, pero debía tratar de enmendar el daño, tratar de ver a sus preciosos niños aunque fuera de lejos, pondría su vida en manos de Bella, su decisión, sus condiciones, se arrastraría si fuera necesario, acamparía fuera de su casa hasta que ella aceptara que él aunque no lo mereciera viera a sus hijos.

Agarró el teléfono y en veinte minutos tenía la dirección de Bella, temblando como si fuera una puta hoja arrancó el auto y se fue a implorar perdón, redención, suplicar que no le dejaran en el limbo en el que estaba viviendo.

Al llegar a la casa de Bella quedó asombrado, la casa era hermosa, grande, los jardines extensos, muchas flores y árboles, donde seguramente correteaban sus hijos felices, donde reían, pero no pudo entrar, la enorme reja se erguía marcando límites entre la felicidad y la desdicha, desde la caseta del guardia salió un tipo enorme con cara de pocos amigos.

- no puede estacionarse acá, es una vivienda privada

- lo se, busco a la señorita Bella

- no se encuentra – maldición Edward necesitaba verla enseguida

- la esperaré

se sentó en su coche a esperar a un costado de la garita del guardia, habían pasado dos horas cuando vislumbró que un coche se acercaba, la reja se abrió y el corazón de Edward latió a toda velocidad, eran ellos, salió del coche y allí escuchó las voces más hermosas, era como un coro de ángeles, venían cantando canciones infantiles y reían, por Dios, sus niños reían felices.

El auto era manejado por Bella, sus hijos venían en la parte posterior, venían de una pequeña fiesta en casa de sus padres, esta vez no la acompañaba Antonio, él tenía grabaciones temprano y Bella estaba cansada. Ella no se dio cuenta de que un auto esperaba cerca de la reja de su casa, no se percató del hombre que la esperaba con ansias, saludó al guardia cuando esperaba que el hombre abriera la verja para poder entrar a la casa, allí el guardia informó que un señor estaba esperando hacía varias horas.

Edward se acercó y allí pudo ver a sus pequeños, iban con las ventanillas abiertas, reían gozosos.

Bella quedó muda al ver a Edward Cullen acercarse, no reaccionó, quedó estática en la entrada de la casa, Dios, sus hijos, él vería a sus hijos, debía hacer algo, entrar apresuradamente a refugiar a sus tesoros de ese hombre cruel, pero era demasiado tarde, él ya los había visto y pudo vislumbrar en los ojos del hombre el entendimiento, él ya sabía, sabía que eran sus hijos, sangre de su sangre, hijos que despreció, hijos que crecieron sin un padre que les dijera lo mucho que los amaba.

Mientras Bella y Edward estaban estáticos perdidos en sus pensamientos un gritito los sacó del aturdimiento.

- PAPITO VINISTE, yo sabía que vendrías

La pequeña Sophie vio a ese hombre hermoso que la visitaba en sus sueños, era su papi, ella sabía que él vendría a buscarlos, él lo decía en sus sueños, a la velocidad del rayo se deshizo del cinturón que la aseguraba a su sillita y sin medir consecuencias bajó del carro y se lanzó hacia su papi que estaba como estatua.

- yo sabía, yo sabía que nos amabas papito, tú me lo decías en mis sueños, yo sabía que vendrías a buscarnos, te amo papito hermoso, te amo tanto. – sollozaba la niña aferrada a las piernas de Edward que como en estado de shock alzó a la niña en sus brazos y en un abrazo lleno de ternura la aferró a su cuerpo mientras él también lloraba.



domingo, 22 de enero de 2012

La Traición

CAPÍTULO III.-
BELLA POV
Eran cerca de las cinco de la tarde cuando llegué a la casa, estaba cansadísima y lo único que quería era dormir, pero mis meditaciones fueron interrumpidas por dos preciosos pequeños que salieron corriendo en mi dirección, me agaché y con los brazos abiertos los recibí, eran tan hermosos mis dos hijitos, me llenaron de besos y como pude los tomé en brazos y los llevé al sofá de la sala, allí nos hicimos hartos arrumacos, los amaba con toda mi alma, eran la razón de mi vida.
Ethan alzó la vista y me miró con esos ojitos verdes y me dedicó una sonrisa torcida, era tan parecido a su padre, los dos, pero Ethan más, Sophie relataba cómo había sido su día, mientras Ethan seguía observándome, a veces parecía que mi hijo podía leer mi alma, al igual que su padre en el pasado, al menos eso pensaba entonces, pero mi hijo era tan inocente, tan puro y eso su padre nunca fue.
- Mami ¿te encuentras bien? – Ethan me miraba y me perdí en sus rasgos, cabello castaño claro y toques cobrizos, ojos verdes, facciones finas, nariz recta, pestañas largas y curvadas, era el vivo retrato de él.
- Ella se encuentra bien, por que está con nosotros – dijo Sophie rodando los ojos, ella también era muy parecida a su padre, pero había heredado rasgos míos, su cabello también era cobrizo, ojos verdes, pero su nariz era como la mía, al igual que mi boca, era una preciosidad, mi princesita.
- Mis amores estoy bien, sólo un poco cansada, pero vamos a comer algo y luego vemos televisión un ratito.
- Yupiiii, eres la mejor mami.
Después de ver televisión y regalonear con mis bebés arreglé las maletas, ya que faltaban dos días para el viaje, iríamos a Seattle a hacer unas tomas para la película y estaríamos allí alrededor de una semana grabando, por lo cual me llevaba a mis niños conmigo, no soportaba estar tanto tiempo separada de ellos, además allí estarían cómodos y con la ayuda de Percy y Antonio ellos estarían acompañados y bien.
Sophie trataba con indiferencia a Antonio, en cambio Ethan lo adoraba, eran muy distintos en ese aspecto, en el fondo Sophie aún esperaba que su verdadero padre venga a visitarla y pedirle perdón por habernos abandonado, en cambio Ethan no quiere ni oír hablar de su padre, dice que lo odia y nunca le perdonaría el abandono, además está seguro que su padre nunca volverá y menos a pedirles perdón. Es muy duro oír hablar a tus hijos así, pero desde muy pequeños mostraron una inteligencia y agudeza que desde el principio me fue imposible no hablarles de su padre, cuando empezaron a hablar y razonar preguntaban bastante por él, así que un día conversé con ellos y les dije que su padre estaba lejos, cuando empezaron a preguntar el motivo les dije que lo nuestro no había funcionado y habíamos terminado nuestra relación y que él nunca creyó que yo estaba embarazada de él, aunque yo nunca le di motivos para que él desconfiara, no me quedó de otra que hablarles con la verdad, ya que hoy día los niños son más inteligentes que antes y no me gusta mentirles en ningún sentido, ellos lo tomaron con mucha pena, pero Ethan pronto asumió el rol masculino en la casa, casi parece mi papá y me duele que asuma esa responsabilidad, me gustaría que fuera más niño, más inocente, en cambio Sophie dice que siempre sueña con su padre y que es muy hermoso y cuando vuelva y los conozca nos amará a todos y estaremos siempre juntos, a veces me da un poquito de yuyu mi hija, ya que incluso a llegado a describir a Edward a tal punto que pareciera que lo estuviera viendo frente a frente, pero seguramente lo describe de manera tan exacta mirando a su hermano y a ella misma.
Mis pequeños se quedaron dormidos un ratito y era mejor así ya que en cualquier momento llegaría Antonio y saldríamos a dar una vuelta con los niños. Cuando despertaron estaban muy contentos de Ethan lo esperaba, él siempre estaba feliz cuando Antonio nos visitaba, en cambio Sophie siempre estaba irritada, pero ahora estaba feliz y cuando le pregunté simplemente dijo que estaba feliz porque había soñado con su lindo papi y él estaba cerca, muy cerca y pronto se conocerían, me dejó desconcertada porque yo tengo entendido que Edward se fue del país y trabaja en Italia y si se preguntan por qué lo se, bueno él es un reconocido arquitecto, uno de los mejores del mundo y ha salido en varias revistas, un día por casualidad vi un artículo que hablaban de él, pero no creo que esté nuevamente en el país y menos cerca, no podía ser, no ahora que mi vida estaba completa, no ahora que por fin era enormemente feliz, esa maldita familia ya había hecho demasiado daño y no los quería ver nunca más de ser posible.
Antonio llegó cerca de las ocho de la noche y salimos a comer a un lindo restaurant, pero me encontraba ausente, lo que dijo Sophie me dejó en shock, no quería ni pensar en Edward cerca de mis hijos, porque eran míos, sólo míos, él los despreció, me humilló y me engañó de la peor manera.
Flasback
Estaba asustada, muy asustada, me había hecho un test de embarazo el día anterior en compañía de Alice, la hermana de Edward, ella era muy amiga mía y nos ayudaba a mantener la relación a escondidas, ya que Edward así lo prefería, él decía que era mejor porque su familia esperaba mucho de él y él había dejado sus estudios en la universidad en pausa por estar conmigo, así que yo le hacía caso en todo, no quería que su madre supiera de nuestra relación y nos separara, pero Alice era un cielo y ella me adoraba, además había guardado mi secreto oscuro (mi edad), Edward tenía 20 y yo 13, si 13, no me gustaba mentirle, pero desde el comienzo él pensó que tenía 17 por mi estatura y yo por miedo a que me dejara por ser tan chica no le aclaré la situación. Él era mi primer novio, mi primer beso, mi primero en todo, era tan hermoso, tan seguro de si mismo que me enamoré como una tonta y no podía negarle nada, fue mi primer amor y cuando me entregué a él no lo dudé en ningún momento, fue algo maravilloso, él estaba sorprendido de que fuera virgen y estaba tan orgulloso de ser el primero y el único. Me había pedido matrimonio y me había regalado un lindo anillo, dijo que pronto hablaría con su madre al respecto y pediría mi mano como corresponde.
Pero todo fue de mal en peor, cuando llegué a casa de Edward él estaba con Alice y para sorpresa mía estaba mi hermana Tanya, y digo sorpresa porque ni Edward ni Alice me habían dicho que fueran amigos de Tanya, ella que me odiaba y no sabía por que, ella siempre me insultaba y muchas veces me pegaba cuando le contestaba porque me menospreciaba, pero mi propósito era otro y Edward se veía tan raro, pero cuando quise hablar con él, me dijo que lo hiciera delante de Tanya y Alice porque ellas eran de confianza, me mordí los labios porque estaba nerviosa y además Tanya se enteraría que estoy embarazada y no quería, le volví a pedir que conversáramos a solas, pero él nuevamente insistió que hablara ya o lo dejara para otra oportunidad, así que lo dije.
Si, era difícil de aceptar una noticia así, pero era el riesgo que se corría al tener relaciones sin cuidarse y él nunca se cuidó, yo por mi parte no lo hice por pendeja e irresponsable, además era muy chica y no había recibido de mis padres ese tipo de educación sexual, ellos apenas me hablaban, así que lo más lógico aunque no estaba para nada en nuestros planes era que me embarazara, además nos íbamos a casar ¿cuál era el problema?, no entendía por qué Edward gritaba, me insultaba y Tanya y Alice sonreían complacidas por este hecho.
- no quería creer que era verdad, maldita zorra, pensé que con un amante te era suficiente, pero hasta acá te llegó el jueguito zorrita, te largas ahora maldita mujerzuela.
- ¿Es una broma cierto Edward? – no podía creer que lo que decía era cierto, él no era así, él me amaba tanto como yo a él.
- ¿Qué pensaste que esto era algo serio?, por favor, fuiste una más en mi cama y ni siquiera fuiste algo destacable, eres una de las peores amantes que he tenido, además no eres de mi clase social, eres basura, una zorra cualquiera, te quería en mi cama hasta que me cansara y lo hice, ya me cansé de ti, así que lárgate de una maldita vez
- No, Edward, tú no eres así, tú me dijiste que me amabas, que te ibas a casar conmigo, que seríamos felices, me diste un anillo - a esta altura ya lloraba a gritos, el dolor era tan grande, pero no quería creer lo que me decía.
- Jajajaja ¿y te lo creíste?, pobre chiquilla de pueblo, ese anillo que te di es una baratija, sólo te lo entregué para meterte en mi cama, jamás pensaría casarme con alguien como tú, tan insignificante, tan poca cosa, además no eres tan agraciada, la verdad es que estaba tan aburrido de mujeres hermosas que me tomé como un reto desflorarte, pero nunca, escucha bien nunca tendría sentimientos amorosos por alguien como tú ¿pensaste que inventando un embarazo me casaría contigo? Jajajaja, además de corriente y fea eres estúpida, anda vete de una vez, no quiero volver a verte en mi puta vida, además ahora estoy con Tanya, ella si es hermosa, es la mujer perfecta para mi – dicho esto la besó con ferocidad frente a mi, mis lágrimas seguían saliendo a raudales, pero algo en mi cambió, sentí mi corazón quebrarse y un hoyo en el pecho quedó, alcé mi barbilla tratando de mostrar dignidad, dignidad que perdí desde el momento en que me enamoré de Edward y le dije lo más claro que podía en ese momento.
- No es mentira que estoy embarazada, algún día te arrepentirás de lo que me has hecho Edward, algún día sabrás la verdad y llorarás tanto como yo y le lancé el anillo al suelo, nunca me interesaron las cosas materiales, ese anillo significa su amor por mi, su compromiso, nuestro futuro matrimonio, pero nada era verdad.
- Lárgate zorra, quizás de quién es tu bastardo, con todos los amantes que tienes, te andas revolcando de cama en cama, incluso te acostaste con mi Jasper – gritó Alice y me abofeteó tan fuerte que caí al piso, Edward me dedicó una última mirada y por un momento creí ver dolor en sus ojos, pero me equivoqué, él no sentía nada, era un maldito asno, agarró del trasero a Tanya y entraron a la casa dejándome tirada en el piso. Esa fue la última vez que lo vi.
Fin flashback
- Amor ¿estás escuchando?
- eh, disculpa, me distraje
- así veo, que te preocupa preciosa, estás tan rara hoy
- nada, nada, sólo estoy cansada
- Bella ahora que estamos con los niños quiero pedirte formalmente que me hagas el hombre más feliz del mundo, ¿aceptas casarte conmigo? – diablos allí estaba Antonio dándome un anillo, pidiéndome matrimonio frente a mis hijos y yo perdiéndome en recuerdos desagradables., miré a mis hijos y Ethan estaba feliz y saltaba en su silla, Sophie estaba seria, pero no decía nada.
- ¿Amor?
- S..si, acepto, acepto casarme contigo amor – Antonio me puso el anillo y me abrazó entre besos, estábamos en un apartado del restaurant por lo que nadie se enteró del suceso y eso era lo mejor, no me gustaba que se ventilara mi vida en los medios.
- Te haré muy feliz cielo, eres la mujer de mi vida, te amo, te amo tanto
- Yo también te amo, mucho, mucho y seremos muy felices
Eran las tres de la madrugada, los niños estaban dormidos en sus respectivos dormitorios, Antonio también estaba profundamente dormido, hoy era un día especial y por eso se quedó a dormir conmigo, no se quedaba siempre por respeto a mis hijos, pero a veces si y hacíamos el amor hasta agotarnos, era tan apasionado y me quemaba con sólo tocarme, no era la clase de pasión que sentí por él, él sólo necesitaba mirarme con sus penetrantes ojos verdes, esa mirada que calaba dentro de mi alma hasta perder la razón, pero ¿qué carajo hago pensando en el asno Cullen?, él es pasado y bien pasado, Antonio es mi presente y lo amo, lo amo tanto, sólo él pudo curar mi corazón.
Cuando lo conocí aún estaba dolida por Edward, habían pasado casi tres años y yo aún lloraba por él, pero Antonio con perseverancia y amor me supo conquistar y me enamoró locamente.
Flashback
Había llegado a la audición para la película, estaba nerviosa, era la primera vez que iba a actuar, ya habían audicionado cuatro actores para obtener el papel de protagonista, la escena era sencilla, pero cuando estaba terminado la última audición llegó un muchacho hermoso, era más que hermoso, me robó el aliento, el director siguió mi mirada y sonrió, el joven también iba a audicionar, pero me llamó la atención que el director nos llevara hacia otro set, en el nuevo set me acomodaron en una cama (escena del primer beso en twilight), hicimos la escena y aunque yo estaba nerviosa salió fenomenal, él era un hombre seguro, sexy y besaba tan dulce y apasionado al mismo tiempo, cuando la escena terminó sin darnos cuenta nos seguimos besando, al percatarme de lo que pasaba enrojecí y corté el beso, el director estaba fascinado por la química mostrada y quedó Antonio como protagonista, mi audición había sido el día anterior.
Después de eso todo fue sobre ruedas, no podía negar que él me gustaba, me gustaba mucho, pero yo estaba herida y a pesar de ser modelo mi autoestima era muy baja, las palabras que había dicho con tanto asco y odio Edward estaban incrustadas en mi corazón.
Pero Antonio no se rindió y después de un año de amistad y uno que otro beso loco nos hicimos novios oficiales, él simplemente me conquistó con amor, paciencia y queriendo a mis hijos, desde un principio le conté mi historia y nunca pensó nada malo de mi, él sólo decía "el idiota ese se lo pierde, ustedes son maravillosos".
Ya llevábamos más de dos años juntos y no me arrepentía de nada, lo amaba y su familia me habían acogido como una hija más.
Fin flashback
Era tan feliz, entonces ¿por qué había pensado todo el día en Edward Cullen?
- amor duerme, debes estar descansada, deja ya de pensar en no se qué
- lo siento Antonio, no quería despertarte – me acurruqué y Antonio me abrazó y lentamente me quedé dormida.
Después que llegamos del viaje con Antonio nos teníamos que preparar para los MTV Movie Awards, nuevamente estábamos nominados como mejores actores, mejor beso, mejores escenas de amor, mejor pareja. Era la última película de la saga y debíamos estar espectaculares.
Nuevamente ganamos todas las nominaciones y estábamos felices, nos entrevistaron y recibí muchos elogios por mi vestimenta, no era nuevo eso, ya que al ser modelo y actriz me llovían los diseñadores que querían que luciera sus modelos.
Al salir de la premiación nos dirigimos a celebrar, fuimos a la discotheque de moda Milenium, el dueño era un muy buen amigo y novio de mi mejor amigo Jacob. Jacob era mi amigo de infancia y había estado conmigo en las buenas y en las malas, cuando tuve que salir huyendo de Forks él me dio su camioneta para que me pudiera marchar, ya que me habían echado a la calle con lo que llevaba puesto, él en ese momento no me pudo acompañar, apenas tenía dos años más que yo, así que también era un crío, pero un año después dejó su hogar y me buscó, desde ese momento no nos hemos separado y ha sido un soporte en mi vida y en la de mis hijos. Hace tres años conoció a Seth su novio y son inseparables.
Al llegar todos mis amigos estaban esperando, nos felicitaron y bebimos champagne. Era un celebración privada así que Seth había cerrado al público, éramos pocos pero buenos, mientras reíamos y bebíamos pasé la vista por mis amigos, Jacob estaba feliz con Seth, Rosalie mi hermana con su muy guapo novio Emmett, Jhon mi hermano y su nueva conquista Luciana, Jasper y su novia y próxima esposa María. Jasper al igual que Jacob lo conozco de Forks, nunca fuimos grandes amigos, en ese tiempo él era novio de Alice, pero entre nosotros no había mucho trato, aún así Alice no se cortó para decir que yo me había acostado con él, todo mentira, ese día desastroso me di cuenta que ella era mala, muy mala, arruinó mi vida, le dijo a Edward que yo me acostaba con medio pueblo cuando al único que amaba en ese tiempo era a Edward.
Después que salí del pueblo pasaron seis meses cuando por casualidad me encontré con Jasper, estaba a punto de dar a luz y él me contó que había dejado a Alice porque la había escuchado conversar con Tanya de lo que me habían hecho, ahí él se había enterado que Alice había inventado todas esas mentiras de mi y de él, además se enteró que Alice lo engañaba, ella era la zorra que se acostaba con medio pueblo, Jasper había sufrido mucho ya que la amaba de verdad, pero la dejó, al año de haberse instalado en la cuidad conoció a María una chica muy simpática y de buena familia y se enamoró perdidamente de ella, y desde entonces eran novios, pero yo sabía que Jasper estaba esperando el momento preciso para pedirle matrimonio.
Habían también algunos amigos de Antonio, actores de la saga y algunas amigas modelos, todos de confianza. Hacíamos en total un grupo de cincuenta personas más o menos.
Estaba bebiendo más de la cuenta y no estaba acostumbrada, pero estaba tan feliz, además con Antonio habíamos decidido que esta noche era la perfecta para decirles que nos casaríamos.
Por el rabillo del ojo vi que venía entrando Jessica una gran amiga y la única que faltaba en el grupo, nos abrazamos y dijo que se había retrasado por que su acompañante estaba solucionando un problema por teléfono. Jessica también era actriz y trabajábamos juntas en la saga, era una chica hermosa y muy entusiasta, un tanto enamoradiza así que no se quién sería su acompañante esta noche.
- atención por favor con Bella queremos dar un anuncio muy especial – Antonio estaba dichoso de dar la noticia de nuestra boda
- amigos presentes tengo el gran placer de informarles que la preciosa mujer que está a mi lado a aceptado hacerme el hombre más feliz del mundo siendo mi esposa – todos gritaron, nos abrazaba y felicitaban, Rose lloraba y Jhon me abrazó y me giraba en el aire riendo feliz.
- Por fin cuñado pudiste ponerle el anillo a mi hermana – Rose siempre tan aguda estaba molestando a Antonio
- Ey, ni que fuera una persona tan difícil – me defendí
- Jajajajaja, por favor tuviste a este pobre chico al borde de la histeria hasta que aceptaste ser su novia, nunca vi a nadie tan terca en aceptar sus sentimientos – Jacob le tenía gran estima a Antonio y siempre me molestaba al decir que demoré bastante en ser su novia
Después de que todos vieran el diamante en mi dedo seguimos brindando.
Estábamos sentados en la mesa brindando cuando llegó el acompañante de Jessica, cuando lo vi me quise morir en el acto, era Edward Cullen mi peor pesadilla, la cabeza me empezó a dar vuelta y la respiración se me hacía cada vez más dificultosa. Jasper y Jacob lo vieron y se tensaron al reconocerlo, ellos sabían que Edward era el padre de mis hijos. Les hice una seña para que no dijeran nada por el momento, no sabía si Edward sabía que yo me encontraría en este lugar.
Cuando llegó a la mesa no me dirigió ninguna mirada, al parecer no me había visto. Él le preguntó a Jessica que estaban celebrando y ella animadamente le dijo que mi próximo matrimonio, allí el me miró directamente a los ojos y quise salir corriendo a esconderme y llorar.
- Bella quiero presentarte a mi acompañante Edward Cullen, Edward ella es mi amiga Bella Hale – él sonrió burlonamente y me tendió la mano
- Edward Cullen mucho gusto de conocerte Bella Hale – maldito me estaba provocando, pero no le daría el gusto de verme apocada por él.
- El gusto es mío señor Cullen – lo saludé y me di la vuelta
- Espera ¿nos hemos visto antes?, me da la impresión de conocerte – hijo de…
- No lo creo – en ese momento llegó Antonio, me besó y me llevó diciendo que Seth me tenía una sorpresa.
No sabía que hacer o que pensar, todo me daba vueltas y quería salir corriendo a esconderme, no era posible, tantos años sin verlo y ahora cuando mi vida es perfecta él aparece para poner todo patas arriba, ¡Dios, mis hijos!, no, no, no, él no puede enterarse de mis hijos, no puede saber que él es el padre, ya pasó el tiempo en que anhelaba que él reconociera a sus hijos, ahora que se pudriera.
Mientras esperaba la sorpresa de Seth seguí bebiendo, pero esta vez opté por algo más fuerte, así que el tequila debía servir para calmar mis nervios, Antonio me miraba con ojo crítico, pero no dijo nada.
Antes de que llegara Seth le dije a Antonio que iría al baño y casi corrí a refugiarme. Humedecí mi rostro para tratar de calmarme, respiré hondo tres veces y salí, pero no alcancé a dar dos pasos cuando fui empujada nuevamente hacia el interior del baño.
- ¿Estás huyendo Isabella? – no podía ser, mi pesadilla en persona
- Edward suéltame, me haces daño – pero en vez de soltarme me apretó más fuerte el brazo
- No, no te soltaré hasta que yo lo decida, siempre ha sido así con nosotros ¿recuerdas?, nada ha cambiado, estás hermosa, muy cambiada pero hermosa
- No se qué carajo quieres, pero déjame de una vez, no quiero volver a verte en la vida
- Shhhh Isabella, hace poco he vuelto al país y ahora que te he visto te propongo que seas mi nueva compañera de cama, pon el precio y lo pago por tenerte otra vez – maldito
- Lárgate – grité y soltándole una cachetada fenomenal – nunca, nunca más te atravieses en mi camino, ya no soy la niña tontita que utilizaste, me se defender ahora de los asquerosos como tú y nunca me tendrás nuevamente, amo a mi novio y me voy a casar.
- Nunca, no lo permitiré si antes no pasas por mi cama, te quiero para mi, ese pendejo no me llega ni a los talones ¿acaso ya no recuerdas como gritabas de placer entre mis brazos? ¿te hace gritar él así? – decía Edward con los dientes apretados mientras me zarandeaba fuertemente del brazo.
- Si, si, me hace gritar como nunca grité a tu lado, por que él si es un hombre de verdad – no lo vi venir Edward estaba como desquiciado y estampó su boca a la mía quitándome el aliento, se movía con necesidad, hambriento, salvaje, pero yo estaba como estatua, lo trataba de empujar, pero no lo podía mover, así que tomé su labio inferior y lo mordí haciéndolo sangrar
Me soltó y lamió la sangre de su labio con extremada lujuria, me soltó y antes de salir dijo
- Serás mía nuevamente, te deseo Isabella y siempre tengo lo que quiero, te tendré hasta que me canse de ti.
Me largué a llorar y temblaba como hoja, ese hombre no podía ser tan malo, ya me había destruido una vez la vida ¿por qué quería hacerlo de nuevo? ¿por qué me odiaba tanto?.
Pasaron unos minutos y echando mano a la actuación traté de salir lo más digna posible, no iba a dejar que notara que había arruinado mi noche, no dejaría que aplacara la alegría de celebrar con mis amigos mi compromiso con Antonio.
Al llegar donde Seth éste me llevó a la pista de baile y me pasó un caballito de tequila, pero yo necesitaba más, así que le quité la botella y le di un gran trago que me quemó la garganta, me dijo que el DJ estaba a mi disposición y si quería regalarle un baile a mi novio y sonreí abiertamente, volvería loco a mi Antonio con el baile que le dedicaría y le dejaría claro al desgraciado de Cullen quien es el dueño de mi corazón y mi cuerpo.
EDWARD POV
Maldita, maldita y mil veces maldita, se iba a casar, pero antes de que eso ocurriera la metería nuevamente en mi cama y la dejaría como la zorra que es, me tenía completamente obsesionado, parecía un enfermo buscando su cura, eso era ella para mi, mi droga.
Los últimos días me la había pasado viendo la saga en la que ella había trabajado, la película era juvenil, no era de mi gusto, pero debía reconocer que había desempeñado bien el papel, cada vez que se besaba con Antonio en la película me llenaba de celos y la ira crecía en mi interior, pero cuando la protagonista se casaba con el vampiro y se iban de luna de miel quería arrancarme el cabello, las escenas eran subidas de tono, no se veía desnuda pero de todas maneras las poses y los besos ardientes me dolían.
Pensaba que tenía superada esa etapa con ella, pero ahora me daba cuenta de que no era así.
Me acerqué a Jessica con el fin de acercarme a Bella y la había invitado a salir, eso había sido bastante fácil, Jessica era una chica linda, pero tonta y me había abierto la entrada al mundo de Bella.
Fuimos juntos a la premiación y Bella estaba espectacular, era un regalo de los dioses verla con ese vestido minúsculo y los zapatos de tacón altísimos, se llevó todos los premios y el público la ovacionaba.
Al llegar al lugar de la celebración me retrasé solucionado un problema de la empresa y le dije a Jessica que entrara mientras hablaba por celular.
Cuando ingresé al local todos estaban celebrando y allí me enteré que ella se iba a casar, el dolor en el pecho se hizo presente, pero lo disimulé, cuando me la presentaron hice que no la conocía y ella siguió el juego, pero estaba nerviosa, lo sabía, ella estaba como en shock. Luego vino el noviecito y antes de llevársela le dio un beso que me hizo apretar los puños de rabia y celos.
Estuve unos minutos observándola desde lejos y ella estaba bebiendo como desesperada. Después la vi dirigirse al baño y la seguí, debía solucionar el problema ahora mismo, pero al tenerla cerca y tocar su piel me volvió loco y metí la pata nuevamente con ella, le solté de sopetón que la quería en mi cama y que le pagaba lo que pidiera, no es que el motivo fuera otro pero reconozco que debería haber jugado mejor las cartas, quizás de esa manera ahora ya me la estaría follando y ella no hubiera quedado como la mansa oveja en las manos del lobo, en fin, ya buscaría el modo de tenerla en mis brazos otra vez, no me quedaría con las ganas, no después de haberla saboreado y de sentir nuevamente esa electricidad recorriendo mi piel concentrándose en mi entrepierna, mierda, ella me volvía loco y cuando me mordió en vez de molestarme sólo logró enardecerme más, ella era puro fuego y me quemaría con ella nuevamente.
Me senté con los demás y enseguida vi al maldito de Jasper y al hijo de puta de Jacob, así que la maldita le gustaba tener a sus amantes cerca, a la mano, seguramente el noviecito no sabía del pasado sórdido de su futura esposa. Los amantes de la zorra me miraban con odio, pero no les hice caso, en cambio había una rubia que me miraba con atención, como si me estuviera estudiando, era hermosa, muy hermosa, pero no me miraba con la intención de querer algo conmigo, era más bien como si me conociera y estuviera tratando de resolver un misterio.
Las conversaciones siguieron en torno al futuro matrimonio y Jessica fue muy específica al contarme que desde el principio Bella y Antonio tuvieron una química especial, Antonio se había enamorado locamente de Bella y ella a pesar de que se notaba que también le gustaba no aceptaba ser más que amiga del joven. Dijo que Antonio le había rogado más de un año hasta que Bella le dio la oportunidad y desde allí que estaban juntos y felices.
Todos eran buenos amigos y cuando me presentaron a la rubia descubrí que era la hermana de Bella, Rosalie Hale ¿le habría contado Bella quién era yo?.
Jasper y Jacob me llevaron hacia un lado y trataron de que me fuera, que no apareciera más en la vida de Bella.
- no tengo por qué darles explicaciones, vengo en compañía de Jessica y Bella no me interesa para nada, ustedes son los que me dan lástima, ella se va a casar y ustedes nunca dejarán de ser los pobres amantes de esa niña
- ¿amantes? Jajajajaja – se reía a carcajadas Jacob – ¿yo? imposible ser amante de Bella
- Yo no tengo por qué darte explicaciones Edward, pero nunca he sido amante de Bella, por dios, estás tan envenenado que no eres capaz de ver la verdad
- No estoy envenenado, se cómo es Bella y lo que hizo con ustedes no lo pueden negar, por Dios Jasper mi hermana te vio en la cama con esa zorra
- Eso es imposible, nunca he tenido nada con Bella y a la que pillé en la cama fue a Alice, ella me engañaba y la pillé con Félix.
- Mentira, mi hermana es una dama
- Jajajaja, una dama, por favor esa arpía nunca ha sido una dama, además ella fue la que arruinó a Bella, cuando me enteré de lo que le hizo vine a buscarla para darle apoyo, la pobre fue la que perdió con el jueguito de tu hermanita.
- Eso es mentira
- Es verdad, anda al pueblo y pregunta por los amantes de tu hermana y te faltarán dedos para apuntarlos, por eso la dejé.
- Y yo nunca podría ser amante de Bella, yo soy gay y esta discotheque es de mi novio
- ¿gay? – no entendía lo que me decían, no podía ser cierto, la verdad que yo manejaba era que ellos habían sido amantes de Bella
- Si, siempre lo he sido y Bella lo sabe, siempre fuimos muy buenos amigos y por eso apenas pude dejé el pueblo y la vine a buscar para apoyarla después de lo que le hizo tu familia, fuiste un desgraciado, ella ahora es feliz, déjala en paz.
Se fueron tras darme un empujón, no podía reaccionar, no podía creer lo que me habían dicho, pero era bueno en leer a las personas y ellos se veían que decían la verdad, maldita sea, estaba tan confundido ¿sería posible que Alice me mintiera tanto?, de todas maneras la prueba de la traición era real, ella tenía dos hijos que no podían ser míos.
Me acerqué nuevamente a la mesa y todos reían y comentaban anécdotas. Bella no se encontraba, en cambio Antonio me miraba se reojo con desconfianza.
Jacob se había parado y anunció que Bella se estaba cambiando de ropa porque tenía una sorpresa.
- por favor dime que no va a cantar, lo hace horrible – dijo un chico y no pude evitar reír, era verdad ella cantaba horrible
- jajajajaja, te acuerdas que hace algunos años se emborrachó y se puso a cantar, Dios fue horrible
- ¿estabas cuando la chica se emborrachó? – le pregunté a Jessica
- Oh si, fue cuando terminamos de grabar la primera película, fuimos a celebrar con el elenco y Bella no acostumbra a beber, es más creo que fue la primera vez que bebía y se emborrachó pronto y se puso a cantar, se veía tan triste y cuando le pregunté porque había bebido me dijo que era porque había visto al papá de sus niños en una revista con otra mujer, esa vez fue la primera y única vez que me habló del papá de sus hijos, la pobre estaba destruida.
Me quedé pensando en lo que dijo, pero no dije nada, no sabía que pensar
- ahí está, Bella va a bailar con Seth, lo hacen fenomenal – Bella estaba en la pista de baile con un chico bastante atractivo, ella se había cambiado de ropa, ahora lucía un top pequeño y una faldita de jeans que le dejaba el abdomen al aire.
- ¿por qué se cambió de ropa para bailar? – pregunté
- Oh, porque cuando baila es mejor tener el vientre al aire, ya vas a ver, ella baila fenomenal.
La música empezó, era música latina, salsa, ella se movía como una diosa en la pista y el chico con el que bailaba recorría su cuerpo ardientemente, era una descarada, su novio estaba presente y más encima la miraba embobado, chiquillo estúpido estaban manoseando a su mujer y él no hacía nada.
Al parecer Jessica comprendió mi incertidumbre y me aclaró que Seth era el novio de Jacob, así que era verdad que Jacob era gay, Alice me iba a tener que dar muchas explicaciones, además Jasper estaba muy bien acompañado de una chica linda y por lo que Jessica dijo eran novios hace bastante tiempo y al parecer se iban a casar y Bella sería la madrina.
El baile estaba llegando a su fin y Bella cada vez se movía más sensualmente y me tenía con tremenda erección, me picaban las manos por tocarla, por recorrer su cuerpo pecaminoso.
Cuando terminaron de bailar ella quedó sola en la pista y se sacó los zapatos.
- Oh por Dios, ella va a bailar Shakira – dijo Jessica emocionada
- ¿Y por qué tanta emoción?
- Ya verás, ya verás, Bella baila de maravilla, tiene un movimiento de caderas, abdomen y pechos sensacional, seguramente lo hace como regalo para Antonio, a él le encanta que ella baile los temas de la colombiana.
La canción empezó y ahora si que una ducha fría no me quitaría el ardor, ella estaba bailando el tema la tortura de Shakira y Alejandro sanz y bailaba endemoniadamente sensual, Jessica tenía razón movía el cuerpo mejor que la cantante y no quitaba su mirada del noviecito y los celos me carcomían por dentro, ella tenía que ser mía nuevamente, en mi cama, fundida con mi cuerpo, gritando de placer hasta desgarrarse la garganta.
Cuando el baile terminó ella extendió la mano y con un dedo llamó al imbécil de su novio.
- lo siento gente, pero mi muy condenadamente sexy novia me llama y cuando ella ordena yo acato jajajaja
- uyyy, nadie se había dado cuenta de eso amigo – le gritó Jacob que sonreía feliz – pero cuídala amigo, siempre hay lobos rondando
- jajajaja, no lo dudes, pero ella es mía y nadie me la arrebatará, tengo armas muy efectivas contra los lobos. – dijo lo último dándome un vistazo, al parecer tonto no era el idiota.
Cuando el idiota se unió con Isabella me costaba respirar de la rabia que cargaba, ellos bailaban como si fueran un solo cuerpo, estaban fundidos apasionados y sería mentiroso ni no dijera que ellos desbordaban amor y pasión por todos los poros de sus cuerpos, diablos ella lo amaba, se notaba, esos ojos no podían mentir. ¿estaría tan ciego años atrás con Isabella?, ella lo miraba a él como antes mi miraba a mi y un vacío en mi pecho me impedía respirar normalmente, pero no, no podía dejarme embaucar otra vez, ella tenía dos bastardos, ella me había engañado.
No aguantaba más ver a la feliz parejita y escuchar los comentarios de sus amigos de lo mucho que se amaban y lo bien que les haría casarse. Indiqué a Jessica que me iría y ella insistió en irse conmigo, la dejé acompañarme al fin y al cabo habíamos venido juntos. Una vez en el auto ella se me insinuó y si hubiera sido otra noche la hubiera llevado a un hotel y me la habría tirado, pero no, ahora no podía, tenía la cabeza revuelta y las dudas me carcomían.
Si bien Bella no me engañó con esos dos idiotas si lo había hecho con alguien más, pero la mentira no la soportaba y Alice me mintió y tendría las respuestas que buscaba.