Dark Chat

jueves, 12 de enero de 2012

La Traición

CAPÍTULO II.-

Al llegar a la oficina le dolía terriblemente la cabeza y no estaba de humor para nada, pero el trabajo era el trabajo y era su refugio desde hace años, lo cual no le extrañaba que en todos esos años no se hubiera enterado de la vida de Isabella, a parte de haberse ido del país se había encerrado en sus estudios primero y posteriormente en su trabajo, no iba al cine, casi no hacía vida social, además a sus mujeres la visitaba en sus casas o las citaba en algún hotel y después de desfogarse se marchaba sin decir nada, esa era la vida que había adoptado y no pensaba dejarla, menos por los recuerdos y la reciente aparición de Bella Swan.

Se enfrascó en proyectos hasta que la hora del almuerzo llegó, pero hambre no tenía y no pensaba salir de la oficina hasta que oscureciera, así que siguió revisando el último proyecto que tenía entre manos, era verdaderamente bueno en lo que hacía y estaba muy orgulloso de ser uno de los mejores arquitectos del mundo, además tenía su propia empresa heredada de su fallecido padre y desde que había asumido el control la empresa estaba generando más dinero del que alguna vez generó.

Seguía revisando los papeles de un terreno que había adquirido donde construiría condominios elegantes, el terreno estaba cerca de un bosque, era muy precioso y los bosquejos estaban finalizados, en dos semanas más iría con el grupo de trabajo para empezar a organizar los pasos a seguir.

Casi una hora después estaba sumido en sus pensamientos cuando la oficina se abrió y entró su hermana como un vendaval.
-          ¿Ahora si me explicarás qué ocurrió ayer?
-          ¿Por qué debería hacerlo? – dijo Edward alzando una ceja
-          Porque soy tu hermana y me preocupas – dijo la mujer con sus manos en la cadera
-          Eres insoportable, no quiero hablar del asunto
-          Dime o le diré a mamá y sabes bien que se pondrá mal si te ve con ese aspecto.
-          Está bien, ayer Jane dejó de casualidad una revista de farándula en mi escritorio y….

Alice palideció al instante, ella había dejado bien claro a los empleados que estaba estrictamente prohibido llevar revistas de ese tipo, y lo que más temía se había hecho realidad, seguramente Edward descubrió a Isabella ya que desde que se hizo famosa sale en todas las revistas, mierda, ella sabía que el secreto no lo podría guardar para siempre, pero no pensó que saldría tan pronto a la luz, ahora comprendía el estado de su hermano y veía que prontamente toda la verdad saldría a la luz y ella sería la única perjudicada, él jamás le perdonaría lo que le hizo, maldita Bella Swan.

-          bueno en esa revista salía Isabella Swan
-          oh – dijo Alice, no hallaba que más decir
-          no te hagas la sorprendida, se perfectamente que tú sabías en que andaba esa zorra, es imposible que no supieras sus pasos
-          lo sabía, es por eso que estaban prohibidas las revistas en la empresa, no quería que te enteraras aún, estás recién llegado como para enterarte de esa mujer
-          fue tan raro Alice, verla de esa manera, haber leído sobre su vida, sobre su novio, pero lo que más me impactó fue saber que tiene dos hijos
-          lo se, la muy perra si se había quedado embarazada, pero escúchame Edward, nunca, bajo ningún concepto te acerques a ella, debes seguir con tu vida como lo has hecho hasta ahora, no la busques, no indagues en su vida, sólo te causará más daño, al fin y al cabo te engañó, se embarazó y te quería meter esos bastardos como hijos tuyos.
-          Lo se, tengo perfectamente claro que la quiero lo más alejada posible de mi vida, esa mujer no significa nada para mi, nada.
-          Me alegra, espero que cumplas, además ella tiene juguetito nuevo –

Alice no creía mucho en las palabras de su hermano, él siempre había tenido una debilidad espantosa con la chica Swan y pensaba que era preferible que su hermano jamás hubiera vuelto la país, pero ella seguiría luchando para que ellos nunca se encontraran, no podían verse, no ahora, no era nada conveniente.
-          Alice ahora me retiro ya terminé el trabajo y no he comido nada y estoy hambriento, dale saludos a mamá, dile que pronto iré a verla

Así salió de la empresa Edward, cansado, hambriento y aunque no lo reconociera una parte de él deseaba llegar a la soledad de su casa y seguir buscando información de cierta castaña.

Esa noche fue productiva, había leído varias entrevistas y noticias antiguas y así había echado otra mirada a la vida de Isabella, sus comienzos como modelo, las ofertas que le llovían por ser la más hermosa, además tomaba los trabajos más riesgosos y que otras modelos rechazaban, como sesiones de fotos en condiciones peligrosas y arriesgadas y nunca, pero nunca se quejaba, los fotógrafos la amaban porque nunca ponía problemas y era muy fácil trabajar con ella.

De sus hijos no había encontrado nada, ninguna fotografía, ya que ella mantenía un hermetismo con ese tema, nunca hablaba de ellos y nunca dejaba que los fotografiaran, sólo hablaba de su trabajo y nada más, inclusive en un principio cuando la relacionaron amorosamente con Antonio lo negaban arduamente, pero llegó un momento en que ya no pudieron ocultar su romance y aunque en su momento nunca lo confirmaron abiertamente no lo siguieron negando y dejaron que las cosas siguieran su curso natural, eran pareja pero no hablaban de sus intimidades como se acostumbra entre los personajes de la farándula.

En una entrevista que le hicieron a los padres de él, ellos dejaron muy en claro que adoraban a Isabella y para ellos no era ningún impedimento que ella fuera madre soltera y tan joven, ellos decían que la admiraban como madre y ya habían conocido a sus hijos y eran adorables como la madre y estaban muy contentos con ella como novia de su hijo, que por cierto a él le había costado enormemente conquistarla, pero que ahora estaban felices y ellos como padres esperaban que pronto la relación formalizara en matrimonio.

Con respecto a esta entrevista le preguntaron a Isabella y Antonio y ellos herméticos como siempre no dieron ninguna declaración y sólo rieron con los comentarios de sus padres.

La familia de acogida de Isabella eran muy conocidos en el medio, pero tampoco hablaban mucho de ella, sólo para referirse a su trabajo y lo orgullosos que estaban de su hija y sus logros.  La hermana Rosalie Hale era conocida en el medio por ser una de las empresarias más conocidas por sus perfumes exclusivos y de la cual Isabella era la imagen.  De su hermano Jhon Hale sólo decía que era conocido por trabajar en efectos especiales de alta tecnología y por ser muy allegado a Isabella.

Diseñadores hablaban maravillas de Isabella, era responsable, carismática, joven y muy trabajadora, bla, bla, bla, parecía que hablaban de una santa.

Isabella Hale : estaba dentro de las 50 personas más influyentes del mundo, la modelo mejor pagada, actriz mejor pagada, tres años consecutivos elegida la mujer más sexy del mundo, el mejor cuerpo, mejores pechos, la mejor actriz de la generación, cuatro premios en mtv movie awards a la mejor actriz por la saga vampírica y esperando la próxima premiación por la última película de la saga.
Los logros de Isabella eran muchos más de lo que la mente de Edward podía captar, en dos años había filmado las cinco películas de la saga vampírica, además de su trabajo como modelo.

Llegó a una de las primeras entrevistas cuando recién se hizo conocida en el modelaje y encontró una entrevista interesante, la periodista había recibido información de su pueblo natal y había viajado a entrevistar a las personas que conocían la infancia de la modelo en ascenso.

Así el mundo se había enterado del embarazo precoz de Isabella, de lo que sus padres le habían echo, datos que Edward no manejaba muy bien, sólo sabía que ellos la habían echado de la casa y no la habían apoyado, pero leer esa entrevista le aclaró más sobre su vida.

Los padres la habían echado después de golpearla, la hermana la había insultado en plena calle y así los vecinos se habían enterado que ella estaba embarazada siendo una niña apenas.

Los vecinos contaban que era desolador verla moratada, insultada y despreciada, sus amigos en ese entonces la habían ayudado y le habían dado una camioneta para que se fuera del pueblo, ella se había marchado con lo que llevaba puesto, sin dinero, sin amor y lastimada.

En el pueblo la recordaban como una joven maravillosa que siempre había sufrido humillaciones, relataban que desde pequeña lloraba porque su estatura no era la apropiada para la edad que tenía, ella siempre había sido demasiado alta y delgada, lo que conllevó a que sus compañeros se burlaran constantemente, por lo que ella tenía amigos unos años mayores a ella, algunos de esos amigos decían que ella era muy animada, pero que se daban cuenta que sufría por los desprecios de sus padres y hermana.

Sobre el padre de sus hijos nadie decía saber nada, solamente decían que ella no tenía novio, lo cual fue extraño que quedara embarazada, una de sus amigas decía que chico que la había embarazado era un completo patán que la había engañado y después la había despreciado, pero no quiso decir nombre alguno, sólo dijo que esperaba que se pudriera en el infierno por dejar lastimada a su amiga y dejar solos a sus bebés.

Seguía leyendo y cada cosa que aparecía era más terrible, ella verdaderamente la había pasado mal, era un cría cuando eso ocurrió y lo había afrontado con valentía, pero en fin, ella se lo había buscado, ella solita había planeado todo para quitarle dinero.

Los días pasaron y cada vez que prendía el televisor o compraba una revista aparecía ella, en la televisión era muy solicitada y la invitaban a programas para hablar de la película que estaban filmando, ella se veía tan hermosa y natural que cuando Edward la miraba se quedaba sin aliento, seguía sus movimientos y reconocía varios desde aquella época, como por ejemplo cuando se ponía nerviosa se mordía el labio inferior y se ruborizaba, se notaba a través de la pantalla y a Edward le recorría una ola gigantesca de deseo.

El trabajo en la oficina ya no le absorbía la mente por completo como antes y él se desesperaba, deseaba volver a su cause, pero le era imposible, se repetía una y otra vez que alejaría a esa mujer de su mente, pero a cada rato revisaba Internet o compraba revistas para saber más de ella, estaba obsesionado, pero la odiaba cada vez más, por volverlo débil, por seguir burlándose de él, por seguir pensando en ella.

Alice estaba también preocupada, muy preocupada en realidad, esa maldita mujer estaba entrando nuevamente a sus vidas y ella no hallaba como quitarla nuevamente del medio, ahora no era la muchachita ingenua que creía que Alice era su amiga del alma, además ahora tenía recursos, era rica, famosa, poderosa y no permitiría que la lastimaran nuevamente, además Isabella sabía perfectamente que ella la había traicionado, que ella había armado todo, ella era su perdición, si ella hablaba todos sus planes se iban a la mierda y su hermano la odiaría por siempre.

Había llegado el día de visitar el terreno, Edward junto a una comitiva fueron al lugar, eran las 05:00 am.  Cuando llegaron se encontraron con el lugar lleno de personas, vehículos, cámaras, luces y un montón de cosas más, cuando fue a pedir una explicación se acordó que le habían pedido permiso un mes antes para tomar unas fotografías y filmar un comercial, Edward frunció la frente, se le había olvidado por completo el asunto, pero ya estaban allí y no iba a pedirles a su grupo de trabajo que volvieran otro día, así que tendría que apañársela para ver el lugar y no interferir con la grabación, además él se iría antes de que la grabación terminara.

Empezó a recorrer el lugar con su gente, mostrando planos y dando las especificaciones necesarias al proyecto.

El frío era horroroso y estando tan abrigado no impedía que el frío se colara en su cuerpo, el vapor salía de su boca y deseaba beber un chocolate caliente y estar acostado durmiendo, pero trabajo era trabajo.

Se estaba acercando al lago casi congelado que se encontraba en el lugar cuando…….

BELLA POV

Si que hacía frío, pero este era mi trabajo, pero hacía tanto frío que me estaba congelando y eso que aún no entraba en el lago, eso dolería hasta la muerte.

Percy se acercó a mi lado para dar los últimos retoques al maquillaje especial que llevaba, acomodó mi cabello y me miró.

-          estupenda como siempre querida, verás que las fotos y el comercial quedarán bárbaros
-          eso espero, no quiero estar mucho tiempo metida en ese lago congelándome el trasero
-          jajajaja ¿es acaso eso una queja querida?, sería la primera vez
-          sabes que no, pero no impide que tenga frío
-          ya has trabajado con Peter, conocen sus formas de trabajar, así que no demorarán tanto, además te estaré esperando con chocolate caliente y tu baño calientito.
-          Eres un cielo querido
-          Hablando de querido ¿cómo está tu hombre?
-          Bien, debe estar por llegar
-          Te envidio muchacha ese hombre tuyo es un cielo, un sexy cielo
-          Ey, que me pongo celosa
-          Jajajajaja, ese hombre no tiene ojos si no es para ti, además lamentablemente es completamente macho
-          Sip.
-          Ya vamos querida a congelarse el trasero divino que dios te dio.
Salimos de la carpa que se había armado y cubierta solamente con un albornoz blanco salimos a la intemperie.

El comercial era complejo, especialmente porque yo tendría que sumergirme en el lago que estaba casi completamente congelado, la línea del comercial era mostrar a la diosa del hielo  emergiendo del lago cual divinidad y llevando consigo la nueva fragancia de Rosalie Hale, mi hermana y que se lanzaría en las próximas semanas.

Llevaba solamente un vestido celeste ceñido a mi cuerpo hasta la cadera, de allí hacia abajo el faldón estaba hecho tiras dejando mis piernas descubiertas completamente, el busto en un escote de muerte dejando mis pechos casi al descubierto y mis pies descalzos.

El maquillaje era sencillo y muy bonito y por supuesto especial para el agua, el peinado era más complicado, con una coronilla de pelo alrededor de mi frente, el resto suelto y muy alborotado, llevaba además adornos que simulaban hielo y le daban luminosidad.

La hora había llegado, teníamos que aprovechar que estaba por amanecer y eso era indispensable, aprovecharíamos el amanecer.

Vi de refilón que se acercaba Antonio corriendo en mi dirección, sonreí, era tan hermoso y lo amaba tanto, era mi cielo personal, había sido una suerte tremenda que estuviera en mi vida, a veces me costaba creer que me amara tanto como yo a él y con todos mis problemas, él era perfecto en todos los sentidos.

-          preciosa, simplemente cada vez más preciosa – murmuró dándome un pequeño beso para no arruinar el maquillaje
-          hermoso tú mi sexy novio
-          ¿Estás lista?
-          Si, sólo estoy esperando la orden
-          Te estaré esperando allí, viéndote mi diosa
-          Diosa congelada hasta los huesos
-          Mmm, yo podría darte calor luego, mi novia ha dicho que soy bueno en eso
-          Más que bueno amor, eres espectacular, pero dejémoslo para la noche, sino Percy se enfadará, después tengo las otras tomas y no creo que le guste que su modelo se arranque para tener sexo salvaje con el novio sexy que él codicia jajaja
-          Eres graciosa cielo – me besó nuevamente y se fue a su lugar.

Me avisaron que todo estaba listo y me acerqué al lago, me saqué el albornoz y las pantuflas que protegían mis pies, hacía frío, mucho frío.

Me dieron las instrucciones y me fui metiendo lentamente en el lago hasta mojar mi busto, mierrrrda, se sentía como miles de cuchillos atravesando mi cuerpo.

EDWARD POV

Era ella, santísima mierda era ella, no podía creerlo, seis putos años sin saber nada de ella y ahora la veo a pocos metros de distancia, me olvidé de todo, del grupo que me acompañaba, del odio que sentía por ella, se borró todo, sólo la veía a ella caminando hacia el lago ¿Qué mierda iba a hacer allí?, se sacó el albornoz que llevaba y unas pantuflas y carajo la visión era divina, era incluso más hermosa en persona que en las revistas y en la televisión, parecía una diosa, su cabello largo, su escaso vestido, maquillaje perfecto, Dios ese cuerpo perfecto, toda perfecta, toda una divinidad.

Sin darme cuenta me acerqué y quedé perplejo cuando la vi sumergirse en el lago, esa mierda estaba congelada y ella como si nada, empezaron darle las instrucciones y ella sólo sonreía.

El comercial empezó a rodar, y las fotografías disparaban capturando distintos ángulos, el amanecer empezó a despuntar y la luz hacía todo más mágico, el comercial era de perfume, porque ella salió a superficie con una botellita de perfume en sus manos, la manera en que se movía era preciosa, aunque ella siempre se movió como bailarina, pero ahora sus pasos eran más marcados, sus piernas se veían perfectas, largas, torneadas, maravillosas, sus pechos wow, eran más grandes y hermosos de lo que recordaba.  Todo su cuerpo era distinto, claro, cuando la conocí era apenas una niña, pero ahora era toda una mujer y qué mujer.

Se acercó a la orilla y mostró coquetamente el perfume.

El comercial terminó, pero la sesión de fotos se extendió un poco más, era increíble verla moverse de esa manera, pareciera que estaba en pleno verano, su cara no demostraba el terrible frío que cargaba, sonreía, se movía, hacía poses muy sugerentes y yo estaba completamente idiotizado, menos mal que mi chaqueta era larga y cubría mi ingle sino se vería marcada la tremenda erección que me gastaba, la sangre bombeaba más rápido de lo normal, notaba mi respiración más rápida y entrecortada, ella provocada eso, hacía seis años que no me sentía de esta manera, esta reacción sólo lo provocaba ella y con los años creo que se ha intensificado el deseo que estoy experimentando en este momento, carajo, sólo con verla quiero tenerla nuevamente en mi cama, pero no es posible, esa mujer traidora jamás tocará mi cama nuevamente, mierda, mierda, mierda, maldita bruja hechicera.
---------------x----------------
La sesión de fotos estaba quedando fantástica y Bella tenía una dinámica de trabajo muy buena con el fotógrafo quien gritaba

-          alza la mano preciosa, si así, pon el pie en alto, eso, así, dame más calor nena, ladea la cabeza, estira las manos, suaviza la mirada.

Las últimas fotos se llevaron a cabo arriba de un pequeño montículo de hielo, a Bella le rociaron algo en las piernas y brazos y Edward odió profundamente al joven que llevaba a cabo la tarea, seguramente era para que no se quemara la piel al contacto con el hielo, carajo, pero es que esa niña no tenía límites ¿cómo es posible que trabaje de esa manera?, francamente ahora comprendía Edward el arduo trabajo que conlleva ser modelo, antes pensaba que eran mujeres que se divertían en la pasarela luciendo vestiditos y ganando plata por hacer prácticamente nada, pero ver a Isabella en estos momentos se daba cuenta del trabajo y el tesón que tenían que tener esas mujeres tan hermosas y deseadas, no era fácil y sobretodo se acordó del artículo donde se decía que Isabella estaba acostumbrada a llevar a cabo este tipo de sesiones, pero nunca, nunca pensó que fuera a ser así, casi le daba pena la arpía montada ahora en ese pedazo de hielo modelando y luciendo tan espectacular que si no hubiera visto el desarrollo de la sesión no hubiera pensado nunca del esfuerzo que hacía ella para verse natural y sonriente.

A los minutos acabó la sesión de fotos y tuvieron que bajar en brazos a Isabella, ya que estaba muy extenuada y el frío había entumecido sus extremidades tambaleándose arriba del hielo y cayendo de rodillas, Edward quedó inmóvil ante lo que ocurrió, mierda, ella se veía tan adolorida, tan niña ahora en brazos de un joven quien la cargaba como si fuera una muñequita rota y desmadejada, se acercó un poco a la carpa donde llevaron a Isabella y vió cuando la sumergieron en una especie de tina con agua caliente, ella tiritaba de frío y ahora que la veía más de cerca se daba cuenta de la cara de dolor y del color casi azuloso de su piel, le sacaron el vestido y quedó en bikini y se sumergió con un pequeño gemido de dolor, siguió rezagado mirando cómo ella entraba en calor lentamente, a los segundos llegó un tipo, si, era el novio de Isabella, corrió a su lado agachándose para quedar a la altura de ella, a Edward le dio unos celos tremendos cuando el tipo besó desesperado a la castaña.

-          Bella, por Dios, me diste un susto tremendo, no me dijiste que la sesión sería tan extrema y tan larga, pudiste sufrir hipotermia, por favor promete que nunca más harás algo así
-          Antonio, no fue para tanto, ya estoy acostumbrada, además es mi trabajo
-          No, lo prometiste, dijiste que dejarías de modelar, por favor amor, tomas muchos riesgos, ya no es necesario, antes lo tuviste que hacer para poder tener dinero para tus pequeños, pero ahora ya tienes, ya los sacaste adelante y casi sola…
-          Si amor, lo dejaré, pero antes tengo que cumplir con los contratos que ya tenía firmado hasta este año y lo sabes bien, sólo quedan unas pocas sesiones y ahora anda a trabajar amor, yo tengo que quedarme para la siguiente sesión
-          Bella, dijiste que sería solamente ésta por hoy
-          Si, pero quiero terminar todo hoy para poder arreglar las cosas de los niños para el viaje.
-          Ok, ahora me tengo que ir, pero por favor cuídate, no te expongas más, sabes que me mata que tengas que hacer todo esto
-          Ok, ahora dame esa taza de chocolate que dejó Percy
-          Te amo
-          Yo también te amo amor.

Edward no perdía palabra o movimiento que hacía Isabella y su noviecito, estaba furioso, celoso, preocupado por ella, todo por ella, él que nunca se preocupaba por ninguna mujer, ahora lo estaba.

El tipejo se fue y Edward siguió observando, un muchacho entró y la sacó del agua, la abrigó y entre risas tomaron otra taza de chocolate caliente.

El tal Percy le dio una mirada a Isabella analizando su cara y luego abrió rápidamente el albornoz.

-          Lo sabía, lo sabía, estás lastimada
-          Calla Percy, no es nada, sólo un raspón
-          Como que no es nada, mira, te has dado un buen golpe en la rodilla mujer terca, se te pondrá horrible y además está sangrando
-          No sangra, además tengo que terminar la sesión
-          No, esto acaba acá mismo, debes descansar, casi te mueres de frío allá afuera, debes recuperar fuerzas y distender los músculos.
-          Ya me encuentro bien, carajo Percy déjame hacer mi puto trabajo y dedícate al tuyo
-          Precisamente este es mi trabajo, cuidarte, velar por que estés cómoda, tranquila y no tomes riesgos innecesarios
-          No discutamos por favor Percy, no me gusta estar disgustada contigo, eres un gran amigo, pero sabes bien que así es mi trabajo y no me discutas
-          Vale, vale, ¿se enojó mucho tu hombre?
-          No, estaba preocupado, pero sabes que él no se enoja conmigo
-          Más perfecto no puede ser, si alguna vez terminan yo lo consolaría encantado
-          Oh, eso no pasará, estamos muy bien, mejor que nunca
-          Sobretodo ahora que piensas dejar el modelaje
-          Sip, lo dejaré y me dedicaré a los filmes, pero sobretodo a mis bebés
-          ¿y cómo están mis sobrinos regalones?
-          Muy bien y felices, pasado mañana nos vamos a filmar y los llevo conmigo
-          Bueno princesa, ahora a vestirte para la otra sesión.

Edward seguía escondido escuchando y no le gustó nada lo que escuchó, ella seguía tan terca como siempre y una ráfaga de admiración entró en su endurecido corazón, ella era esforzada, terca, pero esforzada.

Se fue de allí, era peligroso que siguiera tan cerca, no era su intención dejarse ver por esa mujer, trató de buscar a las personas que estaban con él, se acordó que venía acompañado, pero al llegar al lugar en donde los dejó no encontró a nadie.

Se quedó oculto tras un árbol y esperó a que la nueva sesión empezara.

Cerca del mediodía Isabella salió de la carpa y estaba nuevamente espectacular.

BELLA POV.

Era raro, a pesar de saber que estaba lleno de personas pendiente de lo que hacía me sentía observada y definitivamente no era una sensación agradable, me sentía oprimida, sofocada, miré disimuladamente alrededor pero no vi nada fuera de lo normal, la gente era la misma, pero la sensación era rara y la venía sintiendo desde que entré en el lago temprano por la mañana y no se me había quitado en ningún momento, raro de verdad.

La segunda sesión de fotos y comercial no era tan extrema como la anterior, pero igualmente era riesgosa, si no tenía cuidado podría dañarme, a parte de que la rodilla me dolía horrores, pero nunca he sido quejica así que tenía que aguantarme.

Para esta sesión el maquillaje y el vestuario era completamente diferente y más agresivo, ahora el concepto era de salvaje al igual que el nombre del perfume y la sesión sería con un modelo, serían subidas de tono pero no estaba nerviosa, Paul, el modelo que me acompañaría era un excelente profesional y no era la primer vez que trabajábamos juntos.

Nos movilizamos adentrándonos en el bosque, me sentía muy nerviosa, otra vez esa sensación extraña.

Nos ubicamos y me acomodaron el arnés que utilizaría, ya que en esta ocasión tendría que dar el aspecto de estar saltando, casi volando a través de los árboles.

El arnés por supuesto sería borrado una vez que editaran el material.
-----------------------------0--------------------------------
Aún oculto Edward se había trasladado hacia la nueva locación y veía los movimientos que realizaba Isabella, parece que ahora la sesión sería con un modelo y estaban terminando de acomodar todo el aparataje.

Cuando llegó Isabella quedó nuevamente anonadado, ahora lucía extremadamente sensual, maquillada de forma felina, con la melena alborotada y con detalles de hojas en el cabello, su ropa nuevamente era escasa, ahora vestía un tipo de faldita corta y nuevamente hecha jirones, un top que apenas le tapaban los pechos, en los pies llevaba unas sandalias bajas tipo romanas, en conjunto se veía como una criatura salvaje y sexy, tremendamente sexy.

Le acomodaron un arnés y empezó la sesión.

Quedó nuevamente con la boca abierta, Isabella corría por el bosque escapando de algo, con la ayuda del arnés subió rápidamente a un árbol y se quedó agazapada como una fiera a punto de atacar desde los aires, se veía tan sensual en esa pose salvaje que nuevamente la erección se hizo presente.

Cuando llegó el modelo bajo el árbol empezó a rodearlo, buscaba su presa, sabía que estaba arriba del árbol y no la dejaría escapar, la quería para él.  En ese momento Isabella saltó desde el árbol en una pose animal y calló abrazada al modelo, el la agarró del trasero y así se quedaron, mirándose a los ojos, las piernas de ella rodeaban la cadera de él, maldición se veía tan, pero tan caliente que deseó ser él el que la tomaba de esa manera, a continuación se recostaron en el suelo, ella siempre arriba y simulaban el acto sexual, se olían, se lamían como animales y Edward estaba tan duro que le dolía la entrepierna.

El modelo levantó a Isabella y la estampó contra el árbol y ella se arqueaba ofreciendo sus senos al salvaje, él lamió lentamente la porción superior que se escapaba del minúsculo top y Edward casi se corrió como un imberbe, apretó los puños con fuerza y apretó la mandíbula tan fuerte que en cualquier momento se le quebraría.  Isabella tomó fuertemente del cabello al salvaje hacia atrás y simulando un golpe en el pecho lo arrojó al suelo y con el arnés la subieron al árbol nuevamente y corrió el tramo de una rama larga que no era natural, luego saltó en picada al suelo y corrió nuevamente alejándose de su amante.

Mierda, era lo más erótico que Edward había presenciado y eso que sus amantes eran bastante sexys, pero Isabella había dejado la vara demasiado alta a la palabra sensualidad, femineidad, inocencia, y sexualidad, seguía siendo única, exquisita y arrebatadoramente una criatura sensual.

 Que tal chicas bastante intenso no creen , ya saben dejen sus comentarios . mil besitos a todas

miércoles, 11 de enero de 2012

Nunca Imagine

Hello mis angeles hermosos !!hoy es  día de estreno, y les traigo este fic escrito por una muy querida amiga , Rizpa Cullen, muchas gracias nena hermosa por compartir tu hermoso trabajo con nosotras , en fin chicas a leer y a dejar sus comentarios para nuestra querida autora. 
Mil besitos a todas 
Angel of the dark
****************************************

Cap 1

Nací con la vena del mundo cinematográfico en mi piel. Todo lo que tuviera que ver con ese mundo de luces, cámaras y actuación me fascinaban. Cuando apenas era una niña soñaba con ser actriz cuando fuese adulta. Siempre fantaseaba con el actor de momento y que yo era la actriz protagonista. En mis recurrentes sueños me imaginaba ser una gran actriz besándome con el galán de momento y me trasladaba a un mundo de fantasías
Mi nombre es Isabella Swan, tengo 17 años y vivo en un pequeño pueblo llamado Forks. Mis padres están divorciados desde que tenía seis años. Mi padre es policía y mi madre maestra. Siempre fui muy apegada a mí papá. Cuando mi madre dejó la casa decidí quedarme con él. Amaba a mí mamá, pero los lazos con mi padre, eran más profundos. Un mes en el verano iba a visitarla a Seattle. Y a decir verdad la pasaba muy bien con ella. Mi madre era una adolecente atrapada en el cuerpo de una mujer. Muchas veces me afligía su soledad, pero ella decía que se sentía bien así. Mi madre no ha tenido una relación después de mi padre. Al parecer era feliz con su libertad.
 Con el pasar del tiempo mis sueños han cambiado. He dejado de tener la fantasía de ser actriz. ¿Por qué?, Bueno en mi adolecencia sufrí muchos cambios físicos los cuales me hicieron ser insegura y darme cuenta que nunca podría ser actriz; ya que no era perfecta como esas chicas que suelen estar en la pantalla grande. Ellas eran: hermosas, esbeltas y tenían una piel de envidia, sin embargo, yo era un desastre. Comencé a engordar y mi cuerpo cambió abruptamente. No era que fuese super gorda pero si era rellenita, y por tal razón, mi piel se estiro un poco; me salieron algunas estrías en el abdomen y pecho lo cual me acomplejaba mucho.

Mi adolecencia fue un rechazo de mi misma. Tenía autoestima baja y no me solía relacionar. Solo tenía una amiga, Rosalie. Ella era como una hermana para mí y la quería muchísimo. A pesar de mis inseguridades y mis defectos uno que otro chico se interesaban por mí en el instituto, pero era tan introvertida que me daba pavor el tener una cita con alguien. Durante esa etapa de transición me comenzó a gustar: la edición de películas, producción y todo lo que tuviese que ver con el backstage. A estas alturas ya me he convencido que no puedo estar frente a las cámaras con el físico que me cargo.

Desde pequeña estaba enamorada de Jacob Black; el hijo del mejor amigo de mi padre, Billy Black. Jacob y yo nos conociamos de pequeños. Cuando su madre murió apenas siendo un niño, su hermana Irina decidió llevárselo a Washington  con ella. Creyó que estaría mejor conviviendo en su compañia. Irina deseaba darle las antenciones y el calor de una madre; lo cual su padre no podía ofrecerle. Pensaba en él constantemente y en el verano que pasamos juntos hace dos años.


Me encontraba sentada en uno de los sofás de la estancia. Mi padre y yo veíamos una película de Bruce Lee. Le encantaban y yo lo complacía con mi compañía. El teléfono sonó y mi padre se levantó a contestar mientras yo veía la televisor. Luego de unos minutos lo vi venir de nuevo a la estancia con una sonrisa en sus labios.
 ¿Y esa sonrisa? pregunté curiosa.
 ¿Adivina quién vuelve a Forks? dijo emocionado.
 Mmmm…bueno, no sé.
 Billy acaba de llamarme para decirme que Jacob vuelve a Forks a terminar sus estudios acá.
 ¿En serio? ¡Oh por Dios! dije toda emocionada. La verdad era que siempre me había gustado Jacob. Cuando venía de vacaciones con su papá me derretía al verlo. Jacob era un chico apuesto. Su piel bronceada y sus ojos hechizantes me volvían loca. Hace 2 años que no venía de vacaciones a Fork y me sentía jubilosa al saber que volvería para quedarse.
Llegará mañana dijo mi padre al ver que me quedé pensativa.
 ¿Tan pronto?
 Era una sorpresa, pero a Irina se le aflojo la lengua y acabó con ella.
―Ohhhh.
 Vendrán mañana, cuando regresen del aeropuerto―dijo Charlie mirándome con una sonrisa.
―Me alegró que regrese.―fue lo único que atine a decir. La verdad no deseaba que mi padre se diera cuenta que me derretía por Jacob pues me avergonzaba yo misma hasta de pensarlo. Un chico como Jacob jamás se fijaría en una chica como yo.

Luego de la gran noticia que me dio mi padre me fui a mi habitación. Me acosté en la cama sosteniendo en mi mano las fotos que había tomado hace 2 años. En ellas estábamos Rosalie, Jacob y yo en la playa de la push. Ella sabía de mi enamoramiento secreto con Jacob. Se la pasaba animándome aquel verano para que me le declarase; como si yo tuvieses las hagallas para ello ¡por Dios!. Si hubiese cometido esa estupidez hubiese perdido a Jacob como amigo. Además que se hubiese reído en mi cara por tan vil atrevimiento. Un chico como él jamás se fijaría en mí.
 Luego de estar un rato tirada en la cama rememorando buenos recuerdos fui a darme una ducha. Estuve un buen rato bajo el agua caliente tratando de relajarme para poder dormir bien. Dudaba que conciliara el sueño pues tenía los nervios de punta al saber que lo vería mañana. Esa noche no dormí mucho. Cada vez que me removía mis pensamientos volaban a pensar en Jacob.

En la mañana me levanté y me di una ducha. Me puse unos jeans y una camisa de manguillas y bajé a desayunar. Charlie ya había preparado algo de desayuno. Preparó unos hot cakes de durazno que tanto me encantaban.
―Mmm ¡que rico huele!
―Son para ti preciosa. Como se que te gustan te los preparé―dijo besando mi frente.
―Gracias.

Desayunamos amenamente. Charlie me ayudó a lavar los utensilios y a guardarlos. Papá salió afuera para checar un desperfecto en la patrulla; mientras, me dirigí a mi cuarto y me conecté a internet para despejarme. Media hora después escuché el inconfundible claxon de la camioneta de Billy. Mi corazón comenzó a palpitar frenéticamente y sentí nauseas. Me acerqué por la rendija de la ventana y allí lo vi.

¡Dios! Esto no podía ser real. ¿Acaso era Jacob?. ¡Madre mía sí que se había convertido en todo un hombre! Estaba mucho más alto que dos veranos atrás. Su piel tan bronceada como siempre y unos grandes músculos, adornaban sus brazos.

En un movimiento rápido, él miró hacia mi ventana. Como una ladrona me retiré de la ventana y me escondí. Mi corazón latía ferozmente. Me senté en la cama para aminorar los nervios, pero Charlie, no me dio oportunidad.
―Bella, cariño―gritó mi padre desde la planta baja.
―En un momento voy―grité.
 La verdad es que me sentía a punto de un colapso cardiaco, “¡Ay Diosito ayudame”!Escuchaba a Charlie charlando con Billy y Jacob. Respiré unas cuantas veces tratando de apaciguar mis nervios, pero estos, se acrecentaban. Salí de mi habitación y me dirigí a la planta baja.

Estaba bajando las escaleras mirando cada escalón que pisaban mis pies. Alcé mi vista y allí estaba él. Estaba parado al final de las escaleras con una hermosa sonrisa. Por un momento pensé en arrojarme y rodar por estas para estar segura que no era un sueño. Sentí mi cara echar llamas de fuego. “¡Dios porque me haces esto!” “¡Mierda, Mierda!” Me repetía una y otra vez. Pensará que soy una boba rarita y que no se disimular el que me gusta. Terminé de bajar los escalones y le dediqué una sonrisa mezclada con nervios.
―Hola.―dije tímidamente.
―Hola Bella.―dijo dándome un beso en la mejilla. Se apartó un poco de mi cuerpo y me miro de abajo hacia arriba. Si antes estaba a punto de incendiarme ahora me calcinaría. “Claro, debe pensar lo horripilante que soy”.
―Has cambiado mucho.―dijo mirándome a los ojos. “Si claro debe pensar que estoy más gorda y fea que hace dos veranos” pensaba.
―Tú también.―dije apartando mí vista de su mirada.
―Estas hermosa.―dijo en un susurro. “¡Santo Diosito! ¿Acababa de escuchar bien? ¿Jacob me piropeó?”
―Gracias.―atiné a decir cuando Billy y mi papá se acercaban a nosotros.

Billy trajo unos pescados para la cena. A Jacob le encantan así que me ofrecí a prepararlos. Mientras Charlie y Billy se fueron a la estancia a ver un partido de football. Jacob se ofreció a ayudarme y yo como una niña obediente acepté su ayuda. Hablamos amenamente mientras preparábamos la cena. Me contó de su vida en Washington en estos últimos dos años. Luego me preguntó sobre mí. Mi quijada quiso caer al suelo cuando lo escuché preguntar. “¡Me preguntó si tenía novio!”…. “¡Santa cachucha!”…. “¿Será que le gusto?”…. “Oh no, no , no, creo que malinterpretas la pregunta, Bella”. “No seas ilusa boba”―me dije.


Luego de preparar la cena nos sentamos todos en la mesa. No volvimos a hablar mientras cenamos, pero nuestras miradas se encontraban. Terminamos de cenar y Charlie se ofreció a lavar la vajilla junto con Billy. Iba a protestar cuando mi padre habló.
―Bella, ¿podrías llevar a Jacob al centro del pueblo?
―Mmmm..
―Es que quiero ver cómo ha cambiado. Papá me ha dicho que han hecho muchos cambios.―dijo Jacob con una sonrisa de esas que Rosalie le llama “mega hot”
―Oh, claro. Voy a buscar mi abrigo y bajo rápido―dije nerviosa, definitivamente Jacob me mataría.
Jacob asintió y me dirigí a mi recámara a buscar el abrigo. Bajé como una flecha veloz sin perder un solo segundo.
Jacob me esperaba al pie de la puerta la cual abrió para mí. Salí y me dirigí a mi camioneta.
 ¿Es tuya? ―preguntó incrédulo.
―Sí, es mía. No es moderna, pero no me ha dejado varada.―dije sonriendo.
 ¡Es una reliquia! Me gusta.―dijo sincero.
―Billy se la consiguió a papá.
 ¿En serio?
―Sí.
― ¿Puedes dejarme manejar?
―Claro.―dije tendiéndole las llaves.

Nos dirigimos al centro de Forks donde hace un año habían remodelado los alrededores. Habían hecho una plaza con varias fuentes muy hermosas. Hicieron un parque en el cual los niños jugaban. Habían muchas áreas verdes para hacer picnics.
―¡Waooo! Ha quedado todo muy bonito.―dijo Jacob al aparcarse frente a la plaza.
―Sí. Los fines de semana se llena mucho de chicos y chicas.
―Pues me gustaría venir. ¿Puedes traerme?
―Oh claro.―dije torpemente. “¡Truenos y relámpagos!” “¿El quiere salir conmigo?” “No te hagas castillos en tu mente Bella, Jacob solo quiere socializar y tú serás su guía tonta”―me decía mi conciencia.

Bajamos de la camioneta y nos dispusimos a caminar por todo el parque. Nos sentamos en una de las bancas a conversar.
―Y ¿Cómo está Rosalie?
―Está bien. Bueno ya sabes terrible como siempre.―dije rodando los ojos.
 ¿Aún no cambia? ¡Dios es un peligro!
―Sí que lo es.―dije riendo.
 ¿Sigue de incordia tratando de buscarte novio? ―dijo mirándome a los ojos.
―Mmmm… sí, pero no le hago caso.
―Pues creo, que tu solita te puedes conseguir uno. Eres una chica inteligente, madura, independiente y hermosa.
―Gracias.―contesté apenada.
 ¿Por qué te apena? Si es la pura verdad.
―Quizás para ti porque eres mi amigo, pero no me considero bonita.
―Pues eso quiere decir que estas ciega y que hay que comprarte un espejo nuevo.―dijo sonriendo.
―Gracias.

Terminamos de pasear por el parque y nos dirigimos de vuelta a casa. En todo el trayecto estuvimos callados, aunque mutuamente nuestras miradas viajaban del uno al otro. “¡Dios! No deseaba ilusionarme, pero sus palabras se repetían en mi mente como un mantra” no dejaba de pensar. Llegamos a la casa. Billy y papá estaban terminando de ver el partido de football cuando nos vieron entrar, se dirigieron fuera de la casa. Jacob y yo estábamos parados al lado de la puerta.
―Bueno Bella, me encanto haber dado un paseo contigo. Recuerda que me debes otro para el fin de semana.
―Por supuesto.―dije mirándolo a los ojos. “Creo que esos deseos de que volviese a salir con él no durarían mucho, pues cuando vea a todas las chicas guapas y populares en el instituto se olvidaría de mí”
―Bueno, entonces nos vemos en dos días en la escuela.―dijo con una sonrisa candente.
―Desde luego.―dije mirando al suelo. “¡Madre mía que sonrisa tan sexy! Me estaba matando de deseo” “ ¡Dios santo mis pensamientos acaban de cambiar, de la ingenuidad a la ¿lujuría? ¡ayyyy santos cielos soy una pervertida!” Sacudí mi cabeza para alejar toda la sarta de locuras que venían a mi mente. Jacob se acercó y dejó un beso en mi mejilla. Estaba aguantando el aire y cuando él se fue exhalé fuertemente. Definitivamente el tiempo lo había hecho ser irresistible. Y yo como una tonta creyendo que él puediera fijarse en mí. Definitivamente cuando llegue al instituto las abejas caerán sobre la miel, tendrá de donde elegir. En el instituto hay chicas tan bellas que caerá ante el encanto de una de ellas. Yo soy tan insignificante que nunca se fijará en mí.
*
*
*
*

Dos días después nos encontrábamos en el instituto junto con Rosalie. Como era de esperarse el primer día de su aparición, Jacob ha sido la sensación del instituto. Las chicas son como abejas sobre un panal de miel, pero para mi sorpresa, él no les hace caso.

Jacob suele buscarme en su flamante mustang rojo, el cuál le regaló su abuela Ángela. Doña Ángela siempre se ha hecho cargo económicamente de Irina, Jacob y Billy el cual es su hijo. Ella es dueña de una empresa exportadora, la cual se ha expandido en varios estados y países. Jacob desea estudiar administración de empresas para manejar la empresa de su abuela. Billy no se ha hecho cargo porque tiene su propio negocio de piezas para automóviles que atender. Por ello Jacob es la esperanza para la empresa familiar. Luego de terminar la preparatoria estudiara administración de empresas para encargarse de la empresa familiar.
*
*
*
*
Ha pasado ya un mes desde que Jacob está en Forks. No hemos podido salir a dar el paseo al parque ya que hemos tenido muchos deberes escolares. Decidimos que hoy viernes por fin iríamos. Me puse unos jeans, una camisa ajustada con corte v color cereza y unos tennis negros. Recogí mi cabello en una coleta y me senté a esperar a que llegara. Escuché el claxon de su auto y bajé rápidamente. Me despedí de papá y salí hacia donde se encontraba el auto. El estaba parado junto a la puerta la cual abrió para que entrara. Le sonreí al igual él a mí. Me subí al auto y nos dirigimos hacia la plaza. Ibamos platicando por todo el camino sobre el instituto. Llegamos al parque el cual estaba concurrido. Nos bajamos y caminamos por todo el lugar. Jacob me compró un algodón y decidimos sentarnos en una banca. Un silencio nervioso se tornó a nuestro alrededor. Sentí a Jacob nervioso por primera vez. Algo lo incomodaba, lo podía intuir. Decidí preguntarle que le sucedía.
― ¿Te sucede algo? ―pregunté.
―Mmm… no…..bueno…..si.―dijo confuso.
― ¿Qué sucede?
―Bella, yo…..
― ¿Qué? ―pregunté nerviosa.
―Bella, me gustas mucho.―dijo mirándome a los ojos. ― Quiero saber si quieres ser mi novia.―dijo todo rápidamente.

Me quedé helada. Mi mente se torno en blanco. Creía que mi mente me traicionaba y escuchaba palabras inexistentes. No contesté por miedo a que hubiese escuchado erróneamente.
― ¿Y qué dices? ―preguntó nerviosamente.
―Mmmm.. ¿De qué?
―Si quieres ser mi novia. ―dijo sonriendo.
―Sí.―dije curvando mis labios en una sonrisa de felicidad.

Se acercó a mí tomando mi rostro en sus manos y me atrajo a su boca. Era mi primer beso y me encontraba muy nerviosa. Él lo notó y me tranquilizó.
No te asuste déjate llevar.dijo juntando sus labios nuevamente con los míos.
Y así lo hice. Fue un beso dulce el cual fue subiendo de tono llenándome de sensaciones que nunca jamás había experimentado. Me sentí volar hacia otro mundo. Desde esa noche ya éramos novios. Todavía no me explicaba como él se había enamorado de mí. A decir verdad en el instituto habían chicas que estaban super guapas y que se morían por él. Al contrario yo tenía un cuerpo redondeado y con marcas que el aún no había visto. No quería imaginarme ese momento llegar. Cuando viera lo imperfecto de mí cuerpo creo que iba a arrepentirse. Decidí no pensar más en ello ya que aún no habíamos llegado a esa etapa en nuestra relación.

Un mes después
En este último mes nuestra relación se ha acrecentado. Nos llevamos muy bien. Jacob es muy romántico y me tiene loquita por él. Su abuela Ángela es una mujer muy dulce y le tengo mucho cariño. Solemos ir los domingos a pasar un tiempo con ella.

La próxima semana nos graduaremos. Aún no sabemos que pasará con nuestra relación. No deseamos separarnos, así que hemos  decidido, tomarnos seis meses para pensar donde iremos a estudiar para no tener que separarnos.